Secuoya gigante
En el Sequoia National Park (California), se eleva el General Sherman, una secuoya gigante de entre 2.300-2.700 años que tiene el honor de ser el árbol más voluminoso del mundo y uno de los más altos. Su tronco pesa 1.385 toneladas, es decir, tanto como 19.000 personas. Todo ello sin contar el sistema radical, que puede representar hasta el 40% del peso total del árbol.
Todo en el General Sherman es gigantesco. Su edad, su tamaño e incluso los millones de dólares que genera en concepto de turismo.
El General Sherman no es un caso excepcional, hay noticias de secuoyas mayores que cayeron en el siglo pasado víctimas del hacha y el explosivo. Incluso hoy en día hay ejemplares que superan al General Sherman en records parciales, aunque no en peso. Así secuoyas como el General Grant, Boole o Stagg tienen un diámetro mayor al de Sherman, y otras como Hazelwood, Diamond o Hart, la superan en altura.
La muerte de "La Madre del Bosque"
En 1852, unos mineros encontraron un bosquecillo de secuoyas en el condado de Calaveras (California). La noticia del hallazgo llegó a oídos del empresario George Gale. De entre todos los árboles, Gale observó un gigante de 91,5 m. de alto, 28 m. de circunferencia y asombrosamente recto y lo llamó la "Madre del Bosque".
Gale vio en ese árbol un gran negocio y contrató a cinco hombres para talarlo. Pero la Madre del Bosque no murió fácilmente. Los leñadores tardaron 25 días en terminar su tarea, e incluso una vez serrado completamente, el árbol siguió en pie y todos los intentos por derribarlo fueron inútiles. Días después, durante un temporal, la secuoya empezó a gemir con el viento y finalmente sucumbió. Su caída fue oída en un poblado a 15 millas de distancia.
Los hombres de Gale pelaron la corteza en secciones que en algunas zonas tenía más de 60 cm. de espesor, para posteriormente ensamblarla y mostrarla en exposiciones. También cortaron una rodaja del enorme tronco en el que se podían observar los incendios, sequías y estaciones de los últimos 2520 años.
VIAJE A TRAVÉS DEL GIGANTE
Otras secuoyas, aunque no taladas totalmente, sí fueron ahuecadas para permitir el paso de vehículos. En 1878, fue taladrada la primera secuoya en Yosemite National Park (California) un árbol muerto llamado Dead Giant, hoy en día todavía en pie, aunque en la actualidad, el paso de automóbiles está prohibido.
Tres años más tarde, en 1881, fue taladrada también en Yosemite, la primera secuoya viva, una mole de 2100 años, 71,3 m. de altura y 7,9 m. de diámetro al que habían puesto el nombre de Wawona. El árbol cayó durante una tormenta de nieve en 1.969, debilitada por la brutal agresión que había sufrido.
La secuoyas gigantes tuvieron su momento álgido en el Cretácico, hoy en día su hábitat natural se reduce a pequeñas zonas de California, bien es cierto que es una especie muy común en parques de todo el mundo. Fueron introducidas en Europa en 1.853 y en España ya podemos encontrar ejemplares notables en la finca La Losa (Granada), o en los jardines de La Granja (Segovia) en donde hay dos ejemplares majestuosos conocidos como el Rey y la Reina, datados en 1867. El Rey tiene 43 metros de altura y 13,42 de perímetro, la Reina medía 42 metros de altura hasta que en 1992 fue alcanzada por un rayo perdiendo más de 3 metros por lo que en la actualidad mide 38,5 m. y 10,92 de perímetro. Para evitar que se vuelva a producir algo parecido, han sido instalados pararrayos sobre estos árboles.
Estos supervivientes del Jurásico atraen cada año a miles de turistas. Han sobrevivido al meteorito que hace 65 millones de años acabó con los dinosaurios, con su corteza de más de 50 cm resisten el más intenso de los fuegos. Pero no están preparados para la mayor amenaza en la historia del planeta, el hombre. Debemos proteger a estas maravillas de la naturaleza para que puedan seguir observando el mundo desde las alturas durante otros 100 millones de años.
