La pobreza en México y América Latina en general no debería existir, tenemos los recursos naturales, la fertilidad para que todos tuvieran pan en sus mesas. Sin embargo, hay varios factores que impiden que la pobreza sea combatida.
1.- Existencia de países más ricos: Puede parecer obvio, pero el que existan países ricos implica que se han enriquecido a causa de otros. El Tercer Mundo no existiría si no hubiera sido despojado, violado y ultrajado por un Primer Mundo imperialista y ambicioso. Los países ricos formaron las instituciones internacionales para su beneficio, las condiciones de intercambio les favorecen, por lo que el ciclo de endeudamiento y pobreza no se detiene. El rico se hace más rico y el pobre más pobre.
2.- Políticos corruptos, falsos, hipócritas, parásitos. Comenzando por el presidente imbécil que lamentablemente tenemos, funcionarios y burócratas de todos los colores y partidos son inmorales, se enriquecen con salarios altísimos (más altos que en cualquier otro país) y sólo se preocupan por verse bien y enriquecerse más. Además, están asociados con poderosos empresarios, sindicalistas sin escrúpulos y poderosos narcotraficantes. Hacen negocios, los protegen.
- Concentración de poder en unas cuantas manos. Sí, unas 100 personas tienen el 80% de la riqueza nacional. Los marcos legales y regulatorios favorecen a las empresas, no al trabajador. Los ambiciosos y descarados empresarios se han enriquecido de las reformas y lo seguirán haciendo. No pagan impuestos y se asocian con empresarios internacionales para seguir siendo ricos. Pagan mal, muchos no protegen a sus trabajadores al no registrarlos en la Seguridad social.
- Pésimas decisiones públicas en materia económica: En los 80 se liberalizó la economía a causa de factores internacionales (crisis de la deuda) pero la economía mexicana no contaba con las condiciones propicias para competir en el mercado internacional (a fin de cuentas, liberalismo significa en vocabulario llano que se va a dejar competir a los pesos pesados con los pesos pluma). Las empresas transnacionales y los oligopolios y monopolios mexicanos se han encargado de pagar salarios bajos. El Estado no interviene en la economía más que para enriquecerse, escudándose en la "religión" del neoliberalismo, la "competitividad" la "cultura del emprendedor" y demás justificaciones irrisorias. Un estado fuerte es lo que propicia el progreso, fue por ello que existió el New Deal en EE.UU. para contrarrestar a los poderosos y multimillonarios industriales que oprimían a los trabajadores (los "grandes barones"
. Es un estado fuerte el que instaura un modelo de bienestar como el modelo escandinavo.
- La educación es de mala calidad. La educación de calidad sólo es accesible en las grandes ciudades (especialmente en el D.F.) y muchas veces es privada, por lo que no son de acceso universal. La calidad de la escuela pública es generalmente de mala calidad, los profesores rara vez tienen una buena preparación. Hay mucho ausentismo escolar y falta más inversión (y supervisión de la misma) en las universidades públicas.
- Cultura machista, guadalupana, alcoholizada, donde es mucho más importante "tomarse unas chelas" al calor de la televisión que instruirse o salir a hacer ejercicio. Además, no hay acceso fácil a bibliotecas, centros deportivos o de recreación gratuitos, la televisión mexicana es de pésima calidad (Televisa y TV Azteca ofrecen contenidos sin valor cultural, artístico o científico).
1.- Existencia de países más ricos: Puede parecer obvio, pero el que existan países ricos implica que se han enriquecido a causa de otros. El Tercer Mundo no existiría si no hubiera sido despojado, violado y ultrajado por un Primer Mundo imperialista y ambicioso. Los países ricos formaron las instituciones internacionales para su beneficio, las condiciones de intercambio les favorecen, por lo que el ciclo de endeudamiento y pobreza no se detiene. El rico se hace más rico y el pobre más pobre.
2.- Políticos corruptos, falsos, hipócritas, parásitos. Comenzando por el presidente imbécil que lamentablemente tenemos, funcionarios y burócratas de todos los colores y partidos son inmorales, se enriquecen con salarios altísimos (más altos que en cualquier otro país) y sólo se preocupan por verse bien y enriquecerse más. Además, están asociados con poderosos empresarios, sindicalistas sin escrúpulos y poderosos narcotraficantes. Hacen negocios, los protegen.
- Concentración de poder en unas cuantas manos. Sí, unas 100 personas tienen el 80% de la riqueza nacional. Los marcos legales y regulatorios favorecen a las empresas, no al trabajador. Los ambiciosos y descarados empresarios se han enriquecido de las reformas y lo seguirán haciendo. No pagan impuestos y se asocian con empresarios internacionales para seguir siendo ricos. Pagan mal, muchos no protegen a sus trabajadores al no registrarlos en la Seguridad social.
- Pésimas decisiones públicas en materia económica: En los 80 se liberalizó la economía a causa de factores internacionales (crisis de la deuda) pero la economía mexicana no contaba con las condiciones propicias para competir en el mercado internacional (a fin de cuentas, liberalismo significa en vocabulario llano que se va a dejar competir a los pesos pesados con los pesos pluma). Las empresas transnacionales y los oligopolios y monopolios mexicanos se han encargado de pagar salarios bajos. El Estado no interviene en la economía más que para enriquecerse, escudándose en la "religión" del neoliberalismo, la "competitividad" la "cultura del emprendedor" y demás justificaciones irrisorias. Un estado fuerte es lo que propicia el progreso, fue por ello que existió el New Deal en EE.UU. para contrarrestar a los poderosos y multimillonarios industriales que oprimían a los trabajadores (los "grandes barones"

. Es un estado fuerte el que instaura un modelo de bienestar como el modelo escandinavo.
- La educación es de mala calidad. La educación de calidad sólo es accesible en las grandes ciudades (especialmente en el D.F.) y muchas veces es privada, por lo que no son de acceso universal. La calidad de la escuela pública es generalmente de mala calidad, los profesores rara vez tienen una buena preparación. Hay mucho ausentismo escolar y falta más inversión (y supervisión de la misma) en las universidades públicas.
- Cultura machista, guadalupana, alcoholizada, donde es mucho más importante "tomarse unas chelas" al calor de la televisión que instruirse o salir a hacer ejercicio. Además, no hay acceso fácil a bibliotecas, centros deportivos o de recreación gratuitos, la televisión mexicana es de pésima calidad (Televisa y TV Azteca ofrecen contenidos sin valor cultural, artístico o científico).