Dos belgas fanáticos de la cerveza inventaron un video game que permite matar marcianos mientras uno alivia su vejiga.
Werner Dupont, un desarrollador de software, y Bart Geraets, un ingeniero electrónico, tuvieron la idea mientras tomaban cerveza. En vez de usar un joystick Ud. utiliza la... bueno, ya captó la idea. (Como podrá observar un título universitario no le garantiza nada, señora.)
Los jugadores aciertan a los marcianos, por ejemplo, orinando sobre sensores posicionados en el mingitorio. Según dicen los inventores, -sin pelos en la lengua- las mujeres pueden divertirse también gracias a un dispositivo que es básicamente un cono de cartón que le permite a la mujer orinar parada.
El juego se llama "Place to Pee" y el logo es el "Manneken Pis", esa simpática estatua de un niño orinando que es una de las principales atracciones turísticas de Bruselas.
Un neozelandés se encontró en la embarazosa situación de no tener dinero al momento de pagar. Pero por lo menos tenía algo que ofrecer.
Un señor entró a un negocio y compró dos bolsitas de M&M y un paquete de papafritas para sofrenar el bajón. Cuando llegó a la caja se encontró con que no había traído dinero consigo, así que le ofreció al empleado pagarle con marihuana.
La transacción, para desgracia del hambriento cliente, se interrumpió bruscamente ya que el hombre no había notado la presencia del patrullero que estaba estacionado en la puerta del lugar.
El aficionado a las golosinas y a las hierbas, de 28 años, de la localidad de North Island en Carterton se declaró culpable de posesión de cannabis y espera su sentencia. Y la espera se le hace inusualmente larga.
Un hombre en Taiwán fue filmado mientras manejaba una moto y comía un plato de fideos al mismo tiempo.
Si Ud. es de los que se contentan con estacionar mal o girar a la izquierda en las vías de dos manos conozca al inimitable infractor taiwanés. Se trata de un desacatado capaz de comer -y con palitos- mientras maneja su moto.
Según se informó, mientras lo filmaban el hombre dijo "estos fideos huelen riquísimo pero estoy montando una motocicleta, qué podré hacer". La filmación se ha transformado en un video viral en Taiwán.
Según informó la policía el muchacho está siendo buscado y le espera una multa abultada pero todavía no han dado con su paradero.
Un ruso secuestró un micro para llegar a tiempo a una misión cuestionable: impedir el casamiento de su ex.
Vladimir Kirov secuestró un transporte público para interponerse en la unión de su ex novia. Si Ud. señora ya está suspirando y gimiendo "qué romántico" déjeme darle más detalles: el colectivo estaba lleno y el hombre amenazó a punta de pistola al chofer y a la concurrencia para que se bajen del micro.
Y todavía hay más: mientras este señor, carente de toda tolerancia a la frustración, efectuaba su alocada carrera por la ciudad de Vologda era perseguido por patrulleros que intentaban poner fin a su efusivo itinerario. A pasos de la ceremonia la policía interceptó al hombre que ahora enfrenta cargos por robo a mano armada, amenazas y atentar contra la seguridad pública.
Un vocero policial explicó: "No pudo sobreponerse a ser dejado por otro hombre e intentó impedir que la mujer siguiera adelante con el casamiento"
No lo hagan en casa: un hombre se salvó milagrosamente su vida haciéndole un piquete de ojo a un tiburón.
Jason Cull estaba nadando cerca de Middleton Beach, Australia, cuando una ricurita omnívora de cuatro metros de largo se le arrimó inesperadamente. "Al principio pensé que se trataba de un delfín pero cuando se vino directo a mí me dí cuenta de qué era", explicó.
Cull, un maestro de escuela de 37 años de edad, intentó resistirse pero el tiburón lo tomó de una pierna y lo jaló hacia abajo. "Recuerdo que me arrastraba hacia el fondo. Lo recorrí con la mano y cuando encontré el ojo le clavé el dedo. Y ahí me soltó".
Cuando finalmente salió a la superficie gritó alertando a los demás bañistas que nadaron aterrados hacia la playa. El tiburón se interesó por otros dos nadadores y se alejó de Cull.
Joanne Lucas, una voluntaria del club de surf local, de 50 años de edad, contra todos los pronósticos se tiró al agua para rescatar al hombre. "Afortunadamente me llevó a la orilla porque yo no creo que lo hubiera logrado solo".
El hombre tuvo que ser internado para una intervención quirúrgica debido a la seriedad de la mordida.
Un juez belga condenó a un muerto a ocho meses de prisión. La captura debe haber sido más bien sencilla.
Joey Van den Broeck, de veintiún años de edad, había sido acusado de atacar a su novia y resistirse al arresto. Subsecuentemente tuvo la ocurrencia de morirse en un hospital de la localidad de Antwerp luego de un choque automovilístico.
Según explicó un vocero de la corte de Antwerp "desafortunadamente el sujeto desobedeció la citación a declarar después de haber golpeado a su novia". De esa forma el caso continuó sumándole a los cargos antedichos la presunción de culpabilidad que deriva de la negativa a presentarse a declarar.
Si muerto y todo tiene que permanecer en prisión ocho meses su compañero de celda opinará seguramente "calladito es, pero qué mal huele".
