Tres sobrinos nietos de Hitler juran no dejar descendencia


Alexander, de 61 años, asistente social; Louis, de 59, y Brain, de 39, ambos jardineros, viven con otra identidad en
modestas casas a las puertas de Nueva York.
La historia de tres sobrinos nietos de Adolf Hitler que viven aquí salió a la luz gracias a un documental que revela el pacto entre ellos de no tener hijos para no perpetuar la estirpe del monstruo del Holocausto. Alexander, de 61 años, asistente social; Louis, de 59, y Brain, de 39, ambos jardineros, viven con otra identidad en modestas casas a las puertas de Nueva York. Por años se esforzaron en esconder su parentesco con Hitler, pero un documental del periodista inglés David Gardner, que escribió un libro sobre el tema y vive en Los Angeles, les quitó el anonimato. En Los últimos Hitler el documental cuenta la historia de los tres hermanos y del extraño pacto de sangre que realizaron, conscientes del peso que llevan en sus espaldas, de no casarse ni tener hijos para no prolongar la estirpe de un monstruo. "Fue un largo viaje comenzado en 1995 con pocos y viejos recortes de prensa", contó el periodista a la cadena CNN. "Trabajaba con una agencia de prensa en Nueva York y me pidieron rastrear a William Patrick Hitler, el sobrino del Führer", recordó. Los recortes eran de la época inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial y Gardner empezó a buscar a William Patrick en la guía telefónica, pero naturalmente no figuraba. "Necesité cuatro años para reconstruir la historia", dijo Gardner. DETALLES El sobrino de Hitler había muerto en 1987 a los 76 años, pero su viuda confirmó el parentesco y aportó detalles de la historia. William, hijo de Alois, un hermanastro mayor de Hitler, y de una campesina irlandesa llamada Brigid Dowling, había nacido en Liverpool en 1911. Debió comenzar a trabajar a temprana edad, dado que su padre los abandonó para regresar a Alemania, y viajó a Estados Unidos para hallar refugio en 1939. Protegido y vigilado por el FBI, se puso el uniforme de la Armada con honor en 1944. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial cambió su nombre y vivió con su madre, primero en Harlem y luego en Long Island. Tres de sus cuatro hijos (el cuarto murió en los años 80) son los hallados por Gardner en Long Island. "Se parecían vagamente al Führer, pero no podrían estar más distantes de él. Nacieron en Estados Unidos. Viven en una pequeña ciudad de los suburbios. Son estadounidenses a todos los efectos", señaló el periodista.