Hola, soy Renato López tengo 17 años vivo en pequeño pueblo con mis padres y mi tío estaba en mi casa por el cumpleaños de mi padre, siendo sincero ni él ni mi padre me agrada mucho siempre golpea a mi perro cuando se le acerque y a cualquier animal que se les acerque de hecho, un día fuimos a acampar por la noche aunque algo raro paso por el día; en las noticias salió que un hombre había sido asesinado por la noche y según el noticiero sus ojos fueron arrancados, su cuerpo estaba algo destrozado por mordidas y en su mejilla estaba el dibujo de la huella de un gato, mis padres ignoraron eso y también yo la verdad y fuimos a acampar, digo, porque uno muera no significa que los demás también no?. Cuando dormía en mi tienda escucho pasos cerca y una voz cantando una bella melodía por miedo no me acerque pero mi perro salió corriendo fuera de la tienda ladrando no quería que lo golpeara mi padre así que a huevo me acerque corriendo a callarlo pero salió corriendo tras una sombra femenina obviamente lo seguí mientras él seguía ladrando aunque en un punto... dejo de ladrar y al encontrarlo cerca a un descampado una chica lo estaba acariciando, logro calmarlo... tenía puesta una sudadera corta de gato, las mangas eran blancas con bordes negros y dejaba un poco a la vista sus pechos… son grandes por cierto, una falda blanca y negra con varios cinturones y una cadena, medias largas una negra y otra rayada con gatos al final de estas y unas botas grandes de estilo militar, estaba muy bien proporcionada y su cabello era extraño negro y varias partes de este eran blancas, pareciese que le hubieren pintado mal el cabello, trate de ver más de cerca y ella alzo la vista revelando sus ojos unos muy raros eran de colores distintos como los de un gato el derecho era celeste y el izquierdo café... la chica gato, así le puse, volteo a verme y se escondió entre los árboles que quedaban y si que era hábil porque la perdí de vista al instante “Hey ¿Quién eres? ¿Podrías salir?” trate de ubicarla pero no la veía mas solo se oía el sonido de las ramas siendo pisadas por sus botas, me rendí y salí de allí llamando a mi perro para irme pero escucho pisadas atrás mío y la veo a ella con una mirada de confusión e inocencia, me quede quieto viéndola detenidamente, desvié la mirada de sus ojos ambos brillaban en la sombra de los arboles, eran como imanes y me daba vergüenza verla, era muy linda sin duda. Ella se me acerco... era un tanto baja por cierto, y dijo en un susurro "Que lindo eres, tienes unos hermosos ojos, eres perfecto~" sin duda tenía una voz linda, mi cara empezó a arder por un momento sus ojos que expresaban amabilidad y bondad cambiaron perdiendo el brillo y expresando odio y locura, me agarro de la camiseta arrojándome al suelo bruscamente y dijo "¡Y eso me desagrada! ¡¿Porque yo no puedo ser perfecta!?" ella se sentó prácticamente sobre mi y al ver su boca sus dientes no eran nada más ni nada más que colmillos “Mi minino hermoso” Se acerco a mis labios “si no opones resistencia tal vez no te duela… demasiado” el miedo me tenia congelado ¿¡A caso me comería!? "Perdón Uka san… pero si yo no soy perfecta nadie lo será~" mi perro salto sobre ella mordiendo su hombro y esta logro dejarlo inmóvil en el suelo cuando estaba por matarlo soltó el cuchillo "Perdón..." saco una jeringa y lo que sea que sea se lo inyecto y mi perro dejo de moverse deje de ser un cobarde y tome una rama algo grande para tratar de golpearla pero ella se dio cuenta y se lanzo sobre mi mordiendo mi hombro, gritaba del dolor al sentir como desgarraba la piel de mi hombro como si ella fuera un animal o tal vez peor… después de un largo rato me dejo tirado sangrando en lo que quedaba de pasto con el hombro hecho mierda, al fijarme que tenía en una de sus manos quede horrorizado, tenía un trozo de carne, mi carne, reía como una niña pequeña comiéndose ese trozo de carne, quería vomitar por algún motivo creo que era asco "No te matare por esa criatura... pero si me llevare un recuerdo tuyo~" dijo limpiándose la boca sonriendo; me dejo completamente inmóvil con las rodillas y con una mano me empezó a arrancarme un ojo, fue extremadamente doloroso, una experiencia que no se la deseo a nadie, el dolor fue tanto que creo que me desmaye y lo último que pude ver fue a mi familia que al parecer me había seguido y ella sonriéndoles junto a esa frase que me había dicho mas antes... "Si yo no soy perfecta tu tampoco lo serás" al día siguiente vino la policía no sabía que había pasado solo pude hablar con ellos por la interrogación que me hicieron, entre lo que hablaban no solo logre oír cómo murió mi familia que por cierto fue una muerte horrible les arrancaron los ojos y algunas de sus extremidades fueron usadas para escribir algo en el bosque “Perdón Uka san” y sus cuerpos tenían marcas raras según escuche era su firma, la huellita de un gato dibujada por un cuchillo logre oír que la posible asesina podría ser una tal "Moggy Bloody" eso por ahora no me importaba pues fui por mi perro que es lo que más me importaba, mi familia nunca me importo, siempre fue una mierda compartir lazos con ellos nunca me aceptaron tal cual soy y me criticaban por todo, mi perro estaba vivo por suerte, le había inyectado una droga que lo hizo pasar por muerto fue una suerte que no lo dejaran tirado por ahí, actualmente vivo con un amigo en otra ciudad, aunque nunca podre olvidar a esa chica... después de todo tengo su marca en mi mejilla... hice un dibujo de ella, solo compartiré esto por si alguien se la topase sepa exactamente qué debe hacer.
A causa de mi falta de practica en los dibujos solo pude hacerla en versión anime.
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Hola mis perfectos mininos, me llamo Riley Myers Brown quizás me conozcan por mi nombre artístico Moggy Bloody y mis imperfectos rasgos, decir que ahora a mis 17 lindos años por así decirlo soy una de las personas más buscadas y catalogada como una “mala minina~” pero creo que si me compara con todos ellos yo sería mejor jijiji... como si la policía me hubiera ayudado cuando la necesite, algunas veces trate de decir lo que me paso pero las personas prefieren tomar la autoridad como verdad y no a la verdad como autoridad… yo no quería matarlos… ¡ellos merecían morir! ¡Ellos son los enfermos no yo! ¡YO SOLO LES HICE MISMO QUE ELLOS ME HICIERON! ¿¡QUE CLASE DE PERSONAS ENCIERRA A UNA NIÑA EN UN SÓTANO!? ... no importa~ fuera de eso y antes de que digan “Otra estúpida se puso a matar solo porque su vida es lamentable” o solo lean esta historia porque estaban aburridos (admítelo, no tenias nada mejor que hacer y por aburrimiento decidiste leer esta historia) que tal si les relato mi hermosa y trágica vida en descenso a la locura a la que probablemente ya estaba destinada. Digamos que hace 17 años una pequeña e inocente bebe fue separada de su madre por estar en un manicomio... lo bueno es que YO sé que mi verdadera mama no hubiera dejado que me llevaran ahí apropósito, pero como decía, en ese entonces vivía en una pequeña ciudad de la cual no recuerdo el nombre y tampoco quiero saberlo así que solo la llamare Esquizofrenilandia, era una ciudad linda, daba con el bosque del cual se rumoreaba muchas cosas ya que la gente desaparecía sin razón, allí habían muchas casas y personas amables de buen corazón… solo para aquellos que fueran perfectos… vivía con mi familia que consistía en mi madre y mi padre y mis 4 hermanos, Sheila, una chica de 6 años con cabellos rubios como el oro y ojos celestes hermosos como el cielo; era la perfección hecha mujer, Fausto y Jorge, unos chicos de 12 años que tenían el cabello negro pero ambos tenían los ojos de un color azul, no eran hermanos pero eran iguales y eso me confundía a veces y por ultimo Gina una chica que también tenía 5 años igual que yo en aquella época con el cabello café y ojos color avellana, el hogar en el que vivíamos era una de esas familias adoptivas y por eso ellos eran queridos en esa ciudad bueno aclarado eso volvamos conmigo, mis ojos y cabello que parecían error de peluquería hacían que cuando me vieran me insultaran o burlaran de mi, y no solo los desconocidos si no también mi familia. Nosotros íbamos a la iglesia los domingos donde las beatas, hombres gordos y papas con ropa bordada de oro iban fingiendo preocuparse por los pobres “Crearemos un pueblo perfecto” y solo se llenaban los bolsillos con dinero… Siempre los oía decir cosas con relación a la perfección física, la alcanzaban siempre. Bueno ahora también aclarado eso pasemos a lo que importa aquí mi imperfecta vida.
- tu comida está servida - dijo Jorge lanzándome comida para gato en mi plato de comida o mejor dicho sobras, criábamos gatos de todo tipo en el sótano, era lógico que tuviéramos comida para gato y aun mas que me compararan con ellos por mi parecido físico a ellos.
- o-oye no hagas eso - yo era muy tímida y "dócil" en esa época podrías dejarme calva y ni miau hubiera dicho pero ahora si eso pasara tendrías un cuchillo entre las tripas.
- quítate gata estúpida - Diariamente sufría mucho, todos en casa me trataban de lo peor pero había una... una maldita perra que se empeñaba en joderme día y noche, la hija biológica de los estúpidos que me cuidaban; Sheila; los vecinos la adulaban por ser perfecta y le decían cosas lindas también “Que perfecta niña tiene Sra. Brown”, yo soñaba con tener ojos iguales a los de Sheila y que así me quisieran.... siempre quise tener sus ojos, son muy lindos.... eran muy lindos; era muy inocente y era común que solo llorara a solas y me refugiara en mi mundo después de todo solo tenía 5 años...
- P-Perdón Sheila - me había empujado de la silla y me había raspado mi rodilla, ella se sentó ay y se puso a jugar con sus barbies que les compro ''mama y papa'' fui al jardín y me puse a llorar siempre me preguntaba porque no me querían; mi gato Dawson fue conmigo y se acurruco en mis piernas ese gato era mi único consuelo en ese entonces~ pero debía mantenerse siempre encerrado en ese sótano la chica que siempre pasaba por aquí me vio desde el jardín y se acerco corriendo al ver mi rodilla raspada... yo siempre creí que todos me odiarían sin motivo alguno pero ella a pesar de mis rasgos se acerco a mí a ayudarme... como podría olvidar lo que hizo por mí y lo que me enseño.
- ¿¡niña que paso!? - saco de su mochila un pañuelo para limpiar la sangre de mi rodilla, como era tan estúpida y miedosa solo le dije.
- estaba jugando y tropecé - mentí, ella se la creyó y de su mochila saco un botiquín pequeño para empezar a curarme esa herida, era extraña esa chica, creo que por ella me había vuelto fan de el anime ¿creo? No lo recuerdo con precisión pero bueno, su mochila tenia adornos anim- momento, ¡sí! ella me volvió fan de el anime con sailor moon.
- ¿cómo te llamas pequeña? - ella me pregunto mientras me desinfectaba la herida con algodón y alcohol.
- R-Riley - le dije tímidamente.
- Lindo nombre, yo me llamo Karina - me revolvió el cabello a los 5 lo tenía largo y desarreglado, me había asustado porque siempre que alguien acercaba su mano a mi era para golpearme o peor… se sentía como nos observaban voltee a ver y allí estaba mi papa observándonos… tenía miedo de que se acercara y hiciera o le dijera algo a la Srta. Karina que era tan buena… después de curarme ella se tuvo que ir y yo me quede allí… viendo irse a alguien a quien nunca imagine que existiría… Uka san~
- ¿Que te he dicho acerca de hablar con extraños? – me levante asustada al ver a mi papa atrás de mi tan amenazante y aterrador como siempre conmigo, con mis hermanos era un pan de dios maldito hijo de p-.
- A-Ah papa es que me había lastimado la rodilla y la Srta. Karina se me había acercado y-y-y… - estaba muy asustada para hablar correctamente y mas sabiendo que si digo algo que a el no le agrade me golpearía como siempre si hubiera sido tal vez igual de perfecta que mis hermanos él y mama también me querrían estoy segura.
- No hables con extraños mocosa, recuerda que los niños perfectos son bien portados y – mientras él hablaba la voz de mi cabeza, Celeste me estaba diciendo “Tranquila ya pasara, no te preocupes” era algo así como una amiga imaginaria, inocente y pura diciéndome que estaba bien y que estaba mal. Después de darme un sermón, porque nunca me golpeaba en público aunque ganas no le faltaban, se metió dentro de casa, me tire sobre mi árbol de espaldas aliviada. Pasaron los días y todo seguía como siempre, salteare esa parte porque no quisiera aburrirlos con la mierda de los sermones religiosos. Estaba sentada en mi árbol junto a Dawson cuando de repente se holló un disparo, me asuste bastante me acerque a la acera y luego vi a un hombre correr rápidamente de la policía, me vio directo a los ojos y juro que en ese momento pero rejuro que vi a alguien pidiendo ayuda a gritos pero no entendía porque digo él es el que estaba robando y disparándole a personas inocentes no la victima que está perdiendo todo lo que con su esfuerzo consiguió, cuando de repente le dispararon a él… fue la primera vez que vi sangre en mi vida y aun mas… la muerte ante mis ojos… él se escondió en nuestro patio logrando despistar a la policía, no lo sé, ese es otro motivo por lo que creo que la policía son una sarta de inútiles. Me acerque a él aunque mi padre dijo que no me acercara a extraños durante el sermón que ya olvide y no puse porque es muy aburrido y no quisiera compartir el aburrimiento en el. Me arrodille junto a él; se sorprendió mucho que me haya acercado y también el cómo me miraba como si me pareciera a alguien pero solo me dijo.
