Filosofando... Entre otras cosas
LA GENTE NUNCA ESTA CONFORME
Es un asunto comprobado, a la gente mientras mas le dan y mas consiguen, mas embroman y quieren.
De hecho, eso no està mal. Es lo màs lògico. Lo normal. Lo que debe esperarse, cuando de la naturaleza humana se trata. Si lo contrario fuera el comportamiento normal y corriente, los grandes progresos de la humanidad, de los que tan orgullosos y ufanados estamos, no existieran ni en pintura. Es todavìa en la sombria era de las cavernas. En el paleolìtico. Si el hombre se hubiera conformado con sòlo la vida que se le ha dado gratuitamente, y la chispa de la razòn, para estar consciente de esa vida, y de un modo primitivo disfrutarla, sin escudriñar, sin investigar, sin luchar por mejorar y cambiar el medio circundante. Sin superarse personalmente. Sin cambiar y transformar y acomodar lo que le circunda: Frio. Sed. Calor. Hambre. Pasiones. Enfermedades. El cielo. El fondo del Mar y la tierra, muy pìrricas fueran ahora las cosechas que tuvièramos, y eso que todavìa nos falta! Con todo, ahora ni hablar pudièramos de avances tècnicos y cientìficos. Ni soñar con los avances sociales. Ni pensar de la superaciòn humana. Es, no sòlo lògico como se ve, es materialmente necesario, querer mas, aspirar a màs, luchar por màs y màs. No conformarse. No suspirar y cerrar los ojos satisfechos, es algo que se nos impone como ley invariable de supervivencia. Por esa razòn es una tonterìa pretender que la gente estè conforme. En primer lugar no pueden estarlo porque las necesidades cambien con los tiempos. Ahora todo es màs complicado que hace cuarenta años atràs, y cuarenta años atràs todo era màs complicado que ha comienzos del S.XX En segundo lugar, asì como la vida biològica se transforma y complica sus exigencias; un niño de dìas, con leche tiene para alimentarse, a los 18 años eso tan simple no le basta como es evidente, para su alimentaciòn, asì, las sociedades y los pueblos, al paso de las dècadas y las centurias se transforman y se vuelven màs exigentes. Y en tercer lugar, el elemento polìtico que hace de las razones anteriores su abono favorito. Por eso no puede haber conformidad pura y simple.
SOBRE LA SENECTUD Y LA VIDA
Para algunos y algunas, la vida se les cumple en la màs cruda de las estrecheses y miseria.
La mugre campea en sus enfermizos cuerpos y camisas rotas, miradas opacas, indefinibles. Si no estàn descalzas las encallecidas plantas de sus pies, llevan a rastras calipsos o chancletas rotos. Un viejo palo de escoba les sirve de ayuda a sus dos piernas cansadas. Las articulaciones alteradas por la artritis. Rìgidez muscular, funcionamiento orgànico alterado. A todo esto a veces se una la ingesta de alchohol en exceso lo que hace mas lastimoso el cuadro de esa senectud seca, desamparada, sin la mas mìnima esperanza.
Ancianos acabados, hirsutos. Peinando, si es que alguna escasa pelambre capilar les queda, unas canas cenizas de puro sucio.
Van temblorosos y perdidos, desorientados en medio de un mundo que no es ahora, el que ellos vivieron. Un mundo hostil que los rechaza insensible. Desandan calles repletas de jòvenes y adultos de otras edades que no les conocen, ni lo desean, ni le miran a los ojos...
Pocas cosas hay tan sobrecogedoras como el rostro de un niño y de un anciano, sus ojos.
Son las playas extremas del viaje de la vida, que es tan breve y en el que paradòjicamente se puede hacer tanto. Nos reconforta mucho ver a los que van a comenzar esta carrera de avatares y sorpresas de la vida, y contemplar a los que van llegando a la meta, cansados y encorvados y llorosos y alucinantes. Me reconforta, decìa, y reafirma en nosotros vocaciòn por la vida.
La contemplaciòn por demàs de la lozanìa de la infancia y las estrecheces y arrugas de la ancianidad, constituyendo la meditaciòn visual màs completa. Una nota de humildad para nuestras propias vidas que tendemos a disiparla y malgastarla, como si fuera para siempre, como si fuera de hierro.
