El culto a la Santa Muerte en los últimos años ha ganado más adeptos en la ciudad de La Paz (Baja California Sur, México), expandiéndose con rapidez. Desde indigentes, ex presidiarios, viudas, mujeres de la tercera edad, ancianos, estudiantes de preparatoria, profesionistas, gente de todos los niveles socioeconómicos se encuentran entre sus devotos. Lo cuenta Verónica Sánchez en el medio El Sudcaliforniano.
Desde hace tres años los fieles a esta figura popular mexicana que personifica a la muerte y es objeto de culto, han encontrado en la calle Melchor Ocampo entre Revolución y Aquiles Serdán, a un costado de la parada de peseros, el único altar al aire libre donde pueden venerarla en esta localidad. En entrevista exclusiva para El Sudcaliforniano, don Alfonso Jiménez Martínez, mejor conocido como "El Chino", quien desde hace 21 años es propietario de un puestecito instalado en esta zona y responsable de esta ofrenda, dio a conocer que todo inició cuando le prestó dinero a un hombre originario de Todos Santos, quien en señal de agradecimiento, regresó tiempo después a pagar su deuda e igualmente le obsequió una imagen de la Santa Muerte, en la que se distinguen fajos de billetes de dólar al fondo.
"Nunca pensé que iba a tener una imagen de ella, ni siquiera sabía de su existencia. Este fue un regalo que me hizo un hombre que un día llegó en la madrugada a mi negocio y se me quedaba viendo muy feo, yo le dije que me estaba estresando y fue cuando me aclaró que no tenía dinero para comer y para trasladarse a su pueblo (Todos Santos), que si le podía prestar $250.00. Me convenció y se los presté, como a los tres meses regresó, me pagó el dinero y me regaló la imagen. El mismo joven la empotró donde está colgada, varias personas la vieron y me ofrecieron comprármela pero después de un tiempo se me quitaron las ganas de venderla, desde entonces no se ha movido de ahí", puntualizó.
Manifestó que son muchos los fieles a ella, pero principalmente las mujeres son quienes la siguen más. "Aquí viene gente de dinero que se estaciona en autos de lujo, ven la imagen, se persignan, le dejan flores. Las personas le traen todos los días velas, fruta, flores esencialmente blancas, cigarros, cerveza, tequila, le dejan dinero en una cajita que coloqué frente al altar, dijes y escapularios.
Al ser cuestionado sobre cómo es el ritual de alabanza a la también conocida como "La Niña blanca", detalló que es muy diferente a como las personas piensan ya que no tiene nada que ver con ritos satánicos ni demoníacos. Explicando que los adeptos mediante velas con rezos específicos para ella, o a través de oraciones le piden favores, prometiéndole una ofrenda que están obligados a cumplir, ya que ella así como es de milagrosa, exige que se cumpla con lo prometido y tambien es muy celosa (no le gusta que su fiel tenga otros santos).
En otro contexto argumentó que al navegar en Internet ha encontrado evidencia de que en la Ciudad de México y en otras partes de Centro y Sudamérica hay templos muy grandes en honor de La Santa Muerte, debido a que tiene muchos seguidores por lo que en un futuro con el dinero que le dejan como ofrenda, de acorde a la ley, tiene pensando comprar un terrero en la colonia Márquez de León y edificarle un gran santuario que sirva también como refugio para los más desprotegidos.
Prosiguiendo con la entrevista detalló que entre los diversos "milagros", de los cuales ha sido testigo, presenció que un día un señor de la tercera edad acudió con su nieta, para agradecerle a "La Niña blanca", el haber salido bien de una cirugía en la columna contra todo pronóstico de recuperación, dejándole un cigarro prendido y una vela encendida.
Entre las anécdotas que coinciden con la llegada de la imagen de la Santa Muerte a su negocio, evocó que hace dos carnavales durante la madrugada se salvó de ser asaltado por tres sujetos, los cuales iban con la intención de despojarlo de sus ganancias. De igual forma mencionó que inconscientemente una vez se le olvidó guardar la imagen en su puesto y al día siguiente la encontró sin señales de haber sido maltratada, resguardada bajo llave en un puesto contiguo, propiedad de un bolero (lustrabotas) al que le apodan "El Sabritas".
Por lo anterior, expresó que actualmente se considera devoto ya que le atribuye a la Santa Muerte un cambio en su vida, tanto en su vínculo familiar como en su trabajo. "Desde que me regalaron la imagen me he sentido más humano con las personas, principalmente con quienes pasan por mi negocio solicitándome alguna moneda para agarrar el transporte público o comprar alimento. Con mi familia tengo mayor acercamiento, antes tenía problemas con uno de mis hijos porque no quería estudiar, pero finalmente hablamos y ambos nos entendimos con respecto al tema", destacó.
Al hablar sobre el templo que piensa edificar con el apoyo de otros seguidores, resaltó estar convencido de que su instalación creará mucha polémica entre quienes no están de acuerdo por profesar otras religiones, pero eso no le quita la ilusión de que solicitando los permisos pertinentes ante gobernación, creando una asociación civil y con los recursos necesarios pueda lograrlo.
Para finalizar añadió lo siguiente: "te ofenden mucho, yo he aprendido a escucharlos y entenderlos, no me meto en polémica ni debate con ellos. E inclusive cuando iniciaron las matanzas de personas llegó una señora a decirme que todo empezó por culpa de la imagen. Uno tiene que aprender a escucharlos y entenderlos. Yo a nadie le digo que crea en ella, la gente viene por su propia voluntad, no como en otras religiones", concluyó "El Chino".
Es de mencionar que desde hace tres años al entrevistado le han regalado relojes de ferrocarrilero con imagen de la Santa Muerte, dijes, perfumes, entre otros artículos. El primer día que se abrió su página de Facebook, se inscribieron 4.500 miembros. Cabe destacar que el culto a la Santa Muerte es, independientemente de cualquier mito o creencia religiosa, una realidad que ya nadie puede poner en duda.
El ritual no tiene un origen claro, hay personas que dicen que se originó en Cuba, entre los santeros y brujos de magia negra; algunos otros dicen que surgió en Veracruz, durante el siglo XIX, con un chamán que fue visitado por la Muerte mientras dormía y que le pidió que difundiera el culto entre los mexicanos pues consideraba a México su patria. A últimas fechas el incremento de la devoción y seguidores de la Santa Muerte, responde a la libertad de creencias y culto que prevalece entre la población, además de los problemas económicos y de salud que enfrenta la gente, y los milagros que concede la imagen.
El Sudcaliforniano