El "burkini", motivo de división en Holanda
La Haya. Aunque puede ser la solución para que las más puritanas practiquen la natación, la moda del "burkini" -nombre con el que se ha bautizado al traje de baño que usan algunas musulmanas y que solamente deja al descubierto los pies, las manos y la cara- no fue bien recibida en todas las piscinas holandesas.
La pileta de natación de la ciudad de Zwole (en el norte del país), parcialmente financiada con fondos públicos, había prohibido su uso en horarios regulares, argumentando que espanta a los usuarios que van a nadar con trajes de baño normales.
El director de la instalación, Hans Meijer, propuso a las musulmanas horarios especiales, igual que sucede con los nudistas. Pero esto le costó a Meijer las críticas del municipio, que amenazó con retirar la subvención de 1,5 millones anuales que concede a la piscina.
El director del Centro Holandés para el Desarrollo Multicultural (Forum), Sadik Harchaoui, lamentó que el director de las instalaciones haya hecho "de su gusto una norma".
Según Harchaoui, el uso del "burkini" contribuye a la participación e integración de las mujeres musulmanas y, además, no viola ninguna regla.
El traje de baño de poliester, recuerda a los trajes que usan los buceadores, pero además incluye una túnica suelta y una capucha que cubre el cuello y que se refuerza con una especie de gorrito de baño. Los fabricantes aseguran que la capucha sirve como hijab (el pañuelo con que las musulmanas ocultan su pelo). La secretaria de Estado de Deporte, Jet Bussemaker, destacó recientemente en el Parlamento holandés que el "burkini" da a las mujeres musulmanas "la oportunidad de poder nadar en instalaciones públicas".
http://www.lavoz.com.ar/defaultak.asp?edicion=/08/02/27/
La Haya. Aunque puede ser la solución para que las más puritanas practiquen la natación, la moda del "burkini" -nombre con el que se ha bautizado al traje de baño que usan algunas musulmanas y que solamente deja al descubierto los pies, las manos y la cara- no fue bien recibida en todas las piscinas holandesas.
La pileta de natación de la ciudad de Zwole (en el norte del país), parcialmente financiada con fondos públicos, había prohibido su uso en horarios regulares, argumentando que espanta a los usuarios que van a nadar con trajes de baño normales.
El director de la instalación, Hans Meijer, propuso a las musulmanas horarios especiales, igual que sucede con los nudistas. Pero esto le costó a Meijer las críticas del municipio, que amenazó con retirar la subvención de 1,5 millones anuales que concede a la piscina.
El director del Centro Holandés para el Desarrollo Multicultural (Forum), Sadik Harchaoui, lamentó que el director de las instalaciones haya hecho "de su gusto una norma".
Según Harchaoui, el uso del "burkini" contribuye a la participación e integración de las mujeres musulmanas y, además, no viola ninguna regla.
El traje de baño de poliester, recuerda a los trajes que usan los buceadores, pero además incluye una túnica suelta y una capucha que cubre el cuello y que se refuerza con una especie de gorrito de baño. Los fabricantes aseguran que la capucha sirve como hijab (el pañuelo con que las musulmanas ocultan su pelo). La secretaria de Estado de Deporte, Jet Bussemaker, destacó recientemente en el Parlamento holandés que el "burkini" da a las mujeres musulmanas "la oportunidad de poder nadar en instalaciones públicas".
http://www.lavoz.com.ar/defaultak.asp?edicion=/08/02/27/