Hola Taringueros!...
Despues de mucho tiempo y aprovechando el estar al pedo durante unos minutos decidi armar un post.
Decidi hacerlo en la seccion paranormal, pues tengo varias historias para llevarles a ustedes.
Las que elegi hoy para empezar son propias, una de mi padre y una mia. La mia es referida a un perro que se me aparecio cuando era niño y que pueden haber leido ya hace unos años, pues la habia posteado con mi cuenta baneada(@Preso74). La otra historia, es algo sicedido a mi padre hace muchos años.
Ambas historias se las conte por MP a otros usuarios y uno de ellos la uso en un post hace poco con mi autorizacion. La adapto un poco a su forma de contar las historias, yo se las cuento tal cual me sucedio.
Espero les agrade.
Cualquier comentario sera bien recibido siempre y cuando este dentro del margen del respeto y las buenas costumbres. Caso contrario, sera eliminado y de persistir el usuario bloqueado.
"El Perro que Fuma"
"Me llamo Marcelo, tengo actualmente 41 años y siempre vivi en la Provincia de Catamarca(al Noroeste de la Republica Argentina). Lo que vivi en carne propia se dio cuando yo tenia aproximadamente entre 8 y 10 años de edad.
Imaginaran que a esa edad, por lo menos entonces, una niño de esa edad no tomaba alcohol, no fumaba marihuana ni me drogaba de ninguna manera imaginable(tampoco hoy en dia).
Sucedio en la casa de un entonces amigo que vivia a pocos metros de donde vivia yo. El se llamaba "Gustavo A.", hoy, un joven politico que esta incursionando en ese camino. Se celebraba su cumpleaños, siempre se hacian las fiestas en su casa, era una familia no adinerada, pero digamos que pudiente, al menos mas que el resto de la familia del grupo de amigos.
Era verano, cerca de las 22 horas, estabamos jugando como todo niño en todo cumpleaños. De pronto nose quien tuvo la Bendita idea de jugar a las escondidas y a lo cual todos respondimos de manera positiva. Tenian en su casa un perro ovejero aleman que se llamaba "Buster", perro que nunca molestaba, al contrario, era muy bueno con nosotros.
Cuando comenzamos a jugar a las escondidas, la Madre de Gustavo nos dijo que lo hicieramos pero que no sacaramos la madera que habia colocado en la parte de abajo de la escalera que llevaba a la terraza para que buster no bajara y molestara a las personas, las cuales eran muchas en la fiesta. Yo, el picaro del grupo, no tuvo mejor idea que esconderme en la terraza. Esta era amplia y habia un tanque de agua que abastecia de agua a la casa, en la base de este era el lugar donde tenia pensado esconderme. La noche era de verano como ya les dije y una gran luna alumbraba la noche y lo que hacia que la vista sea muy buena y en base a eso mismo, tener la certeza de que no vi mal . Saque la madera, la volvi a ponerla como estaba para que nadie se diera cuenta de donde me habia escondido y subi las escaleras. Cuando al final de la misma y en medio de la terraza estaba una reposera desplegada, y recostada en el una figura, lo primero que pense era alguien que descansaba un rato, practicamente al mismo tiempo esa figura giro su cabeza hacia mi y pude ver con espanto que era el perro, Buster!. No grite, no llore, no le brillaban los ojos, no le salia fuego de sus fauces, ni nada por el estilo; pero si quede shockeado por la imagen. Cuantos perros se recuestan sobre una reposera cual persona y con un cigarrillo en su pata, o mano?, ya nose como decirlo.
Les juro que mientras les cuento el recuerdo me transporta a ese instante y todo el vello del cuerpo se me eriza!!!.
Baje "tranquilamente" las escaleras, saque la madera, volvi a poner en su posicion original y sin decir nada, me fui a casa. Cuando llegue, mis padres tomaban mate en bombilla, tal su fiel costumbre. Me preguntaron si la fiesta habia terminado tan rapido y temprano y les dije que no, que me vine porque estaba aburrido. Me recoste en mi cama y entre rezos, me quede dormido.
Nunca hable de lo sucedido con nadie hasta que una noche, al llegar a casa, con mas edad, unos 12 aproximadamente, mi padres tomaban su clasico mate en bombilla; los oi hablar de un sacerdote, de la policia, de un perro que tuvieron que matar en casa de los "A.".
Entre curioso y asombrado les pregunte que habia sucedido, me dijeron que algo "malo", algo "raro y desconocido" habia pasado con ese perro, en esa casa.
