Lo hago de nuevo porque salio cortado, ahora lo dividí en 2 partes asi sale completo
Historias Previas al Mundial
Políticas
Todo es histeria
Cuando la señora María Estela Martínez de Perón heredó el trono presidencial argentino, debido al fallecimiento del general Juan Domingo Perón, tuvo que atender algunas pequeñas cuestiones referidas al Campeonato del Mundo que se iba a organizar en ese país, el por entonces poderoso ministro José López Rega , interfirió activamente en lo que respecta a la organización del torneo, tanto es así que el 12 de mayo de 1974 firmó un decreto para designar una Comisión de Apoyo al Mundial.
Aquel decreto incluía una cláusula, bastante sospechosa por cierto, que decía lo siguiente: “Exceptúense por un plazo de noventa días a partir de la firma del presente, de las disposiciones establecidas por el decreto 5720/72, Régimen de las Contrataciones del Estado, las compras que en función de los considerandos del presente deban realizarse, autorizándose a la Comisión la concertación de compras directas, cualquiera fuere su monto”. En esa época se designaron las cuatro subsedes: Mar del Plata, Córdoba, Rosario y Mendoza.
Al tomar el poder los militares, el 24 de marzo de 1976, le dirigieron mas atención al tema y edificaron la asociación mas terrible entre política y deporte de la historia del país, ya que la copa del ´78 se disputó en el marco de una dictadura particularmente salvaje.
Comienza la etapa mas negra de la Argentina
El 24 de marzo de 1976, la selección nacional se encontraba realizando una gira internacional en el este de Europa, cuando el ex relator de fútbol José María Muñoz desde Buenos Aires, le comunicó la noticia al presidente de la delegación argentina, Pedro Orgambide, diciéndole que por suerte no había desgracias personales ni derramamientos de sangre, con esa tan particular forma que tenía de ver a los militares “el gordo” Muñoz.
Al conocer la noticia, algunos jugadores como Héctor Scotta y Mario Alberto Kempes (quién rompió en llantos al conocer la toma del poder de los militares) querían regresar al país, pero finalmente se optó por disputar el partido contra la selección de Polonia a la cual vencieron por 2 a 1.
LLegan las adhesiones
Un día después del derrocamiento del gobierno democrático y constitucional se recibieron las primeras adhesiones del deporte internacional, el presidente de la Confederación Brasileña de Deportes (C.B.D.), el almirante Helenio Nunes, declaró: “ Tal vez sea la mejor garantía de la Copa del Mundo en Argentina ”.
El 26 de Marzo del ´76 arribó a Buenos Aires una comisión de la F.I.F.A. para inspeccionar las obras realizadas en vistas al mundial, el encargado de dicha inspección era Hermann Neuberger, SS en los tiempos de Adolf Hitler, quien luego dijo: “ El cambio de gobierno no tiene nada que ver con el mundial. Somos gente de fútbol y no políticos ”.
Dos días mas tarde, el propio presidente de la F.I.F.A., Joao Havelange, decía: “... la Argentina está ahora mas apta que nunca para organizar el mundial. ”.
Mientras que Massera insistía: " La realización del torneo mostrará al mundo que la Argentina es un país confiable, capaz de grandes emprendimientos, y ayudará a contrarrestarlos pronunciamientos en contra que nos llueven desde todo el planeta ."
Durante el torneo se realizaron mas de quince ataques militares, desaparecieron al menos cuatro miembros del Partido Comunista argentino, explotaron bombas en varios puntos del país y la policía le lanzó gases lacrimógenos a unos fieles que salían de una iglesia luego de la celebración de la misa por el cuarto aniversario de la muerte del ex presidente argentino Juan Domingo Perón.
Algunos pocos periodistas coherentes
A pesar de tanto periodismo camaleónico existente en tiempos de la dictadura militar, un ejemplo claro de disconformismo, coherencia y sabiduría lo dio uno de los mejores reporteros que parió nuestra patria, Dante Panzeri, cuando declaró: “... El Mundial del ´78 no se debiera realizar en Argentina por las mismas que un hombre que no tiene dinero para ponerle nafta a un Ford T no debe comprarse un Torino. Si lo hace es porque a alguien le está robando...Todos los orígenes doméstico-infantiles de nuestros acostumbramientos a vivir afanándonos a nosotros mismos, determinan que queramos hacer el Mundial del ´78, aún a sabiendas que nos va a ir muy mal, especialmente si lo ganamos. Porque lo vamos a ganar al estilo del Martín Fierro y el viejo Vizcacha, o de Bairoleto y el “Pibe Cabeza”, delincuentes comunes con los que ya tenemos fabricado el mito de la delincuencia bondadosa, que también apoya el acostumbramiento nacional a robarnos a nosotros mismos... ”, visionario, profeta, consciente, llámenlo como más les guste, Panzeri publicó éstas líneas en la revista “Chau Pinela”, en noviembre del ´75.
Filosofía barata y zapatos de goma
Cuando en 1976 los militares accedieron al poder, no se molestaron de despedir al entrenador “zurdito” de la selección argentino, ya que el mismo no solo no molestaba, sino que incluso le resultó muy agradable el despótico comunicado dictado “off the record” que prohibía expresamente la posibilidad de criticar tanto al director técnico como a las actuaciones del seleccionado nacional.
Varios años más tarde, durante un gobierno democrático lógicamente, “el César”, recordaba su visión de la historia: “... Alfredo Cantilo – el presidente de la A.F.A. por ese entonces – confesó algo que nunca me había comentado. Dijo que una vez por mes desde arriba le pedían mi cabeza porque los servicios no desconocían mi afiliación política. Y él me siguió respaldando en un momento muy complicado. Porque yo era afiliado al Partido Comunista. Y lo sigo siendo, porque no le di de baja. Incluso había sido fiscal de mesa por el PC en la elección presidencial de 1958 ... En la etapa previa al mundial, consulté a Florindo Moretti, miembro del Comité Central del Partido Comunista, para que me oriente sobre si debía seguir al frente de la selección nacional. Recuerdo que para llegar hasta él, me bajaron y subieron de cuatro o cinco autos hasta llegar a un domicilio provisorio que tenía en Olivos. Y me aconsejó que siguiera. Que la lucha armada iba por otro lado. Que lo mío era desarrollar el trabajo como técnico y utilizar en la medida de las posibilidades esa tribuna pública para darle una alegría al pueblo argentino ...”.
Joao Saldanha, ex director técnico del seleccionado brasileño en vísperas del mundial de México ´70, el cual se vió obligado a renunciar por presiones del gobierno defacto de su país, que le querían imponer un jugador, recordaba: “... Yo le decía: César, los militares te están usando, pero él me respondía que no había problemas, que los tenía controlados ...”.
Las idas y vueltas de las convocatorias
Las convocatorias realizadas por el entrenador en vistas de los amistosos faltando dos años para comenzar el mundial, fueron un serio problema para el D.T. y para varios de los mejores jugadores argentinos.
El Club Atlético River Plate venía de cumplir una excepcional campaña local en 1975 (luego de dieciocho años sin conseguir logro alguno) y por ese motivo, César Luis Menotti, decidió convocar a gran parte del plantel riverplatense (cinco jugadores: Ubaldo Matildo Fillol, Daniel Alberto Passarella, Juan José López, Norberto Osvaldo Alonso y Leopoldo Jacinto Luque) para disputar algunos cotejos amistosos.
Pero los dirigentes “millonarios”, no prestaron a sus deportistas ya que éstos debían disputar la Copa Libertadores de América.
El entrenador inmediatamente optó por no volver a convocarlos, hasta que Passarella y Luque decidieron tener una charla a solas con el entrenador, en una parrilla de Barrio Norte, en la cual el director técnico volvió a convocarlos.
Pero la situación de Fillol, Alonso y López, quienes renunciaron juntos a la selección nacional a mediados del ´76, seguía siendo la misma, Menotti siguió con la misma tesitura hasta que los dos primeros jugadores le fueron impuestos por el Vicealmirante Carlos Lacoste ya en 1978. J. J. López recodaría años más tarde: “ Quizás en ese momento me equivoqué en no juntarme a tomar un café con la persona indicada y explicarle porqué había tomado esa decisión ...”.