- Vete niña… no quisiera que te pasara algo por culpa mía… - me quede muda del miedo pero igual pregunte.
- ¿Porque hizo esto señor? ¿Por qué robo a una esa persona? – Le pregunte sin temor alguno lo cual creo que fue lo más valiente que hice en ese entonces, en los ojos de ese hombre pude apreciar en si el sentimiento de culpa y vergüenza que sentía por sus actos… sus puertas del alma, esa pobre alma torturada… el abrió su saco negro y en la camiseta blanca había sangre, sin duda era la primera vez que podía ver algo tan bello como lo es el cuerpo humano, una perfecta maquina funcional “Riley… ¿q-que es eso?” Celeste comenzó a actuar extraño pero no le di importancia “E-Eso…. ¿E-Es Sangre? Sangre Sangre Sangre Sangre” Solo repetía sangre como si fuera una maquina trabada me asusto pero trate de no mostrarlo ya que siempre que solía demostrar muy notoriamente el miedo algo pasaba… me pasaba. Ese hombre, se veía que quería llorar pero no lo hacía, tampoco igual que yo con mi miedo.
- Nunca quise llegar a esto… pero mis hijos necesitan el dinero para poder comer y ahora ya ni verlos podre… - Dijo y en ese momento lagrimas empezaron a caer de sus ojos, desde ese día aprendí otra cosa, las personas que menos esperas a veces resultan ser más perfectas de lo que algunas veces puedes esperar, pudo ser un momento de enseñanza profunda pero Celeste volvió “Riley ¿Tiene unos ojos hermosos no lo crees~? Un gris metálico muy lindo~” Algo cambio, dejo de ser ese ser puro de siempre pero lo que no logro comprender es ¿porque cambio? Ella había visto mis heridas y los ríos de sangre que mi padre me provocaba pero vio la sangre de otro y repentinamente cambio, tal vez nunca lo sepa, fue un poco penoso lo que iba a hacer digo el mundo te está dando una lección de vida y la voz en tu cabeza empieza a decirte que cosas hacer.
- Señor… usted tiene unos ojos hermosos… - Le dije y él se me quedo viendo extrañado por lo que dije y yo me había quedado un tanto confundida también por ello y Celeste me dijo “Sabes Riley… nosotras nunca podremos ser perfectas… y lo sabes bien… Estoy harta de eso… ¿Qué te parece si le guardas los ojos a sus queridos hijos~? Y al mismo tiempo le robamos su perfección” Ya se estaba desmayando por la pérdida de sangre, no lo sé, ese día creo que algo dentro de mi cambio o una mamada así, obedecí a penas se desmayo… con mis manos que en ese entonces eran muy pequeñas, las metí dentro de sus parpados y empecé a tirar de ellos con fuerza hasta que los nervios que conectaban sus ojos con su cuerpo se rompieron dejando algo de sangre en mis manos y en su ropa.
- ¿Q-Que acabo de hacer…? - Estaba en shock por ello mirando mis manos manchadas de sangre, no sé en que estaba pensando que los escondí en mi sótano dentro de un frasco con agua y lo metí dentro del hoyo debajo del piso de madera y como siempre la confiable alfombra tapaba mis secretos, después de eso la verdad sentí bastante culpa por lo que hice, pude haber hecho tal vez que ese hombre pasara sus últimos momentos bien pero nooo debías arrancarle los oj- espera eso hago ahora, estúpida. Esa misma noche en mi cuarto me quede pensando mucho en lo ocurrido abrazando a Dawson, con 5 años ya pensaba como alguien de mayor edad supongo, bueno después de todo lo que me pasaba ¿Que niño no maduraría de este modo? Tan tempranamente; bueno supongo que las personas que pasaron lo mismo que yo sabrán también su porque "Riley~... aquí en el espejo" me dijo Celeste, eso nunca me lo había dicho siempre me decía que cosas hacer pero nunca eso lo cual me resulto raro. Lo que yo llamaba espejo era un trozo de vidrio roto que tenia, al verme en él una chica con los ojos celestes idéntica a mi estaba en él cuando iba a hablarme abrieron la puerta, me dejaron la cena pero no pude ver qué era lo que vi en el reflejo puesto que de el susto deje caer el trozo de vidrio rompiéndose en varios trozos… había dejado de pensar en ese hombre solo para ponerme a pensar en esa voz… Celeste, durante esa noche la policía se llevo el cadáver, por suerte no me dijeron nada, supongo que no sospecharon de mí.
Al día siguiente me levante y al no ver a nadie en casa aproveche para hacer de las mías, saque un sándwich de la nevera y tome uno de esos cassettes de música de papa, a él le gustaba escuchar música clásica y a mi tratar de imitarlas lo mas que podía y digamos que no me salía tan mal, quería ser cantante pero ahora uso eso como una trampa letal para atraer a mis victimas~ pero al oír la puerta abrirse apague la radio y me fui corriendo al patio como siempre fui a jugar con mis animales, ellos nunca me discriminaban o trataban de hacer sentir mal, eran mis únicos amigos en este mundo tan cruel en el que vivía, entre ellos estaba Dawson mi fiel gato mascota tenía manchas cafés grises y era de color blanco, a veces le decía Jack Dawson y lo gracioso es que igual venia estaba dándoles de comer comida de gato que siempre dejamos en el cobertizo.
- Descuiden mininos hay suficiente comida para todos – Les dije sonriente acariciando al gatito de color gris y una ave se poso a mi lado así que le di una migaja del sándwich que estaba comiendo, esos cortos momentos eran la mejor parte de todo el día. Seguí dándoles de comer a los animalitos que venían, cuando algo cayó cerca a nosotros, más específico pirotecnia, todos salieron corriendo dejándome sola...
- ¡No se vayan! - voltee a ver y vi a Sheila, Gina, Jorge el cual tenía una resortera en la mano y Fausto, asustada trate de irme pero Jorge me sostuvo tirándome al suelo mientras los demás se acercaban… de nuevo tendría que buscar la forma de salvarme o resignarme a lo que me harían, casi siempre optaba por la segunda al no tener otro remedio.
- Gata tonta tus estúpidos animales hacen que los gatos que están en el sótano estén gruñendo - dijo Jorge y se acerco a mi él era más alto que yo y a veces abusaba de ello, me empujo al suelo bruscamente.
- Estúpida gata me das asco - saco una tijera y yo me levante retrocediendo pero Gina me empujo al suelo.
- Tienes un cabello muy suave~ ¿No Gina? – Esas dos nunca se llevaban bien, una que otras veces ella y Sheila peleaban siendo Sheila la que ganaba y humillaba a Gina casi de la misma forma que a mí pero menos humillante que a mí pero cuando se trataba de molestarme eran las mejores hermanas del mundo…
- Si~ pero los gatos no deben tenerlo tan largo por eso te lo cortaremos estúpida gata – Dijo Gina sacando una tijera de costura de mama.
- Que buena idea Gina~ yo lo hago – Sheila tomo la tijera y se acerco a mi aproveche para poder huir pero Jorge y Fausto me sostuvieron, claro abusen de una niña de 5 años niños de 12 aunque algo paso y no lo entiendo Fausto me susurro “Lo siento gatita” hasta hoy no entiendo porque dijo eso si siempre era una mierda conmigo.
- ¡¡Basta!! ¡¡DÉJENME!! - ya estaba llorando e inevitablemente me corto el cabello algo corto ignorando mis gritos estaba tan desesperada que no sé que me paso en ese momento que deje de chillar algo paso… algo me impulso a atacar a mordidas a Sheila… hasta la hice sangrar un poco y lo disfrute mucho hasta me atrevería a decir que su sangre era dulce, los demás asustados empezaron a gritar y uno de ellos salió corriendo… Sheila gritaba pero yo no planeaba moverme hasta que reaccione (lamentablemente) y ella me empujo… mire mis manos manchadas de sangre igual que mi boca saboreando el sabor metálico y salado de esta… por algún motivo la primera vez me asusto pero la segunda… se sintió muy bien~ Gina aprovecho eso y me empujo al suelo golpeándome cuando una mano la detuvo era la Srta. Karina que la detuvo antes de que me dejara con mas moretones, ellos salieron corriendo a casa como los cobardes que son y siempre serán.
- ¿Estás bien? ¿Qué paso?
- Si pero no lo sé y gracias Srta. Karina – Le dije algo tímida y ella sonrió pero antes de que ella hablara mi mama salió y me llevo a dentro mientras la Srta. Karina se quedo allí confundida… yo sabía bien que pasaría… mientras mi madre iba a curar a Sheila papa se acerco a mi muy molesto.
- ¿¡Que le hiciste a tu hermana mocosa!? – me grito algo molesto… ok muy molesto, no sabía con que responder y el harto me dio una cachetada… como siempre~
– Maldita estúpida ¡pudiste matar a tu hermana! ¡¿A caso le tienes tanta envidia para hacerle eso!? Bueno como no la vas a envidiar si siempre hace bien todo – siempre era lo mismo… Sheila esto Sheila aquello… siempre tan pura y perfecta con sus cabellos rubios y sus ojos celestes; papa saco un cinturón y se acerco a mi... y como siempre me tomo del cabello aunque esta vez le costó un poco por lo corto que estaba.
– ¡P-Papa por favor no! – Le rogaba como siempre y con mis manos trataba de hacer que me soltara pero solo me arrastro al sótano o mi cuarto y me arrojo casi por las escaleras en unas ocasiones caía y me raspaba la piel de formas horribles, me levante del suelo tratando de que las heridas no sangraran y a veces dudaba de la sanidad de “mis padres” digo me hacían sangrar hasta a veces dejarme inconsciente y a ellos les importaba un carajo. El me tomo del cabello levantándome…
– Ugh… Estúpida mocosa, a veces olvido porque mierda te adoptamos si solo eres mierda y un peso muerto en esta perfecta familia, solo eres un maldito error – Me dijo con todo el desprecio que te puedas imaginar mientras lloraba en el suelo por los golpes… mi piel estaba cubierta de moretones y algunas heridas abiertas sangrando y la verdad me sorprende que no notara que mi cabello esta corto cuando es muy obvio porque lo tenía bastante largo.
Por la noche agarre el botiquín para curarme algunas heridas que me salieron por el cinturón, mi piel es blanca y eso hacía que se notaran mas los moretones y las heridas. De nuevo Celeste me hablo, ella siempre estuvo allí conmigo ambas en silencio escondidas en las sombras de este sótano de mierda… ella guiaba y yo ejecutaba, logre escapar con Dawson a ese parque donde siempre veo a personas allí felices con sus seres queridos disfrutando lo bello que es vivir, me senté en esos columpios… antes los llamaba sillas flotantes, vi algo escondido en la arena que brillaba por la luna debajo de mí, lo tome y era una navaja con sangre, habré tenido 5 años sin tocar un libro o ir a una escuela pero era más lista que todos mis hermanos pero luego me salían que si sabia contar y me callaban no pude… me mecía en ese columpio sola como siempre, aquí suelen venir esas familias felices disfrutando de la vida, una vez vi a un padre con sus dos hijos, un niño y una niña pero me preguntaba dónde estaba su mama, digo en una familia siempre había una madre pero allí no, solo podía ver como mecía los columpios de sus hijos mientras yo estaba en un rincón aislada como siempre mientras me lamentaba de mi miserable existencia, me hubiera acercado si su padre no se hubiera visto tan aterrador no podía evitar pensar todo lo que hacían o me decían… a veces… me preguntaba ¿porque yo? ¿Hice algo tan grave para merecer este trato? No lo creo… ¡Solo quiero ser igual de perfecta como ellos! ¿¡ES MUCHO PEDIR SER INCLUIDA EN ESTA FAMILIA!?... Solo quiero ser perfecta como ellos… Siempre lloraba por eso… después de todo a que niño de solo 5 años no le dolería eso… Aunque de nuevo Celeste hablo y me dijo “Querida Riley si se que no podemos ser perfectas, pero porque mejor no hacemos de los demás tan imperfectos como nosotras~” en ese momento una sombra con unos relucientes ojos celestes se acerco a donde yo estaba, le sonreí tímida mientras la veía acercarse... recordé la navaja que tenía en mi bolsillo y acerque mi mano allí, sabía que esa sería la primera vez que obedecía a Celeste respecto a estas cosas no me gusto la primera vez que vi sangre pero… se sintió bien sentirla en mis manos. Esa sombra se reveló ante mí y… era Karina.
- Pequeña ¿Qué haces aquí tan tarde? – Se veía preocupada aunque quería sonar tranquila; se quedo viendo mis heridas vendajes y algunos moretones que tenia de forma extraña, era algo incomodo porque nunca le había dicho a nadie acerca de mis problemas en casa aparte de que no tenía a nadie tampoco. Después de verme con esa expresión rara que no reconocía me sonrió y dijo - ¿Me quieres acompañar a un mundo de aventuras y fantasías japonesas? – Dijo arrodillándose a mi altura, era tan inocente y nunca nadie me había tratado así de bien fue inevitable decir que
- Si – Creo que ella se había dado cuenta de mis problemas y trato de ayudarme. Sonrió levantándose y me extendió su mano.
