Crece polémica entre quienes creen que Francisco
es más que San Martín y Gardel y quienes
consideran que sólo es más que Maradona y el Che
Padre. De la Patria católica sería el nuevo Papa Francisco, y mucho más grosso que el simple de la Patria solamente.
La pasión recalcitrante que ha despertado la bergogliomanía entre los argentinos comienza a mostrar las primeras fisuras entre quienes quieren ser más papistas que el Papa y quienes se esfuerzan por ser más papistas que los papistas más papistas que el Papa. En ese contexto, el país ya no ofrece margen para no idolatrar a Francisco, y a la hora de juzgar al nuevo Papa criollo las opiniones se dividen entre los argentinos que consideran que Francisco es, a esta altura, un prócer de la Nación casi más importante que José de San Martín y un ídolo de la cultura popular casi tan importante como Carlos Gardel, y los argentinos que creen que, a lo sumo, el nuevo Santo Padre compatriota es apenas más grosso que Diego Armando Maradona y sólo un poco más trascendente que Lionel Messi. “A Perón (por Juan Domingo, ex presidente argentino, mentor del Partido Justicialista) y al Che (por Ernesto Guevara, líder revolucionario de la década del 60) por supuesto que les pasó el trapo, y mejor que estés de acuerdo, ¿me entendés?”, comenta un fanático bergoglista moderado. La polémica ya amenaza con partir violentamente en dos a la sociedad argentina, y esto ocurre a menos de una semana de haberse decidido que el nuevo Papa sería Jorge Bergoglio, y cuando todavía Francisco no hizo absolutamente nada concreto más allá de los gestos para las tribunas. “Si esto es así cuando todavía no movió un dedo, imaginate si llega a hacer algo”, se ilusionan quienes han sido consultados. Habrá que “esperar y seguir idolatrando”, invitan.