¿Pensabas que la
milanesa
era de milan y en el sur la hicieron a la napolitana?

No hace mucho, me preguntaba si la cocina argentina existía y me contestaba que era un collage de culturas culinarias. ¿Y qué tiene que ver esto con el párrafo anterior? Preguntarán ustedes. Bueno, que ahora me intriga saber como surgieron algunos de los tantos platos o elementos que nos caracterizan.
Cuando comencé a investigar me encontré con un libro llamado “Gaucho gourmet”, de Dereck Foster, que habla de los orígenes de diferentes platos típicos argentinos. Sin ninguna duda llamé y acordé un encuentro con este escritor argentino de 80 años, que lleva 50 años como periodista y 38 escribiendo columnas sobre vinos y cocina en Buenos Aires Herald.
Con aspecto de sabio y con un tono pausado pero firme comenzó a decirme que “el origen de la parrilla es andino, ya que los aztecas usaban ramas verdes por encima de las brasas y sobre ellas apoyaban trozos de carne y los asaban” agregando además que “de ahí viene la palabra barbacoa porque en el idioma que hablaban los nativos de esa zona significaba cocinar al fuego”.
Enseguida le pregunté cuáles eran para él los platos típicamente argentinos y me enumeró sin titubear: “para mí son 5: el revuelto Gramajo, la ensalada mixta, la milanesa a la “ Napoli ”, el panqueque de manzana y la torta Galesa”



¿No es a la “napolitana” la milanesa ? le pregunté.
“Mirá” se explayó con el cariño que la persona mayor le explica al joven “Había un restorán muy solicitado, muy famoso, frente al Luna Park, que se llamaba “ Napoli ” por Don José Napoli que era su dueño. Nada que ver con Italia. Y él tenía un cliente que era fanático del boxeo y de las milanesas, muchas veces el boxeo terminaba a altas horas de la noche y el cruzaba a cenar. Un día llegó más tarde que nunca y la cocina estaba cerrada, pero al ver a este hombre hicieron marchar una milanesa igual. El chef se había retirado y el ayudante no sé porque motivo se le “pasó” la milanesa que era la última. Entonces Don José le dijo: pásame un poquito de tomate, jamón y queso. La preparó y se la ofreció personalmente a su cliente favorito diciéndole: Mire Don fulano estoy intentando introducir este tipo de milanesa en el menú, quiero que usted lo pruebe a ver si tiene éxito o no. A partir de ahí el cliente le dijo: a partir de ahora la quiero siempre así. Y así surgió la milanesa a la “ Napoli ””.

No hace mucho, me preguntaba si la cocina argentina existía y me contestaba que era un collage de culturas culinarias. ¿Y qué tiene que ver esto con el párrafo anterior? Preguntarán ustedes. Bueno, que ahora me intriga saber como surgieron algunos de los tantos platos o elementos que nos caracterizan.
Cuando comencé a investigar me encontré con un libro llamado “Gaucho gourmet”, de Dereck Foster, que habla de los orígenes de diferentes platos típicos argentinos. Sin ninguna duda llamé y acordé un encuentro con este escritor argentino de 80 años, que lleva 50 años como periodista y 38 escribiendo columnas sobre vinos y cocina en Buenos Aires Herald.
Con aspecto de sabio y con un tono pausado pero firme comenzó a decirme que “el origen de la parrilla es andino, ya que los aztecas usaban ramas verdes por encima de las brasas y sobre ellas apoyaban trozos de carne y los asaban” agregando además que “de ahí viene la palabra barbacoa porque en el idioma que hablaban los nativos de esa zona significaba cocinar al fuego”.
Enseguida le pregunté cuáles eran para él los platos típicamente argentinos y me enumeró sin titubear: “para mí son 5: el revuelto Gramajo, la ensalada mixta, la milanesa a la “ Napoli ”, el panqueque de manzana y la torta Galesa”



¿No es a la “napolitana” la milanesa ? le pregunté.
“Mirá” se explayó con el cariño que la persona mayor le explica al joven “Había un restorán muy solicitado, muy famoso, frente al Luna Park, que se llamaba “ Napoli ” por Don José Napoli que era su dueño. Nada que ver con Italia. Y él tenía un cliente que era fanático del boxeo y de las milanesas, muchas veces el boxeo terminaba a altas horas de la noche y el cruzaba a cenar. Un día llegó más tarde que nunca y la cocina estaba cerrada, pero al ver a este hombre hicieron marchar una milanesa igual. El chef se había retirado y el ayudante no sé porque motivo se le “pasó” la milanesa que era la última. Entonces Don José le dijo: pásame un poquito de tomate, jamón y queso. La preparó y se la ofreció personalmente a su cliente favorito diciéndole: Mire Don fulano estoy intentando introducir este tipo de milanesa en el menú, quiero que usted lo pruebe a ver si tiene éxito o no. A partir de ahí el cliente le dijo: a partir de ahora la quiero siempre así. Y así surgió la milanesa a la “ Napoli ””.