InicioParanormalJared the Killer: Reborn - Capitulo 14.


LEAN ESTO.

Hola.

Me atrasé porque tenia paja. Es mas, no lo iba a subir hoy, pero tampoco quería atrasarme taaaaaaanto. Acá concluye la pelea de Jared y Miguel. Quizás no sea taaaan larga como la anterior, pero creo yo que es mas intensa. (?

Aparecen varios personajes que prometi cuando anuncié el comienzo de este arco argumental y también el nuevo antagonista.

En fin.

Espero que les guste. PERO, antes del cap, les quiero recomendar unas historias que he leído y me han gustado:

ACLARO: No todos son "Killers".

Beyond My Eyes de @Lioooooo
Silver Claw, Bloody of Darkness de @darian_98cleo
BloodMoon de @elpranyan
Gabriel The Annihilator de @gabrieljoaquinor
Carl The Psycopath de @creepynightmare
Wolf the Killer, Jake The Samurai de @stevenlolo
Fred The Killer de @JesusMarcano3
Sebastian The Extrerminator de @SebastianMerca3
Jade the killer, Chica Grotesca de @Jadethekiller / @JadeAnderson
Deadman Warriors de @Riuken01
El Violinista, Nacht The Puppet Master @Ariel_Cs
John Crimson Knight de @BlackTheWritter
Jesse Cold Heart de @jesushola
No Heartbeat de @ValiFakYu
Todd Chronicles de @megaespia2000
The Final Path, Matt Tainted Heart de @matiasoscuro
Alison The Sinner de @gabrielalahey1
Miguel The Demon Bloodlust de @eyelessjack613
The Risen de @DaimonK_10
Derek The Next Zalgo de @LucianoDamelio
The Maldit gamer @superbernatdos
Kennt the Killer de @Petacador
Markus The Killer de @SebasTheDarknes


Capitulo 14




Miguel estaba parado frente a mi, aun con esas "bolas" de energia, una en cada mano. Eran pequeñas, pero ya habia sido testigo del daño que podian hacer. No era algo que podia tomar a la ligera, no podia simplemente confiarme y nada mas. Antes, habia hecho algo que hasta ahora no habia entendido, algo que fui capaz de hacer en la cabaña de Wolf con el fuego.

No era un presentimiento ni nada, era certeza. Sabia que podia hacerlo, porque cuando senti que debia hacerlo, lo hice. Asi fue como detuve la "llama roja" de Miguel... No, "detener" no era la palabra correcta. La habia destrozado. Mi mano habia anulado casi completamente aquella habilidad, como si la propia llama en si hubiera sido fulminada apenas tocar mi mano. Pero el daño que habia recibido no era producto de la habilidad en si, era algo mas.

¿Una contra, quizás?. En una situación normal, nunca me hubiera dado cuenta de ello, pero estaba al limite. Mental y fisicamente estaba al limite, mi cabeza literalmente estaba abierta, mi mano izquierda estaba partida en dos y todo el resto de mi cuerpo dolia demasiado. Mi mente trabajaba a toda marcha, procesaba demasiadas cosas en muy poco tiempo, se sentia como si fuera a colapsar en cualquier momento.

Si, era por eso que habia podido darme cuenta tan rapido de las cosas. Pero lo importante, era que sentia que podia hacerlo una vez mas. Podria esquivar una bola de energia y podria "romper" la restante. Solo una vez mas, después, tendria que ingeniarmelas para salir adelante. Miguel tenia una herida en el torso que iba desde su hombro izquierdo hasta el lado derecho de su cintura.

No era profunda, pero algo que lo iba a joder oviamente. Mas adelante, sin embargo, podria aprovecharme de ello. No podia tener un combate "justo" contra el, ambos teniamos nuestros trucos bajo la manga, un combate justo era imposible. Antes de que pudiera terminar de acomodar mis pensamientos, Miguel me lanzó las dos bolas de energía. Una delante de la otra.



Justo cuando la primera bola de energia se me acercó, aprovechando que estaba un poco agachado, hice fuerza en mi pierna izquierda, enderezandola, por ende empujando mi cuerpo hacia mi derecha. Pero eso no fue todo, comencé a girar mi cuerpo a medida que me movia, no era como si quisiera que la bola de energia golpeara mi pecho. Lo que intentaba era que no me reventara el brazo.

Porque era demasiado obvio que no iba a poder esquivar esa bola de energia a tiempo. La bola de energia voló hacia mi, como si un misil se tratara. Voló con tal velocidad que nisiquiera llegué a girarme del todo; la bola de energia rozó mi hombro y parte de mi antebrazo, quemando esa zona de mi chaqueta y mi piel. Dolió muchisimo, una mueca de dolor indescriptible se formó en mi rostro, pero no girté.

La bola de energía siguió de largo, golpeando unos árboles por sobre unos killers, los cuales corrieron muertos de miedo, para evitar que aquellos árboles cayeran sobre sus miserables cuerpos y acabaran con sus asquerosas vidas. En ese momento, por alguna razón, recordé a mi padre.

Mi madre decia que mi padre era un heroe, mi hermano mayor decia que era un idiota.

Para mi, el era invencible. Era la espalda que siempre habia anhelado superar, mi heroe. Pero Jeff me lo arrebató. Aquella espalda, la espalda de aquel heroe, aquel padre, habia sido reemplazada con la de un asesino maniatico que cargaba con la vida de mi familia. Estaba seguro de que a Miguel le habia pasado lo mismo.

¿Entonces porque estabamos peleando?. La pregunta se borró de mi mente tan rápido como apareció; mi mano derecha se estiró hacia la segunda bola de energia, deteniendola con violencia. Esa bola de energia inestable estaba en mi mano. Comencé a gritar de la furia, a medida que cerraba mi mano y "anulaba" la bola de energia.

Mi mano se cerró completamente, haciendo desaparecer la bola de energia. Miguel sin embargo, no reacciono al respecto; solo se me lanzó, arrojandome un corte directo al rostro. Otro recuerdo entro en mi cabeza.

En mi pasado, Chester no fue mi unico amigo.

Hubo alguien mas, alguien al que le di la espalda.

Aquel chico perdió su brazo por mi culpa. Le enseñe a volver a pelear, le enseñe a seguir viviendo con solo un brazo, le enseñe todo lo que sabia, le enseñé a ser como yo aun si su cuerpo estaba "incompleto", pero el me falló.

Lo odié.

Pero, ¿Si el, con un brazo menos, podia pelear, porque yo no?. Solo se me habia jodido la mano. Podia pelear, podia poner en practica todo lo que le habia enseñado. Podia demostrarle que yo si segui el camino correcto y el no.

El cuchillo de Miguel iba directo a mi frente. Me incliné hacia atras, a lo que le cuchillo pasó a centimetros de mi cabeza. Mi mano derecha se cerró con fuerza, a lo que le lancé un puñetazo directo al pecho, pero el ni se inmuntó. El golpe hizo que su cuerpo vibrara, pero nada mas, se quedó ahi.

Ya que me habia inclinado, me dejé caer al suelo, de espaldas, aprovechando esto, le lancé una doble patada a Miguel. A lo que este saltó y se preparó para caer sobre mi y clavarme su cuchillo en el pecho. Pero no contó conque al lanzar la patada, también impúlsé mi cuerpo. Asi es, pasé por debajo de el, para luego caer acostado y ponerme de pie con rapidez.

Los dos nos dimos vuelta al mismo tiempo. Obviamente yo me giraria hacia mi derecha y el se giraria hacia su derecha, por lo cual el tomaria ventaja de mi mano. Pero no contó conque me giré hacia mi izquierda. Asi es, con mi mano destrozada, golpee su rostro violentamente, llenando su cara de sangre al mismo tiempo que grité por el dolor. No fue un grito desesperado, fue mas bien una especie de rugido.