La secuoya Washington. La agonía de un gigante
Con una altura de 77,60 metros y un perímetro de 30,8, la secuoya Washington, era el segundo árbol más masivo del mundo. Sin embargo, y a pesar de que había aguantado las inclemencias del tiempo durante más de dos milenios, tenía un talón de Aquiles. Los numerosos incendios que había sufrido en su larga vida, habían ahuecado su tronco, convirtiéndola en vulnerable a los vientos y nevadas.
Un incendio en su copa provocado por un rayo en enero de 2003, hizo que este gigante se partiera por su parte superior, perdiendo más de 7 metros de altura. Ver foto izquierda. Pero no se acabaron aquí sus desgracias.
En enero de 2005, una gran nevada, acompañada de fuertes vientos, fracturó a Washington por la mitad. En la actualidad, a este árbol moribundo, sólo le quedan 35 metros de tronco.
Como cualquier otro ser vivo, las secuoyas tienen un final, unas veces como consecuencia de la mano del hombre, otras veces por el fuego o las tormentas, o por que han cumplido su ciclo vital y simplemente, "se caen". De todos modos, los especialistas de Sequoia and Kings Canyon National Park, han comprobado que este árbol todavía conserva algunas ramas verdes y esperan que viva unas décadas más o incluso siglos. El viejo gigante, se resiste a morir.
El General Grant rumbo a las estrellas
En 1977 dos naves espaciales, las Voyager 1 y 2, despegaron de Cabo Cañaveral con una misión para la posteridad. Después de explorar los planetas exteriores, desde Júpiter a Neptuno, abandonaron el Sistema Solar, en un viaje de miles de años rumbo a las estrellas, con la esperanza de ser interceptadas algún día por inteligencias extraterrestres.
Cada nave porta en su interior un disco de cobre y oro que contiene más de noventa minutos de diferentes músicas del mundo, saludos en sesenta idiomas humanos y en el lenguaje de las ballenas, y una colección de 118 fotos representativas de nuestro planeta..
Una de las fotos seleccionadas para ese viaje hacia el infinito, en ella, aparece el tercer árbol más masivo del mundo, una secuoya de casi 82 m. de altura y más de 2000 años de edad, llamada General Grant. Con suerte, dentro de 50 o 60 mil años, este gigante también podrá ser admirado por los familiares de ET
Secuoya roja
Se habla de eucaliptus regnans ya desaparecidos que han podido pasar de los 130 metros de altura, abetos de Douglas ya caídos que medían 120 metros y más... Pero lo cierto es que en la actualidad, los únicos árboles vivos que superan los 100 metros, (si exceptuamos un abeto de Douglas de 100,27 m.), son las secuoyas rojas, y además no de forma excepcional, en EEUU hay docenas de sempervirens con alturas superiores a 105 m. En septiembre de 1998 fue descubierta Mendocino Tree, que con 112,01 m. de altura entró a formar parte del Libro Guinness, pero este record tardó poco en caer, en el año 2000 se localizó en Humbold Redwoods State Park un gigante de 112,34 m. al que llamaron Stratosphere Giant, y es en estos momentos el árbol más alto del mundo, que se sepa...
Durante mucho tiempo se consideró al Gigante de Dyerville como la secuoya más alta con 112,8 metros, aunque al respecto hay opiniones contradictorias y, algunos autores reducen su tamaño a "sólo" 110,6 metros. Este gigante fue derribado por el viento en marzo de 1991, tenía 1.600 años de edad. Su tronco caído sigue atrayendo cada año a miles de turistas.
La secuoya roja es originaria de una estrecha franja situada en la Costa Oeste de Estados unidos desde Oregón a California, debe su nombre al jefe indio Sequoyah (1776-1843), inventor de un sistema de escritura cherokee, aunque seguramente este señor en su vida vio una secuoya, pues vivía en Tenessee a miles de kilómetros de la costa Californiana. Desde el principio la secuoya fue sometida a una intensa actividad forestal debido a la calidad de su madera roja (de ahí el nombre americano de redwood), su rápido crecimiento, entre los 4 y los 10 años de edad puede crecer a razón de 1,80 metros por año, y a su gigantesco tamaño del que se pueden extraer enormes piezas. En EEUU son muy apreciadas las mesas hechas con una sola tabla. Además, la sempervirens cortada vuelve a rebrotar del tocón y es nuevamente maderable al cabo de pocas décadas.
