Vecinos de la localidad colombiana de Obando se acercan con curiosidad a un taller de artesanías del Valle del Cauca después de que los medios difundieran que allí se conserva un ser de otro mundo.
El Valle del Cauca es uno de los 32 departamentos de Colombia que se halla situado en el occidente del país, entre la Cordillera Occidental y la Cordillera Central de los Andes, en el valle del río Cauca, de donde proviene su nombre. El municipio de Obando ha tomado relevancia por la captura de un misterioso ser que, algunos, no dudan en calificar de extraterrestre.
A primera vista parece de cera y recuerda poderosamente al “gnomo” que en septiembre de 1989 fue –presuntamente- capturado en Girona por dos matrimonios que disfrutaban de un domingo de pic-nic.
Como en el caso español, el colombiano, ha sido conservado en un frasco con formol. El misterioso ser presentaba un curioso aspecto humanoide en el que llama la atención su piel gris azulada. Una singularidad de su morfología está constituida por una protuberancia en la frente que recuerda un gorro frigio. A diferencia del “gnomo” de Girona sus orejas son diminutas y su hocico es sensiblemente distinto, como lo es, su órgano visual. En el caso español los ojos tenían un tono rojizo y parecían sobresalir de una zona oscura parecida a un antifaz y el de Obando es un Polifemo, sólo tiene un ojo.
El extraño ser fue capturado por un artesano local, Alexander Giraldo, mientras se desplazaba por el valle para atender un pedido de Cali. Según refiere encontró a “este animalito raro” andando sobre las patas de atrás. Eran alrededor de las dos de la mañana y según confiesa, repararon en él por unos extraños sonidos que emitía. Quince minutos más tarde el “ser” murió y fue puesto en un bote de cristal para preservarlo.
El artesano se atrevió a realizar una ¡autopsia! en la que asegura vio vísceras verdes por lo que fue asociado a un alienígena.
Se da la circunstancia que el Valle del Cauca ha sido escenario de distintos avistamientos. Los habitantes de diferentes sectores como Andalucía, Tuluá, El Cerrito, Guacarí, registraron en abril la presencia de un ovni que, posiblemente, pudo tratarse de un bólido. Anteriormente, en abril de 2013, un objeto volador no identificado se vio sostenido en el cielo por más de 6 minutos.
Por el momento ninguna institución ha mostrado interés por el caso que podría ser algún feto que fue lo primero que se pensó, igualmente, en el caso español. Los biólogos del Zoo de Barcelona con el propósito de clasificar la especie a la que pertenecía aquél extraño ser dictaminaron que podría ser el feto de algún rumiante, con toda probabilidad un ternero con no más de tres meses de gestación. La protuberancia en la frente podría ser una suerte de cuerno y concluían que aquel feto jamás pudo vivir ni desplazarse pues sus extremidades no estaban suficientemente desarrolladas. Las dudas, probablemente, hubieran quedado definitivamente despejadas si los científicos hubieran tenido finalmente acceso a este “gnomo” muerto, pero parece que NADIE pudo examinar este ejemplar.