Miguel dio unos pasos hacia atras, con sus ojos llenos de sangre. Aprovechando esto, saque un pañuelo de uno de mis bolsillos y con este "vende" mi mano izquierda, en forma de puño. Dolia demasiado, peor no pdia dejar una mano inutil sangrando a mas no poder. Sabia que me iba a recuperar, sabia qua la mano no se me iba a joder, pero no podia dejarla asi.

Entre el pañuelo y la manga de mi camisa, logre asegurarme de que la herida quedara cerrada, ya no me molestaria. Me las podia arreglar con una sola mano. Miguel se limpió la sangre de los ojos y boca con su puño.

-¿De verdad vas a luchar con una sola mano?. -Preguntó sin mirarme.


-¿Que?, ¿Dudas de mi?. -Pregunté.

-Después no te quejes si no te parece un combate justo. -

-Lo que digas. Ya veras que tienes suerte de que te derrote con una mano y no con dos. -

Di un paso hacia atras, justo cuando Miguel dio un paso hacia delante. Se me lanzó con rapidez, tirando varias tajadas con su cuchillo. Esquivé todas con pura suerte, aunque logró rozarme el hombro. Nada grave. Me lanzó un cuchillazo directo al cuello, pero sujeté su brazo con mucha fuerza, intentó darme un derechazo, pero me giré, arrojandolo por sobre mi hombro al suelo, para luego pisarle el pecho con fuerza.

Seguido de eso, le di una fuerte patada en el torso, arrojandolo contra un árbol. Escupí muchisima sangre, cayendo de rodillas. Mi visión se habia puesto borrosa. ¿Estaba... muriendo?... No se sentia como la muerte. Se sentia como si mi cuerpo intentara llegar a algo mas, como si estuviera cargando con un poder que no soportaba.

Otro sonido de algo rompiendose se escuchó en mi cabeza. Vomité muchisima sangre, mi ojo empezó a doler mucho mas que antes y a largar bastante sangre. ¿Como podia sangrar tanto?, maldición, eso era completamente inhumano. Miguel se me acercó caminando, a lo que me observó, ahi en el suelo.

Miguel se sacó su chaqueta, la cual estaba llena de sangre. Eso hizo que se diera media vuelta, en aquel momento, un killer corrió en mi dirección, con cuchillo en mano, despuesto a matarme. Note como Shokki se preparó para lanzar a Gae Bolg, pero para mi sorpresa Miguel se giró con su cuchillo, cortandole la garganta al killer.

El killer cayó al suelo ahogandose en su propia sangre, hasta la muerte. Luego de eso, Miguel me miró.


-Rindete. -No sonaba egocentrico ni nada, sonaba como si realmente no quisiera pelear.

-Ni lo sueñes. -Dije, intentando no ahogarme con mi sangre.

-¿No te das cuenta que vas a morir?, no es cosa de orgullo. -

-Me da igual el orgullo, no voy a morir. Ni voy a rendirme. -

-Creo que deberé desmentir lo primero que dijiste. -

Sacó su cuchillo e intentó apuñalarme. pero entonces, senti algo en mi cuerpo. Senti algo que me devolvió la vitalidad. Sentí nuevamente esa corriente electrica recorrer mi cuerpo, sentia que estaba vivo. Entre la vida y la muerte. El calor de la vida, de la descarga, golpeaba mi corazon con violencia. Mientras que la fria sensación del dolor... de la muerte... esa sensación que sentia cuando mi ojo se ponia asi, azotaba mi cuerpo como una fuerte lluvia.

Un puñetazo en la cara de Miguel. Mi puño derecho se clavó en su rostro, descargando esa corriente electrica en su cuerpo. Ni se inmutó. Quité mi puño, dejando una expresión de furia en su rostro. Estaba paralizado. Lo habia dejado paralizado al descargar esa brutal corriente electrica en el.

-Ahora si estoy recuperado. -Dije, sonriendo.

Le di un fuerte derechazo en el estomago, a lo que mi puño pareció clavarse en este, luego de eso, Miguel fue lanzado hacia un árbol con muchisima fuerza, rebotando y cayendo al suelo. Solo tenia que aguantar, tenia ese presentimiento. Tenia que aguantar y hostigarlo hasta que que pudiera debilitarlo lo suficiente.

Me le lancé con una patada, pero el la esquivó. Parecia seguir aturtdido por la descarga electrica. Aunque tambien parecia muy molesto. Ambos comenzamos a caminar en circulos, sin desviar nuestras miradas. Ambos nos mirabamos a los ojos. Mi mano y mi cabeza dolian demasiado, pero iba a seguir luchando.

-Luces mas confiado que antes. -Dijo Miguel, aferrandose a su cuchillo.

-¿Es eso?, ¿O tu estas inseguro?. -Dije, escupiendo un poco de sangre.

-Realmente es patetico. Estas al borde de la muerte y sigue insistendo. ¿Tanto anhelas morir?. -

-Nah, morir es la salida facil. -

-Pues realmente pareciera como si quisieras eso. -

-Meh, de todas formas tu no me podrias matar. -

-No empiezes a hablar, sigue con lo tuyo. -

Tras decir eso, se puso en guardia. Hice lo mismo y me puse en guardia, cada uno sostenia su cuchillo. El tenia sus brazos cruzados frente a su rostro, su brazo izquierdo tocaba su nariz, su mano izquierda sostenia su cuchillo con firmeza. Por otro lado, su brazo derecho actuaba como escudo. Yo solo me habia limitado a extender mi mano derecha hacia adelante, con el cuchillo aputando en su dirección.

Yo no sabia usar mi cuchillo. Solo dependia de mi fuerza bruta. El sabia usar su cuchillo, pero en fuerza bruta yo lo superaba. El problema de aquello era que, quien diera el primer golpe, seria el vencedor. Ya habia sido testigo de aquello cuando me rajó la mano. Yo habia dado el primer golpe, pero no habia sido lo suficientemente fuerte.

Aunque no lo aparentara, yo habia ganado ese intercambio. Mi mano habia quedado inutilizada, pero el habia quedado mucho mas vulnerable. El problema venia ahora, yo me habia debilitado, pero la descarga me habia devuelto la vitalidad. ¿Cual era el problema de aquello?. Que lo perdido por el agotamiento, no habia vuelto.

No.

La descarga solo habia llenado el "hueco" que quedo en mi a medida que fui perdiendo fuerza. Tan solo estaba al mismo nivel de poder que cuando empezo el combate. Quizás solo un poco mas fuerte, pero el "aumento" habia sido poco y nada. Asi que no podia confiarme demasiado. Un movimiento en falso y mi garganta seria cortada.

En un momento, cerré los ojos. Solo queria desconectarme de todo, al menos por unos segundos. Sabia que Miguel no atacaria hasta que yo estuviera listo. Podia sentirlo en sus ojos, esos ojos que no dejaban de verme. Cuando todo se volvió oscuridad, sentí una paz increible llenando cada parte de mi ser.

Empecé a sentir todo a mi alrededor, era algo increible. Era como si pudiera sentir cada mirada, lo que sentia cada uno. Como si las emociones fluyeran por el aire, chocando violentamente contra mi. Algunos tenian miedo, algunos estaban emocionados. Algunos querian meterse al combate y ayudar, en concreto Shokki y Kinn pensaban esto era lo mas obvio. Pero también sentia emoción en ellos. Era obvio, estaban viendo un combate real, nada de estupideces.

Incluso Miguel parecia... feliz. Estaba luchando contra alguien que podia igualarlo. Maldición, incluso a mi me alegraba pelear contra alguien asi. Pero la verdad, era que en el sentia algo diferente, una sed de sangre similar a la mia. Una sed de venganza imcomparable. Pero también sentia algo de paz. Habia sentido esa paz en el desde el momento en el que le recordé sobre su familia.

