Llego el momento de cumplir uno de los petitorios que me habían solicitado, petición relativa a historias de países limítrofes, es por ello que les traigo este Megapost titulado "AMÉRICA PARANORMAL", un post especial para la cartera de la dama y la billetera del caballero, y por ultimo vale la pena mencionar lo siguiente si sos alguien que no le gusta la lectura, este post no sera de tu agrado
Si vas a comentar hacelo con el debido respeto, pensar distinto no te da derecho para agredir de forma arbitraria....
Maquinola te dejo un sound track para ambientar, Aguantiiiiaa hasta que cargue el post...
1ª Historia: “El Viaje” - Lugar: “Iquique – Chile”, (Extraída del mítico programa "El dia menos pensado)
Esta es una historia sumamente extraña que supera por mucho los márgenes de nuestra imaginación, una familia tipo fue trastocada a raíz de un evento paranormal con secuelas tan serias que por respeto a la promesa que hice con ellos, no daré la ubicación exacta para ser localizados, estas personas hoy por hoy prefieren estar en la sombra del anonimato.
Hay muchos involucrados que prefieren seguir manteniendo su silencio, si me animo hablar ahora, es porque el pacto que tenía con mi amigo “Rigoberto Bergara”, (protagonista principal de esta historia), se ha cumplido (el murió hace unos años), soy psicólogo de profesión avocado posteriormente a la rama de la parapsicología, vivo actualmente en “Santiago de Chile”, me llamo Andrés Barros.
El expediente relativo a Rigorberto es un caso sin igual, inaudito, que jamás pensé llegar a estudiar. Él y yo somos originarios de la ciudad de “Curico” pero fue en la universidad donde enlazamos una amistad, apenas ingrese me hice de un grupo de conocidos, con los cuales teníamos como hobby hacer “picaditos” (partidos) de futbol, entre distintos compañeros de la facultad, siendo todos de la misma carrera y en uno de esos tantos equipos que enfrentamos, me toco jugar contra el conjunto de Rigoberto (aclaro cuando comencé mis estudios había elegido la profesión de “ingeniería civil” la misma que mi amigo).
Con el tiempo y los reiterados partidos me fui haciendo muy allegado con todos especialmente con Rigoberto, a él le faltaba muy poco para recibirse, estaba en cuarto año de la carrera. Luego que mi amigo se egresó perdimos contacto (imaginen un momento nuestra etapa fue alrededor de la década de los 40’, no se contaba con muchos medios de comunicación como ahora) por lo cual se tornó muy difícil mantener información respecto al otro. Además apenas contrajo nupcias se marcho a otra ciudad a trabajar.
Sin embargo por esas casualidades de la vida luego de muchos años de por medio me lo vuelvo a encontrar en un bar, (vale recalcar y posteriormente sabrán, este hombre tenía una costumbre muy arraigada, la cual era de ir a merendar por la tarde a este bar, no había un solo día que se ausentara del local). Este allegado mío se radico ciudad de Iquique, para ese entonces trabajaba como ingeniero en una minera. Yo estaba de visita en dicha ciudad por un trabajo que se realizaba en la misma, durante dos años debería ir cada tres meses a esta localidad para tratar una investigación muy importante (un trabajo de campo sobre un experimento de índole social).
Fue bonito vernos después de tanto tiempo, nos pusimos a recordar glorias pasadas de cuando éramos jóvenes, mi amigo me comento que se había casado apenas egreso y tuvo dos hijas mujeres (una de 25 “Ana” y otra de 23 años de nombre “Micaela”) quedándose con las ganas de tener un hijo futbolista. Un encuentro muy grato para los dos, Rigoberto me invito a su casa para conocer a su flia y con mucho gusto acepte, fue así que logre entrar en su círculo íntimo ayudado por las continuas visitas que le haría ulteriormente, por aquel entonces no sabía que este primer encuentro fortuito seria el inicio de algo a gran magnitud.
Rigoberto con más de 25 años de trabajo se convirtió en un avezado profesional, particularmente había desarrollado un hobby muy extraño que consistía en ubicar y allanar “salitreras” por la región, esta pasión no tenía límites cada tanto se iba de exploración a estos lugares abandonados. Este hombre me confeso que se daba cuenta de lo ilógico que era indagar en estos lugares pero que sin embargo sentía una extraña conexión con los diferentes lugares que visitaba.
Al año de mi llegada a la ciudad de Iquique, mi amigo había logrado obtener una jubilación anticipada. Nuevamente por demandas laborales arribo a esa localidad, esta vez con mi grupo de investigación indagábamos un poco el tema de la parapsicología específicamente con el estudio de las “energías residuales” de los ex núcleos habitacionales, es así que vamos a una salitrera abandonada y me encuentro a Rigoberto vagando en medio de las ruinas.
