Resumen Level 5.
te duele mucho la garganta. no podes tragar ni saliba, ni tomar agua, tenes fiebres, escalofrios, te duele la cabeza, no podes dormir de noche del dolor, te duele todo el cuerpo. no podes estar en la pc, ni pensar, ni leer, ni salir a caminar, ni fumar ni tomar un te. realmente es feo.
pense que era una angina comun y me deje estar dos dias, al tercer dia. tuve que levantarme e ir a un hospital donde me dieron tratamiento
TRATAMIENTO OTROGADO
cada 8 horas durante tres dias
cada 12 horas durante 5 dias
la certificada
datos de un sitio web, ya que no soy doctor en medicina.
Es una inflamación de las amígdalas con fuerte dolor en la garganta que provoca dificultad para comer o beber, es sumamente contagiosa especialmente en los niños y, en caso de agravarse, suele complicarse con fiebres reumáticas que pueden afectar al corazón.Las amígdalas son ganglios linfáticos con tejido carnoso que se encuentran en la parte posterior de la boca y en la parte de arriba de la garganta cuya función consiste en ayudar a luchar contra las bacterias y otros microorganismos que entran en el cuerpo a través de la boca, constituyendo una especie de barrera contra las infecciones.
No obstante pueden llegar a estar tan inundadas por infecciones bacterianas o virales causando la inflamación y, de producirse una infección mayor, se llenan de pus extendiéndose incluso a la garganta y áreas circundantes, causando faringitis.
Las amígdalas se engrosan o inflaman y adquieren un color rojizo, pudiéndose recubrir de una capa de secreciones amarillas, blancas o grises. Es una afección extremadamente común, sobre todo en los niños, cuando hace frío o mucho calor aunque puede presentarse en cualquier época.
Todos los tipos de amigdalitis, virales o bacterianas, son contagiosos. La infección se suele transmitir de una persona a otra mediante el contacto con las secreciones de la garganta y de la nariz infectadas..
Por esa razón debe asegurarse de mantener los vasos y cubiertos del enfermo separados y lavar con agua caliente y jabón.
Todos los miembros de la familia deberían lavarse las manos frecuentemente. Después de un brote de amigdalitis provocada por bacterias del género estreptococos, tire a la basura el cepillo de dientes del paciente y sustitúyalo por otro nuevo.
Proceso infeccioso
La inflamación afecta el tejido linfoepitelial situado a ambos lados de la garganta, conocidas como amígdalas palatinas y que forman parte del anillo linfático de Waldeyer.
Esa zona constituye una primera barrera defensiva frente a las infecciones situada estratégicamente en la puerta de entrada de los microorganismos que se transmiten por la vía aérea.
El tejido linfático reconoce como extraños los componentes de los microorganismos y pone en marcha mecanismos defensivos, entre los que se encuentran la producción de linfocitos T y B (células de defensa frente a la infección) y de anticuerpos específicos frente al microorganismo invasor.
Otro término empleado en ocasiones es el de angina debido a la constricción dolorosa, angustiosa que en ocasiones produce la amigdalitis a nivel de la garganta.
Se habla de faringoamigdalitis o faringitis cuando la inflamación difusa de la garganta predomina sobre la inflamación local. Por lo general, una amigdalitis suele ser más importante que una faringitis.
Causas
Entre los virus que pueden producir una faringoamigdalitis figuran los adenovirus, rinovirus, coronavirus, enterovirus, parainfluenza y los de la gripe, Herpes simple 1 y 2, citomegalovirus y Epstein- Barr , los dos últimos implicados en la mononucleosis infecciosa, sarampión, rubéola, parotiditis, etc.
De las amigdalitis producidas por bacterias destaca el Streptococcus pyogenes que afecta a los niños en edad escolar y adolescentes, disminuyendo su frecuencia a partir de los 18- 20 años.
Las faringoamigdalitis producidas por esta bacteria, además de ser importantes por su frecuencia lo son por las complicaciones que pueden producir como la fiebre reumática y cuadros de glomerulonefritis.
