Aunque suene banal, si te descuidas, la sequedad podría desencadenar infecciones más graves

Los labios y el frío
BUENOS AIRES (Efe) - Con la llegada del invierno, hoy en épocas de mucho frío, los labios pueden sufrir por la sequedad. Esta deshidratación provoca descamación, grietas, llagas y sangrado.
Aunque suene banal, si te descuidas, la sequedad podría desencadenar infecciones más graves causadas por hongos y bacterias. Para evitar este dolor de cabeza, elegimos algunos consejos que te van a ayudar a mantener la boca sana e hidratada:
Toma mucha agua: durante el invierno es normal que bajemos el consumo de agua porque sentimos menos calor, pero esto colabora con la deshidratación de los labios. Así que se recomienda tomar agua aunque no sientas sed. Tus labios te lo agradecerán.
No toques tus labios con la lengua: al intentar mitigar la sequedad, la reacción natural de muchos es humedecer los labios con la lengua, pero ese hábito es muy negativo porque puede empeorar la deshidratación a largo plazo.
Evita algunos alimentos: si tus labios ya están deshidratados, se aconseja evitar el consumo de alimentos demasiado calientes, salados o condimentados, pues irritarán aún más la superficie labial.
Mantén las narinas siempre limpias: mantener los conductos nasales limpios facilitan la respiración nasal y evita que se empiece a respirar por la boca, lo que causa sequedad en los labios.
Evita el viento: especialistas recomiendan evitar exponerse al viento por mucho tiempo y durante muchos días porque las temperaturas bajas favorecen la sequedad labial.

Los labios y el frío
BUENOS AIRES (Efe) - Con la llegada del invierno, hoy en épocas de mucho frío, los labios pueden sufrir por la sequedad. Esta deshidratación provoca descamación, grietas, llagas y sangrado.
Aunque suene banal, si te descuidas, la sequedad podría desencadenar infecciones más graves causadas por hongos y bacterias. Para evitar este dolor de cabeza, elegimos algunos consejos que te van a ayudar a mantener la boca sana e hidratada:
Toma mucha agua: durante el invierno es normal que bajemos el consumo de agua porque sentimos menos calor, pero esto colabora con la deshidratación de los labios. Así que se recomienda tomar agua aunque no sientas sed. Tus labios te lo agradecerán.
No toques tus labios con la lengua: al intentar mitigar la sequedad, la reacción natural de muchos es humedecer los labios con la lengua, pero ese hábito es muy negativo porque puede empeorar la deshidratación a largo plazo.
Evita algunos alimentos: si tus labios ya están deshidratados, se aconseja evitar el consumo de alimentos demasiado calientes, salados o condimentados, pues irritarán aún más la superficie labial.
Mantén las narinas siempre limpias: mantener los conductos nasales limpios facilitan la respiración nasal y evita que se empiece a respirar por la boca, lo que causa sequedad en los labios.
Evita el viento: especialistas recomiendan evitar exponerse al viento por mucho tiempo y durante muchos días porque las temperaturas bajas favorecen la sequedad labial.