Las cosas estan llamadas a suceder como sea.El tiempo de cada uno està previsto. El universo se tomò billones de billones de años para dejarnos ese granito de arena perdido en èl. Debidamente habitable y acondicionado para nosotros.
Infancia y ancianidad, puntos extremos de una idèntica unidad, que es la vida, veteada por los destellos de unos ojos rebosantes o apagados. Punto de llegada y punto de partida de la brizna existencial, a la que nos aferramos desesperadamente y con sobrada razòn, porque la vida es indiscutiblemente hermosa.
Hay sin embargo otra ancianidad esplendorosa, si es que, tan optimista calificativo, puede aplicàrsele a una edad que marca el fin. Ancianitas y viejitos atildados. Limpiecitos. En el disfrute pleno de sus facultades intelectivas. Siempre oportunos en el consejo, moderados en sus entretenciones, comprensivos, y sufridos en sus achaques, para no molestar demasiado a los demàs.
Esa ancianidad, asì, es fructìfera y ejemplarizadora. No se extralimitan, saben respetar para que sus años y canas sean adecuadamente respetados. Se saben ya personas mayores y no se ofenden si alguien, por ello, les gasta alguna broma. Se interesan por las cosas de hoy. Ponen en su justo lugar las cosas del ayer, las de su "època" sin lamentar demasiado que hayan pasado, asì como tambièn, sin privar que las han olvidado por completo, cosa que no se verìa bien en los màs jòvenes.
La vejez, como epìlogo de la vida, la resume. Cada vejete pone de manifiesto el tipo de vida que tuvo en sus años de juventud y adultez. A la desorganizaciòn y el desorden de vida, no puede seguirse una ancianidad alentadora ¿como? Si no se tuvo esa tradiciòn, no podrà improvisar a los ochenta años, ni soñarlo.
De una juventud y una adultez sana y morigerada por recta obligaciòn se sigue una vetustez placentera y equilibrada a pesar de que la vida y cùmulo de años se las traen.
EL ESPEJO
Vicente Gar-Mar S.J. publicò la primera ediciòn de sus "Sugerencias" en octubre del 1932. Todavìa estaba muy distante (cuatro años) la terrible guerra civil que devastò a España, pero quien sabe si en sus delirios y sueños preñados de premoniciones profèticas oìa sonar a lo lejos el redoble de sus tambores, las voces de mando de sus capitanes, el fulminante silbido de sus fusiles y ametralladoras fratricidas.
El 14 de abril de 1931, por segunda vez habìa triunfado la Repùblica. Aniceto Alcalà Zamora era proclamado presidente, Un año despuès, el año en que Vicente-Gar-Mar publica sus Sugerencias, las Derechas se embargan en una ofensiva opositora de tal magnitud que la guerra civil no tardarìa en venir. Entre tanto Gar-Mar pergeñaba:
..."El espejo es el cuadro que màs miradas recibe. Es una ventana donde se asoman mucho las ventaneras....Es la puerta a que se acercan màs "mendigos"...Es el reloj de señora màs angustioso, precisamente porque no se para...Es el confidente màs ìntimo en las edades de transiciòn...Es el instrumento que transforma los monòlogos en diàlogos."
-"El espejo, testigo oculto de tantas preguntas, de tantas sorpresas, de tantas miradas, de tantos ensayos, de tantas egolatrìas, es a veces tan dulce como la adulaciòn, a veces tan amargo como la verdad. Sin metàfora se puede decir de el que "habla en plata"
Su èxito industrial estriba parcialmente en la reflexiòn de la luz, y en la irrefleciòn de los hombres.
"¿Cuantos maridos envejecen antes de tiempo por el empeño que muestran sus mujeres en rejuvenecer fuera de tiempo?...
"Y què divorciante es el trànsito de la belleza gratuita a la belleza costosa, cuando el rostro se va convirtiendo en un museo de pintura y la cara se va haciendo....¡cara! En realidad, el espejo no representa las cosas presentes, sino las pasadas, pues el rayo de luz directo y reflejado, algùn tiempo debe invertir en recorrer su camino; y asì, siempre nos vemos màs jòvenes de lo que somos, y, sobre todo, ¿siempre se ven menos viejas de lo que son?...
"La estrellita denominada Alfa-àguila dista de nosotros quince años luz. Si el espejo estuviera en ella, las personas de cincuenta años se verìan de veinte. ¡Quien pudiera entonces esconder el original y pasearse en su imagen! "¿Por què se miran tanto al espejo?...
