
¿Qué es la Envida y Quién es el Envidioso?
La envidia es ese mecanismo psicológico que no permite que nadie tenga ni sea mejor que uno.
"¿Por qué él y no yo?", se pregunta el envidioso que no acepta el triunfo ajeno, sobre todo, cuando sabe que la persona envidiada es alguien que un día no tuvo nada y que otro día llega a tener todo, como ocurre en el cuento de La Cenicienta o El patito feo.
"¿Por qué él y no yo?", se pregunta el envidioso que no acepta el triunfo ajeno, sobre todo, cuando sabe que la persona envidiada es alguien que un día no tuvo nada y que otro día llega a tener todo, como ocurre en el cuento de La Cenicienta o El patito feo.

Existe envidia cuando queremos lo que tiene otro. Cuando tenemos un pronunciado complejo de inferioridad, de inseguridad y de disconformidad con nuestro ser y con todo aquello que tenemos. Lo que tenemos resulta poco. No nos hace feliz. Somos envidiosos cuando nuestras mentes no gozan de pleno estado de salud mental y no somos felices con nuestros logros, porque nunca nos conformamos con lo que nos ha dado la vida; con el sendero que elegimos transitar o con lo que nos ha tocado ser en este mundo en el cual hemos de vivir.
Desarrollamos nuestra envidia molestando a otros, deseándoles el mal, riéndonos o regocijándonos cuando al otro le va mal en lo que hace. Algunas personas ya nacen con la característica tan peculiar— pero ampliamente compartida por otras en este mundo— de ser envidiosas. Aunque tratemos muchas veces de ocultarlo, o de eludirlo, ya sea por vergüenza a quedar desprevenidamente descubiertos por aquellos que están en nuestro círculo familiar, de amigos, o en el laboral, ser envidioso es algo detectable.

No hay nada más envidiable en la vida que la suerte de quien posee el juguete que uno mismo quisiera tener. De modo que en esta competencia abierta, en la que uno ambiciona ser y tener lo que es y tiene el otro, es casi natural que el envidioso busque por todos los medios la caída de su rival, impulsado por esa creencia innata de que nadie es tan capaz y perfecto como uno mismo.
En la envidia todo vale: la ley de la selva y el sálvese quien pueda.
Los envidiosos, para procurar la caída de su rival: difaman, insultan, acusan y, lo que es peor, cuando ya no les queda más argumentos para hablar en contra, transforman la mentira en verdad y la verdad la convierten en basura, pues los envidiosos suelen ser como las serpientes venenosas y las navajas de doble filo.
En la envidia todo vale: la ley de la selva y el sálvese quien pueda.
Los envidiosos, para procurar la caída de su rival: difaman, insultan, acusan y, lo que es peor, cuando ya no les queda más argumentos para hablar en contra, transforman la mentira en verdad y la verdad la convierten en basura, pues los envidiosos suelen ser como las serpientes venenosas y las navajas de doble filo.

Los envidiosos en potencia, que viven "a Dios rogando y con el mazo dando", tienen un denominador común:
*suelen ejercitar la maledicencia y
* el gusto por encontrarle defectos al sujeto en cuestión,
* con el fin de exaltar sus debilidades y
* menoscabar sus virtudes;
*suelen ejercitar la maledicencia y
* el gusto por encontrarle defectos al sujeto en cuestión,
* con el fin de exaltar sus debilidades y
* menoscabar sus virtudes;Es un ser peligroso que puede convertir una cofradía en un nido de ratas y serpientes. ¡Ojo!, el envidioso se disfraza casi siempre de amigo, como el lobo de oveja, para causar un daño en el momento menos esperado, pues es un ser astuto que, aun siendo un pobre diablo, se ufana de tener más sapiencia y experiencia.
De ahí que cuando se aparece un envidioso, lo mejor es avanzar con los oídos tapados y los ojos bien abiertos, para no escuchar los falsos cantos de sirena ni caer en las trampas que va dejando a cada paso.
La envidia no perdona a quien se trepa a la cúspide de la pirámide o levanta un vuelo por encima del resto. La envidia es un arma poderosa que puede herir o agredir.
De ahí que cuando se aparece un envidioso, lo mejor es avanzar con los oídos tapados y los ojos bien abiertos, para no escuchar los falsos cantos de sirena ni caer en las trampas que va dejando a cada paso.
La envidia no perdona a quien se trepa a la cúspide de la pirámide o levanta un vuelo por encima del resto. La envidia es un arma poderosa que puede herir o agredir.
En la vida, tal como si fuese una prueba necesaria por la que deben pasar los seres humanos, debemos enfrentarnos a varios tipos de envidiosos:
*Tenemos el envidioso hipócrita, que es aquel que siempre festeja lo que hace el otro haciendo una sonrisa de oreja a oreja y soltando carcajadas cuando el otro, sin saberlo, le cuenta de sus logros, de su progreso, de sus planes mediatos e inmediatos, y de su óptima salud mental y física, y el envidioso responde haciendo gestos que, hipócritamente, provoca para mantenerse cerca de la persona.
*Tenemos el envidioso copión, que es aquel que nos imita pero, sin embargo, todo le sale mal o contrario a sus expectativas:
(Lady Gaga es conocida por sus multiples copias a distintos artistas entre ellas a Christina Aguilera)
*Tenemos el envidioso engreído compulsivo, que es aquel que nunca ha logrado nada pero que miente acerca de lo que tiene, compró o adquirió para superar a la otra persona:
*Tenemos el envidioso curioso, que es aquel a quien solamente le interesa saber todos los pormenores de nuestras vidas; nos pregunta acerca de cómo compramos el auto, por ejemplo, cuánto lo pagamos, de dónde sacamos el dinero, si lo robamos porque le parece imposible que hayamos podido ahorrar para invertir en algo provechoso:
*Tenemos el envidioso de doble cara y de doble discurso, que es aquel que nos alaba cuando está en compañía nuestra pero que, cuando se va, y visita a otra persona, habla a nuestras espaldas, y crea todo un panorama que no se condice con la realidad de nuestras vidas pero, como si le pareciese poco, le cuenta a la otra persona que somos excremento, y en consecuencia la otra persona incorpora el mismo concepto acerca de nosotros, pero el envidioso, cuando vuelve a nuestro hogar, o al círculo donde nos movemos, nos continúa hipócritamente alabando y pone en práctica el mismo procedimiento empleado con la otra persona:
*Tenemos el envidioso hipócrita, que es aquel que siempre festeja lo que hace el otro haciendo una sonrisa de oreja a oreja y soltando carcajadas cuando el otro, sin saberlo, le cuenta de sus logros, de su progreso, de sus planes mediatos e inmediatos, y de su óptima salud mental y física, y el envidioso responde haciendo gestos que, hipócritamente, provoca para mantenerse cerca de la persona.
*Tenemos el envidioso copión, que es aquel que nos imita pero, sin embargo, todo le sale mal o contrario a sus expectativas:
(Lady Gaga es conocida por sus multiples copias a distintos artistas entre ellas a Christina Aguilera)
*Tenemos el envidioso engreído compulsivo, que es aquel que nunca ha logrado nada pero que miente acerca de lo que tiene, compró o adquirió para superar a la otra persona:
*Tenemos el envidioso curioso, que es aquel a quien solamente le interesa saber todos los pormenores de nuestras vidas; nos pregunta acerca de cómo compramos el auto, por ejemplo, cuánto lo pagamos, de dónde sacamos el dinero, si lo robamos porque le parece imposible que hayamos podido ahorrar para invertir en algo provechoso:
*Tenemos el envidioso de doble cara y de doble discurso, que es aquel que nos alaba cuando está en compañía nuestra pero que, cuando se va, y visita a otra persona, habla a nuestras espaldas, y crea todo un panorama que no se condice con la realidad de nuestras vidas pero, como si le pareciese poco, le cuenta a la otra persona que somos excremento, y en consecuencia la otra persona incorpora el mismo concepto acerca de nosotros, pero el envidioso, cuando vuelve a nuestro hogar, o al círculo donde nos movemos, nos continúa hipócritamente alabando y pone en práctica el mismo procedimiento empleado con la otra persona:
Para vencer la envidia te presento algunas recomendaciones a continuación que espero te sirvan de ayuda, cuando te enfrentes a este implacable enemigo:
1. Evita concentrarte en que aún no tienes lo que deseas, ya que atrae más de lo mismo, ya que con esto te dices a ti mismo y a los demás que careces de éxito, de cualidades, de reconocimientos, impidiendo que puedas ver todas las cualidades positivas que tienes, al igual que puedas demostrarlas al mundo.
2. Aquello de lo que careces es un aspecto mejorable y no una debilidad, ya que se convierte en una debilidad solo cuando no trabajas para superarlos. Para ello, haz una lista de tus aspectos mejorables, además de tus cualidades positivas y usa estas últimas potenciándolas para trabajar en compensar tus aspectos mejorables.
3. Ten en cuenta, que al sentir disgusto cuando alguien que consideras con menos talento y menos trabajador tenga más beneficios que tú, este sentimiento te seguirá manteniendo sin avanzar, ya que inhibirá tu espontaneidad creadora y de este modo no podrás destacar por tu originalidad y tus propias cualidades.
4. Trata de encontrar razones para sentirte bien cada vez que veas que otros alcanzan logros, aplaude sus éxitos y siéntete feliz ya que esto es una muestra de que en el mundo Dios dispone de todo para todos de manera abundante.. . lo que significa que para ti también hay, solo tienes que concentrarte en cómo ir por ello.
5. Cuando admiras a determinadas personas, no significa que les tienes envidia, por el contrario indica que sabes valorarlas y por tanto te valoras a ti mismo. Reconocer lo bueno en el otro, implica el reconocimiento de que también tú cuentas con cosas buenas, que son tan valiosas como las de otros.
6. Desarrolla tu sentido del humor y date el permiso de aprender de tus errores, recuerda que el éxito es la suma de muchos fracasos.
7. Date el permiso de sentir el cariño y el apoyo de tus seres queridos, algunas veces no se trata de que no nos lo dan sino que no nos damos el permiso de recibirlo.
8. Si eres victima de una persona envidiosa, trata de pasar sus miradas, palabras y comportamiento por alto, tú no eres responsable por lo que ellos sienten, eso si …intenta descubrirla a tiempo y así no confiaras en personas envidiosas.
9. Trabaja en ti mismo, invierte en ti y de ese modo incrementaras tus habilidades y reforzaras tus cualidades positivas, Dios dispone para ti el manual escrito de diferentes formas, como personas positivas a quienes llamamos maestros, libros nutritivos, frases reflexivas e historias que inspiran, en fin hasta en un grafiti callejero consigues mensajes inspiradores…. lo que tienes es que leerlo!!!!.
10. Recuerda que como buen padre Dios quiere que todos sus hijos tengan éxito y nos da libre albedrío para que decidamos la forma como obtenerlo, y… si el confía en ti…por qué no has de hacerlo tú!.

Pero, si somos personas inteligentes, no tenemos por qué, ni di qué, ni para qué caer en sus andanzas, entredichos y controversias puesto que todo se magnetiza negativamente sobre nuestros cuerpos y sobre nuestra mente y, por lo tanto, toda nuestra energía positiva se malgasta y se negativiza, como resultado de seguir el mal camino del envidioso. Aprendamos, sigilosamente, a detectar a aquellas personas que sólo quieren nuestra desdicha, nuestro deshonor, nuestro tropiezo y nuestra desaparición como personas buenas, honradas, solidarias, generosas, e innatamente equipadas con un alto potencial de inteligencia, de madurez mental, y de autosatisfacción por lo que somos.



Gracias por su tiempo y por haber entrado a leer !!