Con referencia a ambos jugadores seleccionados por el marino presidente del Ente Autárquico Mundial ´78 (E.A.M.), el mediocampista sólo pudo disputar algunos minutos y luego se lesionó, no pudiendo volver a jugar el torneo, mientras que el portero no tuvo el mismo apoyo por parte del técnico, que el resto de sus compañeros, así lo recuerda: “... cuando terminaba cada partido del Mundial, Menotti se paraba en la boca del túnel y se abrazaba con todos los jugadores menos conmigo ...”.
Un caso similar ocurrió con tres jugadores de Boca Juniors: el arquero Hugo Orlando Gatti, Roberto Mouzo y “El Tano” Pernía.
La puerta chofer
No todos los jugadores argentinos se desvivían por estar afectados a la selección nacional argentina, ya que en 1977, Jorge Carrascosa desistió de ponerse la camiseta celeste y blanca argumentando: “ Yo no quiero ser de ninguna manera un instrumento de la dictadura militar ”.
Dinero por todo
Un año antes de comenzado el torneo, poco se había avanzado en la infraestructura de el campeonato.
El torneo, en un principio, le costaría a la Argentina una inversión de 70 millones de dólares, Eduardo Rafael Videla, el presidente por ese entonces, despreocupado, anunció que por más que costase 100 millones se realizará de todas formas.
El costo, una vez finalizado el torneo ascendió a 800 millones de dólares, en un país que sufría enormes carencias en materia de previsión, salud y educación. Incluso el por ese entonces Ministro de Economía Martinez de Hoz, se animó a cuestionar los gastos aduciendo: "hay muchas cosas que arreglar antes", pero obviamente nadie escuchó la única cosa coherente que dijo en su vida.
Años más tarde el gobierno militar anunció que el E.A.M. gastó 28.700.000 pesos argentinos en la construcción y remodelación de estadios, sin embargo el organismo habría recibido un total de 44.100.000 pesos, ignorándose el destino final de 15.400 millones de pesos argentinos y de las ganancias de los derechos de explotación mediante la publicidad y televisación del torneo.
Años más tarde se supo que los grandes gastos del E.A.M. se basaron en parte en la sobre facturación de las semillas que se utilizaron para cultivar el césped del estadio Monumental y del suntuoso alquiler que se abonó por novecientas máquinas de escribir, para el sector de prensa, cuando hubieran costado más baratas comprarlas.
A pesar de la gran cantidad de dinero gastado, a la empresa encargada de realizar la renovación de cuatro de los cinco estadios a reparar, nunca le abonaron ni un centavo, el por entonces propietario de dicha compañía, Ricardo Petracca declaró: “... las cosas estaban arregladas para que otras empresas y como a la mía no pudieron sacarle las obras, después me hicieron pagar las consecuencias. No me pagaron un solo peso. En el Mundial se gastó una fortuna que nunca se pudo determinar con exactitud. No deben existir otros casos similares... ”.
En resumen el Mundial de fútbol del ´78, sumado a otros factores notablemente menores, hicieron duplicar la deuda externa en un término de dos años.
Poco más de veinte años después, (el 7 de diciembre de 1998, mas precisamente) en una cena conmemoratoria al logro obtenido por la selección argentina, el que en ese entonces era el entrenador de aquél conjunto, César Luis Menotti, les dijo a sus ex dirigidos: “... Ustedes jugaron un partido a beneficio de la Selección Nacional, ya como Campeones del Mundo, sin cobrar un peso. Jugaron contra el resto del mundo, contra futbolistas de primera categoría. Con la recaudación de ese partido, le dimos a la A.F.A. un cheque de un millón de dólares, para la construcción de un complejo de entrenamiento y concentración exclusivo para las selecciones nacionales, que en esos años andaban pidiendo cualquier cancha para poder entrenar. Siete u ocho años mas tarde se construyó, en Ezeiza, por 300 mil dólares ”. ¿ Y los 700.000 restantes “Flaco”?.
Libertad de opinión
Acerca la prohibición de criticar a la selección nacional, Carlos Salvador Bilardo, director técnico de la selección argentina desde finales del ´82 hasta mediados del '90, declaraba años después: “ Menotti se olvidó de que dos meses antes del Mundial ´78, salió un decreto de los militares que prohibía hablar mal de la Selección y del técnico. ”.
Sobre la prohibición de hablar mal de la selección, Osvaldo Ardizzone, maestro del periodismo deportivo argentino recordaba: “ Allá por los umbrales del ´78, fui contratado por Canal 9 para intervenir en las transmisiones de aquel “trascendental evento”. Recuerdo que, en una oportunidad, el interventor – representante de las Fuerzas Armadas – convocó a los periodistas integrantes del programa en su despacho para informarnos que, por disposición de P.E.N., no se debía criticar al señor César Luis Menotti por tratarse de un funcionario del Proceso... ”.
Sobre la misma prohibición recordaba el periodista Eduardo Aliverti: “ en la época del Mundial no se podían hacer críticas, ni siquiera sociológicas, y los periodistas especializados tenían prohibido hablar mal de la selección de fútbol desde el punto de vista técnico... ”.
El capitán de navío, Felipe Scardilli, quién durante el Mundial oficiaba de interventor de Radio El Mundo, consideraba ofensivo que un periodista de su emisora señalara aspectos negativos sobre la organización del campeonato o criticara aspectos de juego o el desempeño de la selección nacional.
Prensa mas papista que el Papa
Cierto es que regía una prohibición sobre le realización de críticas a la selección, y que los medios de comunicación se encontraban dominados por los militares, pero hubo algunos periodistas que se pasaron de correctos, y por medio de sus notas querían convencer a los lectores que todas las campañas de los derechos humanos eran “antiargentinas”, y que lo único que deseaban lograr era destruir la maravillosa armonía de aquellos años y quitarnos la posibilidad de organizar el Mundial.
Medios escritos que aprovechando la ocasión del torneo a organizarse en el país, utilizaban sus palabras para exaltar a la gente contra los periodistas extranjeros.
Por ejemplo, la revista “ El Gráfico ”, la revista dedicada al deporte más antigua de la Argentina, bajaba línea desde su número del 30 de Marzo del ´78: “... que la verdadera Argentina, tan malintencionadamente distorsionada en algunos países, sea bien conocida y comprendida ...”.
El mismo medio, el 6 de Junio del mismo año, con el Mundial ya empezado, publicaba lo siguiente: “... Para los de afuera, para todo ese periodismo insidioso y malintencionado que durante meses montó una campaña de mentiras acerca de la Argentina, éste certamen le está revelando al mundo la realidad de nuestro país y su capacidad de hacer, con responsabilidad y bien, cosas importantes... Para los de adentro, para los descreídos que teníamos en nuestra propia casa, estamos seguros de que el Mundial ha servido para sacudirlos, emocionarlos y enorgullecerlos. Un país como el nuestro tan golpeado y tan caído después de las duras experiencias pasadas, se está demostrando a sí mismo sus enormes posibilidades de realización. Y esto no tiene nada que ver con los resultados futbolísticos. Argentina ya ganó su Mundial ...”.
El diario “ La Nación ”, en una editorial publicada el 20 de Junio de 1978, faltando menos de una semana para concluir la copa, exponía lo siguiente: “... que la insignia gloriosa de Belgrano cubra con sus colores el ámbito entero del país, agitada por el fervor que ansía verla ondear airosa en el mástil mayor del escenario en el que se pondrá término al certamen deportivo que viene librándose. Tantos miles y miles de banderas y escarapelas como las que engalanan los edificios y las vidrieras de las comercios, flamean en los automóviles y lucen gallardas en los pechos de los niños y las personas mayores, constituyen mucho más que la expresión de júbilo popular del momento o de la adhesión exaltada al seleccionado nacional ...”.
Mucho más expresa fue la revista “ Para Ti ”, la cual en Abril del ´78, publicaba una nota bajo el título “ Defienda su Argentina ”, que entre otras cosas, decía lo siguiente: “... Casi no pasa un día sin que algún diario, o revista, o canal de televisión europeo, aluda directamente a la situación de nuestro país. Denuncian presuntos atropellos a los derechos humanos. Intentan sabotear, con mentiras infantiles, la realización del Mundial de fútbol. Publican listas falsas de supuestos detenidos y torturados. Nadie puede ser tan ingenuo como para pretender que la Argentina atraviesa una etapa idílica de su historia. Pero nadie, tampoco, puede ser ingenuo como para no advertir la falta de espontaneidad de una campaña que sólo persigue difundir una imagen tramposa de nuestra realidad (...) Vamos a demostrarles a la Argentina de hoy, a un país que está empeñado en defender la paz que tanto le costó ganar ...”.
