En la Librería Beinecke, se puede encontrar uno de los más misteriosos e interesantes desafíos que la Historia ha dejado. Se trata de un manuscrito, donado en 1969 por H.P Kraus, que en 1912 había sido adquirido por Wilfrid M. Voynich, librero anticuario norteamericano, en un seminario jesuita en Frascati, en Villa Mondragone, cerca de Roma. Sus orígenes y autor son inciertos, aunque junto al texto se halló una carta fechada el 19 de agosto de 1666, de Johannes Marcus Marci, rector de la Universidad de Praga, dirigida a Athanasius Kircher, un erudito jesuita. Según dicha carta el manuscrito era obra del científico Roger Bacon, uno de los personajes del siglo XIII con un pensamiento científico más avanzado.
Para cualquier criptógrafo y estudioso de los lenguajes este libro constituye un estimulante reto, ya que ni siquiera sabemos a ciencia cierta cuál es el tema que trata sus numerosas ilustraciones parecen indicar que es un tratado de alquimia cuyo auténtico contenido se quiso mantener en secreto, pero esto no son más que especulaciones. Posee diferentes secciones, que parecen tratar los siguientes temas: Botánica (la mayoría de los dibujos representa plantas no identificadas), Astronomía (aparecen casi todos los símbolos zodiacales), Biología (con algunos dibujos sobre anatomía), Cosmología y Farmacia. Al final se incluye lo que parece un recetario.
Además, el libro posee numeración de páginas, algunas anotaciones en alemán, otras en algún alfabeto desconocido, y una anotación en la última página en caracteres tradicionales que parece representar una clave para descifrar el texto. No obstante, ni siquiera sabemos a ciencia cierta si el texto está cifrado o no. Como puede verse, tenemos todos los ingredientes para poner a prueba nuestras habilidades.
A pesar de este complicado entramado de dificultades, hay una serie de hechos cuando menos estimulantes:
- Existen dos grandes bloques con tipos de escritura claramente diferenciados en el libro. Esto se ha logrado analizando estadísticamente el contenido. La causa de esto puede ser múltiple: diferentes autores, mismo autor pero diferente estilo, o simplemente temas diferentes.
- El texto del manuscrito cumple con las propiedades estadísticas principales de los lenguajes naturales, aunque presenta alguna peculiaridad, que puede deberse a la presencia de abreviaturas.
- Apenas hay correcciones en el texto.
Para cualquier criptógrafo y estudioso de los lenguajes este libro constituye un estimulante reto, ya que ni siquiera sabemos a ciencia cierta cuál es el tema que trata sus numerosas ilustraciones parecen indicar que es un tratado de alquimia cuyo auténtico contenido se quiso mantener en secreto, pero esto no son más que especulaciones. Posee diferentes secciones, que parecen tratar los siguientes temas: Botánica (la mayoría de los dibujos representa plantas no identificadas), Astronomía (aparecen casi todos los símbolos zodiacales), Biología (con algunos dibujos sobre anatomía), Cosmología y Farmacia. Al final se incluye lo que parece un recetario.
Además, el libro posee numeración de páginas, algunas anotaciones en alemán, otras en algún alfabeto desconocido, y una anotación en la última página en caracteres tradicionales que parece representar una clave para descifrar el texto. No obstante, ni siquiera sabemos a ciencia cierta si el texto está cifrado o no. Como puede verse, tenemos todos los ingredientes para poner a prueba nuestras habilidades.
A pesar de este complicado entramado de dificultades, hay una serie de hechos cuando menos estimulantes:
- Existen dos grandes bloques con tipos de escritura claramente diferenciados en el libro. Esto se ha logrado analizando estadísticamente el contenido. La causa de esto puede ser múltiple: diferentes autores, mismo autor pero diferente estilo, o simplemente temas diferentes.
- El texto del manuscrito cumple con las propiedades estadísticas principales de los lenguajes naturales, aunque presenta alguna peculiaridad, que puede deberse a la presencia de abreviaturas.
- Apenas hay correcciones en el texto.