Nunca se registró ni una muerte por consumir cannabis, desde que el ser humano descubrió su uso recreativo y medicinal.
Es un dato que pone contento a quienes apoyan la legalización de la marihuana y que también se apoyan en sus conocidas bondades terapéuticas. A diferencia de otras sustancias que ofrecen cifras alarmantes de episodios mortales por su consumo.
El Huffington Post informó que un total de 17.645 personas habían encontrado la muerte durante el año 2015 por sobredosis con heroína y cocaína. Aunque resulta más llamativa los datos de muertes por fármacos recetados: 25.760 personas.
El alcohol no se queda mucho mas atrás. El mismo periódico cita un reportaje de la revista American Scientist, en el que se cita que solo el aumento de la dosis básica de alcohol por 10 puede ser mortal, mientras que para morir por una sobredosis de cannabis se necesitarían mil dosis, una cantidad imposible de consumir por una sola persona en el tiempo necesario para ser letal.