La cantidad de buenas películas de terror es lo suficientemente amplia; desde los inicios de la cinematografía han existido filmes que se han obsesionado con lo oscuro y lo terrible. Tan es así, que se han inventado infinidad de seres sobrenaturales capaces de quitar el sueño y, en muchas ocasiones, también se ha tenido que recurrir a viejos –o nuevos– relatos literarios como fuente de inspiración, para garantizar un buen grado de exaltación y gritos.
En ese sentido, podríamos pensar que en el terreno de las letras la producción ha sido más prolífica e incluso más efectiva. Carente de imágenes por sí solo, un buen libro de terror la mayor de las veces causa una mejor inserción en la atmósfera que cualquier película repleta de zombies, litros de sangre y rubias muriendo torpemente.
1- “Demonio de libro” (2009) de Clive Barker
Esta novela de fantasías autobiográficas combina el escalofrío con las necesidades actuales de terror; Barker realizó en este libro una buena mixtura entre la tradición y el estilo contemporáneo. La inteligencia y la creatividad del escritor hacen de éste un libro completo y estremecedor.
2- “Drácula” (1897) de Bram Stoker
Probablemente no haya un ser sobrenatural más emblemático en la historia de la literatura que aquél antropomorfo capaz de vaciar un cuerpo humano con tal de succionar su sangre y vida durante la noche. La historia es muy conocida, pero cada que se vuelve a leer se descubren cosas omitidas.
3- “El agujero del infierno” (2003) de Adrian Ross
En una vieja Inglaterra del siglo XVII llena de supersticiones y conflictos internos, existe la vieja creencia de que en un lugar específico de su geografía hay una abertura en la tierra que permite la conexión con el inferno ¿Qué podría pasar de ser así?
4- “El ansia” (1981) de Whitley Strieber
Novela que inspiró una película homónima con la participación de David Bowie, Catherine Deneuve y Susan Sarandon. Su trama gira en torno a una especie de enfermedad contemporánea frente a la extraña condición en ciertas personas por vivir eternamente.
5- “El árbol de las brujas” (1972) de Ray Bradbury
En un contexto clásico norteamericano donde las fiestas de Halloween fungen un papel primordial durante el otoño, un grupo de amigos se ven envueltos en un vórtex de emociones, dimensiones y terrores con un peculiar grado de historia universal.
6- “El horror de Dunwich” (1928) de H. P. Lovecraft
Ambientado en un pueblo ficticio, este relato es considerado como una de las obras principales de los Mitos de Cthulhu, una tradición recobrada e implantada por el mismo autor. Considerando la época de su publicación y el terror al que estaban acostumbrados sus lectores, esta narración sigue siendo una obra maestra.
7- “Al salir del infierno” de John Franklin Bardin
Después de un largo tratamiento, Ellen es dada de alta y regresa a Nueva York con su marido. Ha pasado dos años internada y no ha visto un teclado desde que sufrió la crisis nerviosa. Ahora quiere reanudar su carrera de concertista, y lo primero que busca al llegar a casa es su clavicordio. Sólo que está cerrado y no aparece la llave por ninguna parte...
8- “American Psycho” de Bret Easton Ellis
Esta novela de Bret Easton Ellis constituye una de las críticas más feroces que un escritor norteamericano ha hecho a su propio país: una sociedad autocomplaciente y orgullosa de si misma. Para su denuncia, el autor ha escogido un camino arriesgado: Patrick Bateman, el protagonista, no es un rebelde ni un paria; Patrick es un joven de éxito que, sin embargo, también es capaz de violar, torturar y asesinar.
9- “El barón Bagge” de Alexander Lernet-Holenia
En pleno invierno de 1915, al sur de los Cárpatos, un destacamento de ciento veinte jinetes del ejército austro-húngaro persigue más allá de sus líneas un enemigo inalcanzable. A través de la enorme llanura desolada, sobre la que se cierne un cielo plomizo y una densa niebla cenicienta, la tropa se adentra en un extraño reino poblado de sombras que vagan por la oscuridad y el silencio, donde «ya no sabe uno con certeza quién es el que aún vive y el que ya está muerto; ni siquiera de sí mismo puede uno estar seguro».