- Tranquila mi pequeña gatita~ iremos juntas al gran jardín del Amahara~ - Me había quedado pasmada por un momento porque nunca había conocido lo que es la comprensión. Tímida tome su mano y juntas fuimos a su casa junto a Dawson el cual nos siguió por suerte aunque Celeste en el camino me dijo ‘’No te ilusiones, nada es para siempre y esto no es la excepción’’ la ignore porque estaba segura de que eso solo seria por un rato. Esa fue la primera vez que conocí el significado de la palabra felicidad, apenas llegamos me dio un baño, trato mejor mis heridas y me enseño todo lo que papa y mama no me enseñaron como leer, escribir y no tarde en aprender porque ella lo hacía ver divertido, uno de mis cuentos favoritos fue el de Peter pan. Cada día me hacía ver Sailor moon y al igual que ella me volví una aficionada de ese anime, una vez ella me regalo un disfraz de Sailor chibi moon, ambas nos tomamos muchas fotos con ese disfraz, ella sailor moon y yo sailor chibi moon. Algo más que siempre ame hacer junto a ella era hacer galletas con chispas de chocolate esas fueron las mejores galletas que pude haber probado y también aprendí a hacerlas porque ella me enseño mi mama me enseño~ Los mejores meses de mi vida aunque… por las noches… “Nada es para siempre Riley NADA ES PARA SIEMPRE”
- ¡Cállate! ¡Cállate ya! – Cada noche Celeste me decía eso… nada es para siempre y a pesar de que trataba de ignorarla siempre me hacia decir cosas… y recordar cosas. No se le pasaba, toda su pureza se había desvanecido.
- ¿¡Riley!? – Y Karina siempre venia no importase la hora de la noche y me abrazaba... sin importar que estuviera algo agresiva.
- ¡SUÉLTAME! ¡TE QUIERE HACER DAÑO! – ese día paso algo que nunca imagine que pasaría… era tanto mi miedo y temor que ese día le di un zarpazo en la mejilla, ella me soltó bruscamente por ello agarrando su mejilla la cual sangraba… eso nunca me lo perdonare… estaba asustada no sabía qué hacer…
- ¿K-Karina? – pregunte con miedo pera ella solo me miraba con una mirada que nunca había visto, el miedo me estaba ganando… pensé que ella me iba a golpear y al cerrar los ojos solo recibí un abrazo… me quede pasmada procesando todo lo que estaba pasando era demasiado para mi…
- ¿Si que la pasaste muy mal haya cierto? ¿Crees que no lo noto? Tu siempre estas a la defensiva y más cuando estas asustada, las cosas que te han pasado haya te hacen estar en constante alerta… tranquila Ri-chan, no debes temer, porque en tanto tenga vida yo no dejare que nada malo te pase y nunca te dejare... Es una promesa - … Nunca nadie había sido tan dulce conmigo… de todas las cosas malas que me pudieron haber pasado esta fue la peor de todas y si no entendieron a que me refiero… Sigue leyendo minino… sigue leyendo este pedazo de mierda… hubo un silencio en el cuarto mientras acariciaba mi cabello, las lagrimas se acumularon en mis ojos y termine llorando en su pecho como la mocosa que era y lamentablemente sigo siendo…
- No llores mas Riley~ no tienes porque llorar nunca más en tu vida – me formo una sonrisa con los dedos y al final termine sonriendo también, ambas sonreímos y ella me seco las lagrimas.
- Te quiero ma- Srta. Karina – inocentemente casi la llame mama y ella se quedo algo sorprendida pero solo sonrió.
- No digas mama en español, dilo en japonés “Uka san” es más original y mejor – Dijo abrazándome y acostándonos ambas.
- ¿D-De verdad puedo llamarte así?
- Si, eres como yo cuando era niña sabes, a mí también me pasaron cosas malas y no quisiera que esas cosas malas te pasaran a ti
- te quiero Uka san – me estaba quedando dormida así que le dije que la quería...
- Y yo a ti Moggy – a veces me decía Moggy White… significaba minina blanca y era lindo saber que la única vez que me llamaran gato no fuera para insultarme ella solo rio y acariciaba mi cabello mientras cantaba una canción de sailor moon “Luz de luna”
- Un caleidoscopio es mi corazón luz de luna guía mi amor – me termine quedando dormida entre sus brazos, esa fue la única persona que me enseño que es humanidad, que es la amabilidad, el amor… todo era tan hermoso era un sueño hecho realidad pero… solo es eso, un hermoso y corto sueño… que tarde o temprano acabaría cuando despertara… lo cual sería pronto… al día siguiente era tan bonito como siempre, sentía que todo lo malo habría acabado por fin pero tocaron la puerta antes de ir me sirvió naranjitas, todo estaba bien hasta que unos hombres entraron y al verme le esposaron las manos… gritaba para que la soltaran pero me alejaban de ella cada vez que trataba de ir con ella.
- ¡¡UKA SAN!! – Trataba de que me soltaran pero no lo lograba y estaban por meter a Karina en una patrulla… ¿Por qué ella debió pagar tan caro por haberme hecho feliz?... logre soltarme mordiéndole la mano a ese sujeto y corriendo hacia ella.
- Oye ¡niña! – voltee la vista y había un auto de patrulla viniendo a toda velocidad apenas había volteado para ver que estaba a pocos metros de mi pero sin embargo alguien me empujo y esa persona fue quien recibió el impacto… esa persona era Karina… quede en shock porque ella estaba tendida en el suelo cubierta de sangre… varias personas fueron hacia ella yo incluida. Entre lágrimas trataba de asimilar lo que acababa de ocurrir pero era difícil pensar si quiera…. Me acerque y al verla estaba cubierta de sangre.
- U-Uka san… - ella no dijo nada solo me tomo la mano con sus pocas fuerzas dejándome algo…
- Cuídate Riley… mi Moggy - y murió en ese mismo momento… por salvar a esta miserable asesina que causa más muerte que cualquier cosa que cause mas muerte… el miedo y el dolor me invadió en ese momento por lo que Celeste dijo “Nada es para siempre Riley, te lo dije” empecé a llorar desconsoladamente y me separaron de Karina.
- ¡¡SUÉLTENME!! ¡¡ELLA ESTA VIVA!! – pataleaba y lloraba para que me soltaran pero solo podía ver como a lo lejos venia una ambulancia… esa probablemente sería la primera vez que subiría a una patrulla policíaca… durante el camino una mujer que aparentemente era psicóloga me decía cosas como “La experiencia que pasaste de seguro debió ser traumática” como si ella supiera que ella me había sacado del infierno… no podía parar de llorar por mi Uka san era demasiado…
- Tus abuelos te esperan ansiosos en casa pequeña – Quede confundida porque en ese momento ¿Tenía una familia? ¿Una de verdad? No podía creerlo pero igual no paraba de llorar.
- ¿Q-Que le paso a mi Uka san? ¿E-Ella está muerta? – la psicóloga se quedo muda y no dijo nada solo me miraba con esa mirada fría como si en realidad no le importase lo que me ocurriese… llegamos a mi casa, el infierno hecho realidad…
- ¡Riley! – mi madre tenía los ojos hinchados y un pañuelo en la mano, yo era la única que sabia la verdad pero tenía miedo… si hablaba ellos me matarían… ella me abrazo fuerte y yo solo seguía llorando, mi padre se acerco a la policía y entre susurros escuche algo sobre “No digas nada”, “Síndrome de Estocolmo” el policía se fue y apenas quedamos todos solos mi padre mi tomo bruscamente del cabello arrastrándome.
- ¡PAPA SUÉLTAME! ¡NO ME HAGAS NADA! ¡POR FAVOR! – Cada vez nos aproximábamos mas al sótano… no tuvo compasión y me arrojo por la escalera dejándome caer por ellas quedando llena de raspones en la piel y una parte de mi ropa rasgada por la caída, el cerro la puerta mientras sacaba su cinturón.
- Mocosa de mierda te dije claramente que no hablaras con desconocidos – Se acercaba con el cinturón en las manos cada vez mas y yo trataba de levantarme rápido para alejarme pero el temor y los nervios me tenían paralizada el agarro mi brazo levantándome y empezó a azotarme con el cinturón y podía sentir como la piel se me desgarraba con cada golpe y a pesar de mis constantes gritos el no paraba…
- ¡¡¡BASTA!!! ¡¡¡PAPA!!! – El piso se cubrió con sangre… pero paro cuando recibí un golpe en la nuca con la hebilla… allí la sangre empezaba a brotar un poco y no paraba…
- No saldrás nunca de aquí oíste, no volverás a ver la luz del sol maldita bastarda ojala la puta que te pario se apure en llevarte lejos de nuestras vidas – Estaba tendida en el suelo llena de sangre y moretones y no podía parar de llorar… saque el objeto que me dio Karina y era una bolsita de color negro con detalles dorados, la abrí y dentro había un collar de esos con dijes que se abren… abrí el dije y dentro había una foto de ambas cuando nos disfrazamos de Sailor moon y Sailor chibi moon… me contuve el dolor y las lagrimas… me senté en el suelo y en voz baja…
- Un caleidoscopio es mi corazón~ Luz de luna guía mi amor~ - Dawson entro por la rejilla de aire por la cual solo entran gatos y lamio mis heridas… solo lo abrase llorando sobre el… En ese momento en mi cabeza pasaba ¿Por qué me pasa todo esto? ¿Qué hice que fuera tan grave? Las cosas se volvían más confusas, el dolor se intensificaba por el ardor de mis heridas… no había salida alguna, la puerta fue sellada igual que mi destino…
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Uno dos uno dos tres, la vida se había vuelto deplorable en ese sótano que cada vez se hacía más sucio y oloroso, a veces había una que otra rata en lo que llamaba cama que no era más que unos tablones con sangre en ellos por las palizas que me daban… era tan joven y tan insensibilizada respecto a emociones, en ese tiempo descubrí una forma de ver el exterior ¿Cómo lo hice? Dawson me lo enseño, con un espejo siempre veía la luna y le cantaba Luz de luna en honor a Uka san… se rompió la promesa que me hizo… dijo que me protegería en tanto tenga vida y lo hizo… dando su vida por esta gata… ¿O era una humana?... la puerta se abrió… se oyeron las pisadas y los resoplidos de odio… esa era mi madre…
- Pequeña bastardita, que te he dicho acerca de hacer ruido cuando hay visitas – traía un látigo de tres ramales en la mano… Dawson lo noto y del ropero empolvado en el que estaba se lanzo sobre ella arañándola. Corrí hacia ellos pero no supe que hacer solo quería ver cómo le despedazaba la cara a arañazos y eso me confundió mucho ¿Era normal eso en una niña? – GATO ESTÚPIDO – Se lo quito y agarro del cuello y tomo unas tijeras que dejo en un cajón y se las enterró en el cuello y… Dawson dejo de moverse… me arrojo el cadáver de Dawson y luego tomo el látigo… Acababa de perder a mi único ser querido en este mundo de mierda… los otros gatos se ocultaron al verla a ella
- Gata de mierda….
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6 años…. Creo que es demasiado castigo…. Solo era una pobre gatita… solo me trataron de adoptar al recogerme de la calle… jajaja~ “Vamos Riley, pronto entrara alguien por esa puerta y podrás comer… telo” Tenía tanta hambre a veces que consideraba matar a alguien y comerme su carne como último recurso digo cualquier animal por supervivencia matara por ello. El cuerpo por la parte de el frente se me hizo más pesado unas cosas como tumores me crecieron y la verdad me resultan molestas fuera de eso… tuve un lindo sueño aquel día, soñé que había despertado en un hermoso jardín con tantas flores que parecía el mismísimo jardín del Amahara y al mirar más vi a mi Uka san pero… todo fue un sueño otra vez… La puerta se abrió y vi a mi hermana Sheila allí parada con una mirada de burla y algo en la mano.
- Oh querida Riley – ese tono daba mala espina… solo me mantenía alerta y la miraba a través de mi largo cabello el cual casi estaba cubriendo la gran mayoría de mi cuerpo y estaba manchado con la sangre de años de golpes y unas cuantas torturas. Habia tomado el habito de cantar a uka san todas las noches y algo raro era que cada cierto tiempo por las rejillas caía una bolsa con comida y agua con una huellita de gato en ella, nunca le di importancia a eso con tal de poder comer.
- Adivina~ - me arrojo unos papeles a la cara y en un recorte de una fotografía vi a una mujer parecida a mi pero con el cabello blanco con cabellos negros en ciertas partes y con ojos peculiares como los míos, solo que en vez de tenerlos de color celeste y marrón los tenia celeste y verde. No comprendía ¿Por qué me mostraba esto?
- No sabía que tu madre era la asesina de mi querido hermano mayor y que tu eres el resultado de una de sus aventuras, que ramera más sucia era tu madre pero hasta esa ramera es consciente de que eras un error en su miserable vida – Una gota es suficiente para derramar todo el vaso… esa “ramera” era mi madre… esa sería mi única razón para seguir, me levante del suelo y me abalance sobre Sheila mordiendo su brazo, mis dientes los afile hace mucho cuando me vi en obligación de defenderme de las ratas.
- BASTA ESTUPIDA GATA ¡AUXILIO! – La llene con sangre pero esto no era nada comparado con todo lo que yo pasaba, al rato vino papa y de una patada me quito de encima de Sheila.