Me preguntaba... ¿Acaso el podia sentir lo mismo que yo cuando cerraba los ojos?. ¿Podria entender lo que se sentian tantas emociones alrededor?. No iba a preguntarselo, una mirada bastaba mas que mil palabras. Su mirada solo decia que queria vencerme, nada mas. El no podia ver atraves de mi, ni yo atraves de el.

Mis ojos estaban abiertos, mirando los suyos. En concreto, veia como sujetaba su cuchillo. Como lo sujetaba con demasiada firmeza. ¿El lo habia aprendido a usar asi?. ¿O le habian enseñado a usarlo?. La curiosidad me invadió.

-¿Dónde aprendiste a usar ese cuchillo?. -Pregunté.

Me miró algo sorprendido. Como si la pregunta lo hubiera tomado desprevenido.

-Jeff me enseñó lo básico. El resto lo perfeccioné mediante experiencias personales. -Dijo Miguel.

-Asi que Jeff eh... ¿No te patece un ser detestable?. -Pregunté.

Dudó.

Su rostro expresó duda pura.

-Es verdad que admiro su forma de matar... pero no me gustan sus metodos. Menos aún como trata a los suyos. -Dijo el.

-Hace unos meses tuve un reencuentro con el, el maldito hizo que matara a varios de sus seguidores. Incluso me obligó a pelear con uno de sus killers elites, "Dan". -Dije, con tono ironico.

-¿Tu fuiste el que mató a Dan?. -Preguntó, algo curioso.

-Si, le hice pedazos. ¿Era amigo tuyo?. -Pregunté.

-No, para nada. Lo odiaba, de hecho. Yo fui quien le deformó la boca. -

Me reí.

-¿Por que no lo mataste?, solo era un imbécil. -Pregunté.

-Tenia la mente en cualquier lado, solo lo quemé y antes de hacer algo mas ese idiota de Jeff se puso a decir estupideces. Me enojé y me marché. -Dijo Miguel, intentando sonar serio de nuevo.

-No hace falta el cambio de tono, la pelea seguirá igual. -

-Pues apresurate. -

Los primeros rayos del sol atravesaban los árboles. Chocaban contra nuestros rostros, pero no desviabamos la mirada. Fue en aquel momento, mientras nuestras miradas chocaban, que comprendí algo.

Comprendí que Miguel no me podia ganar.

No era una cuestión de fuerza.

El no podria ganarme hasta no librarse de esas voces.

Se notaba en su rostro, se notaba que estaba preocupado. Estaba preocupado de que las voces volvieran a llenarle la cabeza. Era perfectamente entendible, pero hasta no despejarse, hasta no dejar eso atras, no podia ganarme. El hombre elige, el esclavo obedece, una vez lei eso. Eso aplicaba ahora mismo. Miguel, lo quisiera o no, era esclavo de esas voces. Aun si luchaba contra ellas, siempre acababa haciendoles caso.

No tenia libertad. No conocia el silencio. Por eso iba a perder. Aun si mi cuerpo quedaba destruido en miles de pedazos, Miguel iba a perder. Finalmente, los dos nos movimos al mismo tiempo. Los dos avanzamos, listos para cortarnos el uno al otro. Nos acercamos. El hizo su brazo derecho hacia delante, para intentar desviar mi brazo y asi apuñalarme.

Pero yo hice su brazo atras con mi brazo izquierdo. Mi cuchillo iba dirigido originalmente a su pecho, pero cambié de objetivo. Empujé mi torso hacia el, empezando por mi pecho. Su brazo izquierdo, con el cuchillo en mano, pasó por arriba de mi hombro, sin cortarme. Hice un movimiento perfecto, esquivandolo y cortandolo al mismo tiempo.

Asi era, lo habia cortado. Mi cuchillo hizo un corte en su rostro, unos centimetros debajo de su ojo derecho. El corte se extendió de ahi hasta un centimetro debajo de su oreja, cortando un poco de su pelo, a lo que mi brazo siguió de largo. Aprovechando eso, me incliné levemente hacia el, abriendo mi mano izquierda, rompiendo el pañuelo y librandome de mi remera, la cual mantenia mi brazo cerrado.

No fue ninguna sorpresa lo que vi. Mi mano estaba practicamente curada. Con una monstruosa cicatriz, la mano se habia curado con rapidez. ¿A que se debia esto?. Forzar el cuerpo. Forzar el cuerpo a regenerar la herida a costa de un agotamiento increible. Asi era, en aquel momento, habia dejado de superar a Miguel en fuerza, habia perdido la "descarga", solo me mantenia con fuerza gracias a mi ojo.

El motivo por el que habia liberado esa mano fue porque tenia un truco bajo la manga. Literalmente. Bajo mi manga, estaba el pedazo que corté del cuchillo de Diana, haciendo un movimiento brusco, la hoja cayó, pero la sujeté en el aire.

-No voy a morir, Miguel. -Dije. -Menos aun; ¡YO NO PERDERÉ!. -

Miguel me miró sorprendido, a lo que simplemente le clavé la hoja en el abdomen con brutalidad, a lo cual este lanzó un fuerte grito de dolor y retrocedió, con la hoja aún clavada en su cuerpo.

Me alejé de el. Me saqué la bufanda de la frente y la volví a colocar en mi cuello. La herida de mi frente habia cicatrizado. Pasé mi mano por mi frente, limpiando la sangre. Esa herida habia cicatrizado bien, a diferencia de la herida de mi mano. La cicatriz de ahi era gruesa, como si me hubieran arrancado un pedazo de carne y se tuviera que regenerar de todas formas.

Peor hubiera sido perder la mano, realmente. Miguel cayó al suelo, de rodillas, escupiendo mucha sangre. Llevó sus manos hacia la herida de su torso, donde la hoja apenas se asomaba. Clavó sus dedos alrededor de esta, mientras escupia algo de sangre, para luego sacar la hoja y lanzarmela.

Obviamente la esquivé, pero me quedé mirandolo. Se puso de pie lentamente, con una mano en su herida. Sus ojos expresaban un odio inhumano.

-¿Piensas que seré humillado de nuevo?. Te equivocas... estas muy equivocado. -Dijo el.

-La vez anterior me venciste. Yo no estaba a tu nivel, ahora es al revés. Tienes que aceptarlo, no puedes ganarme. -Dije.

-No has visto ni la mitad de lo que soy capaz. -

-Lo unico que se es que eso de tu cara dejara una cicatriz fea. -

Miguel extendió sus manos hacia los lados, riendo de forma desquiciada. Luego, empezó a acercar sus manos, hasta dejar un espacio de veinte centimetros entre manos, donde se formó una bola de energia. Una bola de energia que lentamente comenzó a crecer, hasta que en determinado punto, el aire empezó a ser succionado hacia esa bola de energia.

La bola de energia se tornó completamente oscura. Miguel empezó a separar sus manos, llevandolas sobre su cabeza, a lo que la bola de energia creció hasta ser de unos 4 metros de largo y ancho. Yo sabia lo que estaba haciendo, era esa maldita bola de energia fulminante. ¿Acaso ese imbécil planeaba volar toda esa zona?.

El muy imbécil iba a matar a Kinn y a todos los otros killers si lanzaba eso. Miguel saltó unos 10 metros hacia atras, ahora estabamos separados por casi 15 metros. Este bajó una de sus manos, sosteniendo la bola de energia oscura con una de sus manos. Ahi me di cuenta lo que planeaba, detrás de mi no habia nada. Iba a matarme a mi y solo a mi.

-¿Asi que usaras tu ataque definitivo?. -Pregunté.

-Vas a morirte de una vez. -Dijo el.