EXISTENCIA Y RUTINA
Existir es repetir. Vivir no fuera posible si de contìnuo no reiteràramos actos idènticos. Esa repeticiòn es tan insistente, rutinaria e igual que es imposible no terminar por hacer nuestros actos mecànicamente, y lo que es màs raro aùn amarlos, no encontrarlos tediosos. No poder estar sin ellos.
La vida es una sola, grande, maravillosa y diversificada rutina. Rutina que no es tediosa ni odiosa. Una rutina llena de fantasìa de la que jamàs nos cansamos porque la vida no cansa, bueno, casi nunca cansa.
Los actos repetitivos son bellos por dos razones: primero porque los actos humanos, sea cual fuera su naturaleza son idènticos y distintos a la vez. Son iguales pero tienen un saborcillo a variedad que personalmente nos parece un misterio. Segundo, porque es la esencia de ser...Ser es existir, y, en los humanos existir es vivir.
Nuestro universo de repeticiones es biològico y es intelectual. El biològico sigue un patròn genètico casi infinito, y, hasta ahora apenas conocido. Desde la conjunciòn del òvulo con el espermatozoide, se habràn de repetir billones de actos vitales invisibles, absolutamente indispensables para la vida, complicadìsimas, y en un silencio absoluto.
En el universo de nuestra capacidad cognoscitiva la inacabable repeticiòn, generarà la experiencia, engendrarà los conocimientos, la memoria, la atracciòn y la repulsiòn, los traumas y las gratificaciones.
Y no vamos a mencionar el campo de la filosofìa, el arte y la literatura en las que como un contrasentido se hacen creaciones, increìbles creaciones, en base a la repeticion de los mismos elementos de diferentes maneras dispuestos.
Como repeticiòn suena a rutina y a su vez lo rutinario es gris y cansòn, no alcanzamos a distinguir su aristocràtica luz, y, lo que sentimos ser bello no lo asociamos jamàs, por ignorancia, con el acto rutinario y repetitivo.
Repetimos actos, tenemos que repetir actos porque es imposible que hasta el màs mìnimo acontecer nuestro sea un hecho enteramente nuevo. Nunca terminarìamos de aprender y el gènero humano si no hubiera desaparecido ya, estarìa anquilosado en vias de extinciòn.
Cada generaciòn supondrìa un verdadero maratòn de novedades complicadìsimas que aprender para poder vivir. Estamos programados para hacer las mismas cosas con mìnimo de elementos y vaya si se hacen.
Observamos el caso del abecedario latino, 27 gràficas incluyendo las vocales, y las combinaciones son infinitas. La variedad de palabras no tienen fin, y no sòlo en castellano sino en el resto de las lenguas romances, en el propio latìn, y en las lenguas no romances pero que usan como inglès, alemàn, filandès, holandès....pero que usan las grafìas latinas.
Una eterna repeticiòn. Constante repeticiòn...Imperceptible repeticiòn. La primera ventaja de nuestra condiciòn de repetidores es el aval de experiencia que se và acumulando en cada uno...Experiencia en ambos planos, en el de la vida fìsica, y en la intelectual.Hay quienes no aprovechan esas experiencias, son los que tienen problemas para madurar.
Nuestro comportamiento invariablemente repetitivo y rutinario nos perfecciona, mejora, previene, e induce al progreso. Nunca nos cansamos de despertar saludables por las mañanas para entregarnos al trabajo...Ni constituye una rutina sentarnos tres veces al dìa alimentarnos. El macro-cosmos y el micro-cosmos estàn regidos por la constante de la repeticiòn. Se repite todo con verdadera unciòn, y esa constante, nos hace profundizar cada vez màs en la belleza de la vida. Pero hay repeticiones que son funestas como el caso de repetir errores en la vida personal y social.
El hombre como los pueblos estan uncidos al carromato de las repeticiones, y puede, y se da el error: y puede, y se dà la repeticiòn del error que es mas triste. Existir y repetir... vivir y reiterar.
Lo rutinario provoca nuestras protestas porque nos resulta cansòn, pero eso sòlo se refiere algunas rutinas de pacotilla, que si hartan, no, la rutina brillante de la existencia...