- Papito – lo abrazo llorando haciéndose la víctima como siempre… el solo me miro lleno de odio como siempre…
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Pasaron 10 años y supongo que tenía... 15 años en total, había perdido todo rastro de humanidad no quedaba cordura, todos mis recuerdos de el porqué estaba allí se borraron, para mi celeste era mi única amiga ahora y creo que era lo más “Humano” que tenía en ese momento, cada noche era una golpiza cada fecha importante dejo de tener importancia cada gato iba muriendo con el tiempo, sentía que mi vida se apagaba pero lo único que me mantenía viva era mi amado collar y la foto de aquella mujer encerrada en el manicomio… quería salir pero ya no me quedaba esperanzas de lograrlo… solo esperaba la muerte mas cada noche para poder descansar en paz o tener una sensación parecida cantaba la canción que mi querida Uka san me cantaba a mi antes de dormir. Andaba vestida con harapos prácticamente mi espalda era la parte más lastimada de mi cuerpo ¿Qué más podía pasarme? La puerta se volvió a abrir, a mi ya no me importaba si me golpeaban o no, el problema con la tortura constante es que no hay forma de hacerla peor, gracias Deadpool. Vi a Sheila allí con unas tijeras.
- No te muevas estúpida gata – Yo solo gruñía y ella algo temerosa, y hacia bien en temer, agarro la cosa esa que tenía por cabello y la corto dejándome el cabello a un tamaño considerable de nuevo. Note algo muy distinto ese día algo que no veía en 10 años.
– Escucha bien… Vete de aquí y no vuelvas nunca – pero no, volvió la despreciable Sheila la cual salió corriendo a no sé donde… Era tan tentador ver la puerta abierta… en cuatro patas me dirigí y a medida que avanzaba recuerdos venían a mi cabeza… y al pararme como una persona normal en el umbral de la puerta todo volvió… todos y cada uno de mis recuerdos volvió de forma brusca pero clara… tenía claro mi objetivo, al pasearme por cada rincón de la casa se me ocurrió algo, arreglarme así que tome una ducha de agua fría y quede limpia de nuevo aunque mi cuerpo la verdad estaba algo lastimado… ok muy lastimado, había cicatrices aunque no muy visibles en cada parte de mi cuerpo “Riley, mira como te dejaron… estas aun mas lejos de alcanzar la perfección” me dijo ella y lo pensé… era cierto… “¿Recuerdas a ese hombre en tu patio? ¿Qué tal si le haces lo mismo a tus padres?” En ese momento me quede quieta procesando lo que acababa de decirme celeste… Matar a mis padres… al pasear por la casa me metí al cuarto de Gina y vi un curioso conjunto de ropa, no tenía nada más que usar y estaba andando desnuda por la casa, me puse ese top blanco y sobre él me puse la polera que era corta también junto a esa falda con cinturones y esas medias largas con botas, demore un poco para ponérmela correctamente y al verme en el espejo de nuevo me sentí rara y me pregunte ¿Esa era yo? Si que había cambiado mucho desde aquel entonces aunque mi cabello no me dejaba ver mucho así que lo amarre por una parte poder ver mejor y me puse unos aros en la oreja, me los incruste en la piel, si se preguntan si me dolió, no, no dolió en lo absoluto.
- Mama papa ya vine – Hablando de la reina de Roma, Gina acababa de llegar y “Roba su perfección Riley, recuerda cuantas veces te alejo de la perfección”… no lo dude dos veces… ¿Por qué ellos pueden alejarme de la perfección y ellos pueden acercársele? ¿Por qué debo soportar tanto dolor? Estaba harta, la vi en la cocina llorando con una cajita en mano, aun recordaba algo sobre lo que me enseño Karina… Uka san… decía algo como prueba… prueba de embarazo o algo así - ¿Qué le diré a mis padres?
- G-Gina – No hablaba bien pero lo intentaba, ella voltio asustada y al verme se asusto más.
- ¿¡N-No deberías estar en el sótano!? - Me reí por verla asustada y tratando de amenazarme pero solo hice gestos de que no sabía y me le acerque lentamente.
- Perfecta.
- ¿Perfecta? – sonaba asustada~
- ¿Porque yo no puedo serlo? – Ella me miro confundida y Celeste solo decía “Muérdela” bueno, que puedo perder cuando ya lo perdí todo.
- ¿R-Riley? – Asustada trato de alejarse de mí pero fui más rápida y me abalancé sobre ella mordiendo su brazo con el que se cubrió y a cada mordisco ella gritaba mas y su piel se desgarraba mas… la sangre olía bien y tenía hambre… no me contuve y empecé a arrancar trozos de su carne y me los comía, sus gritos de ayuda me gustaban, hacia de esta “Comida” mejor, por un momento agarro un vaso de vidrio del lavadero y me lo rompió en la cabeza causando que cayera al suelo y que unas delgada corriente de sangre pasase por mi rostro.
- … jeje… JAJAJAJAJAJAJA – la risa me invadió, era tan divertido. Gina tomo un mantel y trataba de detener el sangrado a como pudiese, me levante del suelo, aunque la verdad hasta ahora me cuesta permanecer erguida, y ella asustada tomo el cuchillo que estaba en un plato con vegetales.
- A-Aléjate o te matare – Dijo amenazadora mientras me apuntaba a la cara con ese cuchillo.
- …. - quede pensando al ver ese cuchillo, si hacia algún movimiento en falso me clavaría esa cosa en el cuello. Las ideas se me acabaron y me puse sumisa de nuevo… no lo permitiría de nuevo, me agache y ella creyó que me había rendido pero apenas se distrajo agarre la mano que tenía ese cuchillo mordiéndosela “Roba su perfección, las puertas de su alma” entendí perfectamente golpee su cabeza contra el muro dejándola en el suelo aturdida y sangrando, dejando caer el cuchillo, lo tome y me acerque a ella agachándome a su altura agarrando su cabello levantándole la mirada para que me viese.
- R-Riley… p-por favor no me mates… e-estoy embarazada… - Me detuve por un momento pensando y recordando algunas cosas que me dijo Karina… mi amada Uka san me dijo que la vida de un ser humano valía mucho… solté su cabello levantándome y mirando el suelo algo aturdida…
- N-No me mates… te lo suplico… - Se arrodillo a mis pies pero… yo también le rogaba así… Que irónica es la vida a veces ¿No lo creen? “Karina está muerta y aunque la obedezcas de todos modos morirá Riley, ellos no cuentan como humano”… alce su rostro de nuevo haciendo que me mire… mi mente recordaba cada cosa que ella me hacía y termine soltando lagrimas de nuevo…
- Perdón, Uka san – En su expresión se vio puro terror, creo que entendió al ver como empuñaba el cuchillo.
- N-No… R-Riley por favor… - trato de detener mi brazo pero era inútil años y años de tener que estar trepando los muebles altos y cajas los hizo fuertes como robles.
- Si yo no puedo ser perfecta tu tampoco lo serás… - Lo dije bien y le enterré el cuchillo en el hombro y luego en el abdomen, me costo, no había usado un cuchillo hasta ese día. La sangre brotaba como un rió, grito de forma desgarradora… se había sentido tan bien ese sentimiento de por fin hacer justicia con mis propias garras, tire el cuchillo y seguí ahora con mis dientes desgarrando su piel para luego pasar a sus órganos internos arrancándolos de su lugar, lo que me sorprendió era su resistencia aunque cada vez su vida se apagaba como una vela, de forma rápida, el hambre volvió y al ver ese banquete de tripas y sangre frente a mi no resistí… me comí algunas de sus órganos y carne…
- Perdóname Uka san… - Empecé a llorar… le falle a la única persona que me importo en esta vida… “Tranquila Riley~ estoy segura que ella no hubiera dicho nada si hubiese visto todo lo que te hicieron, ellos no son humanos, ellos son los verdaderos monstruos ellos son los seres más imperfectos por eso debes robar su único rasgo de perfección, sus preciosas puertas al alma, sus ojos”… Acate lo que dijo Celeste y empecé a meter mis dedos en sus parpados y sacando sus ojos de su lugar, rompí los nervios con cuidado para no dañar los ojos y los puse en un vaso con agua para que se mantuviesen en buen estado…
- Gina llegamos – algo oportuno paso, mi familia ósea mama papa Fausto y Jorge vinieron en ese momento así que me tuve que esconder, los observaba desde lo que antes era la sala y ahora es un comedor, reía por dentro como a la vez sufría, admito que me sentí bien matando… sintiendo la sangre correr en mis manos… el sabor salado en mi boca… un grito de horror se escucho en la cocina y una sonrisa se formo en mi cara, me acerque a ver y vi como todos miraban con horror el cadáver de Gina.
- ¡HIJA MIA! – madre se veía mal al ver ese cadáver asqueroso, yo solo me acerque cantando la melodía de Luz de luna que Uka san me cantaba siempre para calmarme y hubo un silencio sepulcral en la cocina al voltear a ver y notar que la persona que había matado a Gina no era nada más ni nada menos que yo, la sangre en mi cuerpo decía todo. Todos sin excepción estaban sorprendidos algunos con expresiones de odio, algunos con expresión de miedo.
- Tu… ¡MALDITA BASTARDA! - mi madre grito entre lagrimas y se me acerco golpeándome en la mejilla causando que mi labio se rompiera pero… de nada sirvió… perdóname Uka san… pero… si yo no puedo ser perfecta… nadie lo será. Puse mis manos en su cuello y con las uñas le despedace la garganta causando que ambas cayésemos al suelo, yo sobre ella solo que fui mas astuta e hice que ella cayera sobre mí para que Jorge la golpeara con la silla que había agarrado, rompiéndole el cuello y brazo. Me la quite de encima levantándome rápidamente agarrando el cuchillo y enterrándoselo en el hombro dejándolo desprevenido, como era más alto que yo sería difícil de hacerlo caer así que con el cuchillo le abrí el abdomen agarrando uno de sus intestinos para ahorcar a Fausto, Jorge cayó al suelo muerto.
- R-Riley ¡Y-Yo era quien te dejaba la marca de gato! – “¿Y? El nunca nos ayudo de verdad” Celeste tenía razón, lo ahorque hasta la muerte con esa tira de carne, tenía hambre de nuevo así que tome uno de sus brazos y a mordidas empecé a arrancar la carne tragándomela, papa se quedaba viendo horrorizado ¿No que defendería a su familia a cualquier costo? Aparentemente era solo una de sus mentiras, apenas llegue al hueso de su brazo lo deje allí y fue hacia mi padre con el cuchillo por seguridad, el es “Jefe final”
- perra desgraciada… hagamos un trato – me detuve al oír esa palabra pero sin bajar la guardia.
- Te diré la verdad acerca de tu madre y tu padre si me dejas vivir… ¿Te parece? – Fue tentador, acepte y el comenzó a contarme la verdad
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Eran las dos de la mañana, la noche sin duda es hermosa a esas horas, estaba sentada en el suelo de la cocina y a través de la ventana veía esos brillantes luceros en ese inmenso cielo del cual me cohibieron desde que tenía cinco años, y si no me equivocaba cada estrella formaba junto a otras algo llamado constelación… todos formaban una forma en particular, su belleza era sumamente admirable… me había quedado pensando, todo lo que me dije mi padre esa noche son palabras que quedaran grabadas en mi mente para toda la vida ¿Cómo alguien puede ser tan inhumano? ¿Por qué tuve que pagar por los errores de mi madre? Y mi padre… no sabía que tenía uno… todo este tiempo he vivido engañada por esas personas con las que si tenía un vinculo sanguíneo… pero lo que hizo mi madre… era demasiado… decidí sentarme a apreciar las estrellas con algunas lagrimas en los ojos, debía encontrar a mi madre a lo mejor ella también me estaba buscando.
- Destellos mil de la constelación pintando a uno y me pregunto por el destino de mi amor bello romance creo en ti se que el milagro se hará ese milagro de amor~ - Comencé a cantarle a mi Uka san mientras me acostaba en el suelo mojándome con la sangre de los cadáveres mutilados y destripados de mi familia, mi cabello que tenia ciertas partes blancas se teñia de rojo… al cabo de un rato me levante del suelo con el cuchillo y vi a Sheila horrorizada en el umbral de la puerta de la cocina.
- ¿Q-Que hiciste? Te dije que te fueras… - A veces me pregunto… Si ella sabiendo que somos en realidad… la triste verdad de esta familia… el gran secreto que me ocultaron todo este tiempo… ¿No la afecto en lo más mínimo? Me acusaron a mí de llevar la sangre del mal solo por ser la hija de una asesina desalmada pero hasta ella tuvo sus motivos… ¿Tanto odio le tenían para desquitarse conmigo? Yo no soy mi madre… pero resulte ser tan igual a ella en varios aspectos… Me acerque a Sheila.
- S-Sheila… perfección hecha mujer… cabellos dorados como el oro - acaricie sus cabellos.
– Y ojos brillantes como las estrellas – deje su cabello y acaricie su mejilla.
- Su temor se hizo notorio por mis actos y me relamí los labios… solo quería ser perfecta… tener una vida perfecta como ellos… una familia perfecta pero… ahora solo puedo soñar con esa perfecta realidad imaginaria porque mis acciones me han llevado a tener que vivir huyendo constantemente…
- … los mataste…
- Perfección… “si yo no puedo ser perfecta… tu tampoco lo serás” - ella salió corriendo hacia las escaleras y yo la seguía mientras una risilla se me escapaba, mientras subía yo logre tomarla del talón enterrándole las uñas causando que ella gritase de dolor, me dio una patada en el rostro y se libro de mi agarre. Logro esconderse.
- Un caleidoscopio es mi corazón~ Luz de luna guía mi amor~ - escuche sollozos en un cuarto mientras se sentía el sonido de un celular, me acerque en silencio a ese cuarto.