Otras bacterias que pueden producir este cuadro son los estreptococos de los grupos C y G, bacterias anaerobias de la cavidad bucal, Arcanobacterium haemolyticum, Corynebacterium diphtheriae (responsable de la difteria), Neisseria gonorrhoeae.
Complicaciones
Las llamadas complicaciones postanginosas pueden ser enfermedades secundarias a una infección por Streptococcus pyogenes que implican graves riesgos de no ser tratadas a tiempo.
Las más peligrosas son la fiebre reumática aguda (poliartritis reumática aguda; a menudo con un intervalo asintomático de 4 a 6 semanas); pericarditis, endocarditis, miocarditis; glomerulonefritis aguda y nefritis focal (que pueden aconsejar realizar controles de orina tras la curación de la angina).
Tratamiento de urgencia
Tras un intervalo de varios días sin síntomas, suele aparecer el absceso periamigdalino con dificultad para tragar y dolor de garganta creciente con dolor de oídos reflejo y dificultad para abrir la boca.
Se desarrolla fiebre elevada (39- 40ºC) y de forma rápida un cuadro de enfermedad grave.
El tratamiento en la mayoría de las ocasiones es quirúrgico.
Se debe tener en cuenta que la cirugía es necesaria cuando el tratamiento de la amigdalitis recurrente con medicamentos y otras medidas de soporte no es eficaz.
Se suele realizar junto con la adenoidectomía (extirpación de las vegetaciones adenoideas).
¿Sabías que…?
La infección por estreptococo es particularmente peligrosa por los efectos secundarios que puede tener, ya que cuando se presenta 5 veces o más durante un año y con fiebres muy elevadas de más de 38.3° C, puede ocasionar fiebre reumática, enfermedad crónica que es muy delicada porque afecta al corazón.
La mayoría de las veces la amigdalitis se relaciona también con la presencia de un resfriado común que presenta secreción nasal, tos, oídos tapados o inflamados, sinusitis y malestar general.
El tratamiento médico depende de si está o no provocada por un virus o por bacterias del género estreptococo del grupo A. Los médicos a menudo son capaces de percibir la diferencia inspeccionando las amígdalas, y pueden detectar las bacterias señaladas con un rápido cultivo de las secreciones faríngeas.
Si la amigdalitis es de origen viral el organismo luchará contra la infección sin que sea necesario medicarlo. Si es de origen bacteriano, probablemente el médico recetará un antibiótico cuyo ciclo de tratamiento debe cumplirse para prevenir posibles complicaciones.
Si su hijo padece amigdalitis frecuentemente (más de cinco a siete veces en un período de 12 meses) o tiene infecciones recurrentes a lo largo de varios años, es posible que el pediatra considere la posibilidad de extirparle las amígdalas.
Un niño con amigdalitis necesita reposo
y alimentarse bien. Si le resulta dificultoso comer por el dolor recurra a darle líquidos y alimentos blandos, como caldos, sopas y purés nutritivos, batidos de leche o gelatinas.
Asegúrese de que el niño se hidrata bien bebiendo abundante líquido y de que guarda reposo, y tómele la temperatura regularmente. Adminístrele un analgésico de venta sin receta médica, como el paracetamol o el ibuprofeno, para tratar el dolor de garganta.
Se utiliza un palito de madera para mantener la lengua en posición baja a fin de poder ver mejor las amígdalas. Es posible que el médico mire también dentro de la nariz y las orejas, escuche la respiración auscultando el pecho y busque otros signos de infección.
Con el fin de descartar una faringoamigdalitis estreptocócica, el médico utilizará un bastoncito con una torunda de algodón en el extremo para extraer muestra de secreciones de la garganta. El procedimiento no duele, pero puede provocar náuseas.
