El perfume constituye una especie de sello para la persona que lo porta. Muchas veces la gente identifica los aromas con un ser querido, el hogar, un amigo o una situación en especial. Incluso los niños desarrollan una memoria olfativa que en la adultez evoca momentos aún cuando estén escondidos en los recuerdos.
Según una investigación de la Universidad de Rockefeller, el ser humano recuerda el 35 por ciento de lo que huele. Otros estudios indican que la parte del cerebro responsable del sentido del olfato – el sistema límbico – está relacionada con las emociones y con la memoria.

Generalmente las personas no elijen un perfume al azar y aunque algunos jóvenes se inclinan por las fragancias artistas de moda (Shakira, Beyoncé, Jennifer López, Madonna, Daniela Kosán, Mariah Carey, Justin Bieber, Daddy Yanke), siempre hay una o dos que se imponen en sus gustos.
Las principales casas de perfumes utilizan ingredientes que se adaptan a la personalidad y lo que se quiere transmitir. Una fragancia puede oler distinto, según quien se la ponga. Eso depende del PH de la piel, la temperatura corporal o la secreción sebácea, razón por la cual los promotores recomiendan no comprar sin probar, simplemente porque le queda bien a otra persona. Al hacerlo se debe aplicar en la muñeca para ver cómo huele en la piel y no directamente del envase. Tampoco se debe saturar el olfato con varias fragancias.
En las perfumerías generalmente ofrecen granitos de café a las personas que prueban más de dos perfumes para neutralizar los olores. Es importante probar cuán fuerte es el perfume ya que algunas personas son más sensibles a ciertas fragancias. Los especialistas han catalogado los perfumes de acuerdo con la personalidad: florales, cítricos, orientales y marinos, exóticos, entre otras.
Según una investigación de la Universidad de Rockefeller, el ser humano recuerda el 35 por ciento de lo que huele. Otros estudios indican que la parte del cerebro responsable del sentido del olfato – el sistema límbico – está relacionada con las emociones y con la memoria.

Generalmente las personas no elijen un perfume al azar y aunque algunos jóvenes se inclinan por las fragancias artistas de moda (Shakira, Beyoncé, Jennifer López, Madonna, Daniela Kosán, Mariah Carey, Justin Bieber, Daddy Yanke), siempre hay una o dos que se imponen en sus gustos.
Las principales casas de perfumes utilizan ingredientes que se adaptan a la personalidad y lo que se quiere transmitir. Una fragancia puede oler distinto, según quien se la ponga. Eso depende del PH de la piel, la temperatura corporal o la secreción sebácea, razón por la cual los promotores recomiendan no comprar sin probar, simplemente porque le queda bien a otra persona. Al hacerlo se debe aplicar en la muñeca para ver cómo huele en la piel y no directamente del envase. Tampoco se debe saturar el olfato con varias fragancias.
En las perfumerías generalmente ofrecen granitos de café a las personas que prueban más de dos perfumes para neutralizar los olores. Es importante probar cuán fuerte es el perfume ya que algunas personas son más sensibles a ciertas fragancias. Los especialistas han catalogado los perfumes de acuerdo con la personalidad: florales, cítricos, orientales y marinos, exóticos, entre otras.