Esta es una serie de anecdotas y curiosidades sobre la 2da Guerra.
Muerte Heroica
[..]
Mientras que los soldados iban embarcando (Dunquerque ) en los buques en dirección a los puertos ingleses, la mayor responsabilidad recaía en los que tenían como misión impedir que los alemanes estrechasen aún más el cerco. Durante uno de estos combates, en los alrededores del canal Ypres-Comines,se produjo una de las muertes más singulares de toda la Segunda Guerra Mundial .
Un grupo de soldados británicos resiste al límite de sus fuerzas la presión de las tropas germanas. Unos cuantos hombres son enviados a reconocer la zona para saber si los alemanes van a poder contar con refuerzos, pero va pasando el tiempo y no regresan.
Repentinamente, un oficial de impecable uniforme y botas relucientes se pone en pie detrás de las trincheras, sosteniendo sus prismaticos y buscando con la mirada a sus soldados. Se trata del comandante de la compañia. Mientras otea el horizonte recibe un balazo en el pecho, disparando seguramente por un francotirador. Los prismaticos caen de sus manos y su rostro se vuelve palido, mostrando una mueca de dolor. La sangre mancha su uniforme. Se retira tropezando, se acerca a sus soldados y los mira fijamente. Se cuadra y sorprendentemente les dice :
- ¡ El teniente Georg anuncia su muerte en acción !
Luego hizo el saludo militar, se puso firme y cayó muerto dos segundos más tarde, ante el asombro y la admiración de sus compañeros.

Atletas Olimpicos
Numerosos campeones olímpicos acabaron sus vidas en los campos de concentración, sobre todo en Auschwitz. Víctor Pérez, campeón judío francés de boxeo de peso mosca acabó sus días en la "timba del corzón humano" O Lilli Henoch, que ostentaba el record mundial de lanzamiento de peso y disco, y fue deportada a Riga donde fue asesinada en 1942. Attila Pettschauer, campeón de esgrima húngaro, que había ganado una medalla el las olimpiadas de 1928, murió congelado en Belzec en 1943. El judío alemán Alfred Flatow, ganador de tres medalla de oro y una de plata en las Olimpiadas de Atenas de 1896, fue deportado a Theresienstadt, donde murió en 1942.
Foto trucada!!
Todos conocemos esta celebérrima imágen de la Segunda Guerra Mundial, no obstante la foto tiene una historia un tanto curiosa. Fue realizada a las 13, 45 horas del 30 de abril por el fotógrafo soviético de guerra Viktor Temin, que había llevado una bandera para la ocasión. Uno de los hombres de la 150ª división es el que iza la bandera. El fotógrafo quería una fotografía tan simbólica como la del marines norteamericanos izando su bandera sobre el monte Suribachi en Iwo Jima.
La parte más curiosa es que esta fotografía, como todas las demás, tuvo que pasar por la censura siviética, que obligó el fotógrafo a retocar la muñeca del soldado de la bandera, para suprimir de ella varios relojes de pulsera robados a los alemanes muertos.
Los ultimos en rendirse
Los últimos soldados de la Whermacht que se rindieron pertenecían a un pequeño grupo destacado en la diminuta isla de Minquiers, una de las llamadas Islas del Canal, en el Canal de La Mancha. Un pequeño pesquero francés, capitaneado por Lucian Marie, se aproximó a la isla y lanzó el ancla cerca de ella. Un soldado alemán, con su armamento al completo, se aproximó a la orilla y pidió ayuda a Lucian diciendo "Hemos sido olvidados por los británicos. Quizá nadie les dijo en Jersey que estábamos aquí. Queremos que nos lleve a Inglaterra para rendirnos." Esto ocurrió el 23 de mayo de 1945, tres semanas después de la rendición.
Baseball con Granadas
1944; los desembarcos estadounidenses en mil y un islotes del Pacífico se suceden todos los días. En uno de ellos, el cabo Johnny Spillane comparte con sus camaradas una situación desesperada: atrincherados en "The Old Lady", su barca de desembarco, están varados en la playa donde están siendo tiroteados por los defensores japoneses, a pocos metros solamente.
Johnny sabe que en la playa puede tener una chance: su agilidad y su destreza han hecho que dos grandes equipos de beisbol de las Ligas Mayores hayan querido incorporarlo a sus planteles. La guerra ha detenido temporalmente su carrera, pero cuando vuelva puede seguirla.
En la playa los tanques se detienen, destruidos por los proyectiles japoneses. Es un verdadero infierno. De repente, en el aire aparece una granada de mano. Todos se lanzan al suelo, tratando de protegerse con algo, sabiendo que dentro de unos segundos pueden estar muertos. Todos menos el cabo Spillane. Ha saltado y, atrapando la granada en el aire, la cambia rápidamente de mano y la devuelve. Otra granada: Spillane repite la operación y la lanza al mar. Sus compañeros lo miran con una mezcla de admiración, incredulidad y horror. Llegan dos granadas más y Spillane las sigue tomando en el aire y reenviándolas de la misma manera. Sus compañeros ahora aplauden, y gritan hurras por su héroe. Pero la sexta granada llega y le explota en la mano al candidato a las Grandes Ligas.
El cabo ya no puede soñar con volver a casa y tener una carrera o una vida normal. Pero ha salvado a sus compañeros: su sacrificio no ha sido en vano.
fuente
Muerte Heroica
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Mientras que los soldados iban embarcando (Dunquerque ) en los buques en dirección a los puertos ingleses, la mayor responsabilidad recaía en los que tenían como misión impedir que los alemanes estrechasen aún más el cerco. Durante uno de estos combates, en los alrededores del canal Ypres-Comines,se produjo una de las muertes más singulares de toda la Segunda Guerra Mundial .
Un grupo de soldados británicos resiste al límite de sus fuerzas la presión de las tropas germanas. Unos cuantos hombres son enviados a reconocer la zona para saber si los alemanes van a poder contar con refuerzos, pero va pasando el tiempo y no regresan.
Repentinamente, un oficial de impecable uniforme y botas relucientes se pone en pie detrás de las trincheras, sosteniendo sus prismaticos y buscando con la mirada a sus soldados. Se trata del comandante de la compañia. Mientras otea el horizonte recibe un balazo en el pecho, disparando seguramente por un francotirador. Los prismaticos caen de sus manos y su rostro se vuelve palido, mostrando una mueca de dolor. La sangre mancha su uniforme. Se retira tropezando, se acerca a sus soldados y los mira fijamente. Se cuadra y sorprendentemente les dice :
- ¡ El teniente Georg anuncia su muerte en acción !
Luego hizo el saludo militar, se puso firme y cayó muerto dos segundos más tarde, ante el asombro y la admiración de sus compañeros.