Es conveniente utilizar un vaporizador o humidificador de vapor frío en la habitación donde se pase más tiempo.
te duele mucho la garganta. no podes tragar ni saliba, ni tomar agua, tenes fiebres, escalofrios, te duele la cabeza, no podes dormir de noche del dolor, te duele todo el cuerpo. no podes estar en la pc, ni pensar, ni leer, ni salir a caminar, ni fumar ni tomar un te. realmente es feo.
pense que era una angina comun y me deje estar dos dias, al tercer dia. tuve que levantarme e ir a un hospital donde me dieron tratamiento
TRATAMIENTO OTROGADO
cada 8 horas durante tres dias
cada 12 horas durante 5 dias
la certificada
datos de un sitio web, ya que no soy doctor en medicina.
Es una inflamación de las amígdalas con fuerte dolor en la garganta que provoca dificultad para comer o beber, es sumamente contagiosa especialmente en los niños y, en caso de agravarse, suele complicarse con fiebres reumáticas que pueden afectar al corazón.Las amígdalas son ganglios linfáticos con tejido carnoso que se encuentran en la parte posterior de la boca y en la parte de arriba de la garganta cuya función consiste en ayudar a luchar contra las bacterias y otros microorganismos que entran en el cuerpo a través de la boca, constituyendo una especie de barrera contra las infecciones.
No obstante pueden llegar a estar tan inundadas por infecciones bacterianas o virales causando la inflamación y, de producirse una infección mayor, se llenan de pus extendiéndose incluso a la garganta y áreas circundantes, causando faringitis.
Las amígdalas se engrosan o inflaman y adquieren un color rojizo, pudiéndose recubrir de una capa de secreciones amarillas, blancas o grises. Es una afección extremadamente común, sobre todo en los niños, cuando hace frío o mucho calor aunque puede presentarse en cualquier época.
Todos los tipos de amigdalitis, virales o bacterianas, son contagiosos. La infección se suele transmitir de una persona a otra mediante el contacto con las secreciones de la garganta y de la nariz infectadas..
Por esa razón debe asegurarse de mantener los vasos y cubiertos del enfermo separados y lavar con agua caliente y jabón.
Todos los miembros de la familia deberían lavarse las manos frecuentemente. Después de un brote de amigdalitis provocada por bacterias del género estreptococos, tire a la basura el cepillo de dientes del paciente y sustitúyalo por otro nuevo.
Proceso infeccioso
La inflamación afecta el tejido linfoepitelial situado a ambos lados de la garganta, conocidas como amígdalas palatinas y que forman parte del anillo linfático de Waldeyer.
Esa zona constituye una primera barrera defensiva frente a las infecciones situada estratégicamente en la puerta de entrada de los microorganismos que se transmiten por la vía aérea.
El tejido linfático reconoce como extraños los componentes de los microorganismos y pone en marcha mecanismos defensivos, entre los que se encuentran la producción de linfocitos T y B (células de defensa frente a la infección) y de anticuerpos específicos frente al microorganismo invasor.
Otro término empleado en ocasiones es el de angina debido a la constricción dolorosa, angustiosa que en ocasiones produce la amigdalitis a nivel de la garganta.
Se habla de faringoamigdalitis o faringitis cuando la inflamación difusa de la garganta predomina sobre la inflamación local. Por lo general, una amigdalitis suele ser más importante que una faringitis.
Síntomas
Generalmente las amígdalas se presentan más rojas de lo normal y después sobreviene una capa de secreciones amarillas o blancas que terminan recubriéndolas.
Los ganglios linfáticos del cuello se inflaman y se registra voz extraña o nasal así como mal aliento.
Los principales síntomas son:
Dificultad al deglutir
Dolor de oído
Fiebre, escalofríos
Dolor de cabeza
Dolor de garganta que dura más de 48 horas y puede ser fuerte
Sensibilidad de la mandíbula y la garganta
Cambios en la voz, pérdida de la voz
Causas
Entre los virus que pueden producir una faringoamigdalitis figuran los adenovirus, rinovirus, coronavirus, enterovirus, parainfluenza y los de la gripe, Herpes simple 1 y 2, citomegalovirus y Epstein- Barr , los dos últimos implicados en la mononucleosis infecciosa, sarampión, rubéola, parotiditis, etc.
De las amigdalitis producidas por bacterias destaca el Streptococcus pyogenes que afecta a los niños en edad escolar y adolescentes, disminuyendo su frecuencia a partir de los 18- 20 años.