- ¿Policía? Una asesina está en mi casa y quiere matarme venga pronto – Oí su voz viniendo del armario y al abrirlo vi a Sheila sentada en el suelo, tenía el celular en la mano y mil lagrimas en la cara. Al verme empezó a temblar, matar a la familia es malo… pero también es malo encerrarla en un sótano por 10 años… agarre ese brazo que tenía el celular tirándola al suelo, agarre el cuchillo y le corte la mano, fue difícil pero lo hice, ella soltó un alarido de dolor y aproveche su poca defensa para agarrar el cuchillo y meterlo primero en una de las cuencas de sus ojos y llevarme uno de sus ojos, con el cuchillo comencé a cortar el nervio de el ojo... sus gritos pidiendo ayuda eran hermosos… pataleaba pero no lograba nada, agarre uno de sus brazos y empecé a morderlo comiéndome la carne hasta llegar al hueso y la deje allí en el suelo llorando.
- Riley basta – decía entre sollozos pero la veía con indiferencia, alce el pie y con fuerza pise el hueso expuesto que se encontraba entre su hombro y brazo, sus gritos juntos forman una hermosa sinfonía mórbida sin duda, arranque su otro ojo también y lo puse en un vaso con agua, me senté al lado del cadáver y mire mis manos y cuerpo… llenos de sangre… luego mire a Sheila…
- Detente… te lo ruego… - me acerque a su cara.
- Sheila… tu sabias que éramos… pero tú me trataste como a un animal y no como tu familia – le abrí las piernas y tome el cuchillo para metérselo dentro de su coño, y cada vez subía más, sus gritos aumentaban más igual que la sangre en el suelo.
- ¿Recuerdas cuando me cortaste el cabello? ¿O cuando en cada Navidad tu me encerrabas en el sótano?
- ¡Trate de enmendar mi error! ¡No quiero saber nada más de esta familia ni de ti ni de tu estúpido pasado! – le mordí el cuello acabando con su miserable vida “Márcala, así todos sabrán que su perfección tiene los días contados” agarre el cuchillo que estaba enterrado entre sus tripas y le dibuje una huella de gato en la mejilla, con la sangre en la pared escribí con faltas ortográficas “Perdón Uka san”… “Tranquila, no llores mi Moggy… Moggy Bloody, esto apenas comienza” a fuera se oía las sirenas policiales.
- Uka san… perdóname… pero si yo no puedo ser perfecta… nadie lo será….
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A causa de mi falta de practica en los dibujos solo pude hacerla en versión anime.
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Hola mis perfectos mininos, me llamo Riley Myers Brown quizás me conozcan por mi nombre artístico Moggy Bloody y mis imperfectos rasgos, decir que ahora a mis 17 lindos años por así decirlo soy una de las personas más buscadas y catalogada como una “mala minina~” pero creo que si me compara con todos ellos yo sería mejor jijiji... como si la policía me hubiera ayudado cuando la necesite, algunas veces trate de decir lo que me paso pero las personas prefieren tomar la autoridad como verdad y no a la verdad como autoridad… yo no quería matarlos… ¡ellos merecían morir! ¡Ellos son los enfermos no yo! ¡YO SOLO LES HICE MISMO QUE ELLOS ME HICIERON! ¿¡QUE CLASE DE PERSONAS ENCIERRA A UNA NIÑA EN UN SÓTANO!? ... no importa~ fuera de eso y antes de que digan “Otra estúpida se puso a matar solo porque su vida es lamentable” o solo lean esta historia porque estaban aburridos (admítelo, no tenias nada mejor que hacer y por aburrimiento decidiste leer esta historia) que tal si les relato mi hermosa y trágica vida en descenso a la locura a la que probablemente ya estaba destinada. Digamos que hace 17 años una pequeña e inocente bebe fue separada de su madre por estar en un manicomio... lo bueno es que YO sé que mi verdadera mama no hubiera dejado que me llevaran ahí apropósito, pero como decía, en ese entonces vivía en una pequeña ciudad de la cual no recuerdo el nombre y tampoco quiero saberlo así que solo la llamare Esquizofrenilandia, era una ciudad linda, daba con el bosque del cual se rumoreaba muchas cosas ya que la gente desaparecía sin razón, allí habían muchas casas y personas amables de buen corazón… solo para aquellos que fueran perfectos… vivía con mi familia que consistía en mi madre y mi padre y mis 4 hermanos, Sheila, una chica de 6 años con cabellos rubios como el oro y ojos celestes hermosos como el cielo; era la perfección hecha mujer, Fausto y Jorge, unos chicos de 12 años que tenían el cabello negro pero ambos tenían los ojos de un color azul, no eran hermanos pero eran iguales y eso me confundía a veces y por ultimo Gina una chica que también tenía 5 años igual que yo en aquella época con el cabello café y ojos color avellana, el hogar en el que vivíamos era una de esas familias adoptivas y por eso ellos eran queridos en esa ciudad bueno aclarado eso volvamos conmigo, mis ojos y cabello que parecían error de peluquería hacían que cuando me vieran me insultaran o burlaran de mi, y no solo los desconocidos si no también mi familia. Nosotros íbamos a la iglesia los domingos donde las beatas, hombres gordos y papas con ropa bordada de oro iban fingiendo preocuparse por los pobres “Crearemos un pueblo perfecto” y solo se llenaban los bolsillos con dinero… Siempre los oía decir cosas con relación a la perfección física, la alcanzaban siempre. Bueno ahora también aclarado eso pasemos a lo que importa aquí mi imperfecta vida.
- tu comida está servida - dijo Jorge lanzándome comida para gato en mi plato de comida o mejor dicho sobras, criábamos gatos de todo tipo en el sótano, era lógico que tuviéramos comida para gato y aun mas que me compararan con ellos por mi parecido físico a ellos.
- o-oye no hagas eso - yo era muy tímida y "dócil" en esa época podrías dejarme calva y ni miau hubiera dicho pero ahora si eso pasara tendrías un cuchillo entre las tripas.
- quítate gata estúpida - Diariamente sufría mucho, todos en casa me trataban de lo peor pero había una... una maldita perra que se empeñaba en joderme día y noche, la hija biológica de los estúpidos que me cuidaban; Sheila; los vecinos la adulaban por ser perfecta y le decían cosas lindas también “Que perfecta niña tiene Sra. Brown”, yo soñaba con tener ojos iguales a los de Sheila y que así me quisieran.... siempre quise tener sus ojos, son muy lindos.... eran muy lindos; era muy inocente y era común que solo llorara a solas y me refugiara en mi mundo después de todo solo tenía 5 años...
- P-Perdón Sheila - me había empujado de la silla y me había raspado mi rodilla, ella se sentó ay y se puso a jugar con sus barbies que les compro ''mama y papa'' fui al jardín y me puse a llorar siempre me preguntaba porque no me querían; mi gato Dawson fue conmigo y se acurruco en mis piernas ese gato era mi único consuelo en ese entonces~ pero debía mantenerse siempre encerrado en ese sótano la chica que siempre pasaba por aquí me vio desde el jardín y se acerco corriendo al ver mi rodilla raspada... yo siempre creí que todos me odiarían sin motivo alguno pero ella a pesar de mis rasgos se acerco a mí a ayudarme... como podría olvidar lo que hizo por mí y lo que me enseño.
- ¿¡niña que paso!? - saco de su mochila un pañuelo para limpiar la sangre de mi rodilla, como era tan estúpida y miedosa solo le dije.
- estaba jugando y tropecé - mentí, ella se la creyó y de su mochila saco un botiquín pequeño para empezar a curarme esa herida, era extraña esa chica, creo que por ella me había vuelto fan de el anime ¿creo? No lo recuerdo con precisión pero bueno, su mochila tenia adornos anim- momento, ¡sí! ella me volvió fan de el anime con sailor moon.
- ¿cómo te llamas pequeña? - ella me pregunto mientras me desinfectaba la herida con algodón y alcohol.
- R-Riley - le dije tímidamente.
- Lindo nombre, yo me llamo Karina - me revolvió el cabello a los 5 lo tenía largo y desarreglado, me había asustado porque siempre que alguien acercaba su mano a mi era para golpearme o peor… se sentía como nos observaban voltee a ver y allí estaba mi papa observándonos… tenía miedo de que se acercara y hiciera o le dijera algo a la Srta. Karina que era tan buena… después de curarme ella se tuvo que ir y yo me quede allí… viendo irse a alguien a quien nunca imagine que existiría… Uka san~
- ¿Que te he dicho acerca de hablar con extraños? – me levante asustada al ver a mi papa atrás de mi tan amenazante y aterrador como siempre conmigo, con mis hermanos era un pan de dios maldito hijo de p-.
- A-Ah papa es que me había lastimado la rodilla y la Srta. Karina se me había acercado y-y-y… - estaba muy asustada para hablar correctamente y mas sabiendo que si digo algo que a el no le agrade me golpearía como siempre si hubiera sido tal vez igual de perfecta que mis hermanos él y mama también me querrían estoy segura.
- No hables con extraños mocosa, recuerda que los niños perfectos son bien portados y – mientras él hablaba la voz de mi cabeza, Celeste me estaba diciendo “Tranquila ya pasara, no te preocupes” era algo así como una amiga imaginaria, inocente y pura diciéndome que estaba bien y que estaba mal. Después de darme un sermón, porque nunca me golpeaba en público aunque ganas no le faltaban, se metió dentro de casa, me tire sobre mi árbol de espaldas aliviada. Pasaron los días y todo seguía como siempre, salteare esa parte porque no quisiera aburrirlos con la mierda de los sermones religiosos. Estaba sentada en mi árbol junto a Dawson cuando de repente se holló un disparo, me asuste bastante me acerque a la acera y luego vi a un hombre correr rápidamente de la policía, me vio directo a los ojos y juro que en ese momento pero rejuro que vi a alguien pidiendo ayuda a gritos pero no entendía porque digo él es el que estaba robando y disparándole a personas inocentes no la victima que está perdiendo todo lo que con su esfuerzo consiguió, cuando de repente le dispararon a él… fue la primera vez que vi sangre en mi vida y aun mas… la muerte ante mis ojos… él se escondió en nuestro patio logrando despistar a la policía, no lo sé, ese es otro motivo por lo que creo que la policía son una sarta de inútiles. Me acerque a él aunque mi padre dijo que no me acercara a extraños durante el sermón que ya olvide y no puse porque es muy aburrido y no quisiera compartir el aburrimiento en el. Me arrodille junto a él; se sorprendió mucho que me haya acercado y también el cómo me miraba como si me pareciera a alguien pero solo me dijo.
- Vete niña… no quisiera que te pasara algo por culpa mía… - me quede muda del miedo pero igual pregunte.
- ¿Porque hizo esto señor? ¿Por qué robo a una esa persona? – Le pregunte sin temor alguno lo cual creo que fue lo más valiente que hice en ese entonces, en los ojos de ese hombre pude apreciar en si el sentimiento de culpa y vergüenza que sentía por sus actos… sus puertas del alma, esa pobre alma torturada… el abrió su saco negro y en la camiseta blanca había sangre, sin duda era la primera vez que podía ver algo tan bello como lo es el cuerpo humano, una perfecta maquina funcional “Riley… ¿q-que es eso?” Celeste comenzó a actuar extraño pero no le di importancia “E-Eso…. ¿E-Es Sangre? Sangre Sangre Sangre Sangre” Solo repetía sangre como si fuera una maquina trabada me asusto pero trate de no mostrarlo ya que siempre que solía demostrar muy notoriamente el miedo algo pasaba… me pasaba. Ese hombre, se veía que quería llorar pero no lo hacía, tampoco igual que yo con mi miedo.
- Nunca quise llegar a esto… pero mis hijos necesitan el dinero para poder comer y ahora ya ni verlos podre… - Dijo y en ese momento lagrimas empezaron a caer de sus ojos, desde ese día aprendí otra cosa, las personas que menos esperas a veces resultan ser más perfectas de lo que algunas veces puedes esperar, pudo ser un momento de enseñanza profunda pero Celeste volvió “Riley ¿Tiene unos ojos hermosos no lo crees~? Un gris metálico muy lindo~” Algo cambio, dejo de ser ese ser puro de siempre pero lo que no logro comprender es ¿porque cambio? Ella había visto mis heridas y los ríos de sangre que mi padre me provocaba pero vio la sangre de otro y repentinamente cambio, tal vez nunca lo sepa, fue un poco penoso lo que iba a hacer digo el mundo te está dando una lección de vida y la voz en tu cabeza empieza a decirte que cosas hacer.
- Señor… usted tiene unos ojos hermosos… - Le dije y él se me quedo viendo extrañado por lo que dije y yo me había quedado un tanto confundida también por ello y Celeste me dijo “Sabes Riley… nosotras nunca podremos ser perfectas… y lo sabes bien… Estoy harta de eso… ¿Qué te parece si le guardas los ojos a sus queridos hijos~? Y al mismo tiempo le robamos su perfección” Ya se estaba desmayando por la pérdida de sangre, no lo sé, ese día creo que algo dentro de mi cambio o una mamada así, obedecí a penas se desmayo… con mis manos que en ese entonces eran muy pequeñas, las metí dentro de sus parpados y empecé a tirar de ellos con fuerza hasta que los nervios que conectaban sus ojos con su cuerpo se rompieron dejando algo de sangre en mis manos y en su ropa.
