Sin duda alguna no hay un lugar más seguro para nuestro niños que nuestro propio hogar... o al menos así lo pensamos, ¿no? Pues si bien nuestra casa sigue representando un símbolo tangible de protección para nuestro pequeños, no es menos cierto que algunos de los accidentes más serios que le ocurren a nuestros hijos ocurren al interno del hogar. A continuación una lista de los accidentes caseros más comunes para que estés alerta y puedas proteger mejor a tus niños.
Intoxicaciones con medicamentos y sustancias tóxicas
La curiosidad en los niños no tiene límites, algo muy cierto sobre todo en los más pequeños quienes utilizan todos sus sentido para descubrir el mundo que los rodea. Por esta razón, un jarabe mal tapado o una caja de píldoras o pastillas a la mano representan una ocasión irresistible para descubrir a qué sabe eso que nunca han visto antes. El problema es que una intoxicación puede ser muy peligrosa e inclusive fatal dependiendo de la droga o sustancia tóxica que se toma el niño o la niña. Por esta razón, es absolutamente fundamental poner fuera del alcance de los niños cualquier tipo de medicamento. Además de ello, es muy importante que los remedios que compras para tu pequeño vengan en frascos y envases con tapas child-proof como las que elabora Bormioli Rocco .
Asfixia con diversos objetos
Siguiendo con la curiosidad y el uso que los pequeños le dan a su sentido del gusto en los primeros años de vida, los accidentes de asfixia están a la orden del día ya que en muchas casas no se lleva a cabo un buen control de los objetos que están en los rincones del hogar. Desde una pieza de Lego hasta la tapa de una botellas de vino, los objetos que una vez ingeridos pueden provocar incidentes de asfixia son muchos. por esta razón, es importante llevar a cabo un control frecuente de todo lo que está alrededor.
Quemaduras
Y del gusto pasamos al sentido del taco. A través de las manos los niños conocen todo un universo de sensaciones que les permitirán acostumbrarse al mundo que los rodea. Sin embargo, no son esporádicas las veces que los pequeños sienten la tentación de tocar con sus manos el mango de un sartén o una olla que sobresale en la estufa o de tocar un electrodoméstico como una tostadora o inclusive un calentador. Lógicamente, cuando se trata de planchas o inclusive de velas las consecuencias pueden ser graves. Por esta razón, siempre debes tener muchos cuidado en la cocina y controlar con atención cualquier fuente de calor que pueda quemar a tu pequeño.
Cortadas y fracturas
Finalmente, los cortes y las caídas representan, sin duda alguna, los accidentes más comunes que sufren los niños en el hogar. Por esta razón, es importante controlar que no hayan mesas u objetos puntiagudos por la casa con las cuales el niño se pueda cortar. Igualmente, es importante comprar tapetes, cojines y diversas protecciones que le impidan a los niños resbalarse o caer desde alturas considerables.
Seguramente todo lo anterior suena muy obvio y a veces hace parte natural del crecimiento de todo niño. ¿Qué niño no se ha cortado o caído en su vida? Si bien es algo natural, este tipo de accidentes pueden ser graves y por ello, y aunque parezca muy natural siempre es mejor prevenir que lamentar.
Intoxicaciones con medicamentos y sustancias tóxicas
La curiosidad en los niños no tiene límites, algo muy cierto sobre todo en los más pequeños quienes utilizan todos sus sentido para descubrir el mundo que los rodea. Por esta razón, un jarabe mal tapado o una caja de píldoras o pastillas a la mano representan una ocasión irresistible para descubrir a qué sabe eso que nunca han visto antes. El problema es que una intoxicación puede ser muy peligrosa e inclusive fatal dependiendo de la droga o sustancia tóxica que se toma el niño o la niña. Por esta razón, es absolutamente fundamental poner fuera del alcance de los niños cualquier tipo de medicamento. Además de ello, es muy importante que los remedios que compras para tu pequeño vengan en frascos y envases con tapas child-proof como las que elabora Bormioli Rocco .
Asfixia con diversos objetos
Siguiendo con la curiosidad y el uso que los pequeños le dan a su sentido del gusto en los primeros años de vida, los accidentes de asfixia están a la orden del día ya que en muchas casas no se lleva a cabo un buen control de los objetos que están en los rincones del hogar. Desde una pieza de Lego hasta la tapa de una botellas de vino, los objetos que una vez ingeridos pueden provocar incidentes de asfixia son muchos. por esta razón, es importante llevar a cabo un control frecuente de todo lo que está alrededor.
Quemaduras
Y del gusto pasamos al sentido del taco. A través de las manos los niños conocen todo un universo de sensaciones que les permitirán acostumbrarse al mundo que los rodea. Sin embargo, no son esporádicas las veces que los pequeños sienten la tentación de tocar con sus manos el mango de un sartén o una olla que sobresale en la estufa o de tocar un electrodoméstico como una tostadora o inclusive un calentador. Lógicamente, cuando se trata de planchas o inclusive de velas las consecuencias pueden ser graves. Por esta razón, siempre debes tener muchos cuidado en la cocina y controlar con atención cualquier fuente de calor que pueda quemar a tu pequeño.
Cortadas y fracturas
Finalmente, los cortes y las caídas representan, sin duda alguna, los accidentes más comunes que sufren los niños en el hogar. Por esta razón, es importante controlar que no hayan mesas u objetos puntiagudos por la casa con las cuales el niño se pueda cortar. Igualmente, es importante comprar tapetes, cojines y diversas protecciones que le impidan a los niños resbalarse o caer desde alturas considerables.
Seguramente todo lo anterior suena muy obvio y a veces hace parte natural del crecimiento de todo niño. ¿Qué niño no se ha cortado o caído en su vida? Si bien es algo natural, este tipo de accidentes pueden ser graves y por ello, y aunque parezca muy natural siempre es mejor prevenir que lamentar.