En 1997 la compañía maderera Pacific Lumber estaba talando un bosque de secuoyas milenarias en el condado de Humboldt (California). Una chica de 23 años llamada Julia "Butterfly" Hill inició su particular campaña para detener la desaparición del bosque. Se subió a una secuoya de 1.800 años de edad a la que llamó Luna y prometió que no se bajaría de ella hasta que no detuvieran la destrucción del bosque. La determinación de Julia empezó a tener eco en la sociedad americana y numerosos movimientos ecologistas comenzaron a apoyarla. La presión ejercida sobre la compañía maderera al fin produjo sus frutos. Lumber Pacific renunció a exterminar a Luna y a sus otras compañeras del bosque y Julia pudo bajarse de su secuoya después de 738 días
La secuoya roja fue introducida en Europa en el año 1843, por su alto valor ornamental está ampliamente difundida en jardines y parques de todo el continente y aunque no han tenido tiempo de alcanzar los enormes tamaños de sus hermanas americanas, algunas ya apuntan maneras como la de la izquierda, situada en el Castillo de Sotomayor (Pontevedra).
la secuoya roja más voluminosa, conocida como Del Norte Titán, fue descubierta en junio de 1998 en Jedediah Smith Redwoods State Park (California) por Steve Sillet y Michael Taylor. Tiene un volumen de 1.044,7 m3, su altura es de 93,57 metros y su diámetro 7,22 m.
SECUOYAS EN HOLLYWOOD
Las bosques de secuoyas rojas también han llamado la atención de la industria de Hollywood. Su apariencia arcaica y el aire de misterio que las rodea ha sido aprovechado por George Lucas para recrear al planeta Endor en el Retorno del Jedi, también Steven Spielberg ambientó en Prairie Creek Redwoods State Park sus escenarios prehistóricos de Parque Jurásico.
Gomero gigante
Todas las especies de árboles gigantes tienen alguna leyenda de un ejemplar desaparecido que batía todos los records. El gomero gigante tiene múltiples historias de ejemplares que sobrepasaban los 120 metros y entre todas destaca la de un eucalipto al que llamaron Ferguson Tree (Victoria-Australia) que medía en 1872 ¡152 metros!
Aunque es cierto que los mayores ejemplares de eucalipto desaparecieron en el siglo XIX víctimas del fuego o del hacha, alturas superiores a 120 metros deben ser tomadas con cautela.
En Melbourne con motivo de la Exposición Internacional de 1888, se ofreció una recompensa a quien hallase un eucalipto de más de 120 metros. El premio quedó desierto, el mayor ejemplar que encontraron "solo" medía 99 metros, localizado en Mt. Baw Baw (Victoria).
La mayoría de los eucaliptos de tamaño gigante desaparecieron a lo largo del XIX y principios del XX.
El ejemplar vivo más alto de gomero está localizado en Big Trees Reserve (Valle de Styx-Tasmania), mide 92 metros de alto y 4,7 de diámetro, se le estiman 400 años de edad. Sin embargo este record puede caer en cualquier momento, varios ejemplares de Tasmania y Victoria rondan los 90 metros. Incluso algunos regnans plantados en 1939 ya miden 80 metros.
El eucaliptus regnans, especie originaria de Victoria y Tasmania, tiene una madera muy dura y resinosa. Es de desarrollo muy rápido, se han detectado pies que han crecido 30 metros en cinco años. Además tiene la facultad de rebrotar de tocón. Su madera es excelente para la construcción y para pasta de papel. Esto ha hecho que el gomero gigante se utilice en repoblaciones en todo el mundo.
