'Okkupert': la serie
noruega
que aborda la paranoia de una invasión rusa.
Okkupert (titulado Occupied a nivel internacional) es una serie televisiva noruega de suspenso y ficción política cuyo estreno tuvo lugar el 27 de septiembre de 2015.
La serie está ambientada en un futuro próximo en el que Rusia , por encargo de la Unión Europea inicia una invasión contra Noruega , país que ha paralizado la producción de crudo y gas a causa de la crisis del cambio climático ante la falta de recursos.
Con esta acción, la Administración Rusa pretende asegurarse el acceso a la explotación petrolífera y gasística de la región.

Según su creador, el escritor de novela negra Jo Lesbø, Okkupert trata de responder a la pregunta de si la población noruega toleraría semejante sumisión de forma pacífica. Su director, el cineasta Erik SKjoldbjærg (Insomnia, Prozac Nation), preavisa que la historia no debe ser vista como una declaración política sino como una reflexión sobre el hecho de que los noruegos probablemente sí que aceptarían fácilmente la intervención extranjera directa en los asuntos del país, siempre y cuando se mantuvieran las garantías sociales. La pregunta que se cuestiona es, por tanto, si priorizarían la idea de evitar bajas civiles hasta llegar al extremo de la colaboración activa, por encima de su patriotismo.

Desde nuestra perspectiva como país miembro de la Unión Europea, en el argumento de la serie nos encontramos con un suculento conflicto de intereses: una Unión Europea con un rol dominante, empeñada en dirigir un país indirectamente en vista de que las decisiones del partido que gobierna no le gustan. ¿Qué haríamos nosotros en tal caso? ¿Dejaríamos que Angela Merkel tomase las decisiones por nosotros si le dijéramos que no a su siguiente plan de recortes? El concepto de soberanía dentro del marco europeo se convierte de esta forma en uno de los temas subyacentes que, como en cualquier distopía, se pone en entredicho.

La idea de Okkupert no gustó al gobierno ruso

Precisamente Rusia , la real, fuera de la ficción manifestó su indignación por la serie, hartos de tener el rol de villanos en multitud de ficciones. En su protesta oficial la diplomacia rusa le recordaba al gobierno noruego su participación en la liberación del norte de Noruega durante la Segunda Guerra Mundial, como ejemplo precisamente contrario.

El sentimiento de recelo entre los noruegos y los rusos es inevitable, sobre todo desde la intervención de Rusia en el conflicto de Crimea con Ucrania, que ha despertado una ideología anti-rusa entre la sociedades de los países bálticos y algunos de centro Europa. Noruega , además, es rival de su vecina Rusia por el dominio del Ártico. Sin embargo, la hostilidad entre ambos países no es óbice para mostrarnos a los personajes rusos de forma estereotipada y maniquea, tal y como se nos dibujan en la serie.

Okkupert (titulado Occupied a nivel internacional) es una serie televisiva noruega de suspenso y ficción política cuyo estreno tuvo lugar el 27 de septiembre de 2015.
La serie está ambientada en un futuro próximo en el que Rusia , por encargo de la Unión Europea inicia una invasión contra Noruega , país que ha paralizado la producción de crudo y gas a causa de la crisis del cambio climático ante la falta de recursos.
Con esta acción, la Administración Rusa pretende asegurarse el acceso a la explotación petrolífera y gasística de la región.

Según su creador, el escritor de novela negra Jo Lesbø, Okkupert trata de responder a la pregunta de si la población noruega toleraría semejante sumisión de forma pacífica. Su director, el cineasta Erik SKjoldbjærg (Insomnia, Prozac Nation), preavisa que la historia no debe ser vista como una declaración política sino como una reflexión sobre el hecho de que los noruegos probablemente sí que aceptarían fácilmente la intervención extranjera directa en los asuntos del país, siempre y cuando se mantuvieran las garantías sociales. La pregunta que se cuestiona es, por tanto, si priorizarían la idea de evitar bajas civiles hasta llegar al extremo de la colaboración activa, por encima de su patriotismo.

Desde nuestra perspectiva como país miembro de la Unión Europea, en el argumento de la serie nos encontramos con un suculento conflicto de intereses: una Unión Europea con un rol dominante, empeñada en dirigir un país indirectamente en vista de que las decisiones del partido que gobierna no le gustan. ¿Qué haríamos nosotros en tal caso? ¿Dejaríamos que Angela Merkel tomase las decisiones por nosotros si le dijéramos que no a su siguiente plan de recortes? El concepto de soberanía dentro del marco europeo se convierte de esta forma en uno de los temas subyacentes que, como en cualquier distopía, se pone en entredicho.

La idea de Okkupert no gustó al gobierno ruso

Precisamente Rusia , la real, fuera de la ficción manifestó su indignación por la serie, hartos de tener el rol de villanos en multitud de ficciones. En su protesta oficial la diplomacia rusa le recordaba al gobierno noruego su participación en la liberación del norte de Noruega durante la Segunda Guerra Mundial, como ejemplo precisamente contrario.

El sentimiento de recelo entre los noruegos y los rusos es inevitable, sobre todo desde la intervención de Rusia en el conflicto de Crimea con Ucrania, que ha despertado una ideología anti-rusa entre la sociedades de los países bálticos y algunos de centro Europa. Noruega , además, es rival de su vecina Rusia por el dominio del Ártico. Sin embargo, la hostilidad entre ambos países no es óbice para mostrarnos a los personajes rusos de forma estereotipada y maniquea, tal y como se nos dibujan en la serie.