10- “Apocalipsis Z” de Manuel Loureiro
Un grupo de rebeldes caucásicos asalta unas instalaciones militares liberando una enfermedad que se expande sin freno por todo el planeta. La enfermedad mata a la persona que la padece pero el afectado resucita, sigue caminando y su único objetivo es saciar su hambre mordiendo a los no infectados.
11- “El castillo de Otranto” de Horace Walpole
El castillo de Otranto, cuya acción se desarrolla en la Italia medieval, narra la historia del tirano Manfred, cuya estirpe arrastra una maldición desde que su abuelo usurpara el poder del castillo a sus legítimos poseedores.
12- “El color que cayó del cielo” de H. P. Lovecraft
En El color que cayó del cielo, el horror se define en forma de elementos cromáticos, una innovación literaria en el género de terror que tuvo una excelente recepción por parte del público, trascendiendo desde el ámbito literario al cinematográfico, incluso al televisivo, con diversas versiones y reinterpretaciones que lo han convertido en un tema clásico de la ciencia ficción y el terror, casi en un género en sí mismo.
13- “Cabal” de Clive Barker
Aaron Boone lleva un tiempo sufriendo espantosas pesadillas, en las que se ve cometiendo los crímenes más atroces. Su psicólogo, el doctor Decker, termina de convencerlo de que esos asesinatos han ocurrido realmente.
14- “Carnacki” de William Hope Hodgson
En este volumen, como indica su título, Carnacki, el cazador de fantasmas, se recogen todos los relatos protagonizados por este investigador de lo oculto, uno más de una larga tradición que comenzaría con el Martin Hesselius de Joseph Sheridan Le Fanu y alcanzaría nuestros días con el Profesor Bell de Joann Sfar, todos tan maravillosos y fascinantes, tan misteriosos como apasionantes.
15- “Coraline” de Neil Gaiman
Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante.
En ese sentido, podríamos pensar que en el terreno de las letras la producción ha sido más prolífica e incluso más efectiva. Carente de imágenes por sí solo, un buen libro de terror la mayor de las veces causa una mejor inserción en la atmósfera que cualquier película repleta de zombies, litros de sangre y rubias muriendo torpemente.
1- “Demonio de libro” (2009) de Clive Barker
Esta novela de fantasías autobiográficas combina el escalofrío con las necesidades actuales de terror; Barker realizó en este libro una buena mixtura entre la tradición y el estilo contemporáneo. La inteligencia y la creatividad del escritor hacen de éste un libro completo y estremecedor.
2- “Drácula” (1897) de Bram Stoker
Probablemente no haya un ser sobrenatural más emblemático en la historia de la literatura que aquél antropomorfo capaz de vaciar un cuerpo humano con tal de succionar su sangre y vida durante la noche. La historia es muy conocida, pero cada que se vuelve a leer se descubren cosas omitidas.
3- “El agujero del infierno” (2003) de Adrian Ross
En una vieja Inglaterra del siglo XVII llena de supersticiones y conflictos internos, existe la vieja creencia de que en un lugar específico de su geografía hay una abertura en la tierra que permite la conexión con el inferno ¿Qué podría pasar de ser así?
4- “El ansia” (1981) de Whitley Strieber
Novela que inspiró una película homónima con la participación de David Bowie, Catherine Deneuve y Susan Sarandon. Su trama gira en torno a una especie de enfermedad contemporánea frente a la extraña condición en ciertas personas por vivir eternamente.