Werner Dupont, un desarrollador de software, y Bart Geraets, un ingeniero electrónico, tuvieron la idea mientras tomaban cerveza. En vez de usar un joystick Ud. utiliza la... bueno, ya captó la idea. (Como podrá observar un título universitario no le garantiza nada, señora.)
Los jugadores aciertan a los marcianos, por ejemplo, orinando sobre sensores posicionados en el mingitorio. Según dicen los inventores, -sin pelos en la lengua- las mujeres pueden divertirse también gracias a un dispositivo que es básicamente un cono de cartón que le permite a la mujer orinar parada.
El juego se llama "Place to Pee" y el logo es el "Manneken Pis", esa simpática estatua de un niño orinando que es una de las principales atracciones turísticas de Bruselas.
Un neozelandés se encontró en la embarazosa situación de no tener dinero al momento de pagar. Pero por lo menos tenía algo que ofrecer.
Un señor entró a un negocio y compró dos bolsitas de M&M y un paquete de papafritas para sofrenar el bajón. Cuando llegó a la caja se encontró con que no había traído dinero consigo, así que le ofreció al empleado pagarle con marihuana.
La transacción, para desgracia del hambriento cliente, se interrumpió bruscamente ya que el hombre no había notado la presencia del patrullero que estaba estacionado en la puerta del lugar.
El aficionado a las golosinas y a las hierbas, de 28 años, de la localidad de North Island en Carterton se declaró culpable de posesión de cannabis y espera su sentencia. Y la espera se le hace inusualmente larga.
Un hombre en Taiwán fue filmado mientras manejaba una moto y comía un plato de fideos al mismo tiempo.
Si Ud. es de los que se contentan con estacionar mal o girar a la izquierda en las vías de dos manos conozca al inimitable infractor taiwanés. Se trata de un desacatado capaz de comer -y con palitos- mientras maneja su moto.
Según se informó, mientras lo filmaban el hombre dijo "estos fideos huelen riquísimo pero estoy montando una motocicleta, qué podré hacer". La filmación se ha transformado en un video viral en Taiwán.
Según informó la policía el muchacho está siendo buscado y le espera una multa abultada pero todavía no han dado con su paradero.
Un ruso secuestró un micro para llegar a tiempo a una misión cuestionable: impedir el casamiento de su ex.
Vladimir Kirov secuestró un transporte público para interponerse en la unión de su ex novia. Si Ud. señora ya está suspirando y gimiendo "qué romántico" déjeme darle más detalles: el colectivo estaba lleno y el hombre amenazó a punta de pistola al chofer y a la concurrencia para que se bajen del micro.
Y todavía hay más: mientras este señor, carente de toda tolerancia a la frustración, efectuaba su alocada carrera por la ciudad de Vologda era perseguido por patrulleros que intentaban poner fin a su efusivo itinerario. A pasos de la ceremonia la policía interceptó al hombre que ahora enfrenta cargos por robo a mano armada, amenazas y atentar contra la seguridad pública.
Un vocero policial explicó: "No pudo sobreponerse a ser dejado por otro hombre e intentó impedir que la mujer siguiera adelante con el casamiento"
No lo hagan en casa: un hombre se salvó milagrosamente su vida haciéndole un piquete de ojo a un tiburón.
Jason Cull estaba nadando cerca de Middleton Beach, Australia, cuando una ricurita omnívora de cuatro metros de largo se le arrimó inesperadamente. "Al principio pensé que se trataba de un delfín pero cuando se vino directo a mí me dí cuenta de qué era", explicó.
Cull, un maestro de escuela de 37 años de edad, intentó resistirse pero el tiburón lo tomó de una pierna y lo jaló hacia abajo. "Recuerdo que me arrastraba hacia el fondo. Lo recorrí con la mano y cuando encontré el ojo le clavé el dedo. Y ahí me soltó".
Cuando finalmente salió a la superficie gritó alertando a los demás bañistas que nadaron aterrados hacia la playa. El tiburón se interesó por otros dos nadadores y se alejó de Cull.
Joanne Lucas, una voluntaria del club de surf local, de 50 años de edad, contra todos los pronósticos se tiró al agua para rescatar al hombre. "Afortunadamente me llevó a la orilla porque yo no creo que lo hubiera logrado solo".
El hombre tuvo que ser internado para una intervención quirúrgica debido a la seriedad de la mordida.
Un juez belga condenó a un muerto a ocho meses de prisión. La captura debe haber sido más bien sencilla.
Joey Van den Broeck, de veintiún años de edad, había sido acusado de atacar a su novia y resistirse al arresto. Subsecuentemente tuvo la ocurrencia de morirse en un hospital de la localidad de Antwerp luego de un choque automovilístico.
Según explicó un vocero de la corte de Antwerp "desafortunadamente el sujeto desobedeció la citación a declarar después de haber golpeado a su novia". De esa forma el caso continuó sumándole a los cargos antedichos la presunción de culpabilidad que deriva de la negativa a presentarse a declarar.
Si muerto y todo tiene que permanecer en prisión ocho meses su compañero de celda opinará seguramente "calladito es, pero qué mal huele".