Miguel finalmente empezó a bajar lentamente su mano, parecia preparado a lanzar la bola de energia. Un cosquillero recorrió mi cuerpo. Estaba debilitado, si esa cosa me tocaba, me dejaria peor que antes, eso seguro.

-¡Anochecer!. -Gritó Miguel, a lo que me lanzó la bola de energia.

Fue en aquel momento, cuando dudé. ¿Debia correr o encararlo?. Di un paso hacia atras, a lo que escuche una voz sobre mi hombro izquierdo.

-"Ya rompiste las reglas 2 veces, ¿Que te impide hacerlo otra vez?". -Era la voz de papa.

-"No eres real, solo estas en mi cabeza". -Pensé.

-"No es momento de acobardarse. Rompiste sus ataques 2 veces, ¿Que te impide hacerlo de nuevo?. Demuestrame que eres tan fuerte como alardeas. Demuestra que puedes seguir mi ritmo." -

Era lo que siempre me decia. Siempre me decia eso cuando haciamos algo juntos, ya sea jugar, competir o lo que sea, el siempre me molestaba diciendo que siguiera su ritmo.

-"Contempla la verdad". -Dije.

Senti nuevamente esa sensación rodeando mi brazo derecho. Esa sensación de poder detener incluso un camión con mi palma. Esa sensación se traslado por el cuchillo que tenia en mi mano derecha. Podia sentirlo. Ese cuchillo podria cortar cualquier cosa que quisiera. La bola de energia se dirigia hacia mi a toda velocidad. Shokki saltó del árbol, dispuesto a interferir.

No le di importancia, salté hacia la bola de energia, haciendo un corte en diagonal con mi cuchillo. Una luz blanca me cegó. Probablemente cegó a todos en la zona. Una vez todo se hizo visible de nuevo, me percaté de que delante mio, todo seguia igual. El cambio venia a mis costados, tanta en izquierda como derecha, se veia el suelo destrozado por la bola de energia. Como si realmente hubiera impactado contra algo, pero el centro estaba intacto.

Asi era. La habia [ Destrozado ]. Mi cuchillo la partió al medio, usando esa "habilidad" extraña. Fue en aquel momento que el dolor comenzó a incrementarse. Dolia el solo mantenerme de pie.

-... Ya ni me sorprende que seas capaz de eso... ¡Aun puedo lanzarla dos veces mas!. -Gritó Miguel. -¡Todavia sigues condenado, mald-!. -

Me le acerque, apretando mi puño derecho con fuerza, para darle un puñetazo en el rostro que lo lanzó a un árbol.

-Ya basta, se terminó. -Dje.

-No aun. -Dijo el, poniendose de pie.

Hizo un gesto de dolor horrible. Cayó al suelo de rodillas, apoyando su cabeza en el suelo, escupió muchisima sangre. Di un paso hacia el, pero despegó su cabeza del suelo, con un hilo de sangre saliendo de su boca. Solo estaba apoyado sobre sus piernas; con mucha sangre saliendo de su boca y sus ojos.

-Vamos. -Dijo, sonaba molesto.

Se golpeó el pecho con fuerza.

-Maldición, levantate. Este no es mi fin. -Gritó, escupiendo mucha sangre.

Su nariz empezó a sangrar de forma violenta. Golpeó su cuerpo de nuevo, en concreto su corazón.

-Vamos pedazo de mierda, puedes seguir latiendo sin la necesidad de que esas voces de mierda nos controlen. -Gritó, mientras... parecia tener alguna clase de tick nervioso.

Empezó a ponerse de pie, su cuerpo temblaba, escupia sangre a montones. Creo que incluso un fuerte puñetazo podria matarlo en ese estado. Di unos pasos hacia el, mirandolo a los ojos. Me recordaba a mi cuando pelee contra los seguidores de Jeff hacia unos meses. Cuando Jeff me denigro, cuando le recorde que todavia podia pelear.

-¡Todavia puedo seguir luchando!. -Gritó Miguel.

Si. Eso mismo habia dicho yo. Era una forma de ocultar que iba a colapsar, era una forma de negar que la muerte estaba cerca. Saqué una de mis pistolas y le apunté. Era el o yo. El no me iba a dejar vivir despues de aquello, y en mi estado, me mataria facilmente, eso seguro.

Me miró. Me miró con los mismos ojos que tenia cuando le pedi a Wolf que no lo matara. ¿Por que todo tenia que terminar asi?. ¿Era necesario que uno de los dos muriera?. Iba a matarlo, para hacerle un favor. Para terminar con su sufrimiento. Pero dudé. Bajé la pistola, justo a tiempo para escuchar una voz.

-¡Jared, detente!. -La voz venia de algun lugar entre los killers.

Me giré. Viendo a Diana correr hacia mi. Estaba feliz. Alguien se preocupaba por mi, alguien venia a ayudarme. Aguien venia a socorrerme. A evitar que cobrara una vida, estaba tan feliz que lagrimas cayeron por mis mejillas.

No lloraba de alegria. Lloraba al descubrir la verdad.

La que estaba ahi no era Diana, era Mary. Su figura pasó al lado mio, corriendo hacia Miguel, para abrazarlo, fue ahi cuando me giré y los miré. Mari tenia una especie de musculosa que dejaba ver varios vendajes en su torso. Por como la lastime. Arriba de esto, tenia una chaqueta abierta.

Estaba abrazando a Miguel, con lagrimas en los ojos. Yo lloraba al darme cuenta que estaba lejos de casa. No podia quedarme en un solo lugar, habia pasado los ultimos dos años buscando un lugar para morir. Esa era mi triste historia. Queria matar a Jeff y morir. Tener un sacrificio heroico, engañarme haciendome creer que tendria una muerte noble y memorable.

Pero en aquel bosque, estaba lejos de casa. Estaba solo, sin nadie que se preocupara por mi. Era yo contra el mundo. Me giré hacia Miguel y Mary, la cual me miraba con lagrimas en sus ojos.

-Por favor Jared, no lo mates. -Dijo ella.

-... ¿Despues de lo que te hice, me hablas como si fueramos viejos amigos o algo?. -Pregunté.

-No hagas esto, por favor. No lo hagas. -

-¿Por que no?, el quiere matarme. El traicionó a los suyos. -

-No... el intentaba protegerme. -Dijo Kinn.

Kinn estaba parado, sujetando su pierna con una expresión de dolor. Parecia a punto de caer, No se en que momento se habia acercado a nosotros.

-... -No dije nada.

-Jared... tu hiciste que Miguel se diera cuenta de la verdad. Que solo quiere ser feliz y proteger a su familia. No lo mates, también es nuestra familia. -Dijo Kinn.

-Tu no eres asi Jared, no matarias a alguien que es como tu. -Dijo Mary.

-Ese es el problema. Intenté convencerme de que Miguel y yo eramos parecidos, pero somos muy diferentes. Es cierto que el no se merecia esta vida, pero mientras siga siendo un "esclavo", nunca podra decidir si algo esta bien o mal. Por eso no puedo dejarlo ir. -

-Estoy aqui porque Trent me llamo. Me pidió que te detuviera. Asi que por favor, no lo hagas, no lo mates. Lo amo demasiado. -

Su rostro se llenó de lagrimas. Me recordaba demasiado a Diana. Sola, asustada. Sin darme cuenta, puse una de mis manos sobre su mejilla, limpiando sus lagrimas, cosa que pareció sorprenderla tanto a ella como a Miguel y Kinn.

-Tienes un rostro casi tan bonito como el de una persona muy especial para mi. Si lloras, es como verla a ella llorando. No vuelvas a hacer eso, por favor. -Dije, sonriendo.

Me di media vuelta, mirando a Shokki. Me miraba con cara de aprobación. Comencé a caminar hacia el.