Fuente
http://filosofandoyotrascosas.blogspot.com/search/label/Reflexiones
Gracias totales
LA GENTE NUNCA ESTA CONFORME
Es un asunto comprobado, a la gente mientras mas le dan y mas consiguen, mas embroman y quieren.
De hecho, eso no està mal. Es lo màs lògico. Lo normal. Lo que debe esperarse, cuando de la naturaleza humana se trata. Si lo contrario fuera el comportamiento normal y corriente, los grandes progresos de la humanidad, de los que tan orgullosos y ufanados estamos, no existieran ni en pintura. Es todavìa en la sombria era de las cavernas. En el paleolìtico. Si el hombre se hubiera conformado con sòlo la vida que se le ha dado gratuitamente, y la chispa de la razòn, para estar consciente de esa vida, y de un modo primitivo disfrutarla, sin escudriñar, sin investigar, sin luchar por mejorar y cambiar el medio circundante. Sin superarse personalmente. Sin cambiar y transformar y acomodar lo que le circunda: Frio. Sed. Calor. Hambre. Pasiones. Enfermedades. El cielo. El fondo del Mar y la tierra, muy pìrricas fueran ahora las cosechas que tuvièramos, y eso que todavìa nos falta! Con todo, ahora ni hablar pudièramos de avances tècnicos y cientìficos. Ni soñar con los avances sociales. Ni pensar de la superaciòn humana. Es, no sòlo lògico como se ve, es materialmente necesario, querer mas, aspirar a màs, luchar por màs y màs. No conformarse. No suspirar y cerrar los ojos satisfechos, es algo que se nos impone como ley invariable de supervivencia. Por esa razòn es una tonterìa pretender que la gente estè conforme. En primer lugar no pueden estarlo porque las necesidades cambien con los tiempos. Ahora todo es màs complicado que hace cuarenta años atràs, y cuarenta años atràs todo era màs complicado que ha comienzos del S.XX En segundo lugar, asì como la vida biològica se transforma y complica sus exigencias; un niño de dìas, con leche tiene para alimentarse, a los 18 años eso tan simple no le basta como es evidente, para su alimentaciòn, asì, las sociedades y los pueblos, al paso de las dècadas y las centurias se transforman y se vuelven màs exigentes. Y en tercer lugar, el elemento polìtico que hace de las razones anteriores su abono favorito. Por eso no puede haber conformidad pura y simple.
SOBRE LA SENECTUD Y LA VIDA
Para algunos y algunas, la vida se les cumple en la màs cruda de las estrecheses y miseria.
La mugre campea en sus enfermizos cuerpos y camisas rotas, miradas opacas, indefinibles. Si no estàn descalzas las encallecidas plantas de sus pies, llevan a rastras calipsos o chancletas rotos. Un viejo palo de escoba les sirve de ayuda a sus dos piernas cansadas. Las articulaciones alteradas por la artritis. Rìgidez muscular, funcionamiento orgànico alterado. A todo esto a veces se una la ingesta de alchohol en exceso lo que hace mas lastimoso el cuadro de esa senectud seca, desamparada, sin la mas mìnima esperanza.
Ancianos acabados, hirsutos. Peinando, si es que alguna escasa pelambre capilar les queda, unas canas cenizas de puro sucio.
Van temblorosos y perdidos, desorientados en medio de un mundo que no es ahora, el que ellos vivieron. Un mundo hostil que los rechaza insensible. Desandan calles repletas de jòvenes y adultos de otras edades que no les conocen, ni lo desean, ni le miran a los ojos...
Pocas cosas hay tan sobrecogedoras como el rostro de un niño y de un anciano, sus ojos.
Son las playas extremas del viaje de la vida, que es tan breve y en el que paradòjicamente se puede hacer tanto. Nos reconforta mucho ver a los que van a comenzar esta carrera de avatares y sorpresas de la vida, y contemplar a los que van llegando a la meta, cansados y encorvados y llorosos y alucinantes. Me reconforta, decìa, y reafirma en nosotros vocaciòn por la vida.
La contemplaciòn por demàs de la lozanìa de la infancia y las estrecheces y arrugas de la ancianidad, constituyendo la meditaciòn visual màs completa. Una nota de humildad para nuestras propias vidas que tendemos a disiparla y malgastarla, como si fuera para siempre, como si fuera de hierro.
