Luego del éxito del operativo retorno de la Fragata Libertad, el gobierno organiza la repatriación de Luisana Lopilato
El gobierno de Cristina Fernández de Eternauta, entusiasmado con el fervor militante generado por la puesta en escena montada para el retorno al país de la Fragata Libertad, quiere ahora ir por más.
La idea que por estos momentos se cocina a fuego rápido en la Casa Rosada es dar un nuevo golpe de efecto que apunte a la sensibilidad nacional argenta. El objetivo ya fue elegido: nada menos que la repatriación de Luisana Lopilato, casada desde hace dos años con el cantante canadiense Michael Bublé.
"Se cayó la posibilidad de un nuevo conflicto bélico con Gran Bretaña porque Fito Páez avisó que no llegaría a tiempo con una nueva versión de la Marcha de Malvinas, y cuando hace poco Mujica dijo que la Argentina es un problema para Uruguay se llegó a pensar en un bombardeo a Montevideo, pero en la Unasur son unos tiernos y se echaron para atrás. Así que ahora lo de la Lopilato pasó a ser el Plan A", dijo a AN un ministro que prefirió mantener su nombre en reserva para no poner en riesgo su continuidad como responsable de la política sanitaria nacional.
Los detalles
Cristina fue interiorizada de los detalles del operativo en una reunión realizada la semana pasada en la quinta de Olivos. Allí el niño Máximo y otros referentes de La Cámpora se reunieron para analizar un temario de dos puntos. Uno de ellos era la repatriación de Lopilato. El otro era la estatización de la planta nuclear de Montgomery Burns.
"La cosa va bien. Hasta ahora no tenemos el visto bueno de Luisana, pero calculamos que no va a decir que no. Al contrario, le va a encantar. Lo que estamos programando es que un grupo de compañeros entrenado especialmente la busque en un avión de la Fuerza Aérea y la traiga. Para la llegada se haría un gran acto, como con la Fragata, donde la presidenta hablaría y le daría la bienvenida. Después la piba subiría a un escenario y ahí habría un apareamiento patrio con Federico Luppi, como para plasmar de un modo simbólico muy fuerte la recuperación definitiva de ese lomo nacional irredento", comentó la fuente.
En paralelo, un equipo de abogados analiza las posibles represalias legales que podría tomar Bublé. El informe que elevaron es alentador. AN tuvo acceso a parte del dossier. "Hay jurisprudencia internacional favorable en cuanto a la precariedad de los derechos que pueden invocar los cantantes buitres", se lee allí.
De todos modos, el dictamen sugiere enmarañar el pleito legal para facilitar la apertura de una negociación en la que la Argentina le ofrecería al artista una indemnización mediante los famosos Bonos Garantizados Chaqueños Zonificados (BoGarChaZo).
Acto en La Matanza
También está prácticamente definido que Lopilato pisará suelo argentino en La Matanza, para que Cristina tenga la oportunidad de hacer una demostración de fuerza en la provincia de Buenos Aires, el territorio de Daniel Scioli. Un asesor reveló que la presidenta "quiere volver a quemarlo en su mensaje por los dólares que tiene y también proyectar un video de 1987 donde a Daniel se lo ve saliendo de una verdulería llevándose catorce bananas luego de pagarlas como si fueran una docena".
Todos los detalles están ya tan ajustados que hasta hay párrafos enteros del discurso presidencial escritos. En una parte, por ejemplo, Cristina también aprovechará para arremeter contra figuras de la oposición y de nuevo contra Ricardo Darín. "Si Luisana hubiera sido bien matraqueada en nuestro país, mientras algunos traficantes de órganos y camionetas se andaban lastrando divas telefónicas, jamás hubiéramos perdido a un emblema de la Argentina como esta chica que nos enorgullece a todos", dice el texto que oirá la multitud.
