No es para que armen bardo, lo pongo porque me reí con ésta nota de la Voz del Interior:
Pelotazo al vacío
Los goles que Riquelme apenas festeja
Con la Copa América en plena disputa, y con Argentina clasificada a cuartos de final después de la contundente victoria del lunes sobre Colombia, una nube oscura se estacionó sobre el ánimo festivo pueblo argentino. Fue algo que se vio en la cancha y que preocupó: Juan Román Riquelme festejó con menos entusiasmo que lo habitual los goles que les convirtió a los colombianos.
Del "topito" a la inexpresividad. Si bien "Romy" es incapaz de ensayar una triple mortal invertida, realizar una "caminata lunar" o girar como un trompo sobre su cabeza para festejar un gol, al menos se esperaba un "topito" dedicado a aquellos que dicen que en la selección corre mucho menos que en Boca. Por el contrario, se le notaba un cierto tono de pesadumbre, abatimiento y hasta de culpa a raíz de las caídas del arco defendido por Calero.
De la duda se pasó a la preocupación: ¿alguien dijo algo sobre "Romy" que le cayó mal a su mamá? ¿estará a punto de dejar la selección de nuevo para evitarle nuevos disgustos a la viejecita que todavía le teje bufandas en su antiguo telar bajo la higuera?
El aporte esclarecedor de la ciencia. La explicación, y la tranquilidad, llegó a partir de un comunicado que emitió la AFA, que puso en claro la situación: en otra vida, Juan Román Riquelme fue colombiano, y en su subconsciente guarda cálidos recuerdos de aquellos años en los que se llamaba Juan Valdez, y pasaba sus días en los cafetales del departamento de Caldas. Fue una vida dura, pero logró progresar gracias a la ayuda de su burro que, cargado con alforjas, le ayudaba a trasladar su producción de café hasta Manizales donde la vendía grano por grano para poder alimentar a sus 26 hijos.
Después de su muerte como colombiano, Román reencarnó en un tibetano, etapa de la que no guarda muy buenos recuerdos a raíz de un traumático encuentro con el abominable hombres de las nieves en la época de celo del espécimen. Finalmente, su última reencarnación se produjo en el conurbano bonaerense.
Queda un espacio vacío. Pero mientras se juega la Copa América, el fútbol doméstico sigue tratando de digerir la ausencia total de hinchas visitantes en las canchas de la Primera B Nacional, una decisión que podría extenderse a otras divisiones del fútbol afista. Por lo pronto ya han comenzado a organizarse grupos de autoayuda para tratar de brindar contención a los hinchas visitantes los domingos, y equipos interdisciplinarios integrados por psiquiatras, sociólogos y zoólogos empiezan a movilizarse para someter a tratamiento inmediato a los hinchas visitantes que sean encontrados deambulando sin rumbo por las calles los días de partido.
El síndrome del visitante. Estos simpatizantes serán llevados a un albergue especial que dependerá del "Patronato del Hincha Visitante", donde serán alimentados, cuidados y medicados, hasta que sean autorizados a volver con sus familias, si es que sus familias los reciben.
Los especialistas sostienen que los hinchas visitantes deberán recibir una terapia similar a la que se aplicó sobre los veteranos de Vietnam. Es común que despierten de noche completamente exaltados y transpirados, gritando goles, insultando o arrojando el velador o el control remoto contra imaginarios enemigos. Otra conducta típica del hincha visitante es subir a los colectivos sin pagar cuando van al trabajo, desplegar una bandera del equipo en la ventanilla y dedicarse a cantar estribillos todo el viaje, lo que genera el rechazo del resto de los pasajeros. "Debemos evitar que sean discriminados, lo que ahora sigue es un trabajo muy duro para reintegrar al hincha visitante en la sociedad", aseguran con preocupación desde el Inadi. Y agregan que es una tarea que debe involucrar a todos los argentinos.
http://www2.lavoz.com.ar/07/07/04/secciones/deportes/nota.asp?nota_id=87380
Edit: cerrado por que se armo lio.