Al preguntarle que hacia allí, me respondió “es hermoso no? Cada elemento tiene una conexión con el pasado, mira esta corneta perteneció a un soldado de tan solo 16 años que murió en la guerra de hace casi 100 años” (en mayo de 1879, Perú y Chile se enfrentan en una batalla naval dejando un saldo de 149 bajas para las fuerzas chilenas), extrañado replique “como sabes eso?”, me contesto seriamente “simplemente lo siento”.
En esa oportunidad Alicia me pidió que hablara con su esposo, ella estaba preocupada por el abandono repentino de su trabajo y por sus recurrentes exploraciones a lugares desolados. Las discusiones se hicieron eco en esa relación, era tanto el amor que sentía mi amigo por su mujer que acepto ser tratado por un neurólogo y por mí. Algo que me llamo mucho la atención junto a mi colega es que en el momento que le preguntamos "el porqué de sus acciones", el simplemente respondió “hay muchas cosas en esta vida que hacemos sin saber porque”.
Los resultados de los estudios demostraron una mente cuerda, era el padre tipo de familia, y un hombre que amaba en demasía a su esposa, paso alrededor de un mes desde que se sometió a los exámenes clínicos y es cuando la extrañeza del caso se hizo presente. Ya he dicho al inicio que mi amigo tenía una costumbre diaria de tomarse un café por las tardes mientras leía su periódico, en un bar que distaba a tan solo 10 cuadras de su hogar, al haber dejado de trabajar se hizo habitué también desayunar por las mañanas en el mismo lugar.
Un viernes muy de mañana, Rigoberto se despidió de Alicia, (no quiso desayunar, aduciendo que se pasaría por el bar y luego se iría a cobrar su jubilación mensual), iba vestido con una camisa azul con rayas blancas, un pantalón de vestir azul marino, zapatos bocacines negros y un diario bajo el brazo, sin embargo ni en esa mañana, ni en la tarde se hizo presente en dicho establecimiento, esto causo una extrañeza en el mozo y bar-tender del local, llamaron rápidamente a la mujer quien asustada pensó que tal vez le ocurrió algo durante el trayecto, luego de rebuscar información en los hospitales se dirigió a los “carabineros” (policía) a presentar la denuncia de la desaparición de su cónyuge.
Micaela me comunica de la nefasta noticia y recurro a hacerme presente en su casa, Alicia era un mar de lágrimas al igual que sus hijas. No era para menos este miedo, por aquellos años estaba instalada la nefasta dictadura militar en manos del Gral Pinochet pero la idea de que fuera ultimado por los militares fue descartada a los días, esto en parte a que mi amigo no era militante político de ningún partido. Comencé a buscar por cuenta propia en los diferentes lugares en donde Rigoberto sabia frecuentar.
Pedí permiso a su flia para entrar a su estudio de la casa, así pude recabar algunos puntos de referencias en su diario personal, la última ubicación marcada en un mapa daba a una salitrera llamada “El Loa”. Por muchos días busque sin resultados asi que me tuve que resignar a su desaparición, pasaron dos años sin saber nada sobre Rigoberto, la policía dio por finalizada su investigación, se inició primeramente un juicio por ausencia para arribar finalmente a una declaración legal de “muerte presunta”, se erigió una tumba en un cementerio de modo simbólico.
Tanto Alicia como sus hijas tuvieron que atravesar una situación penosa, todo referido a la desaparición de su padre desde comentarios de índole político hasta chismes peyorativos de una supuesta infidelidad. El tiempo fue pasando, para ser más exactos trascurrieron ocho años, la realidad había cambiado, ambas hijas se habían casado y “Anita” (la hija mayor) fue mama de un varoncito, extrañamente nació el mismo día en que se cumplía un aniversario más, en el cual mi amigo atravesó la puerta de su hogar para nunca volver.
A comienzos del 81, a casi diez años de la desaparición de mi allegado, me encontraba nuevamente en Iquique, una noche de viernes Alicia me llama aterrada al hotel donde me hospedaba pidiéndome que vaya urgente a su casa, que no me lo podía explicar por palabras. Debido al estupor que causo en mí el pedido de auxilio, fui de inmediato.
Al ingresar a la casa, veo a la viuda shockeada, (en claro estado de crisis) y a la hija mayor de Rigoberto fumando de forma nerviosa en el comedor, lo único que escuche por parte de Alicia fue; “Andrés anda al living ahí vas a entender todo”, al entrar a la sala, veo a mi amigo vestido tal cual había sido descripto la última vez que fue visto, con una cara de miedo y asombro.
El regreso como si nada hubiera pasado luego de 10 años de ausencia, trastorno a su flia, mi amigo insistía que había salido a la mañana que era imposible que haya pasado tanto tiempo, (el diario que tenía consigo era el mismo fechado tiempo atrás, no había envejecido se mantenía igual como yo lo recordaba, ni una cana siquiera). Se largó a llorar de manera desconsolada pensando que era una pesadilla, yo preguntaba si no recordaba nada y el solo decía que estuvo en la salitrera hasta las 18 y de ahí se volvió a la ciudad para tomar su café en el bar.