-No voy a matarte Miguel, ni a ti ni a ninguno de tus amigos. Solo espero que no me hagas arrepentirme por esto. Porque sabes que volveré. -Dije, sin mirarlo.


Alcé mi pistola y disparé. Cosa que alteró a todos los Killers.

-¡Ustedes no estan perdonados, esfúmence de mi vista antes de que empiece a matarlos a todos y cada uno, tienen unos dias mas de vida de aqui en adelante!, ¡VOY A IR POR SUS CABEZAS, HIJOS DE PUTA!. -Grité.

Todos los killers empezaron a correr espantados en cualquier dirección. Una extraña chica con lo que parecia ser un.. ¿Reloj? en su ojo, se quedó ahi parada, a lo que se acercó a Miguel, Mary y Kinn, ayudando a Miguel, mientras Mary ayudaba a Kinn.

Empezaron a darse media vuelta, a lo que Miguel me miró a los ojos. Su aura habia desaparecido. "Gracias", eso pude leer en su mirada. Me di la vuelta y tanto Shokki como yo nos adentramos en el bosque.

-Eso fue intenso. -Dijo Shokki.

-Creo que me voy a morir, me duele demasiado el cuerpo. -Dije, sonriendo.

-Es normal, te hiciste pedazos. -

-Espero que mi mano no siga doliendo mañana. -

-Sabes, siendo sincero, tu actitud fue muy bondadosa, realmente me sorprendió que intentaras ayudar a Miguel, me esperaba que intentaras matarlo o algo, mejor dicho, me esperaba un baño de sangre, al final solo tu y el sangraron. Me sorprendiste. -

-A decir verdad, vine con la idea de matarlo. Fue cuando lo vi, cuando vi como se preocupaba por su amigo, que me di cuenta lo que realmente el queria. Una familia, queria proteger a su "familia", si realmente queria eso, no podia seguir matando e hiriendo a gente inocente. Queria hacerle ver eso. -

-Lo que no entendi fue eso de las "voces". -

-Yo tampoco entiendo mucho del tema. Pero es como si el hablara con algo, como unas voces o algo que lo controlen. Estoy seguro que el se rehusa a obedecerlas, pero siempre termina cediendo. Por eso lo provoco. Tiene que dejar eso. Tiene que liberarse de las voces de una vez por todas. -

-Suena a algo complicado... ¿Que paso con la chica que te atacó?. Me quedé asegurandome que ningún Killer se metiera. Estaba seguro de que tu podrias con ella. -

-La maté. Se me complicó un poco, pero la maté. -

-Ya veo. Ese ojo tuyo si que da miedo eh, ¿Es alguna clase de habilidad o algo?. Te juro que cuando te vi con el ojo asi me dio algo en el estomago. -

-¿Tanta cosa da?. Realmente no pensé que fuera tanto. -

-Bueno, cualquiera se incomodaria al ver que una persona tiene un ojo completamente negro, con la iris roja como la sangre y encima con "grietas" o venas alrededor, eso es raro. -

-No se, si te soy sincero, no soy un humano normal. Creo que se debe a eso. -

-Mi maestr-.... Diana, me contó un poco. ¿Como es que aseguras que no eres un humano normal?. Quizás solo eres fuerte y ya. -

-Estoy lejos de ser como es un humano. ¿Que clase de humano puede detener un camion con su cuerpo teniendo alrededor de 15 años?. No es algo normal. -

-¿Tus padres nunca te dijeron nada al respecto?. -

-Solo una vez, cuando tuve un accidente que me dejo un poco mal de la columna. Nada grave, solo que no puedo dar saltos y cosas asi como deberia, pero da igual. Tuve una charla con mi padre, pero jamas tocamos el tema. Ahora que el murió, dudo saber algun dia que demonios soy. -

-Mirale el lado positivo, por lo menos esto te ayuda bastante. Si fueras un humano normal ya estarias muerto. -

-Seh, tienes razon. -

-Por cierto, ¿Has escuchado lo del cambio equivalente?, es una regla tonta, pero creo que por curar tu mano, algo te va a joder mucho. -

-Lo se. Me siento mas debil a decir verdad, muy debil. -

-Deberías evitar hacer eso. Nunca es bueno "forzar" una herida para que se cure, hay veces que las "contras" te pueden perjudicar demasiado. -

-Lo se. Igual, se siente raro esto de ser una persona casi normal. -

-¿Tan debil te sientes?. -

-Demasiado. Creo que me pasaré la semana descansando. Diana se va a enojar cuando le cuente todo. -

-Por las dudas dile que no se enoje conmigo. -

-Tu tranquilo. -Dije entre risas. -Oye, Henry... o Shokki, como quieras que te diga. -

-Cualquiera de los dos esta bien. -

-Sabes, es agradable poder charlar con alguien de forma "amistosa", antes de venir aqui conoci a un chico bastante curioso. -

-¿Ah, si?, ¿Como era?. -

-Era Silver Claw. -

-Ah, lo conozco. -

-¿Ni te sorprendes?. -

-¿En serio deberia sorprenderme por eso?. -

-Es un licantropo con unas garras de plata, ¿Que eso no es genial?. -

-No es tan genial realmente. -

-Pues yo creo que si. ¿Como lo conoces?. -

-Hace un mes el maestro Slenderman le dio la garra de plata el mismo. Antes perteneció a otro sujeto que actualmente esta desaparecido. -

-Entiendo. Me da curiosidad ese tal Slenderman, hace años pensaba que solo era una leyenda urbana. Quien diria que fue el tipo que le salvó la vida a mi hermana. -

-Es una buena persona. Un dia deberias visitar a los iluminados, hay buena gente... y buenas chicas. -

-No tengo interes en las mujeres realmente. -

-¿Eres gay?. No me va eso, lo siento. -

Le escupí algo de sangre en la cara.

-Chiste. -Dijo el.

-No es eso, me gustan las mujeres, si. Pero no tengo interes en buscar una chica o algo por el estilo. No puedo, no con mi estilo de vida. No podria obligar a alguien a que se ate a una persona como yo, que cada dia corre el riesgo de morir. -Dije.

-Viendolo desde ese punto, si, tienes razon. -

-Bueno, ya ves. No puedo permitir que alguien salga herido solo por interesarse en mi. Nunca me lo perdonaria, nunca en la vida. -

Iba a decir algo mas. Pero un sonido de bala se escuchó. Sentí un fuerte dolor en mi estomago, pero no pude ver que habia pasado. Di unos pasos hacia atras, a lo que mi vista empezó a ponerse borrosa. No podia escuchar bien. Solo pude ver a Shokki muy preocupado sujetando mi cuerpo y gritando, aunque sus gritos no llegaban a mis oidos.

Finalmente, todo se volvió oscuridad.

Pero de un momento a otro, la oscuridad se volvió una luz que me cegaba. Mis ojos se abrieron lentamente, solo para ser cegado. Los cerre levemente, esperando a que se acostumbren a esa luz. Al cabo de unos momentos, ya podia ver con claridad. Frente a mi, habia una extraña maquina.

Una maquina que parecia girar. El problema de esto era que en la parte superior, se alzaba un intento de brazo metálico que tenia un revolver. ¿Que era lo especial con esto?. Que a mi alrededor habian 5 personas mas. Todos encadenados en unas sillas de metal oxidadas. A mi izquierda estaba una chica de probablemente mi edad, a mi derecha un tipo de probablemente 40 años, a su lado un chico que quizás tendria 1 o 2 años menos que yo.

A su lado una chica de su edad. Y al lado de dicha chica, por ende al lado de la chica de mi izquierda, estaba una mujer de probablemente unos 30 años. Todos teniamos algo en comun, estabamos MUY confundidos y asustados. ¿Donde mierda estabamos?.

