Cuando la furia, rabia, ira, cólera, irritación, rencor, odio, enfado, molestia, arrebato de locura o cualquier otro sinónimo no es suficiente para describir ese sentimiento que nos consume por dentro, es urgente soltar esa mala energía y amargura de alguna forma, de lo contrario el daño se transmitirá a terceros y, definitivamente, no querremos hacerlo.
Por eso, antes de estallar como volcán frente a todos, descarguemos la furia acumulada de cinco maneras muy particulares.
1) - Súbete a la azotea del edificio, el techo de la casa, o en lo alto de la montaña; no para lanzarte – ¡ni lo pienses!- sino para gritar lo más fuerte posible. Exclama lo que quieras, lo primero que venga a la mente hasta que la voz suene a alivio y no a rabia.
2) - Llama a tu mejor amigo (a) e inspírate a hablar sobre el motivo de la furia, sin parar. Explícale que sólo necesitas un buen par de oídos que soporten tu mal de rabia.
3)- Llora, a veces, eso provoca, un llanto capaz de inundar cual tormenta de lluvia.
4)- Rompe algo, pero sin irse a los extremos. Despedazar papel puede ser muy liberador. Escribe en él las razones de la ira y luego, lo rompes en pedacitos.
5)- Coloca música – tu favorita- a todo volumen y canta a todo pulmón, en ese momento la mente se ocupa de recordar la letra de las canciones y no de lo malo que haya ocurrido. Si lo acompañas con baile, mejor.
Por eso, antes de estallar como volcán frente a todos, descarguemos la furia acumulada de cinco maneras muy particulares.
1) - Súbete a la azotea del edificio, el techo de la casa, o en lo alto de la montaña; no para lanzarte – ¡ni lo pienses!- sino para gritar lo más fuerte posible. Exclama lo que quieras, lo primero que venga a la mente hasta que la voz suene a alivio y no a rabia.

2) - Llama a tu mejor amigo (a) e inspírate a hablar sobre el motivo de la furia, sin parar. Explícale que sólo necesitas un buen par de oídos que soporten tu mal de rabia.
3)- Llora, a veces, eso provoca, un llanto capaz de inundar cual tormenta de lluvia.
4)- Rompe algo, pero sin irse a los extremos. Despedazar papel puede ser muy liberador. Escribe en él las razones de la ira y luego, lo rompes en pedacitos.

5)- Coloca música – tu favorita- a todo volumen y canta a todo pulmón, en ese momento la mente se ocupa de recordar la letra de las canciones y no de lo malo que haya ocurrido. Si lo acompañas con baile, mejor.