Rigoberto estaba asustado por la situación, con el paso de los días y aun sin poder dilucidar la extrañeza de la situación, le plantee la idea de realizar una “hipnosis regresiva” para que esta forma el subconsciente diera luces acerca de su paradero, acepto, pero con una sola condición de que no platicara de ella hasta después de su muerte. Lamentablemente nunca la pude llevar a cabo, a los días por la presión y el miedo a saber de adónde estuvo hizo declinar la sesión, esto me recuerda una famosa frase de Nietzche “que dosis de verdad puede el hombre afrontar?”.
Rigoberto entro en crisis, solo quería recuperar el tiempo perdido, se recluyo primeramente evitando todo contacto con personas que deseaban saber su historia, a los meses por la conmoción generada decidió mudarse con su flia hacia otra localidad para evitar la intromisión de ciertas personas en su vida, comprendí que debía resignarme, encontré varias similitudes de este caso con otro sucedido en chile, el mentado expediente del “cabo Valdez” un soldado que desaparece frente a la mirada atónita de su comandante en el monte, un hombre que desapareció 15 minutos en nuestra línea temporal pero en cuyo reloj el tiempo que avanzo fue el relativo a 15 horas.
Creo que de haberse sometido a la hipnosis hubiera causado una conmoción a nivel internacional, si me preguntan la razón de tan poca notoriedad del suceso, esto se debe a que los militares se hicieron presente en la casa de esta flia amenazando de no revelar información alguna a la prensa local e internacional (por la conmoción que se generase a nivel intencional, se colocaría a Chile en el ojo de la tormenta y si se indagara por demás se podrían descubrir los horrendos crímenes de Pinochet).
Mi querido amigo fallece a los 6 años de su regreso a esta línea temporal, pudo recuperar cierta normalidad en su vida junto a su amada Alicia, creo que este caso es una ejemplo claro de que lo imposible puede convertirse en posible, me atrevo a decir que Rigoberto estuvo inmerso en un espacio de tiempo alterno a nosotros, soy afín a la teoría física de los “bolsones de tiempo”, lo paranormal está muy cerca de nosotros, este es un testimonio en memoria de mi amigo y su familia… atte “Andres Barros”
2ª Historia: "La casa de la ruta 5”, Lugar: “ Tacuambero, Uruguay “ - (extraída del programa “Voces Anónimas”)
Me llamo “Susy” y esta es mi historia, en 1989 volvíamos por ruta 5 desde el departamento de “La Rivera” (provincia situado al extremo norte del país que da con la frontera de Brasil), con mi marido (Eduardo), mi suegra, mi mama, mi hermana, mi hermano junto a su esposa y mis hijos (Andrea y Martin), habíamos ido a visitar a unos parientes aprovechando que era verano. Como ven éramos un contingente enorme de personas.
Al termino de nuestra estadía en "Rivera", decidimos aprovechar y viajar hacia el departamento de “Tacuarembo” (iríamos a visitar a un pariente de Eduardo), el viaje ya de por si era una travesía enorme, imaginen un momento como la camioneta iba chatita por el peso de todos. No faltando mucho, algo así de 30 kilómetros para ingresar a la ciudad el vehículo se descompuso y por más que mi marido metiera mano no pudo volver arrancar de nuevo, para colmo el sol ya se escondía en el horizonte.
Dejamos el vehículo sobre la banquina de la ruta y acto seguido tanto mi hermano como su esposa decidieron hacer dedo a cualquier auto que pasara en dirección al sur y así lograr un aventón hasta la ciudad para poder traer un mecánico, luego que se marcharon y aun cuando pasaron horas la ayuda no llego, mi hijito Martin me pidió que lo acompañara hasta unos pastizales para así poder orinar, es ahí que logro divisar una casa a la vera de la ruta como a unos 100 metros distantes de nosotros.
Le cuento sobre esto a mi marido y al ver que la oscuridad estaba encima de nosotros decidimos ir todos hasta el inmueble y solicitar ayuda, (más que nada para resguardarnos de la noche y proteger el vehículo), llegamos y soy yo quien se acerca a tocar las manos y nos atiende una mujer anciana y dos varones, (hijos de la misma, estos últimos se quedaron parados detrás de su madre justo en el umbral de entrada a la casa).
Luego de contar nuestra desafortunada situación, la vieja hace un gesto con el rostro y les dice “vayan ayudar en lo que necesiten”, ambos muchachos cooperaron en la tarea de empujar la camioneta a mi marido, la mujer era de pocas palabras solo se atenía a responder lo necesario, sin más ni menos, nos invitó a pasar y nos pidió esperar un momento que en breve estaría la cena (un guiso de arroz), agradecidos comimos con ella. La casa era impresionante, muebles antiguos pero impecables, una cocina enorme a leña con mesada, sin embargo algo me producia una sensación de intranquilidad más allá del buen gesto de estas personas.
