hola hoy les traigo una leyenda del minotaruo y el rey midas
El minotauro era hijo de Pasifae, esposa del rey Minos de Creta y de un toro blanco enviado por Posidón, dios del mar. Minos había ofendido gravemente a Posidón quien como venganza hizo que Pasifae se enamorase del animal. Fruto de dicha unión nació el Minotauro, un ser violento, mitad hombre, mitad toro, que se alimentaba de carne humana. Para esconder su vergüenza y proteger a su pueblo, el rey Minos rogó al inventor Dédalo que le construyera un laberinto del que el monstruo nunca pudiera salir. Cada nueve años, a fin de apaciguarlo, Minos le ofrecía la bestia, siete mujeres y siete jóvenes que imponía como tributo a la ciudad de Atenas.
En una ocasión, Teseo se ofreció voluntario como víctima, con la intención de matar al Minotauro y liberar a Atenas de un cruel destino. Con la ayuda de Adriadna, la hija del rey, que se había enamorado de él, logro su propósito: Adriadna le ofrece a Teseo un ovillo de hilo que le ha dado Dédalo, el arquitecto del laberinto. Habiéndo atado uno de sus extremos en la entrada y siguiendo el hilo por los intrincados vericuetos del laberinto, Teseo puede, efectivamente, encontrar la salida.
Midas, rey de Frigia, no era afortunado en sus tratos con los dioses. Condenado (por petición propia) durante sus primeros años de rinado, a convertir en oro todo lo que tocase, aprendió la lección y sólo quería vivir en una sencilla vida en el campo. Es entonces cuando provoca la ira de Apolo: paseando un día por el campo, Midas presenció una comptencia musican entre Apolo y Pan, de la que era juez el espíritu del monte Tmolo. Apolo tocaba la lira y Pan tocaba la siringa.
La habilidad de Apolo hizo que Tmolo le otorgara con premio que Pan admitiera que su habilidad con la siringa era inferior. Midas no estaba de acuerdo con la decisión de Tmolo. Apolo se ofendió tanto que hizo que a Midas le salieran orejas de burro. La vergüenza de Midas era tan trande que las escondía debajo de un turbante, pero finalmente su secreto se descubrió y se le dio muerte.
El rey Midas, hijo de Grodinas, un campesino que había llegado al trono de Frigia por voluntad de los dioses, creció obsesionado por las riquezas. Por ello, cuando Dionisio (Baco), le ofreció un deseo por haber ayudado a Sileno, su compañero sátiro y borrachín, Midas le pidió que todo lo que tocase se convirtiese en oro.
Todo iba bien hasta que sintió hambre. Cuando le trajeron comida ésta se convirtió también en oro... lo mismo sucedió con el vino, y tras el mismo resultado, Midas, espantado, le pidio a Dioniso que lo ayudase. El dios le dijo que se lavase en el río Pactolo, lo que eexplica el hecho de que aún en ese río haya polvo de oro en sus orillas.
El minotauro era hijo de Pasifae, esposa del rey Minos de Creta y de un toro blanco enviado por Posidón, dios del mar. Minos había ofendido gravemente a Posidón quien como venganza hizo que Pasifae se enamorase del animal. Fruto de dicha unión nació el Minotauro, un ser violento, mitad hombre, mitad toro, que se alimentaba de carne humana. Para esconder su vergüenza y proteger a su pueblo, el rey Minos rogó al inventor Dédalo que le construyera un laberinto del que el monstruo nunca pudiera salir. Cada nueve años, a fin de apaciguarlo, Minos le ofrecía la bestia, siete mujeres y siete jóvenes que imponía como tributo a la ciudad de Atenas.
En una ocasión, Teseo se ofreció voluntario como víctima, con la intención de matar al Minotauro y liberar a Atenas de un cruel destino. Con la ayuda de Adriadna, la hija del rey, que se había enamorado de él, logro su propósito: Adriadna le ofrece a Teseo un ovillo de hilo que le ha dado Dédalo, el arquitecto del laberinto. Habiéndo atado uno de sus extremos en la entrada y siguiendo el hilo por los intrincados vericuetos del laberinto, Teseo puede, efectivamente, encontrar la salida.
Midas, rey de Frigia, no era afortunado en sus tratos con los dioses. Condenado (por petición propia) durante sus primeros años de rinado, a convertir en oro todo lo que tocase, aprendió la lección y sólo quería vivir en una sencilla vida en el campo. Es entonces cuando provoca la ira de Apolo: paseando un día por el campo, Midas presenció una comptencia musican entre Apolo y Pan, de la que era juez el espíritu del monte Tmolo. Apolo tocaba la lira y Pan tocaba la siringa.
La habilidad de Apolo hizo que Tmolo le otorgara con premio que Pan admitiera que su habilidad con la siringa era inferior. Midas no estaba de acuerdo con la decisión de Tmolo. Apolo se ofendió tanto que hizo que a Midas le salieran orejas de burro. La vergüenza de Midas era tan trande que las escondía debajo de un turbante, pero finalmente su secreto se descubrió y se le dio muerte.
El rey Midas, hijo de Grodinas, un campesino que había llegado al trono de Frigia por voluntad de los dioses, creció obsesionado por las riquezas. Por ello, cuando Dionisio (Baco), le ofreció un deseo por haber ayudado a Sileno, su compañero sátiro y borrachín, Midas le pidió que todo lo que tocase se convirtiese en oro.
Todo iba bien hasta que sintió hambre. Cuando le trajeron comida ésta se convirtió también en oro... lo mismo sucedió con el vino, y tras el mismo resultado, Midas, espantado, le pidio a Dioniso que lo ayudase. El dios le dijo que se lavase en el río Pactolo, lo que eexplica el hecho de que aún en ese río haya polvo de oro en sus orillas.