- ¿Q-Que acabo de hacer…? - Estaba en shock por ello mirando mis manos manchadas de sangre, no sé en que estaba pensando que los escondí en mi sótano dentro de un frasco con agua y lo metí dentro del hoyo debajo del piso de madera y como siempre la confiable alfombra tapaba mis secretos, después de eso la verdad sentí bastante culpa por lo que hice, pude haber hecho tal vez que ese hombre pasara sus últimos momentos bien pero nooo debías arrancarle los oj- espera eso hago ahora, estúpida. Esa misma noche en mi cuarto me quede pensando mucho en lo ocurrido abrazando a Dawson, con 5 años ya pensaba como alguien de mayor edad supongo, bueno después de todo lo que me pasaba ¿Que niño no maduraría de este modo? Tan tempranamente; bueno supongo que las personas que pasaron lo mismo que yo sabrán también su porque "Riley~... aquí en el espejo" me dijo Celeste, eso nunca me lo había dicho siempre me decía que cosas hacer pero nunca eso lo cual me resulto raro. Lo que yo llamaba espejo era un trozo de vidrio roto que tenia, al verme en él una chica con los ojos celestes idéntica a mi estaba en él cuando iba a hablarme abrieron la puerta, me dejaron la cena pero no pude ver qué era lo que vi en el reflejo puesto que de el susto deje caer el trozo de vidrio rompiéndose en varios trozos… había dejado de pensar en ese hombre solo para ponerme a pensar en esa voz… Celeste, durante esa noche la policía se llevo el cadáver, por suerte no me dijeron nada, supongo que no sospecharon de mí.
Al día siguiente me levante y al no ver a nadie en casa aproveche para hacer de las mías, saque un sándwich de la nevera y tome uno de esos cassettes de música de papa, a él le gustaba escuchar música clásica y a mi tratar de imitarlas lo mas que podía y digamos que no me salía tan mal, quería ser cantante pero ahora uso eso como una trampa letal para atraer a mis victimas~ pero al oír la puerta abrirse apague la radio y me fui corriendo al patio como siempre fui a jugar con mis animales, ellos nunca me discriminaban o trataban de hacer sentir mal, eran mis únicos amigos en este mundo tan cruel en el que vivía, entre ellos estaba Dawson mi fiel gato mascota tenía manchas cafés grises y era de color blanco, a veces le decía Jack Dawson y lo gracioso es que igual venia estaba dándoles de comer comida de gato que siempre dejamos en el cobertizo.
- Descuiden mininos hay suficiente comida para todos – Les dije sonriente acariciando al gatito de color gris y una ave se poso a mi lado así que le di una migaja del sándwich que estaba comiendo, esos cortos momentos eran la mejor parte de todo el día. Seguí dándoles de comer a los animalitos que venían, cuando algo cayó cerca a nosotros, más específico pirotecnia, todos salieron corriendo dejándome sola...
- ¡No se vayan! - voltee a ver y vi a Sheila, Gina, Jorge el cual tenía una resortera en la mano y Fausto, asustada trate de irme pero Jorge me sostuvo tirándome al suelo mientras los demás se acercaban… de nuevo tendría que buscar la forma de salvarme o resignarme a lo que me harían, casi siempre optaba por la segunda al no tener otro remedio.
- Gata tonta tus estúpidos animales hacen que los gatos que están en el sótano estén gruñendo - dijo Jorge y se acerco a mi él era más alto que yo y a veces abusaba de ello, me empujo al suelo bruscamente.
- Estúpida gata me das asco - saco una tijera y yo me levante retrocediendo pero Gina me empujo al suelo.
- Tienes un cabello muy suave~ ¿No Gina? – Esas dos nunca se llevaban bien, una que otras veces ella y Sheila peleaban siendo Sheila la que ganaba y humillaba a Gina casi de la misma forma que a mí pero menos humillante que a mí pero cuando se trataba de molestarme eran las mejores hermanas del mundo…
- Si~ pero los gatos no deben tenerlo tan largo por eso te lo cortaremos estúpida gata – Dijo Gina sacando una tijera de costura de mama.
- Que buena idea Gina~ yo lo hago – Sheila tomo la tijera y se acerco a mi aproveche para poder huir pero Jorge y Fausto me sostuvieron, claro abusen de una niña de 5 años niños de 12 aunque algo paso y no lo entiendo Fausto me susurro “Lo siento gatita” hasta hoy no entiendo porque dijo eso si siempre era una mierda conmigo.
- ¡¡Basta!! ¡¡DÉJENME!! - ya estaba llorando e inevitablemente me corto el cabello algo corto ignorando mis gritos estaba tan desesperada que no sé que me paso en ese momento que deje de chillar algo paso… algo me impulso a atacar a mordidas a Sheila… hasta la hice sangrar un poco y lo disfrute mucho hasta me atrevería a decir que su sangre era dulce, los demás asustados empezaron a gritar y uno de ellos salió corriendo… Sheila gritaba pero yo no planeaba moverme hasta que reaccione (lamentablemente) y ella me empujo… mire mis manos manchadas de sangre igual que mi boca saboreando el sabor metálico y salado de esta… por algún motivo la primera vez me asusto pero la segunda… se sintió muy bien~ Gina aprovecho eso y me empujo al suelo golpeándome cuando una mano la detuvo era la Srta. Karina que la detuvo antes de que me dejara con mas moretones, ellos salieron corriendo a casa como los cobardes que son y siempre serán.
- ¿Estás bien? ¿Qué paso?
- Si pero no lo sé y gracias Srta. Karina – Le dije algo tímida y ella sonrió pero antes de que ella hablara mi mama salió y me llevo a dentro mientras la Srta. Karina se quedo allí confundida… yo sabía bien que pasaría… mientras mi madre iba a curar a Sheila papa se acerco a mi muy molesto.
- ¿¡Que le hiciste a tu hermana mocosa!? – me grito algo molesto… ok muy molesto, no sabía con que responder y el harto me dio una cachetada… como siempre~
– Maldita estúpida ¡pudiste matar a tu hermana! ¡¿A caso le tienes tanta envidia para hacerle eso!? Bueno como no la vas a envidiar si siempre hace bien todo – siempre era lo mismo… Sheila esto Sheila aquello… siempre tan pura y perfecta con sus cabellos rubios y sus ojos celestes; papa saco un cinturón y se acerco a mi... y como siempre me tomo del cabello aunque esta vez le costó un poco por lo corto que estaba.
– ¡P-Papa por favor no! – Le rogaba como siempre y con mis manos trataba de hacer que me soltara pero solo me arrastro al sótano o mi cuarto y me arrojo casi por las escaleras en unas ocasiones caía y me raspaba la piel de formas horribles, me levante del suelo tratando de que las heridas no sangraran y a veces dudaba de la sanidad de “mis padres” digo me hacían sangrar hasta a veces dejarme inconsciente y a ellos les importaba un carajo. El me tomo del cabello levantándome…
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– Ugh… Estúpida mocosa, a veces olvido porque mierda te adoptamos si solo eres mierda y un peso muerto en esta perfecta familia, solo eres un maldito error – Me dijo con todo el desprecio que te puedas imaginar mientras lloraba en el suelo por los golpes… mi piel estaba cubierta de moretones y algunas heridas abiertas sangrando y la verdad me sorprende que no notara que mi cabello esta corto cuando es muy obvio porque lo tenía bastante largo.
Por la noche agarre el botiquín para curarme algunas heridas que me salieron por el cinturón, mi piel es blanca y eso hacía que se notaran mas los moretones y las heridas. De nuevo Celeste me hablo, ella siempre estuvo allí conmigo ambas en silencio escondidas en las sombras de este sótano de mierda… ella guiaba y yo ejecutaba, logre escapar con Dawson a ese parque donde siempre veo a personas allí felices con sus seres queridos disfrutando lo bello que es vivir, me senté en esos columpios… antes los llamaba sillas flotantes, vi algo escondido en la arena que brillaba por la luna debajo de mí, lo tome y era una navaja con sangre, habré tenido 5 años sin tocar un libro o ir a una escuela pero era más lista que todos mis hermanos pero luego me salían que si sabia contar y me callaban no pude… me mecía en ese columpio sola como siempre, aquí suelen venir esas familias felices disfrutando de la vida, una vez vi a un padre con sus dos hijos, un niño y una niña pero me preguntaba dónde estaba su mama, digo en una familia siempre había una madre pero allí no, solo podía ver como mecía los columpios de sus hijos mientras yo estaba en un rincón aislada como siempre mientras me lamentaba de mi miserable existencia, me hubiera acercado si su padre no se hubiera visto tan aterrador no podía evitar pensar todo lo que hacían o me decían… a veces… me preguntaba ¿porque yo? ¿Hice algo tan grave para merecer este trato? No lo creo… ¡Solo quiero ser igual de perfecta como ellos! ¿¡ES MUCHO PEDIR SER INCLUIDA EN ESTA FAMILIA!?... Solo quiero ser perfecta como ellos… Siempre lloraba por eso… después de todo a que niño de solo 5 años no le dolería eso… Aunque de nuevo Celeste hablo y me dijo “Querida Riley si se que no podemos ser perfectas, pero porque mejor no hacemos de los demás tan imperfectos como nosotras~” en ese momento una sombra con unos relucientes ojos celestes se acerco a donde yo estaba, le sonreí tímida mientras la veía acercarse... recordé la navaja que tenía en mi bolsillo y acerque mi mano allí, sabía que esa sería la primera vez que obedecía a Celeste respecto a estas cosas no me gusto la primera vez que vi sangre pero… se sintió bien sentirla en mis manos. Esa sombra se reveló ante mí y… era Karina.
- Pequeña ¿Qué haces aquí tan tarde? – Se veía preocupada aunque quería sonar tranquila; se quedo viendo mis heridas vendajes y algunos moretones que tenia de forma extraña, era algo incomodo porque nunca le había dicho a nadie acerca de mis problemas en casa aparte de que no tenía a nadie tampoco. Después de verme con esa expresión rara que no reconocía me sonrió y dijo - ¿Me quieres acompañar a un mundo de aventuras y fantasías japonesas? – Dijo arrodillándose a mi altura, era tan inocente y nunca nadie me había tratado así de bien fue inevitable decir que
- Si – Creo que ella se había dado cuenta de mis problemas y trato de ayudarme. Sonrió levantándose y me extendió su mano.
- Tranquila mi pequeña gatita~ iremos juntas al gran jardín del Amahara~ - Me había quedado pasmada por un momento porque nunca había conocido lo que es la comprensión. Tímida tome su mano y juntas fuimos a su casa junto a Dawson el cual nos siguió por suerte aunque Celeste en el camino me dijo ‘’No te ilusiones, nada es para siempre y esto no es la excepción’’ la ignore porque estaba segura de que eso solo seria por un rato. Esa fue la primera vez que conocí el significado de la palabra felicidad, apenas llegamos me dio un baño, trato mejor mis heridas y me enseño todo lo que papa y mama no me enseñaron como leer, escribir y no tarde en aprender porque ella lo hacía ver divertido, uno de mis cuentos favoritos fue el de Peter pan. Cada día me hacía ver Sailor moon y al igual que ella me volví una aficionada de ese anime, una vez ella me regalo un disfraz de Sailor chibi moon, ambas nos tomamos muchas fotos con ese disfraz, ella sailor moon y yo sailor chibi moon. Algo más que siempre ame hacer junto a ella era hacer galletas con chispas de chocolate esas fueron las mejores galletas que pude haber probado y también aprendí a hacerlas porque ella me enseño mi mama me enseño~ Los mejores meses de mi vida aunque… por las noches… “Nada es para siempre Riley NADA ES PARA SIEMPRE”
- ¡Cállate! ¡Cállate ya! – Cada noche Celeste me decía eso… nada es para siempre y a pesar de que trataba de ignorarla siempre me hacia decir cosas… y recordar cosas. No se le pasaba, toda su pureza se había desvanecido.
- ¿¡Riley!? – Y Karina siempre venia no importase la hora de la noche y me abrazaba... sin importar que estuviera algo agresiva.
- ¡SUÉLTAME! ¡TE QUIERE HACER DAÑO! – ese día paso algo que nunca imagine que pasaría… era tanto mi miedo y temor que ese día le di un zarpazo en la mejilla, ella me soltó bruscamente por ello agarrando su mejilla la cual sangraba… eso nunca me lo perdonare… estaba asustada no sabía qué hacer…
- ¿K-Karina? – pregunte con miedo pera ella solo me miraba con una mirada que nunca había visto, el miedo me estaba ganando… pensé que ella me iba a golpear y al cerrar los ojos solo recibí un abrazo… me quede pasmada procesando todo lo que estaba pasando era demasiado para mi…
- ¿Si que la pasaste muy mal haya cierto? ¿Crees que no lo noto? Tu siempre estas a la defensiva y más cuando estas asustada, las cosas que te han pasado haya te hacen estar en constante alerta… tranquila Ri-chan, no debes temer, porque en tanto tenga vida yo no dejare que nada malo te pase y nunca te dejare... Es una promesa - … Nunca nadie había sido tan dulce conmigo… de todas las cosas malas que me pudieron haber pasado esta fue la peor de todas y si no entendieron a que me refiero… Sigue leyendo minino… sigue leyendo este pedazo de mierda… hubo un silencio en el cuarto mientras acariciaba mi cabello, las lagrimas se acumularon en mis ojos y termine llorando en su pecho como la mocosa que era y lamentablemente sigo siendo…
- No llores mas Riley~ no tienes porque llorar nunca más en tu vida – me formo una sonrisa con los dedos y al final termine sonriendo también, ambas sonreímos y ella me seco las lagrimas.