Ambos jóvenes se mantenían con la cabeza agacha, sin levantar la mirada siquiera, esto me extrañaba un poco, tanto ellos como la mujer caminaban muy despacio como si estuvieron cansados, es más ni se oían los pasos que hacían, el clima dentro de la casa era raro, para colmo la mujer cada tanto nos miraba extrañada.
Las horas pasaron y mi hermano no regresaba con la ayuda, alrededor de las 23, el cansancio hizo mella en nosotros (especialmente en los niños, mi suegra y mi madre). La dueña de casa le comenta a mi marido que si quisiéramos podíamos quedarnos a pasar la noche allí, ella poseía un cuarto de huéspedes donde podríamos alojarnos, nos los muestra y era una habitación amplia con dos camas muy antiguas, mi marido y yo nos fuimos a dormir en la camioneta.
La fatiga hizo lo suyo, aun cuando tenía un poco de preocupación de que mis parientes e hijos se quedaran en la casa me termine durmiendo rápidamente, alrededor de las 1 me despierto por un resplandor que me da en el rostro de lleno, era mi hermano junto a la grúa. Le aviso de la buena nueva a Eduardo y al acto salgo para ir a buscar a los demás que estaban dentro de la casa.
Me arribo a la entrada y comienzo a golpear con insistencia, (me doy cuenta que la puerta estaba con llave). La falta de respuesta fue acrecentando en mi un nerviosismo muy grande, se acerca Eduardo y golpea aun con muchas más fuerza que yo, comencé angustiarme a los gritos pedía que abrieran la puerta pero no obtenía respuesta.
Dimos vuelta la casa, golpeando cada abertura con la intención de una respuesta, una oscuridad plena en donde solo reinaba un silencio profundo, mi marido agarro una llave francesa y con ella golpeada en forma insistente los marcos de las ventanas tratando de obtener respuesta, gracias a Dios dimos con la habitación en que se habían quedado mis hijos. Luego de golpear con insistencia oímos las voces de mis nenes.
El griterío no podía ser más confuso, nosotros por un lado diciendo que levanten a la vieja dueña de casa o a cualquiera de sus hijos y ellos por otro aduciendo que se encontraban completamente solos y que adentro solo había ruinas, quisieron prender luces pero no había electricidad, ambos nos vamos corriendo hacia donde estaba mi hno y el mecánico para pedir ayuda (para voltear la puerta).
En el momento que regresábamos a la casa, la puerta principal se abre solita de par en par, a los minutos salen mis hijos, mi suegra y madre, nos abrazamos intensamente, recorrimos la casa y lo que era un ambiente impecable ahora todo era ruinas, baldosas flojas, telarañas, muebles rotos, etc. Me impresiono al llegar a la cocina que de la olla (en la cual comimos el guiso que preparo la vieja solo había tierra y algunos insectos muertos).
El impacto que recibimos esa noche fue tremendo, mucho terror y miedo, salimos más rápido posible, a quien habíamos dejado el cuidado de mis hijos?, que habíamos comido?, quienes eran esas personas que nos atendieron?. Creo que nunca vamos a ser que historia encierra esa morada, no se sabe nada al respecto, es difícil encontrar una explicación a esta anécdota.
3ª Historia: "La cuinn bich" (Queen bicht), Lugar: "Santiago del Estero, Argentina"
En la actualidad me llamo “Priscila” pero cuándo nací en 1986, mis papas me llamaron “Julio”, me crié en el barrio “San Cayetano” (Santiago del Estero - Capital). Fui un niño normal como cualquiera, tenía varios hermanos mayores. Los de más edad, “Helena” y “Jorgito” dejaron pronto la casa; Luego “Cristina”, que era medio hermana también se fue, (se casó con un sanjuanino), al fin de cuentas quedé con un hermano mayor que me llevaba tres años de diferencia, (el mismo hoy es policía). Ambos éramos los hombrecitos que iban a cuidar y mantener la casa, todo eso cuando yo tenía unos ocho años, por aquel entonces jugaba muy bien a la pelota (me venían a buscar incluso muchachos más grandes para que fuera a jugar a sus equipos).
Creo que el hecho desencadenante de todo de lo que me ocurre a mi en la actualidad se inicia cuando fallece una vecina que vivía en la esquina de mi hogar, mi madre me llevo a la fuerza al velorio que hacían en su casa. ¡Sentí mucho miedo la luz azul que adornaba el cajón y la gente llorando! (ver el cuerpo inerte de una persona me dejo una imagen grabada en la mente) al preguntarle a mi vieja “quien era esa mujer” me respondió que era una bruja y que muchas veces le había comentado que sentía predilección por mí.
