Dentro de las diversas adicciones de la postmodernidad que les he planteando está la adicción a la comida chatarra. Comer tiene 2 aspectos esenciales: placer y nutrición, en oportunidades buscamos el placer al comer para aliviar la ansiedad, el estrés, incluso la depresión. Pero veamos los cambios que genera la comida basura en nuestro cerebro que demuestran cómo genera adicción.
La evidencia científica demuestra que el consumo excesivo de alimentos ricos en grasas y azúcares puede provocar respuestas adictivas a nivel cerebral.
Se observó reacción cerebral al consumir 6 meses un batido calórico y sabroso, o uno sin calorías e insípido, en 26 mujeres obesas o con sobrepeso. El cerebro de las mujeres que ingirieron mas cantidad de batido calórico tenía menos actividad en la zona de comidas gratas al paladar. Necesitaban cada vez mas batido calórico para alcanzar la misma reacción cerebral de agrado o placer
La comida chatarra o alimentos altos en azúcares, tienen mejor sabor, cuesta mas dejar de comerlos, favorecen vaciamiento gástrico mas acelerado, dan sensación de saciedad por menos tiempo que ingerir proteínas.
El Departamento de Psicología de Universidad de Texas encontró que la comida chatarra provoca respuesta adictiva a nivel cerebral similar a drogas o tabaco.
Así mismo, el Scripps Research Institute de Florida investigó con ratas, encontrando que tras abundante comida chatarra, las ratas se convirtieron en comedoras compulsivas. Llegaron a la pérdida completa del control, tanto en la búsqueda de comida basura como si fuese una droga. Los estudios señalan que las drogas y la comida chatarra actúan sobre neurotransmisores como la dopamina, generando un círculo vicioso.
El desarrollo de la obesidad en ratones coincide con deterioro progresivo en los circuitos cerebrales de recompensa. Mientras más comida basura ingerían los ratones, menos eficaz era la respuesta de placer cerebral, comían cada vez más, pesaban cada vez más kilos. Así se observó que el cerebro y las neuronas juegan un papel fundamental en comedores [email protected] La adiccion a la comida chatarra que desarrollaron los ratones hizo que perdieran el control de su comportamiento alimenticio. Cuando a los ratones les retiraron, ya obesos, la comida basura y les ofrecieron sólo alimentos sanos, se negaron a comer. El cambio en preferencias alimenticias y a nivel cerebral fue tal, que pasaron hambre antes que probar algo que no les producía placer. El sistema de recompensa cerebral fue tan sobreestimulado, que se enciende solo y necesita la fuente de placer: la comida basura.
Frituras y refrescos, saturados de grasas, azúcares y sales, producen sensación muy placentera en el cerebro, causan adicción. La industria de la comida chatarra agrega más sal y azúcar a los productos que causan. Industria de refrescos agrega sodio para anular sabor dulce, porque cada vaso de refresco equivale a tomar 7 cucharadas d azúcar.
Cuando la comida chatarra se suprime las personas experimentan una especie de síndrome de abstinencia. La abstinencia de comida chatarra en [email protected] se traduce en hiperactividad, falta de concentración y hasta violencia. No hay razón para justificar la presencia de alimentos chatarra dentro de las escuelas.
En conclusión, pareciera que la búsqueda frenética del placer para llenar vacíos afectivos nos puede llegar a autodestruir.
Efectos
Quienes están habituados al consumo de comida chatarra no saben cómo salir de este círculo de sabores tentadores. Seguir una dieta saludable es una tarea difícil cuando las papas fritas, las hamburguesas y todo ese enjambre de condimentos y salsas que la siguen haciendo tan prometedora, sólo en imagen.
Si quiere buscar buenas razones para eliminar esta comida de su dieta, compartimos con ustedes una serie de fundamentos para reafirmar su actitud, y considerar llevar una mejor alimentación desde hoy.
Genera un gasto mayor
La comida chatarra tiene un alto valor monetario. Ir a comer varias veces a la semana, desajusta el dinero que consideramos para comida, considerando que ese mismo dinero se puede utilizar para comparar ingredientes y alimentos frescos para preparar la comida en casa.
Es adictiva
Diversos estudios científicos han visto cómo el consumo de este tipo de comida puede generar adicción, todo gracias a la composición nutricional de los alimentos que combina a la perfección grasas, sodio y azúcares, lo que provoca satisfacción al consumir, estimulando comer más cada vez.
Malos nutrientes
Pueden ser muy majestuosos a la vista y contener un sabor que enloquece, pero la concentración de grasas, no de muy buena calidad, se mezcla con el sodio y las calorías. En conclusión: las hamburguesas, pizzas compradas, perritos calientes, entre otras delicatessen, no generan una buena salud de sus arterias. ¡Piénselo!
Produce bajo estado anímico y posibles enfermedades
La concentración de grasas y el deseo de comer cada vez más de esta comida, impacta sobre las conexiones neuronales en nuestro cerebro, provocando una baja del estado del ánimo, muy rápidamente. De la misma forma en que se comió su hamburguesa, tan veloz, así mismo provoca un malestar emocional. La ingesta en aumento de estas comidas puede provocar enfermedades como obesidad, diabetes o hipertensión, además, si en tu dienta la comida chatarra en un recurrente, tus defensas harán que, a largo plazo, gastes más en consultas médicas por mejorar tu salud.
Si su amor por la comida chatarra es más grande, hágalo pero baje el nivel. No lo haga todos los días, pruebe con una visita semanal y verá los excelentes resultados.
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