Intenté forcejear, pero fue para nada. Estaba encadenado a aquella silla, además de que mi cuerpo estaba MUY debilitado. El lugar en el que estabamos parecia una especie fabrica abandonada, pero esta mas bien lucia como un lugar mas... industrial por asi decirse. Lucia como un lugar dentro de todo bien cuidado. Es decir, estaba todo oxidado, si. Pero las luces funcionaban, era obvio que alguien rondaba por ahi.

No era como las fabricas del bosque que estaban descuidadas y cualquiera las visitaba.

-¿Quien demonios son ustedes?. -Preguntó el tipo de mi derecha.

-¿Quien demonios se supone que eres tu?. -Preguntó el chico que lucia un poco menor que yo.

-No se que clase de juego masoquista es este, ¡Pero liberenme inmediatamente!. -

-¡Idiota!, ¿Crees que nosotros estariamos aqui cautivos igual que tu si fueramos los que organizamos esta mierda?. -Pregunté, algo enojado.

-¡Tu ni hables, eres el mas sospechoso aqui!. Estas cubierto de sangre seca y golpes. ¿Como se que no mataste a alguien que se rehuso a entrar aqui?.

Tenia un buen punto. Era obvio que lucia sospechoso. Iba a decir algo, pero la mujer que estaba entre las otras dos chicas "jovenes" se me adelanto.

-¿Como puedes asegurar eso?, quizás el chico fue herido por rehusarse a venir aqui. -Dijo la mujer.

-¡Puras estupideces, dejenme salir de aqui o los voy a matar!. -Dijo el tipo de mi derecha.

-Dudo que puedas matar a alguien estando encadenado, imbécil. -Dijo el chico.

-Basta chicos. -La voz sonaba como si viniera de alguna parte del techo, era obvio que era alguien hablando con un microfono.

-¿Que mierda?. -Dijo el tipo de mi derecha.

-¡Bienvenidos al mejor juego que jugaran en sus vidas!, jejeje. Soy el "Game master", pueden llamarme Beta. Deberian estar agradecidos de jugar, el anterior jugador si que estuvo agradecido al terminar jejejeje. -

-¿Que quieres de nosotros?. -Preguntó la chica de mi izquierda.

-Solo quiero que jueguen. Fueron seleccionados exclusivamente por sus interesantes vidas. Los he vigilado durante los ultimos meses jejeje. Solo esperaba el momento exacto para capturarlos. -

Todos intentamos decir algo, pero la mujer que habia saltado a defenderme, nos hizo callar a todos.

-Silencio, escuchemos. Es la unica forma de entender que hacemos aqui. -Dijo ella.

-La chica de los pechos grandes ha hablado. En fin, todos ustedes estan aqui para entretenerme, y solo para ver que decide el destino. Quien de ustedes sobrevivirá. Que determinaran los azares del destino. Van a jugar a mi juego favorito; la ruleta rusa. -

-Ruleta rusa... -Dijo la chica de mi izquierda. Estaba asustada.

-Si, bombon. Ruleta rusa. Ese mecanismo frente a ustedes posee un revolver con solo una bala. El tambor girara en una dirección en concreto, para luego dar un grio aleatorio. Tras eso, simplemente se disparara. Si tienen suerte, viviran hasta que el revolver se les acerque. La maquina tiene otras 4 balas mas. Cuando una se gaste, se introducira otra mas. Todo esto hasta que sobreviva solo una persona. -

Hijo de puta. Iba a jugar un maldito juego de vida o muerte. CON NOSOTROS.

-...¿Que pasa si la maquina dispara donde ya murió alguien?. -Preguntó la mujer.

-No pasara. -Dijo Beta. -Es imposible que suceda, ya que yo la controlo desde aqui. No puedo decidir a quien le dispara y a quien no, pero puedo evitar que dispare en una dirección en concreto y hacer que recargue cada cierto tiempo. Hay 10 minutos entre disparo. Asi que en total, el juego durara 50 minutos. ¿Genial, no?. -

-¿Por que a nosotros?. -Preguntó la chica que estaba al lado de la mujer "de pechos grandes" y del chico.

-Porque puedo. Nah, hicieron cosas que me llamaron la atención. Por ejemplo tu, damisela en apuros, "Leila", lo que pasó con Puppeteer fue algo genial. Tu novio y su amigo, ¿Miguel?, fueron bastante rapidos. Ni dudaron en rescatarte a ti y a las otras 2 perras. Fue eso lo que llamó mi atención, por eso te traje a ti y a Markus. Queria ver que haria tu novio al no poder salvarte, al ver que tu vida pendia simplemente de la suerte. -

-Hijo de puta. -Dijo "Markus".

-Markus... -Dijo Leila.

-Y hablando de Miguel, ¡También tenemos aqui a la unica persona que dejó a Miguel en una situación critica 2 veces!. El tragico cazador de killers, el chico que debió morir y sobrevivió, el chico que juró dedicar su vida a matar a Jeff the killer. ¡Jared Blanco!, digo White, perdón. Jejejejejeje. -

-Vete a la mierda. -Dije.

-¿Esa sangre es de la killer Elite que mataste, no?. Supongo que también debe ser de Miguel y un poco de la tuya, te hiciste pedazos eh. -

-Dije que te vayas a la mierda. Vas a lamentar el haberme traido aqui. -

-Si, eso dicen todos. Después lloran cuando tienen el revolver en su frente. En fin, tenemos a la señora de pechos grandes, que en caso de morir creo que me quedaré con su cadáver jeje, cuya historia no contaré porque quiero que se sorprendan cuando sepan quien es. Al lado de Jared, tenemos al señor Harry Clarke, pobre, perdió a su esposa en un accidente, se deprimió, comenzó a beber pero jamas volvió. Todos pensaron que murió, ahora, vuelve para buscar a su hija, la cual es la putita de Miguel. ¿Que se siente eso?. ¿Saber que un asesino despiadado se coje a tu hija?. Yo me sentiria mal. Ah, por cierto, tu otra hija esta muerta, Mary la mató. Jejejejejejejejeje. -

-No me importa ni una mierda lo que me digas. Mary es mi hija. ¡Voy a sacarla de esta mierda y le daré la vida que se merece!. ¡Mi hija se merece ser feliz, maldita sea!. ¡TU NO TIENES DERECHO A CRITICAR A NADIE!. -Gritó "Harry".

-Si si, da igual. Oh, hablando de putitas. ¿Que tal la señorita Stella?. A ti se que se te moja la entrepierna cuando ves a Jared eh. "Oh, el me salvo la vida, es mi principe azul, lo conozco desde joven, estamos destinados a estar juntos". Patetico. -

-No entiendes nada... el es mi heroe, nunca entenderias eso. -Dijo Stella.

La recordaba. Stella... un vieja compañera de escuela... Hacia aproximadamente 1 año y medio, ella habia perdido a su padre a manos de los killers. Yo aparecí en el lugar y le salvé la vida a ella y a su madre, pero desde ese dia no supe nada de ella. ¿Ella... me admiraba?.

-Bueno, ya esta. Me aburri. Antes de que comience el juego, para animarlos, les mostraré al ganador del juego anterior. -Dijo Beta.

En ese entonces, lo que parecía un muro de metal oxidado a unos 10 metros de nosotros, se deslizó lentamente hacia un lado, haciendo un ruido horrible. Una vez el muro se movió del todo, fuimos testigos de una horroroza escena. Una maquina identica a la que estaba frente a nosotros, estaba ahi. Apuntandole a una chica que temblaba de miedo. A su alrededor, habian otras 5 sillas, con cadaveres.

Todos ellos habian sido asesinados. Al fondo, una puerta estaba abierta, por la cual entró un sujeto de unos dos metros de alto... y casi de ancho. Era demasiado obeso. Tenia una extraña mascara y llevaba arrastrando una enorme cuchilla. La cual sacaba chispas al arrastrarse por el suelo.