Pelotazo al vacío
Los goles que Riquelme apenas festeja
Con la Copa América en plena disputa, y con Argentina clasificada a cuartos de final después de la contundente victoria del lunes sobre Colombia, una nube oscura se estacionó sobre el ánimo festivo pueblo argentino. Fue algo que se vio en la cancha y que preocupó: Juan Román Riquelme festejó con menos entusiasmo que lo habitual los goles que les convirtió a los colombianos.
Del "topito" a la inexpresividad. Si bien "Romy" es incapaz de ensayar una triple mortal invertida, realizar una "caminata lunar" o girar como un trompo sobre su cabeza para festejar un gol, al menos se esperaba un "topito" dedicado a aquellos que dicen que en la selección corre mucho menos que en Boca. Por el contrario, se le notaba un cierto tono de pesadumbre, abatimiento y hasta de culpa a raíz de las caídas del arco defendido por Calero.
De la duda se pasó a la preocupación: ¿alguien dijo algo sobre "Romy" que le cayó mal a su mamá? ¿estará a punto de dejar la selección de nuevo para evitarle nuevos disgustos a la viejecita que todavía le teje bufandas en su antiguo telar bajo la higuera?
El aporte esclarecedor de la ciencia. La explicación, y la tranquilidad, llegó a partir de un comunicado que emitió la AFA, que puso en claro la situación: en otra vida, Juan Román Riquelme fue colombiano, y en su subconsciente guarda cálidos recuerdos de aquellos años en los que se llamaba Juan Valdez, y pasaba sus días en los cafetales del departamento de Caldas. Fue una vida dura, pero logró progresar gracias a la ayuda de su burro que, cargado con alforjas, le ayudaba a trasladar su producción de café hasta Manizales donde la vendía grano por grano para poder alimentar a sus 26 hijos.
Después de su muerte como colombiano, Román reencarnó en un tibetano, etapa de la que no guarda muy buenos recuerdos a raíz de un traumático encuentro con el abominable hombres de las nieves en la época de celo del espécimen. Finalmente, su última reencarnación se produjo en el conurbano bonaerense.
Queda un espacio vacío. Pero mientras se juega la Copa América, el fútbol doméstico sigue tratando de digerir la ausencia total de hinchas visitantes en las canchas de la Primera B Nacional, una decisión que podría extenderse a otras divisiones del fútbol afista. Por lo pronto ya han comenzado a organizarse grupos de autoayuda para tratar de brindar contención a los hinchas visitantes los domingos, y equipos interdisciplinarios integrados por psiquiatras, sociólogos y zoólogos empiezan a movilizarse para someter a tratamiento inmediato a los hinchas visitantes que sean encontrados deambulando sin rumbo por las calles los días de partido.
El síndrome del visitante. Estos simpatizantes serán llevados a un albergue especial que dependerá del "Patronato del Hincha Visitante", donde serán alimentados, cuidados y medicados, hasta que sean autorizados a volver con sus familias, si es que sus familias los reciben.
Los especialistas sostienen que los hinchas visitantes deberán recibir una terapia similar a la que se aplicó sobre los veteranos de Vietnam. Es común que despierten de noche completamente exaltados y transpirados, gritando goles, insultando o arrojando el velador o el control remoto contra imaginarios enemigos. Otra conducta típica del hincha visitante es subir a los colectivos sin pagar cuando van al trabajo, desplegar una bandera del equipo en la ventanilla y dedicarse a cantar estribillos todo el viaje, lo que genera el rechazo del resto de los pasajeros. "Debemos evitar que sean discriminados, lo que ahora sigue es un trabajo muy duro para reintegrar al hincha visitante en la sociedad", aseguran con preocupación desde el Inadi. Y agregan que es una tarea que debe involucrar a todos los argentinos.
http://www2.lavoz.com.ar/07/07/04/secciones/deportes/nota.asp?nota_id=87380
Edit: cerrado por que se armo lio.