El diario “ Clarín ” en su edición del 18 de Junio del ´78, también durante el torneo, publicaba lo siguiente: “... El fervor nacional, apoyado en el culto al deporte popular por excelencia, se apoya en ésta circunstancia en el deseo manifestado por la hinchada en las tribunas, por el pueblo en general en las calles, el periodismo – especializado o no – en las nutridas columnas aparecidas en los órganos de prensa de éstos días y expresado en otros medios de comunicación, de exhibir ante el mundo entero una imagen adecuada de la Argentina ...”.
El mismo medio de comunicación, publicó el 26 de Junio de 1978, con el mundial ya finalizado, lo siguiente: “... Éste deporte tenía la ventaja adicional de concentrar la atención mundial, permitiendo borrar a la vez imágenes falaces que se propalan sobre nuestro país en el exterior, y las propias sensaciones, interiorizadas de quietismo o incapacidad ...”.
Catorce años más tarde, Ricardo Alfieri, reportero gráfico de Editorial Atlántida y de la revista “ El Gráfico ” más precisamente, se excusaba sobre el Mundial organizado por Argentina: “ Un Mundial signado por la incertidumbre política. Los periodistas extranjeros tenían más conocimientos que los locales sobre la represión. La alegría de la gente fue “fabricada” por la publicidad oficial ”.
Como Lacoste se abrió paso y llegó a donde quería
El salvajismo no tenía como único enemigo a los jóvenes revolucionarios, sino que incluso también los militares actuaron ferozmente en sus propias internas, tanto fue así que la Junta Militar de Videla, Massera y Agosti había designado al general Omar Actis al frente del Ente Autárquico Mundial ´78 (E.A.M.), una tarea que debía compartir con el almirante Carlos Alberto Lacoste como su segundo.
Ambos comenzaron a trabajar el 6 de julio, pero a mediados de agosto, la relación entre los dos ya se había desgastado (entre otras cosas, Actis se oponía a implantar la televisión en color y a construir tres nuevos estadios) lo suficiente como para que Actis decidiera despedir a Lacoste del E.A.M.
Pero Actis, el 19 de agosto de 1976 a las 9 y 30 de la mañana fue asesinado cuando abandonaba su casa en la localidad de Wilde, provincia de Buenos Aires, (curiosamente dos días antes de una conferencia de prensa donde iría a presentar su proyecto) en un atentado adjudicado a los Montoneros (grupo extremista revolucionario que se encontraba diametralmente opuesto al gobierno defacto), aunque con el transcurrir de los años, los servicios de inteligencia del Ejército Argentino sospecharon que correspondió a un comando de la E.S.M.A.
Con lo cual Lacoste, no se hizo cargo del E.A.M.´78, porque del mismo se hizo cargo el general Antonio Merlo, quien poseía la cualidad de realizar todo lo que Lacoste le ordenaba.
De ahí en adelante la persona que tuvo mayor participación activa en el manejo de los fondos destinados a la organización fue el vicepresidente del E.A.M. ´78, Lacoste, que además comenzó una promisoria carrera en la F.I.F.A., como asesor de finanzas, y vicepresidente, bajo el ala protectora de Joao Havelange.
En esa época se arreglaron y pintaron las calles, se tapiaron las villas miserias de forma tal que el turista no las pueda ver. En definitiva, en vez de solucionar los problemas intentaron “esconder la basura debajo de la alfombra”, y cuando pongo ésta frase no lo tomen como una comparación sinó como una frase hecha más, porque la verdadera basura eran los propios gobernantes de esa época.
Munich = Buenos Aires
Los periodistas alemanes mas experimentados confesaron que el mundial del ´78 les recordaba a los Juegos Olímpicos del ´36, que Adolf Hitler, había celebrado con mucho esmero en Berlín, Alemania.
Un prestigioso periodista francés, llamado Alain Fontain, había escrito un artículo titulado “ El Mundial tiene plomo bajo las alas ”.
Los medios de comunicación tenían expresamente prohibido criticar a los jugadores o a cualquier integrante del cuerpo técnico y mucho menos explicarle a los jugadores holandeses donde quedaban los campos de concentración, como le preguntó Resenbrink a un popular periodista televisivo argentino.
En la portada de la revista francesa del Comité por el Boicot al Mundial aparecía una caricatura de Videla, vestido como un arquero y portando bajo su brazo derecho una calavera con forma de pelota de fútbol, mientras el título en negrita rezaba: “ ¡LA COPA DESBORDA, VIDELA! ”. Incluso Francois Geze, un periodista de dicha publicación escribió: “ No se puede jugar un Mundial mientras a pocos metros del estadio se tortura y se mata gente ”.
A los pocos días de comenzado el torneo, la Junta Militar expulsó del país, a un periodista alemán, por publicar lo siguiente: “... los chicos de la ceremonia inaugural me hicieron recordar a las juventudes hitlerianas... ”. De dicha inauguración, participaron más de 1.700 jóvenes.
Tenga un milico a su servicio
En los días previos y durante el campeonato del mundo, los militares argentinos se abocaron casi exclusivamente a preparar el terreno para la victoria argentina, tanto fue así, que incluso los militares les acercaban la toalla, el jabón o alguna copa de vino a espaldas del técnico.
Apriete presidencial
Días antes del debut argentino en el mundial, el presidente defacto, Jorge Rafael Videla citó al técnico y a los jugadores de la selección local con la finalidad de reiterarles la importancia que tenía para la imagen del país en el exterior que la Copa del Mundo quede en el país.
No la pasaron bomba
Aún con todas las medidas de seguridad que se ufanaba de tener el gobierno de facto, unos pocos minutos antes de la ceremonia inaugural, se encontró una bomba en el Centro de Prensa en Buenos Aires, la cual explotó cuando intentaron moverla del lugar. Falleció un policía.
Tres potencias se saludan, General
Al son de una marcha militar el presidente defacto de Argentina condecoraba a Joao Havelange en la ceremonia de inauguración del Campeonato del Mundo en el Estadio Antonio Vespucio Liberti, con una capacidad de 80.000 personas más conocido como el Monumental de Nuñez, al recibir la medalla el presidente de la F.I.F.A. declaró: “... Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de Argentina ...”.
Mientras que el primer mandatario Jorge Rafael Videla en el discurso inaugural, manteniéndose serio, instaba a “... la paz entre todos los hombres ...”.
Incluso el Papa desde Roma le mandó su bendición al Mundial de la dictadura, una vez más se encontraban unidos la iglesia y el exterminio.
Holanda solidaria
Mientras la ceremonia de inauguración se efectuaba en el estadio Mundialista, había un jugador que prefería estar frente a la Casa Rosada, en la caminado alrededor de la Pirámide de Mayo, se trataba de Ronnie Hellstrom, el arquero titular de la Selección de Suecia, hoy recuerda aquella actitud: “... Decidí hacerlo porque era una obligación que tenía con mi conciencia ...”.
Una vez finalizado el acto de inicio de la Copa del Mundo se pudo ver a la totalidad de los integrantes del seleccionado holandés marchando en la Plaza de Mayo alrededor de la pirámide junto a las madres.
Curiosamente ninguna de las fotos tomadas en esa oportunidad por los fotógrafos pudo ser publicada en ningún medio gráfico o televisivo.
El conjunto holandés tenía una variante muy importante con relación a “La Naranja Mecánica”, del ´74, ya que Joan Cruyff desistió de viajar por repudio al régimen militar que gobernaba en Argentina y por no viajar a un país que no respetaba las libertades públicas, pensar en los medios nacionales de esa época habían hecho correr el rumor de que no había jugado el Mundial porque la esposa no lo había dejado o que le había prometido a su mujer que nunca más participaría de una concentración.