Las cosas estan llamadas a suceder como sea.El tiempo de cada uno està previsto. El universo se tomò billones de billones de años para dejarnos ese granito de arena perdido en èl. Debidamente habitable y acondicionado para nosotros.
Infancia y ancianidad, puntos extremos de una idèntica unidad, que es la vida, veteada por los destellos de unos ojos rebosantes o apagados. Punto de llegada y punto de partida de la brizna existencial, a la que nos aferramos desesperadamente y con sobrada razòn, porque la vida es indiscutiblemente hermosa.
Hay sin embargo otra ancianidad esplendorosa, si es que, tan optimista calificativo, puede aplicàrsele a una edad que marca el fin. Ancianitas y viejitos atildados. Limpiecitos. En el disfrute pleno de sus facultades intelectivas. Siempre oportunos en el consejo, moderados en sus entretenciones, comprensivos, y sufridos en sus achaques, para no molestar demasiado a los demàs.
Esa ancianidad, asì, es fructìfera y ejemplarizadora. No se extralimitan, saben respetar para que sus años y canas sean adecuadamente respetados. Se saben ya personas mayores y no se ofenden si alguien, por ello, les gasta alguna broma. Se interesan por las cosas de hoy. Ponen en su justo lugar las cosas del ayer, las de su "època" sin lamentar demasiado que hayan pasado, asì como tambièn, sin privar que las han olvidado por completo, cosa que no se verìa bien en los màs jòvenes.
La vejez, como epìlogo de la vida, la resume. Cada vejete pone de manifiesto el tipo de vida que tuvo en sus años de juventud y adultez. A la desorganizaciòn y el desorden de vida, no puede seguirse una ancianidad alentadora ¿como? Si no se tuvo esa tradiciòn, no podrà improvisar a los ochenta años, ni soñarlo.
De una juventud y una adultez sana y morigerada por recta obligaciòn se sigue una vetustez placentera y equilibrada a pesar de que la vida y cùmulo de años se las traen.
EL ESPEJO
Vicente Gar-Mar S.J. publicò la primera ediciòn de sus "Sugerencias" en octubre del 1932. Todavìa estaba muy distante (cuatro años) la terrible guerra civil que devastò a España, pero quien sabe si en sus delirios y sueños preñados de premoniciones profèticas oìa sonar a lo lejos el redoble de sus tambores, las voces de mando de sus capitanes, el fulminante silbido de sus fusiles y ametralladoras fratricidas.
El 14 de abril de 1931, por segunda vez habìa triunfado la Repùblica. Aniceto Alcalà Zamora era proclamado presidente, Un año despuès, el año en que Vicente-Gar-Mar publica sus Sugerencias, las Derechas se embargan en una ofensiva opositora de tal magnitud que la guerra civil no tardarìa en venir. Entre tanto Gar-Mar pergeñaba:
..."El espejo es el cuadro que màs miradas recibe. Es una ventana donde se asoman mucho las ventaneras....Es la puerta a que se acercan màs "mendigos"...Es el reloj de señora màs angustioso, precisamente porque no se para...Es el confidente màs ìntimo en las edades de transiciòn...Es el instrumento que transforma los monòlogos en diàlogos."
-"El espejo, testigo oculto de tantas preguntas, de tantas sorpresas, de tantas miradas, de tantos ensayos, de tantas egolatrìas, es a veces tan dulce como la adulaciòn, a veces tan amargo como la verdad. Sin metàfora se puede decir de el que "habla en plata"
Su èxito industrial estriba parcialmente en la reflexiòn de la luz, y en la irrefleciòn de los hombres.
"¿Cuantos maridos envejecen antes de tiempo por el empeño que muestran sus mujeres en rejuvenecer fuera de tiempo?...
"Y què divorciante es el trànsito de la belleza gratuita a la belleza costosa, cuando el rostro se va convirtiendo en un museo de pintura y la cara se va haciendo....¡cara! En realidad, el espejo no representa las cosas presentes, sino las pasadas, pues el rayo de luz directo y reflejado, algùn tiempo debe invertir en recorrer su camino; y asì, siempre nos vemos màs jòvenes de lo que somos, y, sobre todo, ¿siempre se ven menos viejas de lo que son?...
"La estrellita denominada Alfa-àguila dista de nosotros quince años luz. Si el espejo estuviera en ella, las personas de cincuenta años se verìan de veinte. ¡Quien pudiera entonces esconder el original y pasearse en su imagen! "¿Por què se miran tanto al espejo?...
