1. Antioxidantes
La oxidación es un proceso natural que tiene lugar en el cuerpo humano y que puede terminar dañando algunas células. Para contrarrestar este proceso, los científicos aconsejan comer alimentos ricos en antioxidantes, tales como frutas o verduras. Las empresas de todo el mundo se aferraron a la idea, lanzando productos de todo tipo que prometían potentes cualidades antioxidantes… incluso si nada de eso existiera en su producto. El mejor ejemplo fue un producto llamado Cherry 7Up que prometía cualidades antioxidantes. ¡Claro! Las cerezas tienen un montón de antioxidantes, pero el saborizante de la bebida es básicamente azúcar y productos artificiales, hay que decir que se trata de una mentira enorme.
2. Grasas trans
Esta claro que el exceso de grasa te puede perjudicar, pero las grasas trans son especialmente malas para tu salud. Durante los últimos años se observó una gran tendencia a eliminar estos ingredientes nocivos de cualquier producto. Buscando dinero dentro de este revuelo, las empresas productoras se aseguraron de anunciar sus productos como libres de grasas trans. Pero no las compres de todas formas. Una laguna en regulaciones gubernamentales permite servir productos con 0.5 gramos o menos de grasas trans y anunciarlas como libre de grasas por completo. Aún peor: pueden poner en la etiqueta que tiene 0 gramos de grasas trans gracias a la increíble habilidad de redondear cifras. Genial…
3. Libre de colesterol
De la misma manera que se lucha con las grasas trans, los consumidores están también atentos a sus niveles de colesterol. Las empresas lo saben perfectamente y eso les conduce a etiquetar todos y cada uno de sus productos con “libre de colesterol”. ¡Recuerda! El colesterol proviene sólo de productos de origen animal, tales como carne, leche y huevos. Los productos vegetales y las frutas por naturaleza no contienen colesterol. ¡Ojo! ¡Aquí hay gato encerrado! A lo mejor esa bolsa de papas no contiene colesterol, pero no significa que sea buena para tu salud debido a las grasas y sal.
4. Hecho con azúcar natural
Seguramente lo conoces de sobra. Sabes, mirar un producto que se anuncia como hecho de azúcar “real” o “verdadero”. Esas etiquetas tienen como objetivo atraer a aquellos consumidores que quieren limitar la cantidad de almíbar de maíz de alta fructosa en su dieta. Tienen como objetivo hacerte pensar que el producto es más sano para ti. ¡Pero piensa otra vez! Los nutricionistas en todo el mundo te dirán que, al fin y al cabo, azúcar sigue siendo azúcar y demasiada cantidad en tu organismo puede llevar a ciertos problemas, independientemente de lo mucho que promete el envase.
5. Orgánico
La gente ve la etiqueta “orgánico” y en seguida piensa que lo que está comiendo es efectivamente más sano y nutritivo que la comida “normal”. No siempre es así. De hecho, para poder usar la etiqueta “orgánico”, un producto tiene que tener sólo por lo menos un 70% de ingredientes orgánicos. El 30% restante pueden ser sintéticos o mojados de fertilizante y ni siquiera te lo harían saber. Incluso para recibir la certificación de la USDA, el proceso puede tener un 5% de ingredientes que no son para nada orgánicos. Sólo 100% orgánico significa 100% orgánico.
6. Integral
Los restaurantes y otras empresas del ámbito de la nutrición adoran anunciar sus productos como hechos de granos enteros. Al fin y al cabo, te hacen sentir muy bien por comer cosas tan sanas. Pero esas afirmaciones pueden ser engañosas. Mientras que las etiquetas mencionan que se usa granos enteros, se suele omitir CUÁNTO se usa. Observa la lista de ingredientes. En la mayoría de los casos, los ingredientes primarios han sido colorados o enriquecidos con una pizca de granos para poder decir que se usa productos integrales. La única opción de estar perfectamente seguros es buscar por la etiqueta integral o comprobar los ingredientes para comprobar si todo es efectivamente 100% integral.
7. Fabricado en…
Los políticos luchan por ello y las empresas adoran hacerlo. Escribir que un producto se ha fabricado en el país donde se va a vender. Por ejemplo, “fabricado en México”. A menudo este tipo de etiquetas viene acompañado por la bandera nacional o va bien marcado que se ha fabricado en el país en cuestión. Sin embargo, a menudo estas etiquetas son engañosas y sólo aluden a tus sentimientos patrióticos. Dale la vuelta al envase y pronto te podrás dar cuenta de que encontrarás otra nota diciendo que el producto fue fabricado en otro lugar diferente. ¿Cómo es posible? Bueno, incluso si el producto fue fabricado en otro país, tiene que ser envasado en el país-meta antes de ser lanzado al mercado. En ese caso sí puede ser anunciado como fabricado en… (por ejemplo, México).
8. Natural
Estamos seguros de que has visto esta palabra pegada a casi cualquier producto en la tienda. Las empresas adoran anunciar que sus productos son “100% naturales” o hechos de ingredientes naturales. ¡Claro! Algunas empresas dicen la verdad, pero en la mayor parte se trata de una estafa para hacerte comprar un producto y para que creas que es algo que no es. ¿Qué quiere decir esto? Usemos el ejemplo de manteca de cacahuete “natural”. Todas las empresas dicen que es natural porque los cacahuetes son naturales. ¡Es más! Pueden hacerlo incluso después de añadir innumerables cantidades de aceites y edulcorantes porque el término “natural” sigue siendo no regulado.
9. Bajo en grasa
Suena bien, ¿verdad? Al fin y al cabo, cualquier cosa baja en grasa tiene que ser mejor para la salud. En este caso, sin embargo, se trata del cuidado del consumidor. La empresa puede decir la verdad y haber hecho un esfuerzo para eliminar la mayor parte de la grasa de su producto. Pero lo que no te dicen es que para hacer que su producto no tenga sabor a cartón empapado, han tenido que añadir una gran cantidad de sal y edulcorantes para compensar. El efecto es que los productos “bajos en grasa” sustituyen un ingrediente poco sano por otro, igual de malo.
10. Nuevo y mejorado
Esta etiqueta es un clásico entre las etiquetas y debería hacer reír a cualquiera nada más verlo por lo engañosa que es. ¿Por qué? Responde tú: ¿de qué manera algo puede ser al mismo tiempo nuevo y mejorado? Al fin y al cabo, un producto nuevo significa que la empresa presenta algo que no ha existido hasta la fecha. Por otro lado, un producto mejorado sugiere que ya ha estado circulando por el mercado durante un tiempo pero ha sufrido cambios para hacerlo mejor que antes. Este es un engaño que tiene como objetivo atraer tu atención con dos simples palabras que nos hacen más deseosos de gastar nuestro dinero.
Gracias por pasar