Luego trascendió la historia de que la verdadera excusa para no participar tanto en Argentina ´78 como en España ´82 fue que el mismo Cruyff se negaba a vestir una camiseta Adidas con el número 14 en la espalda (su número), ya que en el Mundial anterior le había ido muy bien económicamente con su camiseta marca Cruyff, la que era exactamente igual a la de sus compañeros de equipo, pero en vez de lucir tres tiras en los hombros, la de Joan lucía solo dos.
Ni la reina Juliana de Holanda, ni 40.000 cartas enviadas por hinchas pudieron hacer cambiar de parecer a Joan.
Deportivas
Flaco no te vayas, Flaco vení
Pero también fue muy cuestionado el ingreso de César Luis Menotti al cargo de entrenador de la selección nacional, luego de la deslucida presentación argentina en el Mundial del ´74, “el Flaco” dirigía a un exitoso Huracán, el cual se encontraba disputando la Copa Libertadores de América y la institución de Parque Patricios era presidida por el doctor David Bracuto, que casualmente dirigía el cuerpo médico de la Unión Obrera Metalúrgica (U.O.M.), movimiento sindical líder en la Argentina de ese entonces y además presidente e interventor de la A.F.A.
Finalmente el acceso al cargo de director técnico se firmó en un exclusivo restaurante de Buenos Aires, los únicos testigos de esa histórica cena fueron: el mismo Bracuto, Menotti y Lorenzo Miguel líder de la U.O.M. y de las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas.
Lo que cabe destacar en el proceso realizado por César Menotti al frente de el seleccionado argentino, es la consientización que creó en la dirigencia argentina y para que todos los clubes de la Argentina consideraran a la selección como prioridad.
También convocó jugadores del interior del país y además consiguió que la selección nacional pudiera enfrentar a las principales potencias europeas.
Gatti lesionado vs Fillol desmintiendo
El caso de Gatti fue diferente al de sus compañeros de equipo, ya que el guardameta acusó una lesión en la rodilla, para automarginarse del seleccionado nacional. Pero según Ubaldo Matildo Fillol, quien fuera finalmente el arquero titular de la selección nacional, el malestar físico fue fingido: “... Lo de la rodilla de Gatti fue una excusa. Menotti habló conmigo en noviembre del ´77. Me dijo que me iba a incorporar al plantel. Y cuando “el loco” se entera dice “yo no puedo ir por la rodilla” y se fue. Pero se fue ocho meses antes del Mundial. Tenía un problema en la rodilla pero siguió jugando en Boca. Así que lo de la rodilla fue una excusa. El problema es que Hugo advirtió que yo lo iba a reemplazar y se corrió a un costado con la excusa de la rodilla. Lo que pasa que de pronto él no aguantaba disputar el puesto conmigo, así, de esa manera ... Yo había dicho que si estaba en el equipo era para jugar como titular, por eso en un principio, en la primera etapa de la preparación para el Mundial yo quedo afuera... ” .
Las excusas extraoficiales cuentan que su alejamiento se debió a una suma de factores: por un lado, su inclinación por Boca Juniors sumadas a las influencias del técnico de dicho equipo en aquél entonces (“el toto” Lorenzo), situación agravada por el supuesto miedo de Gatti ante la responsabilidad de ser arquero en un torneo de semejante envergadura en el país organizador y por el otro la gran presión ejercida por Lacoste para incluir en el primer equipo a Fillol.
“El loco” siempre declaró que su mayor tristeza futbolística fue no poder jugar ese certamen: “... Por supuesto que me amargó no haberlo jugado...pero yo era un inválido, me tuve que operar...quedé convencido de que haber aceptado jugarlo en esas condiciones hubiera sido una estafa a todos los argentinos. Mi rodilla estaba destrozada, no evolucionaba. Creo que finalmente me borró el doctor Cantilo, que era presidente de la A.F.A. en aquel entonces ...”. Pero cuando Gatti se enteró de las declaraciones de Fillol, levantó la apuesta: “... Al Pato (tal es el apodo del ex arquero argentino en el ´78) lo quiero mucho, pero dice tantas, pero tantas estupideces... No le puedo contestar. No tendría sentido hacerlo. Generalmente me gustan responder cosas que tengan algún sentido. Es público que tuve que operarme dos veces la rodilla. Si hubiera estado bien físicamente, no sólo habría jugado el Mundial de 1978, sinó también el del ´82 y ´86 y a él seguramente no lo conocería nadie ...”.
Mi mundial por un tablero
El estadio Hernando Siles cito en La Paz, Bolivia, a 3.600 metros sobre el nivel del mar, estaba completamente terminado, en realidad estaba casi terminado.
El modernísimo campo de juego se encontraba carente de un tablero electrónico que esté a la altura de las circunstancias, cosa que disgustaba al mentor de dicho escenario, el presidente defacto Hugo Bánzer.
Pero, casualmente, Bolivia debía disputar una plaza en el Mundial de Argentina ´78 contra Hungría por uno de los repechajes.
Finalmente Hungría accedió al Mundial de 1978 y el estadio Hernando Siles obtuvo un maravilloso y moderno tablero electrónico...... de procedencia húngara.
Sinceridad a la italiana
a selección italiana, no contó con la “fortuna” de la argentina, ya que al no haber un gobierno dictatorial por esos años en la península itálica, los medios de comunicación podían criticar sin temor a reprimendas, por ese motivo, luego de un pálido empate sin goles frente a Yugoslavia, en el último partido de preparación previo al Mundial que organizó Argentina, el titular más destacado de los periódicos del día siguiente decía textualmente: “MA RESTIAMOCENE A CASA”, que en español significa: “ Quedémonos en casa ”.
Divina TV Fhürer
Se inauguró especialmente Argentina Televisora Color (A.T.C.), un nuevo canal de televisión para transmitir el mundial en color a todo el mundo, con seis estudios en una superficie cubierta de casi tres hectáreas.
Se gastaron sesenta millones de dólares, pero en Argentina, lógicamente, se vio el mundial en blanco y negro.
Pero debido a la carencia de color apareció otro negocio, ver los partidos a color y en pantalla gigan
El mejor jugador del mundo no jugó
Quien no pudo participar del torneo fue Diego Armando Maradona, prominente figura, quien por entonces se encontraba jugando en su club de origen, el motivo: César Luis Menotti escogió a Omar Larrosa, ya que quien sería con el tiempo el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos era inexperto para un torneo tan importante según el técnico argentino.
El propio Maradona recuerda ese momento: "... Ese día, el más triste de mi carrera, juré que iría por la revancha. Fue la desilusión más grande de mi vida, lo que me marcó para siempre, lo que me definió. Yo sentía en mis piernas, en mi corazón y en mi mente que yo les iba a demostrar que iba a jugar muchos mundiales. Eso mismo me decía Menotti, pero yo no entendía razones ...".
Recuerden que Pelé cuando debutó en Suecia ´58 contaba con dieciséis años, uno más que Maradona en el ´78. En el campeonato argentino que le siguió al Mundial, el Diego “inexperto”, se consagró como máximo goleador del mismo.
Años mas tarde, en una entrevista concedida el diario "LA NACIÓN", "El Flaco" declaraba: "...una de las experiencias más dolorosas de mi vida fue haber excluido a Maradona del Mundial de 1978. ... cuando tenes que excluir a un jugador de un plantel es un momento horrible, no se te borra nunca. Le cortas una posibilidad, parte de la carrera ... recuerdo con dolor aquella vez que tuve que separar del Mundial de 1978 a varios jugadores, más allá de la exclusión de Diego Maradona, que yo sabía que iba a llegar lejos y que iba a jugar otros mundiales ... había jugadores para quienes su única oportunidad de jugar un Mundial era Argentina 1978... "
Mascota gaucha
Otro factor de sorpresa, no para los rivales, sino para el pueblo argentino, fue la elección de la mascota oficial del torneo, ya que se suponía que debía ser “Clemente”, llamada “Gauchito”, que representaba a un dibujo de un niño con sombrero de gaucho y una fusta en la mano.
Borges vs el fútbol
A modo de protesta por el campeonato de fútbol que se estaba realizando en Argentina en una época difícil para el pueblo argentino, el famosísimo escritor Jorge Luis Borges, optó por una sutil forma de distracción y de alejar de atención del fútbol.
El mismo día y a la misma hora en que la selección argentina debutaba en la Copa, dictó una conferencia de prensa (algo inusual en él) sobre el tema de la inmortalidad.
