
En el mundo de la cosmética actual, la granada ha cobrado un especial protagonismo por su poder rejuvenecedor.
La granada, una antigua fruta exótica, originaria de Irán y de las regiones del Himalaya, ha sido relacionada por algunas culturas ancestrales, con la fertilidad, la prosperidad, la salud y la vida eterna, por la gran cantidad de semillas que contiene y por sus diversas propiedades.
Son varias las virtudes que se le atribuyen a esta fruta. Se sabe que limpia el intestino, cuida la garganta, ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, baja los niveles de colesterol (LDL), retrasa la formación de grasa en las arterias, es anti-cancerígena y además constituye un excelente afrodisíaco.
Excelentes propiedades
La granada es también una fruta con fabulosas propiedades cosméticas, por lo que se utiliza como ingrediente en muchos productos de belleza para el cuidado de la piel, que aprovechan sus propiedades anti-inflamatorias, anti-oxidantes y reafirmantes.
Esta fruta refresca y rejuvenece la piel. Su poder antioxidante previene el envejecimiento prematuro, por lo que se le considera símbolo de longevidad. Por sus virtudes para restaurar el equilibrio de la piel, es una de las frutas más veneradas por la medicina ayurvédica.
La granada reconstruye la capa superficial de la piel, estimula la producción de colágeno, inhibe los radicales libres y contrarresta la oxidación diaria.
Usos variados
Actualmente el jugo o extracto de la granada y aún el aceite de sus semillas, son utilizadas en diversos productos para baño y ducha, en geles, cremas corporales, lociones para el cuerpo, exfoliantes, y hasta en perfumes y brillos y bálsamos para labios.
Ahora que conoces el poder rejuvenecedor de la granada, no dudes incluirla en tus tratamientos de belleza.
LA GRANADA DE ELCHE
Aunque la economía de Elche esté determinada en gran medida por el peso de la industria y los servicios, la agricultura juega un papel relevante en su composición. La amplia extensión del término municipal (326 km2) y la estrecha relación de convivencia existente entre el campo y la ciudad, son dos factores a tener en cuenta a la hora de analizar la evolución de la economía ilicitana. A lo largo de las 30 partidas rurales, que conforman el denominado Campo de Elche, se distribuyen 14.247 hectáreas de superficie para cultivo, lo que representa más del 40% del territorio.