La presidenta prevé también hacer una enfática reivindicación de "Rebelde way", la tira que lanzó a Lopilato a la fama, elogiando a "esa generación maravillosa que luchó por un mundo mejor, más humano, más libre, en el que cada uno pueda tener un celular del color que quiera".
Entonces aparecería Luppi en escena, quien tomaría de la mano a Lopilato y la llevaría a un lecho montado en un nivel más alto del escenario. El veterano actor se quitaría la camisa para que se vea una remera con la leyenda "Para vos, pelotudo", mientras Víctor Hugo Morales comenzará a relatar la cópula nacionalizadora, que se proyectará sobre una pantalla gigante. Para la faena, Luppi ya está siendo entrenado en una clínica bajo el asesoramiento de Alessandra Rampolla.
Habrá también, en ese instante, un minuto de silencio en memoria de Juan Mónaco y Mariano Martinez, figuras nacionales que se surtieron a la actriz y modelo pero no lograron retenerla frente al irrefrenable avance dolarizado del intérprete canadiense.
El final que tienen en mente los organizadores es ambicioso. Se trabaja en encontrar la forma de que, en el cierre, la Fragata Libertad entre en escena, descendiendo desde el cielo gracias a un sistema de globos aerostáticos, conducida por Máximo, mientras dieciséis elefantes se enciman para formar una pirámide en la popa, Andrea del Boca vestida como La República sale de la boca de una orca que hará la V de la victoria ataviada con la camiseta del seleccionado nacional, Aníbal Pachano y Sean Penn realizan una coreografía en el mástil mayor que simula el cortejo del ruiseñor políglota mesopotámico y comienza a sonar la marcha Los Muchachos Peronistas entonada por el mismísimo Bublé acompañado por Cacho Castaña, al tiempo que el odontólogo Barreda, al frente del Vatayón Militante, sopla un peine para imitar el sonido de un bandoneón.
En un principio se pensaba también anunciar el 82% móvil para los jubilados, pero se decidió dejarlo para después. Probablemente para cuando se logre la recuperación del argentino ése que labura en la Nasa y de vez en cuando sale en los diarios.
El gobierno de Cristina Fernández de Eternauta, entusiasmado con el fervor militante generado por la puesta en escena montada para el retorno al país de la Fragata Libertad, quiere ahora ir por más.
La idea que por estos momentos se cocina a fuego rápido en la Casa Rosada es dar un nuevo golpe de efecto que apunte a la sensibilidad nacional argenta. El objetivo ya fue elegido: nada menos que la repatriación de Luisana Lopilato, casada desde hace dos años con el cantante canadiense Michael Bublé.
"Se cayó la posibilidad de un nuevo conflicto bélico con Gran Bretaña porque Fito Páez avisó que no llegaría a tiempo con una nueva versión de la Marcha de Malvinas, y cuando hace poco Mujica dijo que la Argentina es un problema para Uruguay se llegó a pensar en un bombardeo a Montevideo, pero en la Unasur son unos tiernos y se echaron para atrás. Así que ahora lo de la Lopilato pasó a ser el Plan A", dijo a AN un ministro que prefirió mantener su nombre en reserva para no poner en riesgo su continuidad como responsable de la política sanitaria nacional.
Los detalles
Cristina fue interiorizada de los detalles del operativo en una reunión realizada la semana pasada en la quinta de Olivos. Allí el niño Máximo y otros referentes de La Cámpora se reunieron para analizar un temario de dos puntos. Uno de ellos era la repatriación de Lopilato. El otro era la estatización de la planta nuclear de Montgomery Burns.
"La cosa va bien. Hasta ahora no tenemos el visto bueno de Luisana, pero calculamos que no va a decir que no. Al contrario, le va a encantar. Lo que estamos programando es que un grupo de compañeros entrenado especialmente la busque en un avión de la Fuerza Aérea y la traiga. Para la llegada se haría un gran acto, como con la Fragata, donde la presidenta hablaría y le daría la bienvenida. Después la piba subiría a un escenario y ahí habría un apareamiento patrio con Federico Luppi, como para plasmar de un modo simbólico muy fuerte la recuperación definitiva de ese lomo nacional irredento", comentó la fuente.
