La Guerra de las Malvinas, que cumple 30 años el 2 de abril de 2012, sembró una tensión entre los gobiernos de Argentina y el Reino Unido que, si bien continúan aún tres décadas después, no lograron empañar los nexos que históricamente han unido a ambos pueblos. Desde los primeros inmigrantes británicos en suelo argentino, que trajeron en sus valijas desde el fútbol hasta los ferrocarriles, los lazos de hermandad binacional han quedado plasmados en símbolos tan tangibles como la Torre Monumental de Buenos Aires -homenaje a los inmigrantes ingleses- o en un fanatismo por la música inglesa que no conoce paralelos en Sudamérica.
En esta galería recorremos algunos de esos rastros imborrables de la cultura inglesa que han sido adoptados por la argentina para volverlos propios y demostrar que, pese a una disputa territorial, entre ambos países hay más puntos de encuentro que de diferencia.
El fútbol es una pasión argentina que fue traído a nuestro país por los inmigrantes ingleses, que llegaron a principios del siglo XX
Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX se produjo la ola migratoria más grande en la historia de Argentina. Millones de personas llegaron de diferentes países del mundo y entre estas se destacó un gran flujo proveniente del Reino Unido. Ingleses, irlandeses y galeses, entre otros, llegaron al país principalmente atraídos por una 'nueva vida', pero muchos de ellos también vieron una oportunidad de inversión.
Muchos británicos empezaron en establecerse en los extensos campos de la Patagonia y de allí surgieron las primeras fábricas locales de lácteos.
Argentina se diferencia ampliamente de sus vecinos por la calidad y cantidad de los deportes que practica. Si bien el fútbol es el deporte más popular en el país, también se practican a gran escala actividades que como el rugby y el hockey sobre césped forman parte de esa herencia británica sobre la cultura nacional. El rugby, deporte tradicional en Inglaterra, se convirtió rápidamente en una actividad practicada en toda Argentina y brindó la fuerza necesaria para constituir un seleccionado como Los Pumas, transformado en potencia mundial de este juego.
La mayor riqueza de la Argentina es su enorme patrimonio cultural, constituido por el flujo de ideas, creencias y hábitos que convergieron en el país como resultado de la dinámica migratoria en la cual se ha visto envuelto a lo largo de toda su historia. Los credos religiosos británicos, de matriz evangélica y anglicana, encontraron en este país un lugar donde fueron respetados y valorados a la altura de la mayoritaria religión católica. La presencia de estas religiones nutrió el panorama cultural argentino, aportando la educación en el respeto por la diferencia e inclusive sumando monumentos de culto al paisaje urbano que se inscriben en la inagotable riqueza arquitectónica nacional.
Los primeros capitales ingleses en la Argentina se invirtieron en la construcción de puertos y líneas férreas que buscaban apoyar la exportación de los productos agropecuarios e industriales que se producían en el país. Desde entonces, es fácil encontrarse en las calles argentinas con whiskys escoceses, bancas londinenses y hasta tortas galesas.
El segundo hogar de Roger Waters es Argentina. El exintegrante de Pink Floyd logró un récord que muchos músicos se sueñan en esta tierra: nueve recitales consecutivos en el Estadio de River Plate, los cuales confirmaron un fanatismo argentino por su música, que no conoce paralelos en otros países de la región. Y como si fuera poco, para descansar de la extenuante labor de entretener a miles de fanáticos, Waters decidió tomarse unas vacaciones en nuestra Patagonia. Sin dudas, se trata de un argentino más.
Y si Roger Waters es un músico amado en la Argentina, Mick Jagger es una personalidad venerada en todo el país. Cada concierto de los Rolling Stones es un acontecimiento nacional en el que se pueden ver ríos humanos que visten con lenguas en sus prendas, o inclusive tatuadas en sus propios cuerpos. El rock nacional está en gran deuda con la música del hombre nacido en Dartford, quien originó toda una cultura alrededor de su grupo a la cual se le conoce popularmente como 'rolinga'.
Sí, es una obviedad, pero por si acaso alguien no lo recordara, el fútbol fue traido a Argentina por los inmigrantes ingleses que llegaron al país al principio del siglo XX. Desde entonces, Argentina se transformó en un sinónimo de fútbol, de la misma forma que lo es Gran Bretaña, en otro de los factores comunes a ambos pueblos. Más allá del conflicto por las Malvinas, esa pasión hizo que cada enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra se transformara en un evento monumental, motivo de grandes gestas deportivas de las que han sido protagonistas Maradona y Shilton, Beckham y Batistuta, Owen y Verón.
Aún se pueden ver en diferentes ciudades argentinas rastros de los ingleses que ayudaron a constuir el sistema ferroviario argentino, que llegó a ser un ejemplo para el mundo. Esos ingenieros, técnicos y operarios provenientes de Gran Bretaña no solo trajeron su conocimiento para la construcción de la red férrea, sino que además portaron consigo mismos aspectos que permearían en nuestra cultura que van desde el deporte hasta el té.
En esta galería recorremos algunos de esos rastros imborrables de la cultura inglesa que han sido adoptados por la argentina para volverlos propios y demostrar que, pese a una disputa territorial, entre ambos países hay más puntos de encuentro que de diferencia.
Imágenes
La torre de los ingleses
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Llegada de inmigrantes ingleses a Buenos Aires
Rodolfo Walsh (descendiente de ingleses)
Rugby, deporte traído por los inmigrantes ingleses
Iglesia Evangélica Metodista de Buenos Aires.
HBSC
Roger Waters
Mick Jagger
El fútbol es una pasión argentina que fue traído a nuestro país por los inmigrantes ingleses, que llegaron a principios del siglo XX
El ferrocarril, traído por los ingleses a nuestro país.
Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX se produjo la ola migratoria más grande en la historia de Argentina. Millones de personas llegaron de diferentes países del mundo y entre estas se destacó un gran flujo proveniente del Reino Unido. Ingleses, irlandeses y galeses, entre otros, llegaron al país principalmente atraídos por una 'nueva vida', pero muchos de ellos también vieron una oportunidad de inversión.
Muchos británicos empezaron en establecerse en los extensos campos de la Patagonia y de allí surgieron las primeras fábricas locales de lácteos.
Argentina se diferencia ampliamente de sus vecinos por la calidad y cantidad de los deportes que practica. Si bien el fútbol es el deporte más popular en el país, también se practican a gran escala actividades que como el rugby y el hockey sobre césped forman parte de esa herencia británica sobre la cultura nacional. El rugby, deporte tradicional en Inglaterra, se convirtió rápidamente en una actividad practicada en toda Argentina y brindó la fuerza necesaria para constituir un seleccionado como Los Pumas, transformado en potencia mundial de este juego.
La mayor riqueza de la Argentina es su enorme patrimonio cultural, constituido por el flujo de ideas, creencias y hábitos que convergieron en el país como resultado de la dinámica migratoria en la cual se ha visto envuelto a lo largo de toda su historia. Los credos religiosos británicos, de matriz evangélica y anglicana, encontraron en este país un lugar donde fueron respetados y valorados a la altura de la mayoritaria religión católica. La presencia de estas religiones nutrió el panorama cultural argentino, aportando la educación en el respeto por la diferencia e inclusive sumando monumentos de culto al paisaje urbano que se inscriben en la inagotable riqueza arquitectónica nacional.
Los primeros capitales ingleses en la Argentina se invirtieron en la construcción de puertos y líneas férreas que buscaban apoyar la exportación de los productos agropecuarios e industriales que se producían en el país. Desde entonces, es fácil encontrarse en las calles argentinas con whiskys escoceses, bancas londinenses y hasta tortas galesas.
El segundo hogar de Roger Waters es Argentina. El exintegrante de Pink Floyd logró un récord que muchos músicos se sueñan en esta tierra: nueve recitales consecutivos en el Estadio de River Plate, los cuales confirmaron un fanatismo argentino por su música, que no conoce paralelos en otros países de la región. Y como si fuera poco, para descansar de la extenuante labor de entretener a miles de fanáticos, Waters decidió tomarse unas vacaciones en nuestra Patagonia. Sin dudas, se trata de un argentino más.
Y si Roger Waters es un músico amado en la Argentina, Mick Jagger es una personalidad venerada en todo el país. Cada concierto de los Rolling Stones es un acontecimiento nacional en el que se pueden ver ríos humanos que visten con lenguas en sus prendas, o inclusive tatuadas en sus propios cuerpos. El rock nacional está en gran deuda con la música del hombre nacido en Dartford, quien originó toda una cultura alrededor de su grupo a la cual se le conoce popularmente como 'rolinga'.
Sí, es una obviedad, pero por si acaso alguien no lo recordara, el fútbol fue traido a Argentina por los inmigrantes ingleses que llegaron al país al principio del siglo XX. Desde entonces, Argentina se transformó en un sinónimo de fútbol, de la misma forma que lo es Gran Bretaña, en otro de los factores comunes a ambos pueblos. Más allá del conflicto por las Malvinas, esa pasión hizo que cada enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra se transformara en un evento monumental, motivo de grandes gestas deportivas de las que han sido protagonistas Maradona y Shilton, Beckham y Batistuta, Owen y Verón.
Aún se pueden ver en diferentes ciudades argentinas rastros de los ingleses que ayudaron a constuir el sistema ferroviario argentino, que llegó a ser un ejemplo para el mundo. Esos ingenieros, técnicos y operarios provenientes de Gran Bretaña no solo trajeron su conocimiento para la construcción de la red férrea, sino que además portaron consigo mismos aspectos que permearían en nuestra cultura que van desde el deporte hasta el té.
FIN DEL POST