Fuente
La segunda parte está aca:
Historias Previas al Mundial
Políticas
Todo es histeria
Cuando la señora María Estela Martínez de Perón heredó el trono presidencial argentino, debido al fallecimiento del general Juan Domingo Perón, tuvo que atender algunas pequeñas cuestiones referidas al Campeonato del Mundo que se iba a organizar en ese país, el por entonces poderoso ministro José López Rega , interfirió activamente en lo que respecta a la organización del torneo, tanto es así que el 12 de mayo de 1974 firmó un decreto para designar una Comisión de Apoyo al Mundial.
Aquel decreto incluía una cláusula, bastante sospechosa por cierto, que decía lo siguiente: “Exceptúense por un plazo de noventa días a partir de la firma del presente, de las disposiciones establecidas por el decreto 5720/72, Régimen de las Contrataciones del Estado, las compras que en función de los considerandos del presente deban realizarse, autorizándose a la Comisión la concertación de compras directas, cualquiera fuere su monto”. En esa época se designaron las cuatro subsedes: Mar del Plata, Córdoba, Rosario y Mendoza.
Al tomar el poder los militares, el 24 de marzo de 1976, le dirigieron mas atención al tema y edificaron la asociación mas terrible entre política y deporte de la historia del país, ya que la copa del ´78 se disputó en el marco de una dictadura particularmente salvaje.
Comienza la etapa mas negra de la Argentina
El 24 de marzo de 1976, la selección nacional se encontraba realizando una gira internacional en el este de Europa, cuando el ex relator de fútbol José María Muñoz desde Buenos Aires, le comunicó la noticia al presidente de la delegación argentina, Pedro Orgambide, diciéndole que por suerte no había desgracias personales ni derramamientos de sangre, con esa tan particular forma que tenía de ver a los militares “el gordo” Muñoz.
Al conocer la noticia, algunos jugadores como Héctor Scotta y Mario Alberto Kempes (quién rompió en llantos al conocer la toma del poder de los militares) querían regresar al país, pero finalmente se optó por disputar el partido contra la selección de Polonia a la cual vencieron por 2 a 1.
LLegan las adhesiones
Un día después del derrocamiento del gobierno democrático y constitucional se recibieron las primeras adhesiones del deporte internacional, el presidente de la Confederación Brasileña de Deportes (C.B.D.), el almirante Helenio Nunes, declaró: “ Tal vez sea la mejor garantía de la Copa del Mundo en Argentina ”.
El 26 de Marzo del ´76 arribó a Buenos Aires una comisión de la F.I.F.A. para inspeccionar las obras realizadas en vistas al mundial, el encargado de dicha inspección era Hermann Neuberger, SS en los tiempos de Adolf Hitler, quien luego dijo: “ El cambio de gobierno no tiene nada que ver con el mundial. Somos gente de fútbol y no políticos ”.
Dos días mas tarde, el propio presidente de la F.I.F.A., Joao Havelange, decía: “... la Argentina está ahora mas apta que nunca para organizar el mundial. ”.
Mientras que Massera insistía: " La realización del torneo mostrará al mundo que la Argentina es un país confiable, capaz de grandes emprendimientos, y ayudará a contrarrestarlos pronunciamientos en contra que nos llueven desde todo el planeta ."
Durante el torneo se realizaron mas de quince ataques militares, desaparecieron al menos cuatro miembros del Partido Comunista argentino, explotaron bombas en varios puntos del país y la policía le lanzó gases lacrimógenos a unos fieles que salían de una iglesia luego de la celebración de la misa por el cuarto aniversario de la muerte del ex presidente argentino Juan Domingo Perón.
Algunos pocos periodistas coherentes
A pesar de tanto periodismo camaleónico existente en tiempos de la dictadura militar, un ejemplo claro de disconformismo, coherencia y sabiduría lo dio uno de los mejores reporteros que parió nuestra patria, Dante Panzeri, cuando declaró: “... El Mundial del ´78 no se debiera realizar en Argentina por las mismas que un hombre que no tiene dinero para ponerle nafta a un Ford T no debe comprarse un Torino. Si lo hace es porque a alguien le está robando...Todos los orígenes doméstico-infantiles de nuestros acostumbramientos a vivir afanándonos a nosotros mismos, determinan que queramos hacer el Mundial del ´78, aún a sabiendas que nos va a ir muy mal, especialmente si lo ganamos. Porque lo vamos a ganar al estilo del Martín Fierro y el viejo Vizcacha, o de Bairoleto y el “Pibe Cabeza”, delincuentes comunes con los que ya tenemos fabricado el mito de la delincuencia bondadosa, que también apoya el acostumbramiento nacional a robarnos a nosotros mismos... ”, visionario, profeta, consciente, llámenlo como más les guste, Panzeri publicó éstas líneas en la revista “Chau Pinela”, en noviembre del ´75.
Filosofía barata y zapatos de goma
Cuando en 1976 los militares accedieron al poder, no se molestaron de despedir al entrenador “zurdito” de la selección argentino, ya que el mismo no solo no molestaba, sino que incluso le resultó muy agradable el despótico comunicado dictado “off the record” que prohibía expresamente la posibilidad de criticar tanto al director técnico como a las actuaciones del seleccionado nacional.
Varios años más tarde, durante un gobierno democrático lógicamente, “el César”, recordaba su visión de la historia: “... Alfredo Cantilo – el presidente de la A.F.A. por ese entonces – confesó algo que nunca me había comentado. Dijo que una vez por mes desde arriba le pedían mi cabeza porque los servicios no desconocían mi afiliación política. Y él me siguió respaldando en un momento muy complicado. Porque yo era afiliado al Partido Comunista. Y lo sigo siendo, porque no le di de baja. Incluso había sido fiscal de mesa por el PC en la elección presidencial de 1958 ... En la etapa previa al mundial, consulté a Florindo Moretti, miembro del Comité Central del Partido Comunista, para que me oriente sobre si debía seguir al frente de la selección nacional. Recuerdo que para llegar hasta él, me bajaron y subieron de cuatro o cinco autos hasta llegar a un domicilio provisorio que tenía en Olivos. Y me aconsejó que siguiera. Que la lucha armada iba por otro lado. Que lo mío era desarrollar el trabajo como técnico y utilizar en la medida de las posibilidades esa tribuna pública para darle una alegría al pueblo argentino ...”.
Joao Saldanha, ex director técnico del seleccionado brasileño en vísperas del mundial de México ´70, el cual se vió obligado a renunciar por presiones del gobierno defacto de su país, que le querían imponer un jugador, recordaba: “... Yo le decía: César, los militares te están usando, pero él me respondía que no había problemas, que los tenía controlados ...”.
Las idas y vueltas de las convocatorias
Las convocatorias realizadas por el entrenador en vistas de los amistosos faltando dos años para comenzar el mundial, fueron un serio problema para el D.T. y para varios de los mejores jugadores argentinos.
El Club Atlético River Plate venía de cumplir una excepcional campaña local en 1975 (luego de dieciocho años sin conseguir logro alguno) y por ese motivo, César Luis Menotti, decidió convocar a gran parte del plantel riverplatense (cinco jugadores: Ubaldo Matildo Fillol, Daniel Alberto Passarella, Juan José López, Norberto Osvaldo Alonso y Leopoldo Jacinto Luque) para disputar algunos cotejos amistosos.
Pero los dirigentes “millonarios”, no prestaron a sus deportistas ya que éstos debían disputar la Copa Libertadores de América.
El entrenador inmediatamente optó por no volver a convocarlos, hasta que Passarella y Luque decidieron tener una charla a solas con el entrenador, en una parrilla de Barrio Norte, en la cual el director técnico volvió a convocarlos.
Pero la situación de Fillol, Alonso y López, quienes renunciaron juntos a la selección nacional a mediados del ´76, seguía siendo la misma, Menotti siguió con la misma tesitura hasta que los dos primeros jugadores le fueron impuestos por el Vicealmirante Carlos Lacoste ya en 1978. J. J. López recodaría años más tarde: “ Quizás en ese momento me equivoqué en no juntarme a tomar un café con la persona indicada y explicarle porqué había tomado esa decisión ...”.
