La base para producir los licores es el alcohol etílico. Se acepta que el alcohol etílico para ser consumible debe tener 40 grados Baumé o menos. Por encima es nocivo para la salud.
Un licor se distingue por el aroma y el sabor especial que le confieren las mezclas, los saborizantes, etc. El alcohol industrial que se consigue en las ferreterías o almacenes de pinturas o en las droguerías no es bebible porque es tóxico. Elaborar licores con ese alcohol es fatal.
Así se fabrica el aguardiente caribeño:
Ingredientes:
1botella de alcohol etílico de 96 grados Baumé
2botellas de agua pura
1onza de esencia de piña
1onza esencia de coco
1 onza de anís
1cucharadita de canela en polvo
100 gramos de azúcar blanca
Proceso:
Se mezcla el alcohol etílico con el agua y se pone a hervir a fuego lento por 15 minutos. Se le agregan 3 cucharaditas de esencia de piña, 2 de esencia de coco, una cucharadita de esencia de anís y una cucharadita de canela en polvo y el azúcar y se agita todo bien agitado. Se deja enfriar y está listo para envasar.
Como el licor genera impuestos para el estado y es una actividad altamente rentable suele acontecer que el estado prohíba la fabricación de licor a los particulares elevándolo a categoría de delito. De todas maneras fabricar para vender podría no ser legal pero fabricar para uso personal no suele ser problema. En otros países, como Canadá, le ponen un precio parecido al alcohol etílico al de los licores para que la gente no decida ponerse a fabricar licores para la venta. Este aguardiente es delicioso y siempre y cuando se haga con alcohol etílico es plenamente bebible o utilizable en cocteles.