EXISTENCIA Y RUTINA
Existir es repetir. Vivir no fuera posible si de contìnuo no reiteràramos actos idènticos. Esa repeticiòn es tan insistente, rutinaria e igual que es imposible no terminar por hacer nuestros actos mecànicamente, y lo que es màs raro aùn amarlos, no encontrarlos tediosos. No poder estar sin ellos.
La vida es una sola, grande, maravillosa y diversificada rutina. Rutina que no es tediosa ni odiosa. Una rutina llena de fantasìa de la que jamàs nos cansamos porque la vida no cansa, bueno, casi nunca cansa.
Los actos repetitivos son bellos por dos razones: primero porque los actos humanos, sea cual fuera su naturaleza son idènticos y distintos a la vez. Son iguales pero tienen un saborcillo a variedad que personalmente nos parece un misterio. Segundo, porque es la esencia de ser...Ser es existir, y, en los humanos existir es vivir.
Nuestro universo de repeticiones es biològico y es intelectual. El biològico sigue un patròn genètico casi infinito, y, hasta ahora apenas conocido. Desde la conjunciòn del òvulo con el espermatozoide, se habràn de repetir billones de actos vitales invisibles, absolutamente indispensables para la vida, complicadìsimas, y en un silencio absoluto.
En el universo de nuestra capacidad cognoscitiva la inacabable repeticiòn, generarà la experiencia, engendrarà los conocimientos, la memoria, la atracciòn y la repulsiòn, los traumas y las gratificaciones.
Y no vamos a mencionar el campo de la filosofìa, el arte y la literatura en las que como un contrasentido se hacen creaciones, increìbles creaciones, en base a la repeticion de los mismos elementos de diferentes maneras dispuestos.
Como repeticiòn suena a rutina y a su vez lo rutinario es gris y cansòn, no alcanzamos a distinguir su aristocràtica luz, y, lo que sentimos ser bello no lo asociamos jamàs, por ignorancia, con el acto rutinario y repetitivo.
Repetimos actos, tenemos que repetir actos porque es imposible que hasta el màs mìnimo acontecer nuestro sea un hecho enteramente nuevo. Nunca terminarìamos de aprender y el gènero humano si no hubiera desaparecido ya, estarìa anquilosado en vias de extinciòn.
Cada generaciòn supondrìa un verdadero maratòn de novedades complicadìsimas que aprender para poder vivir. Estamos programados para hacer las mismas cosas con mìnimo de elementos y vaya si se hacen.
Observamos el caso del abecedario latino, 27 gràficas incluyendo las vocales, y las combinaciones son infinitas. La variedad de palabras no tienen fin, y no sòlo en castellano sino en el resto de las lenguas romances, en el propio latìn, y en las lenguas no romances pero que usan como inglès, alemàn, filandès, holandès....pero que usan las grafìas latinas.
Una eterna repeticiòn. Constante repeticiòn...Imperceptible repeticiòn. La primera ventaja de nuestra condiciòn de repetidores es el aval de experiencia que se và acumulando en cada uno...Experiencia en ambos planos, en el de la vida fìsica, y en la intelectual.Hay quienes no aprovechan esas experiencias, son los que tienen problemas para madurar.
Nuestro comportamiento invariablemente repetitivo y rutinario nos perfecciona, mejora, previene, e induce al progreso. Nunca nos cansamos de despertar saludables por las mañanas para entregarnos al trabajo...Ni constituye una rutina sentarnos tres veces al dìa alimentarnos. El macro-cosmos y el micro-cosmos estàn regidos por la constante de la repeticiòn. Se repite todo con verdadera unciòn, y esa constante, nos hace profundizar cada vez màs en la belleza de la vida. Pero hay repeticiones que son funestas como el caso de repetir errores en la vida personal y social.
El hombre como los pueblos estan uncidos al carromato de las repeticiones, y puede, y se da el error: y puede, y se dà la repeticiòn del error que es mas triste. Existir y repetir... vivir y reiterar.
Lo rutinario provoca nuestras protestas porque nos resulta cansòn, pero eso sòlo se refiere algunas rutinas de pacotilla, que si hartan, no, la rutina brillante de la existencia...
Fuente
http://filosofandoyotrascosas.blogspot.com/search/label/Reflexiones
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