- Te quiero ma- Srta. Karina – inocentemente casi la llame mama y ella se quedo algo sorprendida pero solo sonrió.
- No digas mama en español, dilo en japonés “Uka san” es más original y mejor – Dijo abrazándome y acostándonos ambas.
- ¿D-De verdad puedo llamarte así?
- Si, eres como yo cuando era niña sabes, a mí también me pasaron cosas malas y no quisiera que esas cosas malas te pasaran a ti
- te quiero Uka san – me estaba quedando dormida así que le dije que la quería...
- Y yo a ti Moggy – a veces me decía Moggy White… significaba minina blanca y era lindo saber que la única vez que me llamaran gato no fuera para insultarme ella solo rio y acariciaba mi cabello mientras cantaba una canción de sailor moon “Luz de luna”
- Un caleidoscopio es mi corazón luz de luna guía mi amor – me termine quedando dormida entre sus brazos, esa fue la única persona que me enseño que es humanidad, que es la amabilidad, el amor… todo era tan hermoso era un sueño hecho realidad pero… solo es eso, un hermoso y corto sueño… que tarde o temprano acabaría cuando despertara… lo cual sería pronto… al día siguiente era tan bonito como siempre, sentía que todo lo malo habría acabado por fin pero tocaron la puerta antes de ir me sirvió naranjitas, todo estaba bien hasta que unos hombres entraron y al verme le esposaron las manos… gritaba para que la soltaran pero me alejaban de ella cada vez que trataba de ir con ella.
- ¡¡UKA SAN!! – Trataba de que me soltaran pero no lo lograba y estaban por meter a Karina en una patrulla… ¿Por qué ella debió pagar tan caro por haberme hecho feliz?... logre soltarme mordiéndole la mano a ese sujeto y corriendo hacia ella.
- Oye ¡niña! – voltee la vista y había un auto de patrulla viniendo a toda velocidad apenas había volteado para ver que estaba a pocos metros de mi pero sin embargo alguien me empujo y esa persona fue quien recibió el impacto… esa persona era Karina… quede en shock porque ella estaba tendida en el suelo cubierta de sangre… varias personas fueron hacia ella yo incluida. Entre lágrimas trataba de asimilar lo que acababa de ocurrir pero era difícil pensar si quiera…. Me acerque y al verla estaba cubierta de sangre.
- U-Uka san… - ella no dijo nada solo me tomo la mano con sus pocas fuerzas dejándome algo…
- Cuídate Riley… mi Moggy - y murió en ese mismo momento… por salvar a esta miserable asesina que causa más muerte que cualquier cosa que cause mas muerte… el miedo y el dolor me invadió en ese momento por lo que Celeste dijo “Nada es para siempre Riley, te lo dije” empecé a llorar desconsoladamente y me separaron de Karina.
- ¡¡SUÉLTENME!! ¡¡ELLA ESTA VIVA!! – pataleaba y lloraba para que me soltaran pero solo podía ver como a lo lejos venia una ambulancia… esa probablemente sería la primera vez que subiría a una patrulla policíaca… durante el camino una mujer que aparentemente era psicóloga me decía cosas como “La experiencia que pasaste de seguro debió ser traumática” como si ella supiera que ella me había sacado del infierno… no podía parar de llorar por mi Uka san era demasiado…
- Tus abuelos te esperan ansiosos en casa pequeña – Quede confundida porque en ese momento ¿Tenía una familia? ¿Una de verdad? No podía creerlo pero igual no paraba de llorar.
- ¿Q-Que le paso a mi Uka san? ¿E-Ella está muerta? – la psicóloga se quedo muda y no dijo nada solo me miraba con esa mirada fría como si en realidad no le importase lo que me ocurriese… llegamos a mi casa, el infierno hecho realidad…
- ¡Riley! – mi madre tenía los ojos hinchados y un pañuelo en la mano, yo era la única que sabia la verdad pero tenía miedo… si hablaba ellos me matarían… ella me abrazo fuerte y yo solo seguía llorando, mi padre se acerco a la policía y entre susurros escuche algo sobre “No digas nada”, “Síndrome de Estocolmo” el policía se fue y apenas quedamos todos solos mi padre mi tomo bruscamente del cabello arrastrándome.
- ¡PAPA SUÉLTAME! ¡NO ME HAGAS NADA! ¡POR FAVOR! – Cada vez nos aproximábamos mas al sótano… no tuvo compasión y me arrojo por la escalera dejándome caer por ellas quedando llena de raspones en la piel y una parte de mi ropa rasgada por la caída, el cerro la puerta mientras sacaba su cinturón.
- Mocosa de mierda te dije claramente que no hablaras con desconocidos – Se acercaba con el cinturón en las manos cada vez mas y yo trataba de levantarme rápido para alejarme pero el temor y los nervios me tenían paralizada el agarro mi brazo levantándome y empezó a azotarme con el cinturón y podía sentir como la piel se me desgarraba con cada golpe y a pesar de mis constantes gritos el no paraba…
- ¡¡¡BASTA!!! ¡¡¡PAPA!!! – El piso se cubrió con sangre… pero paro cuando recibí un golpe en la nuca con la hebilla… allí la sangre empezaba a brotar un poco y no paraba…
- No saldrás nunca de aquí oíste, no volverás a ver la luz del sol maldita bastarda ojala la puta que te pario se apure en llevarte lejos de nuestras vidas – Estaba tendida en el suelo llena de sangre y moretones y no podía parar de llorar… saque el objeto que me dio Karina y era una bolsita de color negro con detalles dorados, la abrí y dentro había un collar de esos con dijes que se abren… abrí el dije y dentro había una foto de ambas cuando nos disfrazamos de Sailor moon y Sailor chibi moon… me contuve el dolor y las lagrimas… me senté en el suelo y en voz baja…
- Un caleidoscopio es mi corazón~ Luz de luna guía mi amor~ - Dawson entro por la rejilla de aire por la cual solo entran gatos y lamio mis heridas… solo lo abrase llorando sobre el… En ese momento en mi cabeza pasaba ¿Por qué me pasa todo esto? ¿Qué hice que fuera tan grave? Las cosas se volvían más confusas, el dolor se intensificaba por el ardor de mis heridas… no había salida alguna, la puerta fue sellada igual que mi destino…
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Uno dos uno dos tres, la vida se había vuelto deplorable en ese sótano que cada vez se hacía más sucio y oloroso, a veces había una que otra rata en lo que llamaba cama que no era más que unos tablones con sangre en ellos por las palizas que me daban… era tan joven y tan insensibilizada respecto a emociones, en ese tiempo descubrí una forma de ver el exterior ¿Cómo lo hice? Dawson me lo enseño, con un espejo siempre veía la luna y le cantaba Luz de luna en honor a Uka san… se rompió la promesa que me hizo… dijo que me protegería en tanto tenga vida y lo hizo… dando su vida por esta gata… ¿O era una humana?... la puerta se abrió… se oyeron las pisadas y los resoplidos de odio… esa era mi madre…
- Pequeña bastardita, que te he dicho acerca de hacer ruido cuando hay visitas – traía un látigo de tres ramales en la mano… Dawson lo noto y del ropero empolvado en el que estaba se lanzo sobre ella arañándola. Corrí hacia ellos pero no supe que hacer solo quería ver cómo le despedazaba la cara a arañazos y eso me confundió mucho ¿Era normal eso en una niña? – GATO ESTÚPIDO – Se lo quito y agarro del cuello y tomo unas tijeras que dejo en un cajón y se las enterró en el cuello y… Dawson dejo de moverse… me arrojo el cadáver de Dawson y luego tomo el látigo… Acababa de perder a mi único ser querido en este mundo de mierda… los otros gatos se ocultaron al verla a ella
- Gata de mierda….
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6 años…. Creo que es demasiado castigo…. Solo era una pobre gatita… solo me trataron de adoptar al recogerme de la calle… jajaja~ “Vamos Riley, pronto entrara alguien por esa puerta y podrás comer… telo” Tenía tanta hambre a veces que consideraba matar a alguien y comerme su carne como último recurso digo cualquier animal por supervivencia matara por ello. El cuerpo por la parte de el frente se me hizo más pesado unas cosas como tumores me crecieron y la verdad me resultan molestas fuera de eso… tuve un lindo sueño aquel día, soñé que había despertado en un hermoso jardín con tantas flores que parecía el mismísimo jardín del Amahara y al mirar más vi a mi Uka san pero… todo fue un sueño otra vez… La puerta se abrió y vi a mi hermana Sheila allí parada con una mirada de burla y algo en la mano.
- Oh querida Riley – ese tono daba mala espina… solo me mantenía alerta y la miraba a través de mi largo cabello el cual casi estaba cubriendo la gran mayoría de mi cuerpo y estaba manchado con la sangre de años de golpes y unas cuantas torturas. Habia tomado el habito de cantar a uka san todas las noches y algo raro era que cada cierto tiempo por las rejillas caía una bolsa con comida y agua con una huellita de gato en ella, nunca le di importancia a eso con tal de poder comer.
- Adivina~ - me arrojo unos papeles a la cara y en un recorte de una fotografía vi a una mujer parecida a mi pero con el cabello blanco con cabellos negros en ciertas partes y con ojos peculiares como los míos, solo que en vez de tenerlos de color celeste y marrón los tenia celeste y verde. No comprendía ¿Por qué me mostraba esto?
- No sabía que tu madre era la asesina de mi querido hermano mayor y que tu eres el resultado de una de sus aventuras, que ramera más sucia era tu madre pero hasta esa ramera es consciente de que eras un error en su miserable vida – Una gota es suficiente para derramar todo el vaso… esa “ramera” era mi madre… esa sería mi única razón para seguir, me levante del suelo y me abalance sobre Sheila mordiendo su brazo, mis dientes los afile hace mucho cuando me vi en obligación de defenderme de las ratas.
- BASTA ESTUPIDA GATA ¡AUXILIO! – La llene con sangre pero esto no era nada comparado con todo lo que yo pasaba, al rato vino papa y de una patada me quito de encima de Sheila.
- Papito – lo abrazo llorando haciéndose la víctima como siempre… el solo me miro lleno de odio como siempre…
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Pasaron 10 años y supongo que tenía... 15 años en total, había perdido todo rastro de humanidad no quedaba cordura, todos mis recuerdos de el porqué estaba allí se borraron, para mi celeste era mi única amiga ahora y creo que era lo más “Humano” que tenía en ese momento, cada noche era una golpiza cada fecha importante dejo de tener importancia cada gato iba muriendo con el tiempo, sentía que mi vida se apagaba pero lo único que me mantenía viva era mi amado collar y la foto de aquella mujer encerrada en el manicomio… quería salir pero ya no me quedaba esperanzas de lograrlo… solo esperaba la muerte mas cada noche para poder descansar en paz o tener una sensación parecida cantaba la canción que mi querida Uka san me cantaba a mi antes de dormir. Andaba vestida con harapos prácticamente mi espalda era la parte más lastimada de mi cuerpo ¿Qué más podía pasarme? La puerta se volvió a abrir, a mi ya no me importaba si me golpeaban o no, el problema con la tortura constante es que no hay forma de hacerla peor, gracias Deadpool. Vi a Sheila allí con unas tijeras.
- No te muevas estúpida gata – Yo solo gruñía y ella algo temerosa, y hacia bien en temer, agarro la cosa esa que tenía por cabello y la corto dejándome el cabello a un tamaño considerable de nuevo. Note algo muy distinto ese día algo que no veía en 10 años.
– Escucha bien… Vete de aquí y no vuelvas nunca – pero no, volvió la despreciable Sheila la cual salió corriendo a no sé donde… Era tan tentador ver la puerta abierta… en cuatro patas me dirigí y a medida que avanzaba recuerdos venían a mi cabeza… y al pararme como una persona normal en el umbral de la puerta todo volvió… todos y cada uno de mis recuerdos volvió de forma brusca pero clara… tenía claro mi objetivo, al pasearme por cada rincón de la casa se me ocurrió algo, arreglarme así que tome una ducha de agua fría y quede limpia de nuevo aunque mi cuerpo la verdad estaba algo lastimado… ok muy lastimado, había cicatrices aunque no muy visibles en cada parte de mi cuerpo “Riley, mira como te dejaron… estas aun mas lejos de alcanzar la perfección” me dijo ella y lo pensé… era cierto… “¿Recuerdas a ese hombre en tu patio? ¿Qué tal si le haces lo mismo a tus padres?” En ese momento me quede quieta procesando lo que acababa de decirme celeste… Matar a mis padres… al pasear por la casa me metí al cuarto de Gina y vi un curioso conjunto de ropa, no tenía nada más que usar y estaba andando desnuda por la casa, me puse ese top blanco y sobre él me puse la polera que era corta también junto a esa falda con cinturones y esas medias largas con botas, demore un poco para ponérmela correctamente y al verme en el espejo de nuevo me sentí rara y me pregunte ¿Esa era yo? Si que había cambiado mucho desde aquel entonces aunque mi cabello no me dejaba ver mucho así que lo amarre por una parte poder ver mejor y me puse unos aros en la oreja, me los incruste en la piel, si se preguntan si me dolió, no, no dolió en lo absoluto.
- Mama papa ya vine – Hablando de la reina de Roma, Gina acababa de llegar y “Roba su perfección Riley, recuerda cuantas veces te alejo de la perfección”… no lo dude dos veces… ¿Por qué ellos pueden alejarme de la perfección y ellos pueden acercársele? ¿Por qué debo soportar tanto dolor? Estaba harta, la vi en la cocina llorando con una cajita en mano, aun recordaba algo sobre lo que me enseño Karina… Uka san… decía algo como prueba… prueba de embarazo o algo así - ¿Qué le diré a mis padres?