Con referencia a ambos jugadores seleccionados por el marino presidente del Ente Autárquico Mundial ´78 (E.A.M.), el mediocampista sólo pudo disputar algunos minutos y luego se lesionó, no pudiendo volver a jugar el torneo, mientras que el portero no tuvo el mismo apoyo por parte del técnico, que el resto de sus compañeros, así lo recuerda: “... cuando terminaba cada partido del Mundial, Menotti se paraba en la boca del túnel y se abrazaba con todos los jugadores menos conmigo ...”.
Un caso similar ocurrió con tres jugadores de Boca Juniors: el arquero Hugo Orlando Gatti, Roberto Mouzo y “El Tano” Pernía.
La puerta chofer
No todos los jugadores argentinos se desvivían por estar afectados a la selección nacional argentina, ya que en 1977, Jorge Carrascosa desistió de ponerse la camiseta celeste y blanca argumentando: “ Yo no quiero ser de ninguna manera un instrumento de la dictadura militar ”.
Dinero por todo
Un año antes de comenzado el torneo, poco se había avanzado en la infraestructura de el campeonato.
El torneo, en un principio, le costaría a la Argentina una inversión de 70 millones de dólares, Eduardo Rafael Videla, el presidente por ese entonces, despreocupado, anunció que por más que costase 100 millones se realizará de todas formas.
El costo, una vez finalizado el torneo ascendió a 800 millones de dólares, en un país que sufría enormes carencias en materia de previsión, salud y educación. Incluso el por ese entonces Ministro de Economía Martinez de Hoz, se animó a cuestionar los gastos aduciendo: "hay muchas cosas que arreglar antes", pero obviamente nadie escuchó la única cosa coherente que dijo en su vida.
Años más tarde el gobierno militar anunció que el E.A.M. gastó 28.700.000 pesos argentinos en la construcción y remodelación de estadios, sin embargo el organismo habría recibido un total de 44.100.000 pesos, ignorándose el destino final de 15.400 millones de pesos argentinos y de las ganancias de los derechos de explotación mediante la publicidad y televisación del torneo.
Años más tarde se supo que los grandes gastos del E.A.M. se basaron en parte en la sobre facturación de las semillas que se utilizaron para cultivar el césped del estadio Monumental y del suntuoso alquiler que se abonó por novecientas máquinas de escribir, para el sector de prensa, cuando hubieran costado más baratas comprarlas.
A pesar de la gran cantidad de dinero gastado, a la empresa encargada de realizar la renovación de cuatro de los cinco estadios a reparar, nunca le abonaron ni un centavo, el por entonces propietario de dicha compañía, Ricardo Petracca declaró: “... las cosas estaban arregladas para que otras empresas y como a la mía no pudieron sacarle las obras, después me hicieron pagar las consecuencias. No me pagaron un solo peso. En el Mundial se gastó una fortuna que nunca se pudo determinar con exactitud. No deben existir otros casos similares... ”.
En resumen el Mundial de fútbol del ´78, sumado a otros factores notablemente menores, hicieron duplicar la deuda externa en un término de dos años.
Poco más de veinte años después, (el 7 de diciembre de 1998, mas precisamente) en una cena conmemoratoria al logro obtenido por la selección argentina, el que en ese entonces era el entrenador de aquél conjunto, César Luis Menotti, les dijo a sus ex dirigidos: “... Ustedes jugaron un partido a beneficio de la Selección Nacional, ya como Campeones del Mundo, sin cobrar un peso. Jugaron contra el resto del mundo, contra futbolistas de primera categoría. Con la recaudación de ese partido, le dimos a la A.F.A. un cheque de un millón de dólares, para la construcción de un complejo de entrenamiento y concentración exclusivo para las selecciones nacionales, que en esos años andaban pidiendo cualquier cancha para poder entrenar. Siete u ocho años mas tarde se construyó, en Ezeiza, por 300 mil dólares ”. ¿ Y los 700.000 restantes “Flaco”?.
Libertad de opinión
Acerca la prohibición de criticar a la selección nacional, Carlos Salvador Bilardo, director técnico de la selección argentina desde finales del ´82 hasta mediados del '90, declaraba años después: “ Menotti se olvidó de que dos meses antes del Mundial ´78, salió un decreto de los militares que prohibía hablar mal de la Selección y del técnico. ”.
Sobre la prohibición de hablar mal de la selección, Osvaldo Ardizzone, maestro del periodismo deportivo argentino recordaba: “ Allá por los umbrales del ´78, fui contratado por Canal 9 para intervenir en las transmisiones de aquel “trascendental evento”. Recuerdo que, en una oportunidad, el interventor – representante de las Fuerzas Armadas – convocó a los periodistas integrantes del programa en su despacho para informarnos que, por disposición de P.E.N., no se debía criticar al señor César Luis Menotti por tratarse de un funcionario del Proceso... ”.
Sobre la misma prohibición recordaba el periodista Eduardo Aliverti: “ en la época del Mundial no se podían hacer críticas, ni siquiera sociológicas, y los periodistas especializados tenían prohibido hablar mal de la selección de fútbol desde el punto de vista técnico... ”.
El capitán de navío, Felipe Scardilli, quién durante el Mundial oficiaba de interventor de Radio El Mundo, consideraba ofensivo que un periodista de su emisora señalara aspectos negativos sobre la organización del campeonato o criticara aspectos de juego o el desempeño de la selección nacional.
Prensa mas papista que el Papa
Cierto es que regía una prohibición sobre le realización de críticas a la selección, y que los medios de comunicación se encontraban dominados por los militares, pero hubo algunos periodistas que se pasaron de correctos, y por medio de sus notas querían convencer a los lectores que todas las campañas de los derechos humanos eran “antiargentinas”, y que lo único que deseaban lograr era destruir la maravillosa armonía de aquellos años y quitarnos la posibilidad de organizar el Mundial.
Medios escritos que aprovechando la ocasión del torneo a organizarse en el país, utilizaban sus palabras para exaltar a la gente contra los periodistas extranjeros.
Por ejemplo, la revista “ El Gráfico ”, la revista dedicada al deporte más antigua de la Argentina, bajaba línea desde su número del 30 de Marzo del ´78: “... que la verdadera Argentina, tan malintencionadamente distorsionada en algunos países, sea bien conocida y comprendida ...”.
El mismo medio, el 6 de Junio del mismo año, con el Mundial ya empezado, publicaba lo siguiente: “... Para los de afuera, para todo ese periodismo insidioso y malintencionado que durante meses montó una campaña de mentiras acerca de la Argentina, éste certamen le está revelando al mundo la realidad de nuestro país y su capacidad de hacer, con responsabilidad y bien, cosas importantes... Para los de adentro, para los descreídos que teníamos en nuestra propia casa, estamos seguros de que el Mundial ha servido para sacudirlos, emocionarlos y enorgullecerlos. Un país como el nuestro tan golpeado y tan caído después de las duras experiencias pasadas, se está demostrando a sí mismo sus enormes posibilidades de realización. Y esto no tiene nada que ver con los resultados futbolísticos. Argentina ya ganó su Mundial ...”.
El diario “ La Nación ”, en una editorial publicada el 20 de Junio de 1978, faltando menos de una semana para concluir la copa, exponía lo siguiente: “... que la insignia gloriosa de Belgrano cubra con sus colores el ámbito entero del país, agitada por el fervor que ansía verla ondear airosa en el mástil mayor del escenario en el que se pondrá término al certamen deportivo que viene librándose. Tantos miles y miles de banderas y escarapelas como las que engalanan los edificios y las vidrieras de las comercios, flamean en los automóviles y lucen gallardas en los pechos de los niños y las personas mayores, constituyen mucho más que la expresión de júbilo popular del momento o de la adhesión exaltada al seleccionado nacional ...”.
Mucho más expresa fue la revista “ Para Ti ”, la cual en Abril del ´78, publicaba una nota bajo el título “ Defienda su Argentina ”, que entre otras cosas, decía lo siguiente: “... Casi no pasa un día sin que algún diario, o revista, o canal de televisión europeo, aluda directamente a la situación de nuestro país. Denuncian presuntos atropellos a los derechos humanos. Intentan sabotear, con mentiras infantiles, la realización del Mundial de fútbol. Publican listas falsas de supuestos detenidos y torturados. Nadie puede ser tan ingenuo como para pretender que la Argentina atraviesa una etapa idílica de su historia. Pero nadie, tampoco, puede ser ingenuo como para no advertir la falta de espontaneidad de una campaña que sólo persigue difundir una imagen tramposa de nuestra realidad (...) Vamos a demostrarles a la Argentina de hoy, a un país que está empeñado en defender la paz que tanto le costó ganar ...”.