5- “El árbol de las brujas” (1972) de Ray Bradbury
En un contexto clásico norteamericano donde las fiestas de Halloween fungen un papel primordial durante el otoño, un grupo de amigos se ven envueltos en un vórtex de emociones, dimensiones y terrores con un peculiar grado de historia universal.
6- “El horror de Dunwich” (1928) de H. P. Lovecraft
Ambientado en un pueblo ficticio, este relato es considerado como una de las obras principales de los Mitos de Cthulhu, una tradición recobrada e implantada por el mismo autor. Considerando la época de su publicación y el terror al que estaban acostumbrados sus lectores, esta narración sigue siendo una obra maestra.
7- “Al salir del infierno” de John Franklin Bardin
Después de un largo tratamiento, Ellen es dada de alta y regresa a Nueva York con su marido. Ha pasado dos años internada y no ha visto un teclado desde que sufrió la crisis nerviosa. Ahora quiere reanudar su carrera de concertista, y lo primero que busca al llegar a casa es su clavicordio. Sólo que está cerrado y no aparece la llave por ninguna parte...
8- “American Psycho” de Bret Easton Ellis
Esta novela de Bret Easton Ellis constituye una de las críticas más feroces que un escritor norteamericano ha hecho a su propio país: una sociedad autocomplaciente y orgullosa de si misma. Para su denuncia, el autor ha escogido un camino arriesgado: Patrick Bateman, el protagonista, no es un rebelde ni un paria; Patrick es un joven de éxito que, sin embargo, también es capaz de violar, torturar y asesinar.
9- “El barón Bagge” de Alexander Lernet-Holenia
En pleno invierno de 1915, al sur de los Cárpatos, un destacamento de ciento veinte jinetes del ejército austro-húngaro persigue más allá de sus líneas un enemigo inalcanzable. A través de la enorme llanura desolada, sobre la que se cierne un cielo plomizo y una densa niebla cenicienta, la tropa se adentra en un extraño reino poblado de sombras que vagan por la oscuridad y el silencio, donde «ya no sabe uno con certeza quién es el que aún vive y el que ya está muerto; ni siquiera de sí mismo puede uno estar seguro».
10- “Apocalipsis Z” de Manuel Loureiro
Un grupo de rebeldes caucásicos asalta unas instalaciones militares liberando una enfermedad que se expande sin freno por todo el planeta. La enfermedad mata a la persona que la padece pero el afectado resucita, sigue caminando y su único objetivo es saciar su hambre mordiendo a los no infectados.
11- “El castillo de Otranto” de Horace Walpole
El castillo de Otranto, cuya acción se desarrolla en la Italia medieval, narra la historia del tirano Manfred, cuya estirpe arrastra una maldición desde que su abuelo usurpara el poder del castillo a sus legítimos poseedores.
12- “El color que cayó del cielo” de H. P. Lovecraft
En El color que cayó del cielo, el horror se define en forma de elementos cromáticos, una innovación literaria en el género de terror que tuvo una excelente recepción por parte del público, trascendiendo desde el ámbito literario al cinematográfico, incluso al televisivo, con diversas versiones y reinterpretaciones que lo han convertido en un tema clásico de la ciencia ficción y el terror, casi en un género en sí mismo.
13- “Cabal” de Clive Barker
Aaron Boone lleva un tiempo sufriendo espantosas pesadillas, en las que se ve cometiendo los crímenes más atroces. Su psicólogo, el doctor Decker, termina de convencerlo de que esos asesinatos han ocurrido realmente.
14- “Carnacki” de William Hope Hodgson
En este volumen, como indica su título, Carnacki, el cazador de fantasmas, se recogen todos los relatos protagonizados por este investigador de lo oculto, uno más de una larga tradición que comenzaría con el Martin Hesselius de Joseph Sheridan Le Fanu y alcanzaría nuestros días con el Profesor Bell de Joann Sfar, todos tan maravillosos y fascinantes, tan misteriosos como apasionantes.
15- “Coraline” de Neil Gaiman
Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante.