
Algunas pinturas famosas esconden secretos entre sus imágenes,
otras debajo de la pintura que vemos, pero casi todas nos explican algo que,
a veces por el paso del tiempo, no conseguimos interpretar.
Vamos a conocer la trágica historia que explica el Aquelarre de Goya.


Goya pintó el Aquelarre (1797-1798) para el palacio que los Duques de Osuna tenían en Madrid. Era un cuadro pequeño, 43×30 cm., que formaba parte de una serie de 6, con unas medidas y temática similares -existe otro cuadro de mayor formato llamado también Aquelarre o El Gran Cabrón (1829) que forma parte de las Pinturas Negras-. Se cree que Goya realizó estas pinturas sobre brujas influenciado por su amigo el escritor Moratín, que rescató del olvido el escrito del Auto de Fe del Juicio contra las brujas de Zugarramurdi de 1610.
Con ello, quería formular una crítica tanto a la Iglesia como a la ignorancia y la superstición.

El Aquelarre junto a El Conjuro o Las Brujas ambas de Francisco de Goya.
Si miramos el cuadro, vemos iluminado por la luna a un macho cabrío, que representa al diablo, que tiende sus patas hacia dos brujas que le ofrecen unos niños. Las brujas representan a dos de las mujeres juzgadas en el auto, María Presoná y María Joanto, a las que hicieron confesaron haber matado a sus hijos para contentar al demonio.

Fragmento de El aquelarre (1797-1798) de Francisco de Goya
“Y MARÍA PRESONÁ Y MARÍA JOANTO, HERMANAS, REFIEREN QUE EL DEMONIO EN EL AQUELARRE LES DIJO QUE YA HABIA MUCHO TIEMPO QUE NO HACIAN MALES (COMO ACUSÁNDOLES AL DESCUIDO QUE EN ESTO TENIAN) POR LO CUAL AMBAS SE CONCERTARON DE MATAR UN HIJO DE LA UNA Y UNA HIJA DE LA OTRA, QUE AMBOS ERAN DE EDAD DE OCHO Á NUEVE AÑOS…Y QUE ESTO LO HICIERON SOLO POR DAR CONTENTO AL DEMONIO,”
A la izquierda cuelgan de un palo varios niños. Parecen demacrados y esqueléticos, lo mismo que los dos que están en el suelo. Hicieron confesar a las “brujas” que los chupaban por el ano y los genitales (sieso y natura ) hasta la muerte.

“Y A LOS NIÑOS QUE SON PEQUEÑOS LOS CHUPAN POR EL SIESO Y POR SU NATURA ; APRETANDO RECIO CON LAS MANOS, Y CHUPANDO FUERTEMENTE LES SACAN Y CHUPAN LA SANGRE”

Los fragmentos son del relato de Juan de Mongastón a los que hace referencia la pintura de Goya. Aquí tenéis un enlace con el texto íntegro. Lo que la inquisición consiguió que confesaran esos hombres y mujeres, a base de miedo y torturas, es terrible. Goya lo plasmó con total maestría en su pintura, consiguiendo provocar en el espectador un desasosiego cercano a la pesadilla.
Si queréis ver el original de Goya podéis encontrarlo en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid.
¿Te interesan los hechos históricos relacionados con la brujería? Entonces, debes conocer los hechos ocurridos con las brujas de Zugarramurdi en el . Imágenes tapa: El aquelarre (1797-1798) de Francisco de Goya y Retrato del pintor Francisco de Goya (1826) de Vicente López.