Recien ahi les conte mi historia y entre tono de reproche y curiosidad surgio el... Porque no nos contaste?, aduje que debe haber sido el miedo que me habia hecho callar.
Se tuvo que bendecir la casa, y era tanto mi miedo que nunca les pregunte a mi amigo ni a su familia que habia sucedido, si alguien les pregunto no sabria decirlo.
Solo pocos amigos saben de esto por miedo a las burlas, yo se que me sucedio, se que hay gente a la que le sucedieron cosas extrañas tambien y que luego contare aqui, en esta comunidad.
Hay cosas que incluso hoy en dia no se pueden explicar... o como decimos por aqui... en las brujas nadie cree; pero que las hay, las hay!!!"
"El Grito"
Esta es la historia de lo que le paso a mi padre...
"Mis viejos eran del interior de Catamarca, llegaron a la capital de grandes y luego se conocieron...
Mi viejo, que se llama Santiago, vivia en un puesto llamado "Sisihuasi"(casa de la hormiga) en el departamente Capayan; distante a unos pocos kilometros al sur de la ciudad capital.
Esto lo vivio cuando el tenia aproximadamente 10 años. El es nacido en el año 1925 asi que saca cuentas...
Era la primera vez que salia de noche a cazar junto a su padre y amigos de este, a caballo y con perros.
La intencion era ir de noche a la madriguera de las vizcachas...
Hay ciertas cosas que dicen se deben hacer en ciertas ocasiones y otras que no, me refiero a cosas que suceden en el campo de noche.
Habian decidido hacer una especia de campamento bajo un gran arbol añoso y coposo.
A determinada hora de la noche y antes de emprender la caza decidieron tomar unos mates alrededor del fogon.
En determinado momento mi padre escucho un grito a lo lejos, en la oscuridad del campo. Fue un grito pero nada espeluznante solo como el de alguien queriendose hacer oir. Me viejo se dio cuenta de que todos se miraban entre si, como señal de que podia ser algo raro, algo "malo" como se suele decir.
En ese instante, y a esto iba con lo de cosas que no se deben hacer, repitio el grito como contestando, lo hizo muy despacio tanto que solo su padre lo escucho. En ese momento mi abuelo le pego un golpe por la cabeza en señal de enojo y reprimenda diciendole que no se debia hacer eso.
No pasaron muchos minutos cuando el grito se escucho mucho mas cerca, los perros empezaron a llorar lastimosamente. Una perra que era la mas compañera de el(se dice que los perros machos se van y las hembras te defienden) comenzo a querer como encarar y atacar hacia la oscuridad. Se levanto un viento fuerte, los demas perros escaparon, la perra le ponia las patas sobre el pecho como diciendole -"vamonos"-.
Al final todos los perro se fueron, incluida la perra(se habian vuelto al rancho a varios kilomentros de ahi).
Mi abuelo y sus amigos comenzaron a rezar, a todo esto el viento seguia soplando fuerte, tambien sentian como si muchos caballos corrieran alrededor del arbol en la oscuridad, aunque no veian nada, era algo inconfundible eso.
De repente nuevamente el grito, mucho mas fuerte y estridente... el grito provenia de arriba del arbol, aunque no veian nada, sabian que provenia de ahi.
Otra de las costumbres que tenian en ese entonces, nose si en todos lados, pero si ellos; era la de tener dos puñales. Uno de ellos lo usaban para todo, cortar cosas, comer... y otro que era bendecido con agua bendita y lo usaban a modo de "proteccion". Una caracteristica de los puñales es que tienen algo entre el mango y el filo que hace que puesto con la punta hacia abajo parece una cruz...
Clavaron los puñales en el suelo formando una cruz tambien y sin dejar de rezar y con el paso de los minutos mi padre se quedo dormido.
Al otro dia, al despertar lo primero que recibio fue la ira de mi abuelo diciendole que nunca mas hiciera eso, repetir un grito, un silbido en la oscuridad sin saber a ciencia cierto quien era el que lo hacia.
Tambien caminaron y no pudieron encontrar nada de huellas de los supuestos muchos caballos que sintieron galopar durante toda la experiencia.
Esta mas que claro que mi viejo nunca mas volvio a cometer tal tonteria y fue tambien la primera historia que me conto a mi y a mis hermanos creo que mas que por diversion, como advertencia.
Espero te haya gustado...
P/D: Dos tios mios tambien me contaron la misma historia, iban con el".