
Si bien es cierto que la palabra 'payaso' ha ido tradicionalmente ligada a la diversión, los buenos momentos y las risas, un halo de terror parece haber cubierto este término multicolor. Hace varias semanas apareció una moda en Estados Unidos y Canadá consistente en vestirse con ropa de bufón –peluca fosforita y nariz roja incluida– para amedrentar y asustar a cualquier que tuviera la mala suerte de cruzarse con estos desagradables vecinos.

Lejos de quedarse en una práctica aislada, esta tendencia coge cada vez más fuerza. Tanto, que algunos la tildan de “epidémica” y temen –nunca mejor dicho– que alcance cotas incontrolables por parte de la Policía. Y es que ni siquiera los más pequeños se libran de ella. Las autoridades de Toronto iniciaron la semana pasada una investigación después de que un grupo denominado 'Clowns in the 6' (Payasos en el 6) amenazara a través de medios sociales a varios colegios de la ciudad.

El grupo amenazó a ochos colegios de la ciudad a través de Twitter, Instagram y Snapchat, lo que obligó a la Policía a aumentar el número de patrullas en torno a los centros educativos identificados. A pesar del incremento de la presencia policial, al menos un individuo disfrazado de payaso diabólico fue visto en los alrededores de un colegio de Toronto e incluso persiguió a un grupo de estudiantes a la salida de sus clases, según el padre de uno de los alumnos.

Agresiones físicas por parte de los payasos
Este incidente no es el único registrado en Norteamérica. Los más graves hablan incluso agresiones físicas a las víctimas, que sufren en sus propias carnes los ataques de individuos vestidos de payaso diabólico. El pasado 6 de octubre, una joven denunció que un sujeto disfrazado de payaso intentó inmovilizarla y agredirla mientras se encontraba en la zona de las habitaciones de estudiantes del campus de la Universidad Estatal de Texas

En varias universidades de Estados Unidos, centenares de alumnos se han lanzado a las calles a la caza de payasos diabólicos que supuestamente merodeaban en los campus. En la localidad de Orem, en el estado de Utah, la Policía ha tenido que advertir sobre la ilegalidad de disparar contra los payasos. "Estas siete palabras nunca pensamos que tendríamos que decirlas...'Tengamos una conversación seria sobre los payasos'", publicaron los agentes.