- G-Gina – No hablaba bien pero lo intentaba, ella voltio asustada y al verme se asusto más.
- ¿¡N-No deberías estar en el sótano!? - Me reí por verla asustada y tratando de amenazarme pero solo hice gestos de que no sabía y me le acerque lentamente.
- Perfecta.
- ¿Perfecta? – sonaba asustada~
- ¿Porque yo no puedo serlo? – Ella me miro confundida y Celeste solo decía “Muérdela” bueno, que puedo perder cuando ya lo perdí todo.
- ¿R-Riley? – Asustada trato de alejarse de mí pero fui más rápida y me abalancé sobre ella mordiendo su brazo con el que se cubrió y a cada mordisco ella gritaba mas y su piel se desgarraba mas… la sangre olía bien y tenía hambre… no me contuve y empecé a arrancar trozos de su carne y me los comía, sus gritos de ayuda me gustaban, hacia de esta “Comida” mejor, por un momento agarro un vaso de vidrio del lavadero y me lo rompió en la cabeza causando que cayera al suelo y que unas delgada corriente de sangre pasase por mi rostro.
- … jeje… JAJAJAJAJAJAJA – la risa me invadió, era tan divertido. Gina tomo un mantel y trataba de detener el sangrado a como pudiese, me levante del suelo, aunque la verdad hasta ahora me cuesta permanecer erguida, y ella asustada tomo el cuchillo que estaba en un plato con vegetales.
- A-Aléjate o te matare – Dijo amenazadora mientras me apuntaba a la cara con ese cuchillo.
- …. - quede pensando al ver ese cuchillo, si hacia algún movimiento en falso me clavaría esa cosa en el cuello. Las ideas se me acabaron y me puse sumisa de nuevo… no lo permitiría de nuevo, me agache y ella creyó que me había rendido pero apenas se distrajo agarre la mano que tenía ese cuchillo mordiéndosela “Roba su perfección, las puertas de su alma” entendí perfectamente golpee su cabeza contra el muro dejándola en el suelo aturdida y sangrando, dejando caer el cuchillo, lo tome y me acerque a ella agachándome a su altura agarrando su cabello levantándole la mirada para que me viese.
- R-Riley… p-por favor no me mates… e-estoy embarazada… - Me detuve por un momento pensando y recordando algunas cosas que me dijo Karina… mi amada Uka san me dijo que la vida de un ser humano valía mucho… solté su cabello levantándome y mirando el suelo algo aturdida…
- N-No me mates… te lo suplico… - Se arrodillo a mis pies pero… yo también le rogaba así… Que irónica es la vida a veces ¿No lo creen? “Karina está muerta y aunque la obedezcas de todos modos morirá Riley, ellos no cuentan como humano”… alce su rostro de nuevo haciendo que me mire… mi mente recordaba cada cosa que ella me hacía y termine soltando lagrimas de nuevo…
- Perdón, Uka san – En su expresión se vio puro terror, creo que entendió al ver como empuñaba el cuchillo.
- N-No… R-Riley por favor… - trato de detener mi brazo pero era inútil años y años de tener que estar trepando los muebles altos y cajas los hizo fuertes como robles.
- Si yo no puedo ser perfecta tu tampoco lo serás… - Lo dije bien y le enterré el cuchillo en el hombro y luego en el abdomen, me costo, no había usado un cuchillo hasta ese día. La sangre brotaba como un rió, grito de forma desgarradora… se había sentido tan bien ese sentimiento de por fin hacer justicia con mis propias garras, tire el cuchillo y seguí ahora con mis dientes desgarrando su piel para luego pasar a sus órganos internos arrancándolos de su lugar, lo que me sorprendió era su resistencia aunque cada vez su vida se apagaba como una vela, de forma rápida, el hambre volvió y al ver ese banquete de tripas y sangre frente a mi no resistí… me comí algunas de sus órganos y carne…
- Perdóname Uka san… - Empecé a llorar… le falle a la única persona que me importo en esta vida… “Tranquila Riley~ estoy segura que ella no hubiera dicho nada si hubiese visto todo lo que te hicieron, ellos no son humanos, ellos son los verdaderos monstruos ellos son los seres más imperfectos por eso debes robar su único rasgo de perfección, sus preciosas puertas al alma, sus ojos”… Acate lo que dijo Celeste y empecé a meter mis dedos en sus parpados y sacando sus ojos de su lugar, rompí los nervios con cuidado para no dañar los ojos y los puse en un vaso con agua para que se mantuviesen en buen estado…
- Gina llegamos – algo oportuno paso, mi familia ósea mama papa Fausto y Jorge vinieron en ese momento así que me tuve que esconder, los observaba desde lo que antes era la sala y ahora es un comedor, reía por dentro como a la vez sufría, admito que me sentí bien matando… sintiendo la sangre correr en mis manos… el sabor salado en mi boca… un grito de horror se escucho en la cocina y una sonrisa se formo en mi cara, me acerque a ver y vi como todos miraban con horror el cadáver de Gina.
- ¡HIJA MIA! – madre se veía mal al ver ese cadáver asqueroso, yo solo me acerque cantando la melodía de Luz de luna que Uka san me cantaba siempre para calmarme y hubo un silencio sepulcral en la cocina al voltear a ver y notar que la persona que había matado a Gina no era nada más ni nada menos que yo, la sangre en mi cuerpo decía todo. Todos sin excepción estaban sorprendidos algunos con expresiones de odio, algunos con expresión de miedo.
- Tu… ¡MALDITA BASTARDA! - mi madre grito entre lagrimas y se me acerco golpeándome en la mejilla causando que mi labio se rompiera pero… de nada sirvió… perdóname Uka san… pero… si yo no puedo ser perfecta… nadie lo será. Puse mis manos en su cuello y con las uñas le despedace la garganta causando que ambas cayésemos al suelo, yo sobre ella solo que fui mas astuta e hice que ella cayera sobre mí para que Jorge la golpeara con la silla que había agarrado, rompiéndole el cuello y brazo. Me la quite de encima levantándome rápidamente agarrando el cuchillo y enterrándoselo en el hombro dejándolo desprevenido, como era más alto que yo sería difícil de hacerlo caer así que con el cuchillo le abrí el abdomen agarrando uno de sus intestinos para ahorcar a Fausto, Jorge cayó al suelo muerto.
- R-Riley ¡Y-Yo era quien te dejaba la marca de gato! – “¿Y? El nunca nos ayudo de verdad” Celeste tenía razón, lo ahorque hasta la muerte con esa tira de carne, tenía hambre de nuevo así que tome uno de sus brazos y a mordidas empecé a arrancar la carne tragándomela, papa se quedaba viendo horrorizado ¿No que defendería a su familia a cualquier costo? Aparentemente era solo una de sus mentiras, apenas llegue al hueso de su brazo lo deje allí y fue hacia mi padre con el cuchillo por seguridad, el es “Jefe final”
- perra desgraciada… hagamos un trato – me detuve al oír esa palabra pero sin bajar la guardia.
- Te diré la verdad acerca de tu madre y tu padre si me dejas vivir… ¿Te parece? – Fue tentador, acepte y el comenzó a contarme la verdad
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Eran las dos de la mañana, la noche sin duda es hermosa a esas horas, estaba sentada en el suelo de la cocina y a través de la ventana veía esos brillantes luceros en ese inmenso cielo del cual me cohibieron desde que tenía cinco años, y si no me equivocaba cada estrella formaba junto a otras algo llamado constelación… todos formaban una forma en particular, su belleza era sumamente admirable… me había quedado pensando, todo lo que me dije mi padre esa noche son palabras que quedaran grabadas en mi mente para toda la vida ¿Cómo alguien puede ser tan inhumano? ¿Por qué tuve que pagar por los errores de mi madre? Y mi padre… no sabía que tenía uno… todo este tiempo he vivido engañada por esas personas con las que si tenía un vinculo sanguíneo… pero lo que hizo mi madre… era demasiado… decidí sentarme a apreciar las estrellas con algunas lagrimas en los ojos, debía encontrar a mi madre a lo mejor ella también me estaba buscando.
- Destellos mil de la constelación pintando a uno y me pregunto por el destino de mi amor bello romance creo en ti se que el milagro se hará ese milagro de amor~ - Comencé a cantarle a mi Uka san mientras me acostaba en el suelo mojándome con la sangre de los cadáveres mutilados y destripados de mi familia, mi cabello que tenia ciertas partes blancas se teñia de rojo… al cabo de un rato me levante del suelo con el cuchillo y vi a Sheila horrorizada en el umbral de la puerta de la cocina.
- ¿Q-Que hiciste? Te dije que te fueras… - A veces me pregunto… Si ella sabiendo que somos en realidad… la triste verdad de esta familia… el gran secreto que me ocultaron todo este tiempo… ¿No la afecto en lo más mínimo? Me acusaron a mí de llevar la sangre del mal solo por ser la hija de una asesina desalmada pero hasta ella tuvo sus motivos… ¿Tanto odio le tenían para desquitarse conmigo? Yo no soy mi madre… pero resulte ser tan igual a ella en varios aspectos… Me acerque a Sheila.
- S-Sheila… perfección hecha mujer… cabellos dorados como el oro - acaricie sus cabellos.
– Y ojos brillantes como las estrellas – deje su cabello y acaricie su mejilla.
- Su temor se hizo notorio por mis actos y me relamí los labios… solo quería ser perfecta… tener una vida perfecta como ellos… una familia perfecta pero… ahora solo puedo soñar con esa perfecta realidad imaginaria porque mis acciones me han llevado a tener que vivir huyendo constantemente…
- … los mataste…
- Perfección… “si yo no puedo ser perfecta… tu tampoco lo serás” - ella salió corriendo hacia las escaleras y yo la seguía mientras una risilla se me escapaba, mientras subía yo logre tomarla del talón enterrándole las uñas causando que ella gritase de dolor, me dio una patada en el rostro y se libro de mi agarre. Logro esconderse.
- Un caleidoscopio es mi corazón~ Luz de luna guía mi amor~ - escuche sollozos en un cuarto mientras se sentía el sonido de un celular, me acerque en silencio a ese cuarto.
- ¿Policía? Una asesina está en mi casa y quiere matarme venga pronto – Oí su voz viniendo del armario y al abrirlo vi a Sheila sentada en el suelo, tenía el celular en la mano y mil lagrimas en la cara. Al verme empezó a temblar, matar a la familia es malo… pero también es malo encerrarla en un sótano por 10 años… agarre ese brazo que tenía el celular tirándola al suelo, agarre el cuchillo y le corte la mano, fue difícil pero lo hice, ella soltó un alarido de dolor y aproveche su poca defensa para agarrar el cuchillo y meterlo primero en una de las cuencas de sus ojos y llevarme uno de sus ojos, con el cuchillo comencé a cortar el nervio de el ojo... sus gritos pidiendo ayuda eran hermosos… pataleaba pero no lograba nada, agarre uno de sus brazos y empecé a morderlo comiéndome la carne hasta llegar al hueso y la deje allí en el suelo llorando.
- Riley basta – decía entre sollozos pero la veía con indiferencia, alce el pie y con fuerza pise el hueso expuesto que se encontraba entre su hombro y brazo, sus gritos juntos forman una hermosa sinfonía mórbida sin duda, arranque su otro ojo también y lo puse en un vaso con agua, me senté al lado del cadáver y mire mis manos y cuerpo… llenos de sangre… luego mire a Sheila…
- Detente… te lo ruego… - me acerque a su cara.
- Sheila… tu sabias que éramos… pero tú me trataste como a un animal y no como tu familia – le abrí las piernas y tome el cuchillo para metérselo dentro de su coño, y cada vez subía más, sus gritos aumentaban más igual que la sangre en el suelo.
- ¿Recuerdas cuando me cortaste el cabello? ¿O cuando en cada Navidad tu me encerrabas en el sótano?
- ¡Trate de enmendar mi error! ¡No quiero saber nada más de esta familia ni de ti ni de tu estúpido pasado! – le mordí el cuello acabando con su miserable vida “Márcala, así todos sabrán que su perfección tiene los días contados” agarre el cuchillo que estaba enterrado entre sus tripas y le dibuje una huella de gato en la mejilla, con la sangre en la pared escribí con faltas ortográficas “Perdón Uka san”… “Tranquila, no llores mi Moggy… Moggy Bloody, esto apenas comienza” a fuera se oía las sirenas policiales.
- Uka san… perdóname… pero si yo no puedo ser perfecta… nadie lo será….
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Riley o Moggy Bloody huyo al bosque luego de la matanza que causo en esa casa, algunas personas que afirman haberla visto aquel día dicen que ella tenía una herida de bala y a causa de ello muchos decían que ella murió en alguna parte del bosque, pero no, otros dicen que por las noches en el bosque se oye la hermosa voz de una jovencita cantando la misma canción que le cantaba su querida “Uka san” las personas que lograban verla decían que era escurridiza como un gato y huía de las personas por ser como un animal salvaje, cazadores ingenuos, muchos fueron al bosque mas ninguno salió de allí, sus cuerpos estaban mutilados y destripados y en sus mejillas llevaban la marca de Moggy Bloody. pocos entendieron su frase porque no tenia mucho sentido a su vida y acciones, para ella es solo una excusa para hacer lo que hace ; Moggy Bloody, un alma olvidad por varios pero recordada por su letalidad.
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Fin