Esa misma noche caí redonda en mi cama, me despierto sobresaltada por la sensación de sentir que alguien me observaba, al abrir los ojos veo a la muerta parada en la entrada de mi habitación, me quede quietita, horrorizada del miedo, el silencio se cortó cuando ella me dice “no tengas miedo, yo solo te quiero ayudar, no levantes a tu hermano de nada sirve duerme pesado”, solamente la miraba sin decir nada hasta que simplemente desapareció de mi cuarto.
Paso el tiempo, yo fui creciendo y desarrollándome hasta llegar a las puertas de la pubertad, mi hermano ya era un muchacho en plena adolescencia, era muy “camorrero” (peleador) siempre andaba buscando “bardo” con cualquiera y así termine ligando algunas veces culpa suya, a la edad de los 13 años sucedió otro hecho que marco mi identidad, fui hasta la zapatería del centro a comprar unos calzados, me atiende un empleado del local y al verlo me cambio la vida, no sé qué tenía el tipo pero algo de él me atraía, me sentí rara, todo el paradigma de mi vida se destruía a pedazos, compre lo mío y me marche llorando del lugar.
Este incidente me ayudo a comprender que era distinto a los demás varones, deje de jugar a la pelota con mis amigos por miedo a ver uno de esos muchachotes y enamorarme, de seguro me mataban, es en esta misma fracción de tiempo que se me aparece nuevamente el espíritu de mi vecina, un día en que miraba mi reflejo en el espejo de pronto me veo como una mujer, quede en shock, toda una vorágine de sentimientos se dieron en mí, quise romper el espejo pero una voz me calmo, “soy tu amiga y he dicho que te voy ayudar”. Ahí comprendí que la imagen que vi era la de mi vecina finada pero de joven.
Me conto muchas cosas, entre ellas explico que nunca se había marchado simplemente vivía dentro mío, le tome mucho cariño hoy por hoy es “mi amiga perra”, la primera vez que me travesti (es decir que soy yo misma) fue después del incidente del espejo, me dije a mi misma que no podía negar mi destino y ser, así que robándole ropa a mi vieja aprendí a vestirme, a maquillarme, y a caminar con tacos, la “cuin” que me aconsejaba como una hermana mayor “sos hermosa ponete esto, deja lo otro”.
Al tiempo me invitaron a una fiesta de 15 años, si bien no estaba invitada como "nena", como varón si lo estaba, decidí que esa velada seria mi debut como “mujercita” (la “cuin” dentro mío re enojada porque ella no estaba invitada, a su reproche replique “vamos las dos y punto final). Esa noche sucederían muchas cosas, la aceptación de mi identidad sexual y además el primer evento paranormal que tocaría vivir con mi amiga, recuerdo que mientras me iba caminando por las calles conversando con mi amiga, ella me decía “vas a ser un fuego esta noche” mientras yo cantaba la canción de “los redonditos - a brillar mi amor”.
Llegue a la fiesta y no me reconocieron, era tarde, supongo que todos estaban en “pedo” (tomados), me mande solita al medio de la pista y me sentía mortal, las luces, la música y la cerveza eran una buena combinación, en esta fiesta recibí el primer piropo, el Dj se me acerco, quería chamuyarme diciéndome “que piernas mamita” (ahora me pongo a pensar, re loco el tipo jaja).
De pronto sentí la necesidad de observar a una mujer sentada en la mesa de los familiares de la quinceañera. La “cuin” me dijo por dentro “¿ves a esa mujer?, ella se muere el lunes siguiente”, quede perpleja por un momento, no quise pensar por mucho más así que deje de mirarla, sin embargo me acuerdo clarito que pasa una semana y al estar atravesando el “barrio Edison” (barriada contigua al mío), veo un tumulto de gente amontonada en la calle, me acerco y miro inerte a la tía de mi amiga, la mujer se había ido de compras, al volver se descompuso y pasmo. Me sentí re culpable, yo podía haberla advertido.
Desde la muerte de esta mujer nació un respeto grande a mi “cuincita”, varias veces me profetizo eventos que se cumplieron al pie de la letra en el tiempo estipulado, algunas veces hice caso otras no, así recuerdo que una noche me dice “hoy no te trasvistas” no le lleve el apunte porque me había enamorado de un amigo y quería sorprenderlo, en esa ocasión me da la “cana” (descubrir) mi hermano, me reventó a golpes, lloraba a mas no poder, no me dolían sus puños sino el odio que él sentía por mí, en un momento se va y vuelve con la pistola de mi papa gritando “te mato antes de tener un hermano puto”.
Salí corriendo en trapos menores por medio de la calle, gracias a un vecino que me refugia en su casa puedo salvarme de ese monstruo, la "cuin" me decía “tu hermano es malo y siempre lo será, nunca va a cambiar, cuando pase el tiempo se va a convertir en asesino y siempre va a zafar por su maldad”. Al poco tiempo decidí marcharme de mi casa, mi hermano había contado todo, mi vieja era muy sumisa y mi padre alcohólico (para ellos era un juego) así que mucho no les importaba, me voy debido a las amenazas de muerte que recibía día a día.