En paralelo, un equipo de abogados analiza las posibles represalias legales que podría tomar Bublé. El informe que elevaron es alentador. AN tuvo acceso a parte del dossier. "Hay jurisprudencia internacional favorable en cuanto a la precariedad de los derechos que pueden invocar los cantantes buitres", se lee allí.
De todos modos, el dictamen sugiere enmarañar el pleito legal para facilitar la apertura de una negociación en la que la Argentina le ofrecería al artista una indemnización mediante los famosos Bonos Garantizados Chaqueños Zonificados (BoGarChaZo).
Acto en La Matanza
También está prácticamente definido que Lopilato pisará suelo argentino en La Matanza, para que Cristina tenga la oportunidad de hacer una demostración de fuerza en la provincia de Buenos Aires, el territorio de Daniel Scioli. Un asesor reveló que la presidenta "quiere volver a quemarlo en su mensaje por los dólares que tiene y también proyectar un video de 1987 donde a Daniel se lo ve saliendo de una verdulería llevándose catorce bananas luego de pagarlas como si fueran una docena".
Todos los detalles están ya tan ajustados que hasta hay párrafos enteros del discurso presidencial escritos. En una parte, por ejemplo, Cristina también aprovechará para arremeter contra figuras de la oposición y de nuevo contra Ricardo Darín. "Si Luisana hubiera sido bien matraqueada en nuestro país, mientras algunos traficantes de órganos y camionetas se andaban lastrando divas telefónicas, jamás hubiéramos perdido a un emblema de la Argentina como esta chica que nos enorgullece a todos", dice el texto que oirá la multitud.
La presidenta prevé también hacer una enfática reivindicación de "Rebelde way", la tira que lanzó a Lopilato a la fama, elogiando a "esa generación maravillosa que luchó por un mundo mejor, más humano, más libre, en el que cada uno pueda tener un celular del color que quiera".
Entonces aparecería Luppi en escena, quien tomaría de la mano a Lopilato y la llevaría a un lecho montado en un nivel más alto del escenario. El veterano actor se quitaría la camisa para que se vea una remera con la leyenda "Para vos, pelotudo", mientras Víctor Hugo Morales comenzará a relatar la cópula nacionalizadora, que se proyectará sobre una pantalla gigante. Para la faena, Luppi ya está siendo entrenado en una clínica bajo el asesoramiento de Alessandra Rampolla.
Habrá también, en ese instante, un minuto de silencio en memoria de Juan Mónaco y Mariano Martinez, figuras nacionales que se surtieron a la actriz y modelo pero no lograron retenerla frente al irrefrenable avance dolarizado del intérprete canadiense.
El final que tienen en mente los organizadores es ambicioso. Se trabaja en encontrar la forma de que, en el cierre, la Fragata Libertad entre en escena, descendiendo desde el cielo gracias a un sistema de globos aerostáticos, conducida por Máximo, mientras dieciséis elefantes se enciman para formar una pirámide en la popa, Andrea del Boca vestida como La República sale de la boca de una orca que hará la V de la victoria ataviada con la camiseta del seleccionado nacional, Aníbal Pachano y Sean Penn realizan una coreografía en el mástil mayor que simula el cortejo del ruiseñor políglota mesopotámico y comienza a sonar la marcha Los Muchachos Peronistas entonada por el mismísimo Bublé acompañado por Cacho Castaña, al tiempo que el odontólogo Barreda, al frente del Vatayón Militante, sopla un peine para imitar el sonido de un bandoneón.
En un principio se pensaba también anunciar el 82% móvil para los jubilados, pero se decidió dejarlo para después. Probablemente para cuando se logre la recuperación del argentino ése que labura en la Nasa y de vez en cuando sale en los diarios.