-Vamos Pablo, llevas casi 2 horas cojiendo con esos cadáveres del otro dia. Esa chica lleva ahi 4 horas, ya debe estar toda meada y cagada, que asco. -Dijo Beta.

-Eso te pasa por traer chicas con retraso. Son mis favoritas. -Dijo "Pablo", su voz sonaba demasiado perezosa.

"Pablo" empezó a quitar las cadenas de las sillas, usando una llave, para luego cargar los cadáveres en su panza. Que escena mas bizarra. La puerta se deslizó nuevamente, impidiendonos ver que pasaba.

-Perdonen por esa visita tan desagradable. El es Pablo, el carnicero. Le gustan las chicas con retraso. No es su culpa, nació de una violación a una gorda medio retrasada que estaba en coma. -Dijo beta, riendose. -Bueno ahora si, me voy. Hablen un rato, en 10 minutos empezara la primera ronda jajaaaa. -

Movia mis manos en vano, estaba encadenado con unas cadenas muy resistentes. Moverme solo hacia que mis muñecas se lastimaran mas y mas. No me importaba, solo queria salir, queria irme de ese lugar de mierda.

-Jared calmate, te estas lastimado. -Dijo Stella.

No la miré. Fue mi culpa que ella estuviera ahi. No podia mirarla a los ojos.

-Tengo que salir. Tengo que salir y sacarte. Estas aqui por mi culpa. -Dije, forcejeando mas aun.

-No es tu culpa. Me salvaste. Que ese enfermo se fijara en mi no tiene nada que ver contigo. Es como si dijeras que haberme salvado esta mal. -Dijo ella.

Siempre fue asi. Nunca intentaba ser hiriente, pero no podia evitar decir la verdad.

-... Lo siento. No quise decir eso, pero voy a salir de este lugar sea como sea. -Dije, forcejeando mas y mas.

-Si te sigues rajando las manos no vas a salir, estupido. -Dijo "Harry".

-Tiene razón, Jared. Lastimandote no lograras nada. -Dijo la mujer.

-¿Y que mas da?. No voy a participar de esta mierda. No pienso salir de aqui solo si da la casualidad de que no muero. No quiero salir si eso significa que ustedes van a morirse. -

-Sigues siendo igual. -Dijo Stella, sonriendo.

-Lo siento, pero yo no tengo interés en salvarte, Jared. -Dijo Markus. Leila lo miró.

-¿Y a ti que te hice?. -Pregunté.

-Soy un conocido de Miguel. Bueno, es mi amigo mejor dicho. Se lo que le hiciste, le jodiste el brazo derecho, ¿Sabias?. Tu y ese tal Wolf casi lo matan. No puedo dejar con vida a alguien que hiere a mis amigos. Y espero que aun siga con vida o creeme que te voy a matar yo mismo. -

-Escuchame bien. No te conozco, no se nada de ti. Ni me interesa saberlo. Estoy cansado de que cualquiera venga y me trate como se le da la gana solo porque soy conocido por ahi por culpa del maldito de Jeff. Yo no pedi nada de esto, nunca pedi esta mierda. Nunca pedi que maten a mi familia, se que Miguel tampoco lo pidio. Por eso lo hice reaccionar. ¿Sabes?. No me interesa ser su amigo ni nada, pero odio, odio con toda mi alma, que pudiendo ser mejor persona que yo incluso, sea un maldito asesino que acaba con vidas inocentes como si nada. -

-¿Entonces por que dejarlo medio muerto?. -

-Porque nunca lo entendió. Nunca entendió que la venganza no es cosa suya, se que el no es normal, se que en su cabeza hay algo mas. La venganza es algo que esa cosa ansia, no el, el no es asi. Lo hice reaccionar, lo hice ver la verdad. Escuchame bien, vamos a salir de esto, los 6 y voy a hacer que veas como Miguel cambió. Como ahora sabe que tiene que cuidar a su "familia" y no matar a la familia de los demas. Y tienes que creerme, si vuelve a lo mismo, lo haré volver al camino correcto rompiendole cada diente y cada hueso de ser necesario. -

Markus empezó a reirse. Era una risa amistosa.

-No me la puedo creer. ¿En serio quieres salvar a alguien que te cae mal solo porque sabes que puede ser mejor persona?. -Preguntó el.

-Asi es. -Afirme.

-Muy bien. Me convenciste. Se que Wolf es un asesino despiadado, asi que cuando Miguel volvió vivo despues de eso, me sorprendi. Fuiste tu al fin y al cabo. Te creo. No confio en ti, pero cooperare. -


-Markus... -Dijo Leila, parecia feliz.

-Ya que ustedes hablan de Miguel... supongo que conoceran a su novia, Mary. Ella es mi hija... -Dijo Harry. Sonaba preocupado.

-Si, la conozco. -Dijo Markus. -No me puedo creer que sea una Killer... ella es... demasiado pura, se nota que ama a Miguel. Bueno, no es pura del todo, pero tu me entiendes. Es de esa gente que no aparentan ser lo que realmente son. -

Harry me miró.

Suspiré.

-La conozco. La vi antes de venir aqui. Tuve un encuentro... dificil. Le hice algo malo. No la conocia, asi que tienes que entenderme. Pero ella esta bien, esta con Miguel pero esta bien. -Dije.

El bajó un poco la mirada.

-Se que sonara egoista que diga esto... pero son solo 10 minutos... Solo 10 minutos de vida le quedan a cualquiera de nosotros, pero no sabemos a quien. Por eso quiero minimamente decir lo que pienso antes de morir. O antes de que alguno de ustedes muera pensando mal sobre mi. -Dijo Harry.

Todos asentimos.

-Jamás pude superar la muerte de mi esposa. Ustedes escucharon hablar a "Beta", ese enfermo no se equivocó respecto a mi. No superé la muerte de mi esposa, todos me dieron por muerto... me oculté durante años, lejos de esta ciudad, pasando todo el dia bebiendo. Viviendo del dinero que ahorre durante tantos años para tener una familia. -Harry hizo una breve pausa.

Tomó un poco de aire.

-Lamentandome por no haber sido yo el que murió. Sin tener el valor para quitarme la vida. Sabiendo que mis hijas estaban solas... por eso volvi, hace un año. Volvi intentando arreglar mi vida, fue ahi que descubri todo. Que una de mis hijas se habia vuelto una asesina... esa era Mary. Mi otra hija fue asesinada... siempre supe que fue Mary. Era obvio. Ella no era ninguna tonta, no dejaria que nadie la lastimara. Excepto Mary, seguro creyo en ella y ella la mato...

Todos nos quedamos en silencio, hasta que el alzó la mirada, dispuesto a continuar.

-Pero jamas la culpe. Jamas culpe a Mary. Por eso aun si es una asesina, aun si es una fugitiva. La quiero. Es mi hija. Quiero estar ahi para ella, aun si esta con el peor de los asesinos. Quiero ser su padre a pesar de todo. O al menos, quiero que sepa que no esta sola. Quiero que sepa que tiene un hogar. -

-Muy bonita historia, falto decir que es una putita. -Dijo Beta. Harry ni se inmuto.

-Asi que si muero, quiero que el que salga vivo de aqui, la busque y le cuente que lo intente... que intente arreglar todo... -

-Vas a hacerlo. Vas a verla. Nadie morira. -Dije, animandolo.

-Sabes que es imposible. -

Mire a los demas. La expresión de todos parecia decir lo mismo.

-¿Que les pasa?. -Pregunté, con una sonrisa nerviosa.

-Jared. Sabes que no es asi. Es imposible que los 6 salgamos vivos. -Dijo la mujer.