La “cuin” me aconseja que me vaya junto a un noviecito peluquero que tenía, entre los dos pusimos una peluquería y así de poquito fuimos prosperando, me aleje de su lado debido a que mi “amiga” me comenta que ese muchacho era gay y no me quería como mujer sino como varón, este tipo se hizo re top con su negocio, factura buena “guita” (dinero) y atiende en el centro ahora. Me vine a vivir detrás de la terminal al costado de las vías, aprendí a tirar las cartas y ayudo a la gente a voluntad siempre con la ayuda de mi “cuin”.
Yo solo vivo mi vida y no me promociono, entendí a como sobrellevar mis visiones, puedo sacar la ficha a cualquiera con solo verle, así por ejemplo hace poco subió una pareja en un colectivo y me di cuenta que ese par iba de trampas (amantes), o también al pasar por una casa la “cuin” me avisa que allí alguien se suicidó y su alma anda penando, puedo predecir la muerte a las personas; recuerdo que una noche me subo a un taxi y me llega una visión, nerviosa le aviso al “tachero” que no vaya a trabajar por un tiempo que lo iban a matar, el hombre se puso como loco y me echo a patadas del vehículo, pasaron los días y veo en el diario la foto del taxista a quien le había advertido días atras, le robaron la recaudación de la jornada y lo ultimaron de un tiro.
Percibo que lugares están infectados por espíritus inmundos, trato de evitar los hospitales especialmente “el padilla” y “el de niños”, estas zonas son feas me llegan de repente muchas visiones y el dolor de sufrimiento humano es mucho para soportarlo. Cuando alguien se muere su alma se desprende del cuerpo, lo más feo que vi fue cuando supe que cinco jóvenes iban a morir; esa noche me había ido a bailar con mi ex pareja a un boliche de música electrónica ubicado sobre la calle “Alsina”, a la salida veo un grupito de chicos (tres varones y dos mujeres – estas dos mantenían una relación amorosa a escondidas - ).
Al toque que los vi, la “cuincita” me sopla que ellos iban a morir dentro de un momento debido a un accidente automovilístico, me agarro una desesperación horrible, comencé a gritarles, tratando de acercarme para evitar que se marcharan pero a causa del bullicio y amontonamiento de gente no llegue a tiempo, me volví llorando a paso lento, sentía que mis pies tenían plomo, mi ex me contuvo explicándome “vos no podes evitarlo”, a las horas la tele y los diarios hablaban del accidente fatal donde murieron estos jóvenes, parece que uno venia “machado” (borracho) y perdió el control del auto, con esto aprendí que por más que intente cambiar las cosas estas solo se retardan, cuando el destino está escrito, está escrito.
Con las predicciones entendí que la muerte es inevitable pero algo curioso que ocurre muchas veces es que no se imaginan la cantidad de personas muertas que andan vagando por la tierra, (están como vivos, con carne y todo, pero les falta el espíritu, cuando se dan cuentan que murieron desaparecen en un instante, como si las tierra los tragara). Hace años cuando viaje a Buenos Aires fue que los vi por primera vez , han empezado aparecer con mayor fuerza, es gente rara, las chicas son re lindas y los papis ufff ni se imaginan, la otra vez me toco atender a uno, te observaban con una mirada vacía, cuando hablan lo hacen sin ganas, estos seres no tienen alma, (no sé cómo explicar).
Están entre nosotros incluso hay gente que sale en la televisión y están muertos, suena muy loco no?. Pero el tiempo en que vivimos es muy loco, también hay personas que no son de este mundo y vienen de otra línea temporal, cuando murió el papa Juan Pablo II este se marchó tres días antes de que comunicaran de modo oficial su deceso, la “cuin” me dijo que a partir de ahí restarían 10 años para el inicio de algo muy feo.
Mucha gente me ha dicho que la “cuin” que me posesiono a lo que respondo que ambas somos una, yo pongo las cachas, el cuerpito y ella la genialidad. Como he dicho puedo saber cosas con solo verlas, hay muchos políticos que llevan una doble vida, algunos homosexuales que se recluyen por medio de una fachada y otros que andan en cosas raras.