Las faringoamigdalitis producidas por esta bacteria, además de ser importantes por su frecuencia lo son por las complicaciones que pueden producir como la fiebre reumática y cuadros de glomerulonefritis.
Otras bacterias que pueden producir este cuadro son los estreptococos de los grupos C y G, bacterias anaerobias de la cavidad bucal, Arcanobacterium haemolyticum, Corynebacterium diphtheriae (responsable de la difteria), Neisseria gonorrhoeae.
Complicaciones
Las llamadas complicaciones postanginosas pueden ser enfermedades secundarias a una infección por Streptococcus pyogenes que implican graves riesgos de no ser tratadas a tiempo.
Las más peligrosas son la fiebre reumática aguda (poliartritis reumática aguda; a menudo con un intervalo asintomático de 4 a 6 semanas); pericarditis, endocarditis, miocarditis; glomerulonefritis aguda y nefritis focal (que pueden aconsejar realizar controles de orina tras la curación de la angina).
Tratamiento de urgencia
Tras un intervalo de varios días sin síntomas, suele aparecer el absceso periamigdalino con dificultad para tragar y dolor de garganta creciente con dolor de oídos reflejo y dificultad para abrir la boca.
Se desarrolla fiebre elevada (39- 40ºC) y de forma rápida un cuadro de enfermedad grave.
El tratamiento en la mayoría de las ocasiones es quirúrgico.
Se debe tener en cuenta que la cirugía es necesaria cuando el tratamiento de la amigdalitis recurrente con medicamentos y otras medidas de soporte no es eficaz.
Se suele realizar junto con la adenoidectomía (extirpación de las vegetaciones adenoideas).
¿Sabías que…?
La infección por estreptococo es particularmente peligrosa por los efectos secundarios que puede tener, ya que cuando se presenta 5 veces o más durante un año y con fiebres muy elevadas de más de 38.3° C, puede ocasionar fiebre reumática, enfermedad crónica que es muy delicada porque afecta al corazón.
La mayoría de las veces la amigdalitis se relaciona también con la presencia de un resfriado común que presenta secreción nasal, tos, oídos tapados o inflamados, sinusitis y malestar general.
El tratamiento médico depende de si está o no provocada por un virus o por bacterias del género estreptococo del grupo A. Los médicos a menudo son capaces de percibir la diferencia inspeccionando las amígdalas, y pueden detectar las bacterias señaladas con un rápido cultivo de las secreciones faríngeas.
Si la amigdalitis es de origen viral el organismo luchará contra la infección sin que sea necesario medicarlo. Si es de origen bacteriano, probablemente el médico recetará un antibiótico cuyo ciclo de tratamiento debe cumplirse para prevenir posibles complicaciones.
Si su hijo padece amigdalitis frecuentemente (más de cinco a siete veces en un período de 12 meses) o tiene infecciones recurrentes a lo largo de varios años, es posible que el pediatra considere la posibilidad de extirparle las amígdalas.
Un niño con amigdalitis necesita reposo
y alimentarse bien. Si le resulta dificultoso comer por el dolor recurra a darle líquidos y alimentos blandos, como caldos, sopas y purés nutritivos, batidos de leche o gelatinas.
Asegúrese de que el niño se hidrata bien bebiendo abundante líquido y de que guarda reposo, y tómele la temperatura regularmente. Adminístrele un analgésico de venta sin receta médica, como el paracetamol o el ibuprofeno, para tratar el dolor de garganta.
Se utiliza un palito de madera para mantener la lengua en posición baja a fin de poder ver mejor las amígdalas. Es posible que el médico mire también dentro de la nariz y las orejas, escuche la respiración auscultando el pecho y busque otros signos de infección.
Con el fin de descartar una faringoamigdalitis estreptocócica, el médico utilizará un bastoncito con una torunda de algodón en el extremo para extraer muestra de secreciones de la garganta. El procedimiento no duele, pero puede provocar náuseas.
Es conveniente utilizar un vaporizador o humidificador de vapor frío en la habitación donde se pase más tiempo.