-Eso no es verdad. -

-Lo es. Solo hay 10 minutos. -Dijo Markus.

-8. -Agregó Beta.

-Es imposible que nos salvemos en tan poco tiempo. -Dijo Leila, asustada.

Mire a Stella, la cual tenia una sonrisa comprensiva. Estaba de acuerdo con ellos.

-Pasa salir de esta, para tener el tiempo necesario, minimo uno de nosotros debe morir. -Dijo la mujer.

-¡¿De que estas hablando?!. ¡No tiene que morir nadie, maldición!. -Grité, enojado.

-Jared... -Dijo Stella.

-No seas idiota, chico. No puedes salvar a nadie de aqui en solo 8 minutos. -

Trague saliva. No queria que nadie muriera, maldita sea. No queria. Si era necesario... incluso iba a dar mi vida. Una vida por 5 vidas era un cambio mas que justo, pero solo porque era MI vida. Mientras el que fuera a morir estaria bien, estaria mas que bien mientras ellos pudieran salir vivos de aquella situación.

-Entonces si es asi moriré yo. -Dije, decidido.

-No seas estupido. No puedes dar tu vida como si nada, ademas, sabes que esto no funciona asi. No sabemos quien morira, nadie lo sabe. -Dijo Markus.

-Ni yo. -Dijo Beta, sonaba como si estuviera comiendo algo.

-¿Siempre algun comentario?. -

-Es que soy demasiado genial como para quedarme en silencio. -

Markus lo ignoro, con una mueca de furia.

-¡Maldición!. -Grite, sacudiendome violentamente por la frustración.

-¿Que le pasa al nene, no puedes salvar a todos?, ¿Te duele eso?. -Dijo Beta.

Lo ignore. Lo ignoré para no desgarrarme la garganta insultandolo.

Miré a Stella, la cual me sonrió de forma amistosa y al mismo tiempo triste. Queria salvarla...

---SIDE-STORY---
(Narrado desde el punto de vista de Shokki)

Mis ojos se abrieron, sintiendo un fuerte dolor de cabeza, lo cual senti de igual manera momentos antes de perder el conocimiento. Aun no habia amanecido del todo, quizás habia estado inconsciente 10 minutos. No era tarde aun. A Jared le habian disparado una especie de dardo en el pecho y a mi, me habia golpeado en la cabeza con algo que parecia un tronco o algo por el estilo. Jared no estaba por ningún lado, solo una tarjeta que decia "Beta".

No pasaron ni 5 segundos desde que lei ese nombre, a lo que simplemente tomé mi lanza y empecé a correr a toda velocidad rumbo a un "checkpoint" cercano. Los "checkpoint" eran lugares habitados por seres que normalmente los iluminados podiamos contactar. Se ofrecian al llevarnos directamente a la base en caso de una emergencia, solo los lideres de división 20 hasta abajo podia contactarlos.

Corri hacia una zona donde habia un arbol cortado casi desde las raices. A unos 50 metros de este habia otro arbol asi, todo esto en una zona que formaba una especie de rectangulo. Rodeando todo esto, habia una especie de circulo que los conectaba. Un circulo que apenas se distinguia en el suelo. Cada arbol cortado era unido por dos lineas que formaban una X. Corri hacia el centro de la X.

Para invocar al ser que dirigia el checkpoint, simplemente habia que dejar caer una gota de sangre. Todo esto siendo un lider de división, claro esta. Como recibi un fuerte golpe, tenia algo de sangre en mi boca. Simplemente escupi la sangre ahi, en el medio. Segundos despues, toda la zona fue envuelta en un fuerte viento, que acabo concentrandose donde estaba parado.

Me movi a un lado, a lo que una figura femenina encapuchada apareció y me miró a los ojos. En la capucha se veia su piel morena y cabello blanco, sus ojos me miraban fijatmente. Esperando a que hiciera algo.

-Lider suplente de la división 19, Henry Criss. He escuchado tu llamado. -Dijo ella.

-Llevame a la base ya mismo. Hubo una emergencia. -

Ella asintió. Fuimos rodeados por una luz, a lo que luego desaparecimos y aparecimos finalmente en la base de los iluminados, en la alfombra roja, justo en la entrada. Me giré hacia la chica, la cual sonrió de forma algo timida.

-S-suerte. -Dijo ella, para luego desaparecer.

Corri por la alfombra roja a tode velocidad, esquivando a todos los que pasaban por la zona. Solo me interesaba hablar con una unica persona, y en todo ese mes habia aprendido que era alguien que era casi tan peligroso como útil. Corri hasta llegar casi a la sala del maestro Slender, solo para desviarme hacia una alfombra roja que llevaba a un árbol, "entre" a esta, llegando a la entrada de la división 0.

Justo cuando iba a golpear la puerta, esta se abrió, dejando ver al sub lider de dicha división. Othin, con su cabeza con cabello de apenas unas 2 semanas, el siempre se "rapaba", me miraba algo confundido.

-¿Henry Criss?, ¿Que necesitas?. -Preguntó el.

-Necesito hablar con el maestro Remiel. -Dije, algo agitado, mientras me apoyaba en su pecho con mis manos para recuperar el aliento.

-Pasa, la puerta te enviara directo a su despacho. -Dijo el, abriendo la puerta que segundos antes habia cerrado.

Cerro la puerta y se fue.

Me giré hacia Remiel.

Remiel, el lider de la división 0, el sub lider de los iluminados en general, estaba sentado en su despacho, con una sonrisa maliciosa. Su despacho tenia fotos de cada división, asi como diferentes "misiones" que habia completado. Su despacho era grande como una mansión, las paredes tendrian casi 300 metros de largo, llenas de misiones completas.

Me quedé sorprendido viendo el tamaño.

-¿Te molesta el tamaño?. -Preguntó el, chasqueando los dedos.

Su escritorio pareció acercarse a mi. La habitación se achico hasta parecer el despacho de algún tipo de abogado.

-¿Mejor?. -Preguntó el. Ahora tenia un escritorio con una tasa de Café y una placa que decia "Remiel." Lo hacia para fastidiarme.

-Tengo una emergencia. Involucre a un inocente en un acto clandestino. Ahora el esta desaparecido y su vida peligra, si es que sigue vivo. -Dije, con la mirada baja.

Remiel hizo una mueca. Como si ello llamara su atención pero al mismo tiempo no fuera tan interesante.

-Haremos el procedimiento normal. Enviaré a la división 9 a revisar la zona, solo dime el lugar y los enviaré. -Dijo el.

-El civil es el hermano de la lider de mi división. Jared Marus White. -Dije.

Remiel formó una sonrisa maliciosa de nuevo.

-Olvida lo que dije. Un White es un caso especial. Traeré a Diana aqui ahora mismo. -Tras decir eso, simplemente desapareció.

Pasaron unos 3 minutos, donde me quedé demasiado preocupado, dando vueltas por la habitación. Muy pero MUY nervioso. Hasta que finalmente Remiel apareció frente a mi, con Diana, la cual apenas apareció me lanzó un puñetazo al rostro, el cual me hizo caer contra la pared, para luego caer sentado, mientras mi nariz sangraba levemente.

-Si mi hermano llega a estar muerto, vas a desear estar en tu lugar. Ahora ve a limpiarte la cara y a sacarle brillo a ese artefacto demoniaco que tienes por lanza y vamos a arrancarle la cabeza al que sea que se llevó a mi hermano. Dijo ella, estirando su mano hacia mi.

Sujete su mano y me puse de pie, a lo que hice una expresión de arrepentimiento.

-Si el esta muerto, matame. -Dije.

-... -Ella no dijo nada, solo me apartó y abrió la puerta. Remiel volvió a sonreir, a lo que seguí a Diana y cerre la puerta.

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Continuara...



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