El diario “ Clarín ” en su edición del 18 de Junio del ´78, también durante el torneo, publicaba lo siguiente: “... El fervor nacional, apoyado en el culto al deporte popular por excelencia, se apoya en ésta circunstancia en el deseo manifestado por la hinchada en las tribunas, por el pueblo en general en las calles, el periodismo – especializado o no – en las nutridas columnas aparecidas en los órganos de prensa de éstos días y expresado en otros medios de comunicación, de exhibir ante el mundo entero una imagen adecuada de la Argentina ...”.
El mismo medio de comunicación, publicó el 26 de Junio de 1978, con el mundial ya finalizado, lo siguiente: “... Éste deporte tenía la ventaja adicional de concentrar la atención mundial, permitiendo borrar a la vez imágenes falaces que se propalan sobre nuestro país en el exterior, y las propias sensaciones, interiorizadas de quietismo o incapacidad ...”.
Catorce años más tarde, Ricardo Alfieri, reportero gráfico de Editorial Atlántida y de la revista “ El Gráfico ” más precisamente, se excusaba sobre el Mundial organizado por Argentina: “ Un Mundial signado por la incertidumbre política. Los periodistas extranjeros tenían más conocimientos que los locales sobre la represión. La alegría de la gente fue “fabricada” por la publicidad oficial ”.
Como Lacoste se abrió paso y llegó a donde quería
El salvajismo no tenía como único enemigo a los jóvenes revolucionarios, sino que incluso también los militares actuaron ferozmente en sus propias internas, tanto fue así que la Junta Militar de Videla, Massera y Agosti había designado al general Omar Actis al frente del Ente Autárquico Mundial ´78 (E.A.M.), una tarea que debía compartir con el almirante Carlos Alberto Lacoste como su segundo.
Ambos comenzaron a trabajar el 6 de julio, pero a mediados de agosto, la relación entre los dos ya se había desgastado (entre otras cosas, Actis se oponía a implantar la televisión en color y a construir tres nuevos estadios) lo suficiente como para que Actis decidiera despedir a Lacoste del E.A.M.
Pero Actis, el 19 de agosto de 1976 a las 9 y 30 de la mañana fue asesinado cuando abandonaba su casa en la localidad de Wilde, provincia de Buenos Aires, (curiosamente dos días antes de una conferencia de prensa donde iría a presentar su proyecto) en un atentado adjudicado a los Montoneros (grupo extremista revolucionario que se encontraba diametralmente opuesto al gobierno defacto), aunque con el transcurrir de los años, los servicios de inteligencia del Ejército Argentino sospecharon que correspondió a un comando de la E.S.M.A.
Con lo cual Lacoste, no se hizo cargo del E.A.M.´78, porque del mismo se hizo cargo el general Antonio Merlo, quien poseía la cualidad de realizar todo lo que Lacoste le ordenaba.
De ahí en adelante la persona que tuvo mayor participación activa en el manejo de los fondos destinados a la organización fue el vicepresidente del E.A.M. ´78, Lacoste, que además comenzó una promisoria carrera en la F.I.F.A., como asesor de finanzas, y vicepresidente, bajo el ala protectora de Joao Havelange.
En esa época se arreglaron y pintaron las calles, se tapiaron las villas miserias de forma tal que el turista no las pueda ver. En definitiva, en vez de solucionar los problemas intentaron “esconder la basura debajo de la alfombra”, y cuando pongo ésta frase no lo tomen como una comparación sinó como una frase hecha más, porque la verdadera basura eran los propios gobernantes de esa época.
Munich = Buenos Aires
Los periodistas alemanes mas experimentados confesaron que el mundial del ´78 les recordaba a los Juegos Olímpicos del ´36, que Adolf Hitler, había celebrado con mucho esmero en Berlín, Alemania.
Un prestigioso periodista francés, llamado Alain Fontain, había escrito un artículo titulado “ El Mundial tiene plomo bajo las alas ”.
Los medios de comunicación tenían expresamente prohibido criticar a los jugadores o a cualquier integrante del cuerpo técnico y mucho menos explicarle a los jugadores holandeses donde quedaban los campos de concentración, como le preguntó Resenbrink a un popular periodista televisivo argentino.
En la portada de la revista francesa del Comité por el Boicot al Mundial aparecía una caricatura de Videla, vestido como un arquero y portando bajo su brazo derecho una calavera con forma de pelota de fútbol, mientras el título en negrita rezaba: “ ¡LA COPA DESBORDA, VIDELA! ”. Incluso Francois Geze, un periodista de dicha publicación escribió: “ No se puede jugar un Mundial mientras a pocos metros del estadio se tortura y se mata gente ”.
A los pocos días de comenzado el torneo, la Junta Militar expulsó del país, a un periodista alemán, por publicar lo siguiente: “... los chicos de la ceremonia inaugural me hicieron recordar a las juventudes hitlerianas... ”. De dicha inauguración, participaron más de 1.700 jóvenes.
Tenga un milico a su servicio
En los días previos y durante el campeonato del mundo, los militares argentinos se abocaron casi exclusivamente a preparar el terreno para la victoria argentina, tanto fue así, que incluso los militares les acercaban la toalla, el jabón o alguna copa de vino a espaldas del técnico.
Apriete presidencial
Días antes del debut argentino en el mundial, el presidente defacto, Jorge Rafael Videla citó al técnico y a los jugadores de la selección local con la finalidad de reiterarles la importancia que tenía para la imagen del país en el exterior que la Copa del Mundo quede en el país.
No la pasaron bomba
Aún con todas las medidas de seguridad que se ufanaba de tener el gobierno de facto, unos pocos minutos antes de la ceremonia inaugural, se encontró una bomba en el Centro de Prensa en Buenos Aires, la cual explotó cuando intentaron moverla del lugar. Falleció un policía.
Tres potencias se saludan, General
Al son de una marcha militar el presidente defacto de Argentina condecoraba a Joao Havelange en la ceremonia de inauguración del Campeonato del Mundo en el Estadio Antonio Vespucio Liberti, con una capacidad de 80.000 personas más conocido como el Monumental de Nuñez, al recibir la medalla el presidente de la F.I.F.A. declaró: “... Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de Argentina ...”.
Mientras que el primer mandatario Jorge Rafael Videla en el discurso inaugural, manteniéndose serio, instaba a “... la paz entre todos los hombres ...”.
Incluso el Papa desde Roma le mandó su bendición al Mundial de la dictadura, una vez más se encontraban unidos la iglesia y el exterminio.
Holanda solidaria
Mientras la ceremonia de inauguración se efectuaba en el estadio Mundialista, había un jugador que prefería estar frente a la Casa Rosada, en la caminado alrededor de la Pirámide de Mayo, se trataba de Ronnie Hellstrom, el arquero titular de la Selección de Suecia, hoy recuerda aquella actitud: “... Decidí hacerlo porque era una obligación que tenía con mi conciencia ...”.
Una vez finalizado el acto de inicio de la Copa del Mundo se pudo ver a la totalidad de los integrantes del seleccionado holandés marchando en la Plaza de Mayo alrededor de la pirámide junto a las madres.
Curiosamente ninguna de las fotos tomadas en esa oportunidad por los fotógrafos pudo ser publicada en ningún medio gráfico o televisivo.
El conjunto holandés tenía una variante muy importante con relación a “La Naranja Mecánica”, del ´74, ya que Joan Cruyff desistió de viajar por repudio al régimen militar que gobernaba en Argentina y por no viajar a un país que no respetaba las libertades públicas, pensar en los medios nacionales de esa época habían hecho correr el rumor de que no había jugado el Mundial porque la esposa no lo había dejado o que le había prometido a su mujer que nunca más participaría de una concentración.
Luego trascendió la historia de que la verdadera excusa para no participar tanto en Argentina ´78 como en España ´82 fue que el mismo Cruyff se negaba a vestir una camiseta Adidas con el número 14 en la espalda (su número), ya que en el Mundial anterior le había ido muy bien económicamente con su camiseta marca Cruyff, la que era exactamente igual a la de sus compañeros de equipo, pero en vez de lucir tres tiras en los hombros, la de Joan lucía solo dos.