Alrededor de dos meses atrás, cocinando en donde trabajo (esta persona trabaja en un supermercado) me queme la mano con el aceite de la freidora, estaba un poco angustiada buscando una pomada en la gerencia, cuando veo estacionar un auto de alta gama en la vereda del establecimiento, se bajan tres tipos, grandes de altura, se me acerca uno y me dice “tengo un invitación única de una persona especial para vos”, al toque la “cuin” me avisa, “ni locas nos vamos con ellos, esos dos que están afuera no son humanos ni siquiera hablan nuestro idioma” alce los ojos y ambos estaban mirándome fijamente. Asustada por la situación, estaba por llamar al muchacho de seguridad pero al final me “planto” (oponerse), “mira papi decile a tu jefe que no yo me prendo en sus fiestitas, que ni sueñe conmigo”, el infeliz se enojó (la actitud del tipo me hizo recordar por momentos a mi hermano), se marchó ofuscado, recuerdo que antes de irse me dijo “ya nos vamos a volver a ver”.
A mi amiga que llevo por dentro de cariño le digo “la reina perra”, ella me guía, aconseja y me ayuda a superar el amor perdido, (ja). Cuando salimos le digo "hoy vamos a salir a perrear" pero todo “tranqui”, yo no puedo enfiestarme como otras travestis, yo soy especial y a donde voy empiezo a ver cosas, lo que ocasiona que algunas veces se me pase el “pedo” (borrachera) del susto. Si salgo a los boliches siempre uso anteojos negros, para no distinguir el aura, ni las caras siquiera, porque tengo imán para ilusionarme con chicos que después les pasan cosas…
4ª Historia: "Limbo" - Lugar: "Costa Rica" - Usuario: @
Me llamo Miguel, nací en “Galicia” (España) sin embargo esas vueltas locas de la vida hicieron que me radicara en “Costa Rica”, mi amor por la medicina hizo que me aventurara como “Medico sin Fronteras” a causa de esto tuve que ir a distintas partes del globo tiempo atrás, esta profesión hace a uno recorrer una delgada línea entre la vida y la muerte, es tan así que logro despertar en mi un respeto total a la vida humana (cualquiera fuese), a lo largo de los años tuve variadas experiencias que hicieron temblar mi óptica de la realidad y comprender que hay algo más allá de nuestra comprensión.
En el 2010 me solicitan llevar adelante un examen de interconsulta para “medicatura forense” estudiaríamos los traumas que presentaba un cadáver para determinar la causa del deceso (la pericia arrojaría el “cómo y por qué” de algunas lesiones mayores del cuerpo) termine aceptando de buena gana, la tarea se llevaría cabo en la morgue ubicada en el edificio de investigación judicial costarricense.
Con el correr de los días conocí a una muchacha amable y muy hermosa que trabajaba allí como fiscal del estado, esta mujer no hacia ni 6 meses que había obtenido el puesto de forma permanente (se notaba muy a gusto y entusiasmada con lo suyo). Con los días nos hicimos cercanos, cada tanto nos juntábamos a platicar con todos los profesionales del lugar, además que cabe mencionar que el peritaje debíamos hacerlo en conjunto.
Cierta mañana esta joven cae con una bolsita llena de panes caseros y nos ofrece a los presentes, (aclaro que este pancito tenía un sabor particular, propia de la receta caribeña, mucho aceite, leche de coco y algo de jengibre), fuimos en total tres personas que le aceptaron el pan, un patólogo forense, la secretaria de la morgue y yo.
Cuando la secretaria dio el primer bocado, se levantó inmediatamente de la silla y con una voz preocupada dijo “licenciada, disculpe la pregunta pero este pan lo hizo ud?” la fiscal le contesto “no, me lo regalo un compañero en el ascensor; todos los días nos encontramos ahí y hablamos, hoy me trajo esto”. La secretaria la miro fijo por unos segundos y le pregunto si no le molestaría darle un trocito más de aquel pan para darle a un compañero, luego insistió que por favor esperáramos en el lugar hasta que ella volviera.
La actitud de la esta mujer hizo que se presentara un clima de incertidumbre y curiosidad entre nosotros (por dentro mío me decía, tampoco es la gran cosa solo es un pedazo de pan), a los minutos vuelve la mujer que se había marchado momentos antes con un hombre a su par, al que lo conocíamos como el “chino” Serrano (este señor es el jefe de la seguridad interna del edificio del poder judicial).
La secretaria frente a nuestras miradas se dirigió al señor serrano y le hablo “chino, no me digas loca pero proba lo que trajo la licenciada hoy”, el hombre tomo un trozo y al primer bocado sorprendido dijo “esto no puede ser, este es el pan de Ronny”, se volvió a nosotros más precisamente a la fiscal y soltó esta petición “mi chiquita, seria usted tan amable de acompañarme al tercer piso?, en cinco minutos estamos de regreso, no tardamos nada”.
Ambos se marchan y al rato veo que la fiscal regresa a paso presuroso, sin decir nada agarro sus cosas y se fue sin despedirse de nadie (ni siquiera de mi). A la media hora me manda un mensaje de texto, explicándome que lamenta no poder terminar el peritaje en conjunto, que seguramente enviaran un sustito pronto y que ella no volvería al lugar.
Muy molesto pensando que le habían jugado una mala pasada, me dirigí al tercer piso a exigir explicaciones al implicado de esto, me sentí incomodo encontrar al señor serrano muy pálido, sentado y fumando en un lugar que no se podía. “Que paso aquí?” pregunte, el hombre me miro a los ojos y contesto “Doctor!, sabía que iba a venir porque es complicado lo que paso pero muy fácil de explicar, resulta que en este tercer piso en donde estamos, en el departamento de personal están a modo de homenaje póstumos las fotos de los compañeros que han caído en el cumplimiento del deber o de aquellos otros que murieron dentro de las instalaciones”.
“Cuando lleve a la muchacha a ese cuarto, ella no tenía ni la más pálida idea de la razón de esas fotos, habrá pensado que era alguna tontera de cumpleaños o algo así, le pedí que buscara a la persona que le regalo el pan y sabe usted, en menos de 10 segundos encontró e identificó al hombre con quien charlaba en el ascensor, la fotografía que señalo era la de Ronny un compañero con el que compartimos más de 25 años de trabajo y que hacia el pan más rico del mundo, como no tenía familia, se hizo costumbre que trajera su pancito y nos convidara, Ronny hace cinco años se suicidio en el cuarto piso en medio de una depresión muy fuerte, nunca se despidió de nosotros, seguro por eso nos mandó ese pan y yo no sé qué hacer ante esto”.
La licenciada jamás regreso a trabajar, creo que no logro asimilar que por un tiempo todas las mañanas estuvo platicando con un muerto, esto sucedió en el poder judicial de Costa Rica, primer circuito judicial de San José, edificio del organismo de investigación judicial.
La segunda de mis historias sucedió hace poquito (noviembre del 2016), por complicaciones personales tuve que ausentarme del hospital en donde trabajo por varios días, al regresar me estaba esperando un colega que me pedía hablar un momento conmigo, le pedí que me diera tiempo para terminar las consultas para atenderlo a gusto, cuando me desligue del ajetreo, lo hice entrar a mi consultorio.
El tipo se sentó de forma pesada, lo veía inquieto, nervioso, tenía un rostro bastante desencajado, (por mi mente pensé “este se mandó una de las suyas y ahora viene a ver como se le aconseja”, pero mi suposición estaba errada). Resulta que este médico la noche anterior le tocaba guardia nocturna, alrededor de las 21:30 llego un colega nuestro y le dijo de irse a fumar un cigarrillo al estacionamiento, (cabe aclarar que este tercero en cuestión no es amigo mío, es simplemente un allegado que conozco de vista por nuestro trabajo nada mas).
Mientras cada uno se fumaba un cigarro, este tipo le dice que estaba muy inquieto y extrañado que desde la mañana la gente pasa a lado suyo y es como si él no existiera, se tropiezan consigo pero ni siquiera le ofrecen disculpas, y no solo pasa esto en la calle, en el hospital ni las enfermeras hacen caso a sus indicaciones con respectos a los pacientes, y para colmo no ha recibido siquiera llamadas, ni mensajes en su celular, ni esos mjs de chistes de los grupos de whatsapp en donde está unido.
Recuerda (mi amigo) además que mientras charlaban sobre esto, pasó un grupo del personal hospitalario, sin embargo solamente lo saludaron a él pero no al médico que estaba a su lado, a los minutos llamaron a mi amigo por una urgencia así que se despidió y se marchó, quedando el otro chico fumando solo en el estacionamiento de las ambulancias. Esa mañana en que justamente yo volví al trabajo, mi amigo se entera de aquel médico (con quien había hablado y fumado la noche anterior) había muerto la mañana del día anterior en un accidente automovilístico, el dato curioso precisamente en esa fecha por la noche le tocaba guardia.
Supongo que su energía continúo sin tomar conciencia de su realidad y se presentó de igual forma a trabajar, impresionado por la historia fui a ver el vídeo de seguridad pero en la secuencia de imágenes solo se aprecia a mi amigo fumando y hablando solo. Tuvimos que sedarlo para que se tranquilizara porque comenzó a desmoronarse ante lo vivido…
NOTA DEL AUTOR: La 3ª Historia “la cuin bich” los créditos correspondientesson para el periodista “Lugones” quien fue el que entrevisto a dicha persona,solo me tome el atrevimiento de modificar la estructura ya que en el relatooriginal no había un hilo lineal
Agradecimiento especial para mi “Lince de Oro” el usuario @Astharothcr, un amigo muy querido y parte de mi grupo de whatsapp paranormal, esta solo esuna de las tantas historias que ha compartido en ese espacio.
Esto es todo muchachones, las demas historias entraran para la segunda entrega, Taringa no me deja postear por ser "contenido excesivamente largo" recalco si alguien se quiere sumar a mi Grupo de Whatsapp Paranormal me puede enviar su número por privado (si sos de otro paísal mío, te pido que anexes la característica internacional). Nos estamos viendoen el siguiente post…