Los tocones de los grandes eucaliptos fueron usados como granero, cabaña o establo. (Gippsland, Victoria. 1900)
El eucaliptus regnans, con sus 80 metros de altura tiene el honor de ser el árbol de navidad más alto del mundo, desbancando a un arbol iluminado en EEUU de 67 metros.El gomero fue decorado con 3.000 luces por la Australia´s Wilderness Society (Tasmania) para llamar la atención y denunciar la destrucción de los bosques de eucaliptos y en especial de los ejemplares gigantes del Valle de Styx. El mismo eucalipto que aparece en la foto está condenado a muerte, en el lugar en el que está situado está prevista la construcción de una carretera. Por lo que es probable que permanezca el record, pero no el árbol.
Aunque el regnans es el mayor de los eucaliptos, hay otras especies que también alcanzan tallas inmensas. Los eucaliptos más altos de España no son gomeros gigantes, sino eucaliptos azules (eucaliptus globulus) ubicados en Chavín-Viveiro plantados entre 1880 y 1912. Varios ejemplares de este eucaliptal rondan los 80 metros de altura y entre todos destaca un globulus llamado "El Abuelo" con 2,5 metros de diámetro y 10,49 de perímetro a nivel del suelo.
Abeto Douglas
El abeto de Douglas o pino de Oregón es sin duda un gigante entre los gigantes. Se habla de ejemplares, hoy desaparecidos, con más de 126 metros de altura y 5,5 de diámetro. Oficialmente, el abeto más alto del que se tiene constancia era conocido como Mineral Tree, situado cerca de Mount Rainier (Washington), tenía 1.020 años de edad y 119,8 metros de altura. Se cayó en 1930. En la actualidad el pino de Oregón más alto es el abeto Brummit (Coos County-Oregón), mide 100,27 metros de altura y 3,5 metros de diámetro.
De los diez abetos de Douglas más altos, ocho están en el estado de Washington, uno en Oregón y otro en Vancouver Island (Canadá). Entre Oregón y Washington siempre ha habido disputas por ver quien tenía el abeto más alto.
En los años sesenta, el título estaba en Oregón gracias a un abeto llamado Clatsop, pero durante un temporal, el árbol se vino abajo. En Oregón estaban desolados. El mismísimo gobernador de Washington expresó sus condolencias a su colega de Oregón y le dijo burlonamente que no se desesperasen, que buscasen bien, seguro que encontrarían otro abeto gigante.
Así fue, trece años más tarde y después de innumerables búsquedas, hallaron en Oregón otro abeto campeón, lo llamaron Abeto de Finnegan, y reclamaron de nuevo el cetro a sus vecinos de Washington . Pero la alegría duró poco. Cinco meses después otra tormenta derribaba al abeto de Finnegan.
Todo parecía perdido para los de Oregón, hasta que en 1991 encontraron en Coos County el abeto más alto del mundo, lo llamaron Brummit y mide 100 metros de altura. Gracias a él, en Oregón vuelven a presumir de título. Esperemos que no se caiga
Abeto Queets (Olympic N.P.), el más grueso del mundo, mide 4,84 metros de diámetro y 60,96 de altura. Su volumen de 413,8 m3.
En el siglo pasado, la Costa Oeste de Norteamérica estaba plagada de pinos de Oregón de tamaño gigantesco. Pero este árbol es el sueño de todo leñador, el árbol de oro. Su madera es excelente, es alto, recto, por lo que fue sometido a tala intensiva, y los primeros en caer fueron por supuesto los ejemplares mayores. En la actualidad sólo se pueden encontrar abetos de enorme tamaño en unas pocas zonas, protegidos del hacha y de la avaricia humana.
Afortunadamente, no corre peligro de extinción. Al contrario, produce la cuarta parte de la madera de EE.UU. y ha sido introducido en muchísimos países. Sin embargo el espíritu del abeto gigante ha desaparecido. Ahora el pino de Oregón se planta, se deja crecer unos años y se tala. Igual que una granja de pollos.
Abeto Brummit, también llamado Doerner, el abeto de Douglas más alto del mundo y orgullo del estado de Oregón. Mide 100,27 metros de altura y 3,5 de diámetro, su volumen 296,63 m3. Fue descubierto en 1991 en Coos County.