InicioOfftopicNito Mestre: "Yo fui telonero de Paul Mc Cartney "

Nito Mestre: "Yo fui telonero de Paul Mc Cartney "

Offtopic•8/15/2011
Nito Mestre: "Yo fui telonero de Paul Mc Cartney "



Me enteré de que existía algo llamado Los Beatles de casualidad. Una amiga de mi madre que tenía el primer disco de la banda —Please please me—, comentó algo sobre ellos en casa, y al poco tiempo fuimos con un compañero de la escuela a mirar discos. En aquella época en Frávega había cabinas con tocadiscos a las que, si te hacías amigo del vendedor y teniendo extremo cuidado de no rayarlos, te dejaban entrar con cuatro vinilos. Fue ahí cuando los escuché por primera vez.

Compramos ese primer disco entre los dos y nos fuimos a escucharlo varias veces seguidas, sobre todo “Twist and shout”, que no parábamos de repetirla. En el colegio yo participaba de un grupo de folcklore, pero al día siguiente le dije a mi maestro que iba a formar una banda de rock y que me dejaría el pelo largo con flequillo. Aquel maestro era (y es) Julio Ricardo, el comentarista de fútbol. Me siguió la corriente y terminamos armando con mi amigo The century indignation, ¡impresionante títulos para un grupo de chicos! Y fue Julio el que nos llevó a ver A Hard Day’s Night al cine Rivera Indarte de Flores. Allí sí empezó la influencia de ellos sobre mí. Me influenciaron en lo musical, pero también en la manera de vivir. De juntarme con otra gente, elegir un futuro, dejar —más adelante— la carrera de Medicina. Mi plan era sacar buenas notas para que me dieran una beca en Londres y así poder ir a un show de Los Beatles. Por supuesto aquel sueño incluía conocerlos, ¡pavada de ilusión! Aquello no se dió, pero siempre tuve la impresión que si uno tiene fe, es tenaz y tiene una dosis de suerte las cosas se dan. Quizá no en el tiempo que uno pide, pero se dan.

En el año 1993, cuando me enteré de que venía Paul Mc Cartney a Buenos Aires, empecé prolijamente a dinamitarle la cabeza a mi amigo y productor del evento, Daniel Grinbank, y a él le pareció justo que yo abriera el show. Empezamos a ensayar mucho antes con una banda grande. Cuando me enteré de que Paul probaría sonido a las 15 en el estadio de River, tramité con tiempo un camarín al lado del suyo, y estaba allí. Chequeé cómo era el camino hacia el escenario, conseguí un pase de prensa, me hice amigo del personal de seguridad. Después fui al campo (extrañamente no había nadie en el mangrullo de sonido), y me senté: allí estaba Mc Cartney en el escenario, ¡tocando para mí solo! Claro que después de un tema alguien de seguridad me dijo que si no había nadie era porque estaba prohibido estar ahí. Fui a la reunión de prensa, y a los minutos me llamaron a tocar.

Cuando terminé fui a mi camarín. Dos legisladores le estaban entregando algún reconocimiento en el pasillo. Esquivé al custodio personal y le dije: “Hi, I’m Nito Mestre, the supporting singer in your show”... o algo así. Se me vino encima el custodio (muy amable, de todos modos), pero Paul lo frenó. Me preguntó cómo me había ido con el público y cómo me parecía que le iba a ir a él. Por supuesto le hablé brevemente de lo que me imaginaba: me había criado con él, era mi Beatle preferido, pero no quise gastarle la cabeza, total tenía dos días más de shows. Al día siguiente estaba tocando y antes de empezar el tercer tema lo vi a diez metros a mi derecha, al costado del escenario, haciendo la señal de “V” con los dedos. Salí, lo saludé, me dijo que me esperaba atrás del escenario para ir luego a su camarín, y volví a tocar frente a más de 40.000 personas, con Paul y sus músicos como público en el backstage. Después, ya en el camarín, sacamos fotos y me presentó a su hija Linda, que estaba de vestuarista. Allí hablamos, claro, me contó que le aburríaque le pidieran temas de Los Beatles, ya que se había enojado un poco luego de la separación y quería empezar de cero. Pero con el tiempo maduró el tema y se dio cuenta de lo importante que es ser un Beatle (no un ex) y de la hermosa energía que se produce al cantar los temas con los que se criaron millones de personas. Eso es mucho más importante que el ego. En otras palabras, ratificó la sencillez, calidez e inteligencia que —suponía— me iba a encontrar: que la música está ligada a la persona, para mí es importante “creerle” al músico cuando lo escucho. Fue todo mejor de loesperado y volvió a ayudarme a comprender nuestra finalidad como músicos, y en mi caso particular mi relación con los temas de Sui Generis cuando me los piden en los shows, y que hago.

Tuve la oportunidad de conocer la mejor versión de quien dirían que es una “estrella de rock”: no lo es. Cuando le dije “Paul, vos sos un Beatleeeee”, él respondió: “Sí, ¡pero somos colegas!”. En todo momento sentí que estaba con un viejo amigo de siempre, un pibe de barrio. El último día le regalamos con Pamela, mi mujer, un ramo de jazmines y él me pidió que le corrigiera lo que pensaba leerle al público esa misma noche de despedida. Fueron tres días de cumplir el sueño del pibe de 11 años sentado en ese cine de Flores, y —aparte— de corroborar eso de “si se pide fuerte, se da”.

Fuente_ FB de Revista SH
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1,192visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
10visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

A
Usuario
Puntos0
Posts75
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.