Ni la reina Juliana de Holanda, ni 40.000 cartas enviadas por hinchas pudieron hacer cambiar de parecer a Joan.
Deportivas
Flaco no te vayas, Flaco vení
Pero también fue muy cuestionado el ingreso de César Luis Menotti al cargo de entrenador de la selección nacional, luego de la deslucida presentación argentina en el Mundial del ´74, “el Flaco” dirigía a un exitoso Huracán, el cual se encontraba disputando la Copa Libertadores de América y la institución de Parque Patricios era presidida por el doctor David Bracuto, que casualmente dirigía el cuerpo médico de la Unión Obrera Metalúrgica (U.O.M.), movimiento sindical líder en la Argentina de ese entonces y además presidente e interventor de la A.F.A.
Finalmente el acceso al cargo de director técnico se firmó en un exclusivo restaurante de Buenos Aires, los únicos testigos de esa histórica cena fueron: el mismo Bracuto, Menotti y Lorenzo Miguel líder de la U.O.M. y de las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas.
Lo que cabe destacar en el proceso realizado por César Menotti al frente de el seleccionado argentino, es la consientización que creó en la dirigencia argentina y para que todos los clubes de la Argentina consideraran a la selección como prioridad.
También convocó jugadores del interior del país y además consiguió que la selección nacional pudiera enfrentar a las principales potencias europeas.
Gatti lesionado vs Fillol desmintiendo
El caso de Gatti fue diferente al de sus compañeros de equipo, ya que el guardameta acusó una lesión en la rodilla, para automarginarse del seleccionado nacional. Pero según Ubaldo Matildo Fillol, quien fuera finalmente el arquero titular de la selección nacional, el malestar físico fue fingido: “... Lo de la rodilla de Gatti fue una excusa. Menotti habló conmigo en noviembre del ´77. Me dijo que me iba a incorporar al plantel. Y cuando “el loco” se entera dice “yo no puedo ir por la rodilla” y se fue. Pero se fue ocho meses antes del Mundial. Tenía un problema en la rodilla pero siguió jugando en Boca. Así que lo de la rodilla fue una excusa. El problema es que Hugo advirtió que yo lo iba a reemplazar y se corrió a un costado con la excusa de la rodilla. Lo que pasa que de pronto él no aguantaba disputar el puesto conmigo, así, de esa manera ... Yo había dicho que si estaba en el equipo era para jugar como titular, por eso en un principio, en la primera etapa de la preparación para el Mundial yo quedo afuera... ” .
Las excusas extraoficiales cuentan que su alejamiento se debió a una suma de factores: por un lado, su inclinación por Boca Juniors sumadas a las influencias del técnico de dicho equipo en aquél entonces (“el toto” Lorenzo), situación agravada por el supuesto miedo de Gatti ante la responsabilidad de ser arquero en un torneo de semejante envergadura en el país organizador y por el otro la gran presión ejercida por Lacoste para incluir en el primer equipo a Fillol.
“El loco” siempre declaró que su mayor tristeza futbolística fue no poder jugar ese certamen: “... Por supuesto que me amargó no haberlo jugado...pero yo era un inválido, me tuve que operar...quedé convencido de que haber aceptado jugarlo en esas condiciones hubiera sido una estafa a todos los argentinos. Mi rodilla estaba destrozada, no evolucionaba. Creo que finalmente me borró el doctor Cantilo, que era presidente de la A.F.A. en aquel entonces ...”. Pero cuando Gatti se enteró de las declaraciones de Fillol, levantó la apuesta: “... Al Pato (tal es el apodo del ex arquero argentino en el ´78) lo quiero mucho, pero dice tantas, pero tantas estupideces... No le puedo contestar. No tendría sentido hacerlo. Generalmente me gustan responder cosas que tengan algún sentido. Es público que tuve que operarme dos veces la rodilla. Si hubiera estado bien físicamente, no sólo habría jugado el Mundial de 1978, sinó también el del ´82 y ´86 y a él seguramente no lo conocería nadie ...”.
Mi mundial por un tablero
El estadio Hernando Siles cito en La Paz, Bolivia, a 3.600 metros sobre el nivel del mar, estaba completamente terminado, en realidad estaba casi terminado.
El modernísimo campo de juego se encontraba carente de un tablero electrónico que esté a la altura de las circunstancias, cosa que disgustaba al mentor de dicho escenario, el presidente defacto Hugo Bánzer.
Pero, casualmente, Bolivia debía disputar una plaza en el Mundial de Argentina ´78 contra Hungría por uno de los repechajes.
Finalmente Hungría accedió al Mundial de 1978 y el estadio Hernando Siles obtuvo un maravilloso y moderno tablero electrónico...... de procedencia húngara.
Sinceridad a la italiana
a selección italiana, no contó con la “fortuna” de la argentina, ya que al no haber un gobierno dictatorial por esos años en la península itálica, los medios de comunicación podían criticar sin temor a reprimendas, por ese motivo, luego de un pálido empate sin goles frente a Yugoslavia, en el último partido de preparación previo al Mundial que organizó Argentina, el titular más destacado de los periódicos del día siguiente decía textualmente: “MA RESTIAMOCENE A CASA”, que en español significa: “ Quedémonos en casa ”.
Divina TV Fhürer
Se inauguró especialmente Argentina Televisora Color (A.T.C.), un nuevo canal de televisión para transmitir el mundial en color a todo el mundo, con seis estudios en una superficie cubierta de casi tres hectáreas.
Se gastaron sesenta millones de dólares, pero en Argentina, lógicamente, se vio el mundial en blanco y negro.
Pero debido a la carencia de color apareció otro negocio, ver los partidos a color y en pantalla gigan
El mejor jugador del mundo no jugó
Quien no pudo participar del torneo fue Diego Armando Maradona, prominente figura, quien por entonces se encontraba jugando en su club de origen, el motivo: César Luis Menotti escogió a Omar Larrosa, ya que quien sería con el tiempo el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos era inexperto para un torneo tan importante según el técnico argentino.
El propio Maradona recuerda ese momento: "... Ese día, el más triste de mi carrera, juré que iría por la revancha. Fue la desilusión más grande de mi vida, lo que me marcó para siempre, lo que me definió. Yo sentía en mis piernas, en mi corazón y en mi mente que yo les iba a demostrar que iba a jugar muchos mundiales. Eso mismo me decía Menotti, pero yo no entendía razones ...".
Recuerden que Pelé cuando debutó en Suecia ´58 contaba con dieciséis años, uno más que Maradona en el ´78. En el campeonato argentino que le siguió al Mundial, el Diego “inexperto”, se consagró como máximo goleador del mismo.
Años mas tarde, en una entrevista concedida el diario "LA NACIÓN", "El Flaco" declaraba: "...una de las experiencias más dolorosas de mi vida fue haber excluido a Maradona del Mundial de 1978. ... cuando tenes que excluir a un jugador de un plantel es un momento horrible, no se te borra nunca. Le cortas una posibilidad, parte de la carrera ... recuerdo con dolor aquella vez que tuve que separar del Mundial de 1978 a varios jugadores, más allá de la exclusión de Diego Maradona, que yo sabía que iba a llegar lejos y que iba a jugar otros mundiales ... había jugadores para quienes su única oportunidad de jugar un Mundial era Argentina 1978... "
Mascota gaucha
Otro factor de sorpresa, no para los rivales, sino para el pueblo argentino, fue la elección de la mascota oficial del torneo, ya que se suponía que debía ser “Clemente”, llamada “Gauchito”, que representaba a un dibujo de un niño con sombrero de gaucho y una fusta en la mano.
Borges vs el fútbol
A modo de protesta por el campeonato de fútbol que se estaba realizando en Argentina en una época difícil para el pueblo argentino, el famosísimo escritor Jorge Luis Borges, optó por una sutil forma de distracción y de alejar de atención del fútbol.
El mismo día y a la misma hora en que la selección argentina debutaba en la Copa, dictó una conferencia de prensa (algo inusual en él) sobre el tema de la inmortalidad.
Fuente
La segunda parte está aca: