Cheyann Clark, una joven de 23 años de Florida, EEUU, tenía una vida muy activa: era físicoculturista y todos los días iba al gimnasio, sin embargo, un mal diagnóstico hizo que sus rutinas se vieran completamente condicionadas y que su cuerpo cambiara drásticamente cuando fue diagnosticada con un cáncer de ovarios, por lo que debió renunciar por un tiempo a su pasión por el gimnasio.
La joven, que actualmente no puede tener hijos, pasó de pesar 59 a 47 kilos, y ha mostrado la impresionante diferencia a través de fotografías, en donde además luce sin cabello debido a los tratamientos.
Antes del diagnóstico que cambió su vida
Etapa de lucha contra el cáncer
Recientemente Cheyann se sometió a una cirugía para extirpar el cáncer, y según contó, las cosas han comenzado a mejorar para ella.
“El mejor consejo que se puede dar a cualquier persona que está luchando contra el cáncer o para cualquier persona que está teniendo un momento difícil es nunca darse por vencido. Nunca dejar de disfrutar y vivir la vida”, expresó con esperanzas de una pronta recuperación.
La joven, que actualmente no puede tener hijos, pasó de pesar 59 a 47 kilos, y ha mostrado la impresionante diferencia a través de fotografías, en donde además luce sin cabello debido a los tratamientos.
Antes del diagnóstico que cambió su vida
Etapa de lucha contra el cáncer
Recientemente Cheyann se sometió a una cirugía para extirpar el cáncer, y según contó, las cosas han comenzado a mejorar para ella.
“El mejor consejo que se puede dar a cualquier persona que está luchando contra el cáncer o para cualquier persona que está teniendo un momento difícil es nunca darse por vencido. Nunca dejar de disfrutar y vivir la vida”, expresó con esperanzas de una pronta recuperación.