Atletas Olimpicos
Numerosos campeones olímpicos acabaron sus vidas en los campos de concentración, sobre todo en Auschwitz. Víctor Pérez, campeón judío francés de boxeo de peso mosca acabó sus días en la "timba del corzón humano" O Lilli Henoch, que ostentaba el record mundial de lanzamiento de peso y disco, y fue deportada a Riga donde fue asesinada en 1942. Attila Pettschauer, campeón de esgrima húngaro, que había ganado una medalla el las olimpiadas de 1928, murió congelado en Belzec en 1943. El judío alemán Alfred Flatow, ganador de tres medalla de oro y una de plata en las Olimpiadas de Atenas de 1896, fue deportado a Theresienstadt, donde murió en 1942.
Foto trucada!!
Todos conocemos esta celebérrima imágen de la Segunda Guerra Mundial, no obstante la foto tiene una historia un tanto curiosa. Fue realizada a las 13, 45 horas del 30 de abril por el fotógrafo soviético de guerra Viktor Temin, que había llevado una bandera para la ocasión. Uno de los hombres de la 150ª división es el que iza la bandera. El fotógrafo quería una fotografía tan simbólica como la del marines norteamericanos izando su bandera sobre el monte Suribachi en Iwo Jima.
La parte más curiosa es que esta fotografía, como todas las demás, tuvo que pasar por la censura siviética, que obligó el fotógrafo a retocar la muñeca del soldado de la bandera, para suprimir de ella varios relojes de pulsera robados a los alemanes muertos.

Los ultimos en rendirse
Los últimos soldados de la Whermacht que se rindieron pertenecían a un pequeño grupo destacado en la diminuta isla de Minquiers, una de las llamadas Islas del Canal, en el Canal de La Mancha. Un pequeño pesquero francés, capitaneado por Lucian Marie, se aproximó a la isla y lanzó el ancla cerca de ella. Un soldado alemán, con su armamento al completo, se aproximó a la orilla y pidió ayuda a Lucian diciendo "Hemos sido olvidados por los británicos. Quizá nadie les dijo en Jersey que estábamos aquí. Queremos que nos lleve a Inglaterra para rendirnos." Esto ocurrió el 23 de mayo de 1945, tres semanas después de la rendición.
Baseball con Granadas
1944; los desembarcos estadounidenses en mil y un islotes del Pacífico se suceden todos los días. En uno de ellos, el cabo Johnny Spillane comparte con sus camaradas una situación desesperada: atrincherados en "The Old Lady", su barca de desembarco, están varados en la playa donde están siendo tiroteados por los defensores japoneses, a pocos metros solamente.
Johnny sabe que en la playa puede tener una chance: su agilidad y su destreza han hecho que dos grandes equipos de beisbol de las Ligas Mayores hayan querido incorporarlo a sus planteles. La guerra ha detenido temporalmente su carrera, pero cuando vuelva puede seguirla.
En la playa los tanques se detienen, destruidos por los proyectiles japoneses. Es un verdadero infierno. De repente, en el aire aparece una granada de mano. Todos se lanzan al suelo, tratando de protegerse con algo, sabiendo que dentro de unos segundos pueden estar muertos. Todos menos el cabo Spillane. Ha saltado y, atrapando la granada en el aire, la cambia rápidamente de mano y la devuelve. Otra granada: Spillane repite la operación y la lanza al mar. Sus compañeros lo miran con una mezcla de admiración, incredulidad y horror. Llegan dos granadas más y Spillane las sigue tomando en el aire y reenviándolas de la misma manera. Sus compañeros ahora aplauden, y gritan hurras por su héroe. Pero la sexta granada llega y le explota en la mano al candidato a las Grandes Ligas.
El cabo ya no puede soñar con volver a casa y tener una carrera o una vida normal. Pero ha salvado a sus compañeros: su sacrificio no ha sido en vano.

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