1
Esta historia quedó registrada por un médico de Berkshire en sus notas personales. Hablaba del caso de una joven mujer que había estado en las zonas tropicales junto a su marido durante varios meses, ya que éste servía como oficial en alguna de las colonias británicas del siglo XIX.
La mujer después de dar a luz sufrió un paro cardíaco y, a pesar de que los médicos hicieron lo imposible por salvarle la vida, fue inútil. Entonces, empezaron a lavarla, a arreglarla y a amortajarla para ser enterrada, al mismo tiempo que se hizo traer el ataúd.
Un detalle curioso es que no podían cerrarle los párpados, así que no tuvieron más remedio que dejarla de aquel modo. Pero justo en el momento en que una de las enfermeras la acarició para despedirla, se dio cuenta de que parecía respirar, de que parecía reaccionar… y dio la voz de alarma. No tenía aliento ni pulso, y su sangre no fluía, ¿cómo podía ser? Los médicos afirmaron que era imposible, que estaba muerta. Sin embargo la enfermera no se rindió. ¿Sabéis lo que hizo? Coger unas plumas de pájaro y quemarlas, dejando que el humo entrara en la nariz de la mujer. Y efectivamente, la muchacha reaccionó
La mujer después de dar a luz sufrió un paro cardíaco y, a pesar de que los médicos hicieron lo imposible por salvarle la vida, fue inútil. Entonces, empezaron a lavarla, a arreglarla y a amortajarla para ser enterrada, al mismo tiempo que se hizo traer el ataúd.
Un detalle curioso es que no podían cerrarle los párpados, así que no tuvieron más remedio que dejarla de aquel modo. Pero justo en el momento en que una de las enfermeras la acarició para despedirla, se dio cuenta de que parecía respirar, de que parecía reaccionar… y dio la voz de alarma. No tenía aliento ni pulso, y su sangre no fluía, ¿cómo podía ser? Los médicos afirmaron que era imposible, que estaba muerta. Sin embargo la enfermera no se rindió. ¿Sabéis lo que hizo? Coger unas plumas de pájaro y quemarlas, dejando que el humo entrara en la nariz de la mujer. Y efectivamente, la muchacha reaccionó
2
Estamos en Yorkshire, Inglaterra en 1996. Maureen Jones es diabética y tiene 65 años. Dispone de una vida normal, rodeada de sus hijos y nietos, hasta que un día sufre un derrame cerebral y se la da por muerta. Todo un desastre familiar que no saben cómo asumir. El hijo, destrozado, llama a los médicos que certifican su muerte y minutos después llega el coche fúnebre.
Justo en el momento en que los trabajadores de la funeraria la cogen para introducirla en el ataúd, se dan cuenta de que se mueve.
¿Qué es lo que ocurre? ¿Está viva la señora Jones? Los hombres de la funeraria no lo dudan y efectúan de inmediato un masaje cardíaco, hasta que los párpados de la Sra. Jones se abrieron.
Había sufrido un coma diabético. Después de esto vivió muchos años más, desde luego, pero no hubo noche en que no soñara ¡que había sido enterrada viva…!
Justo en el momento en que los trabajadores de la funeraria la cogen para introducirla en el ataúd, se dan cuenta de que se mueve.
¿Qué es lo que ocurre? ¿Está viva la señora Jones? Los hombres de la funeraria no lo dudan y efectúan de inmediato un masaje cardíaco, hasta que los párpados de la Sra. Jones se abrieron.
Había sufrido un coma diabético. Después de esto vivió muchos años más, desde luego, pero no hubo noche en que no soñara ¡que había sido enterrada viva…!
3
-
Las crónicas inglesas más antiguas cuentan que en 1661, en Londres, un carnicero del barrio de Newgate Market llamado Lawrence Cawthorn “murió” luego de estar un tiempo enfermo. La propietaria de la casa en la que el supuesto occiso vivía estaba ansiosa por sepultarlo, ya que la ley le permitía heredar todas sus posesiones, por lo que lo enterró rápidamente, sin la consulta de un médico.
Cuando los amigos del carnicero visitaron la tumba comenzaron a escuchar desesperados y desgarradores gritos que provenían desde el interior del ataúd. Cuando lograron abrir el féretro, Cawthorn ya estaba muerto. Sus ojos estaban completamente hinchados y su cabeza estaba bañada en sangre producto de los cabezazos que el hombre se había dado para tratar de salir del féretro. La prensa de la época lo calificó como “El accidente más lamentable y deplorable”.
Cuando los amigos del carnicero visitaron la tumba comenzaron a escuchar desesperados y desgarradores gritos que provenían desde el interior del ataúd. Cuando lograron abrir el féretro, Cawthorn ya estaba muerto. Sus ojos estaban completamente hinchados y su cabeza estaba bañada en sangre producto de los cabezazos que el hombre se había dado para tratar de salir del féretro. La prensa de la época lo calificó como “El accidente más lamentable y deplorable”.
4
-En la República Dominicana, la popular bailarina Niurka Berenice Guzmán Reyes, de 23 años, fue sorpresivamente hallada muerta, presumiblemente debido a un infarto al miorcardio. Días más tarde,
una amiga y compañera de su grupo de baile les dijo a la familia de la occisa que presentía que Niurka estaba viva. La madre le creyó y exigió la exhumación. Ante centenares de testigos el ataúd fue sacado del nicho y se confirmó que la joven estaba muerta, aunque presentaba evidentes signos de asfixia.
una amiga y compañera de su grupo de baile les dijo a la familia de la occisa que presentía que Niurka estaba viva. La madre le creyó y exigió la exhumación. Ante centenares de testigos el ataúd fue sacado del nicho y se confirmó que la joven estaba muerta, aunque presentaba evidentes signos de asfixia.
5
A fines del año 1800, un extraño y desconocido virus azotó al poblado de Pikeville, en Kentucky. Y uno de los casos más trágicos fue el de Octavia Smith Hatcher. Luego de que su pequeño hijo muriera en enero de 1891, Octavia cayó en una profunda depresión que la llevó hasta el coma. El 2 de mayo de aquel año, fue declarada muerta debido a la extraña enfermedad que había llegado al lugar.
Octavia fue enterrada rápidamente en el cementerio local. Pero lo que nadie sospechaba, es que a partir de este momento comenzaría realmente lo espeluznante del caso.
l esposo de Octavia comenzó a temer de haberse apresurado en enterrar a su amada, por lo que decidió desenterrar el cadáver. Lo que vio después de abrir el féretro fue digno de una escena de la película de terror más escalofriante: sus uñas estaban quebradas y bañadas en sangre, y el ataúd por dentro estaba totalmente arañado
Octavia fue enterrada rápidamente en el cementerio local. Pero lo que nadie sospechaba, es que a partir de este momento comenzaría realmente lo espeluznante del caso.
l esposo de Octavia comenzó a temer de haberse apresurado en enterrar a su amada, por lo que decidió desenterrar el cadáver. Lo que vio después de abrir el féretro fue digno de una escena de la película de terror más escalofriante: sus uñas estaban quebradas y bañadas en sangre, y el ataúd por dentro estaba totalmente arañado
DEJO UN VIDEO RELACIONADO DE ENTRRADA