Bue me parecio muy bueno el informe y muy sincero XD
Palermo es más que Leo Messi. En lo que va del año, el 9 es el argentino más goleador del mundo.
Su rubia cabellera ya aparece, bien nítida, en el espejo retrovisor del récord de Varallo. Su sonrisa reluce en las fotos de los festejos de sus goles que ilustran las tapas de todos los diarios del lunes. Su apellido, que la asociación libre ya dejó de vincularlo con el barrio sino con el 9 de Boca, es coreado por el pueblo boquense con la misma veneración que hace unos años. Su chapa de goleador letal se renueva y ya trasciende fronteras. Todo eso rodea a un Martín Palermo que hoy goza de un privilegio valorado por cualquier delantero: es el futbolista argentino que mayor cantidad de goles metió en lo que va del 2007. Uno más que un tal Messi. Sí, Coco, Palermo es argentino...
La estupenda marca del Loco, su cosecha personal en lo que va del año que demuestra su vigencia, tiene un gran mérito. Si lento, tosco, viejo y con los pies redondos (al menos así lo definen sus detractores), metió 28 goles en 46 partidos, ¿cuál sería su récord si fuera rápido, joven y habilidoso? Quizá su virtud está en mantener el hambre, en conocer sus limitaciones físicas y técnicas, lo que hace su proeza aún más meritoria. "Martín es un extraordinario goleador. Es la referencia en el área, ahí está en su hábitat", solía elogiarlo justamente Alfio Basile, quien disfrutó los goles del delantero en la temporada 05/06.
Que nadie con documento de identidad argentino haya convertido más que él en el año habla también de la ausencia de grandes romperredes y de la falta de un recambio generacional. Crespo (17 goles, incluido Selección) alterna en el Inter al igual que Cruz (11 goles, sólo en Italia). Tevez puede ser 9 pero no tiene características de serial killer (hizo 15 entre West Ham, Manchester y la Selección). Diego Milito (18, entre Zaragoza y Selección), rápido y de buen pie, no parece contar con el olfato de Palermo. Porque Martín tiene nariz para oler dónde va a caer el centro pero también posee cabeza. No sólo los parietales para darle como con Vélez sino cerebro para, con una menor capacidad atlética de otros años, poder pensar y para estar ubicado en el momento justo, en el lugar indicado. "El hambre de gloria está intacto. Siempre hay algo nuevo, un récord por superar, algo por ganar", suele admitir el 9.
Russo, feliz por este presente de Martín goleador, lo destacó tras el 4-0 del domingo: "¿Qué puedo decir? Miren sus estadísticas, sus números, y la respuesta está clarita. Lo hablé el otro día con él. Lo veo muy bien con la pelota, tranquilo, uno disfruta al verlo en un momento así". En el juego colectivo, es cierto, está más preciso. No hará un derroche de habilidad ni mucho menos, pero las pocas veces que participa en el circuito ofensivo trata de aportar su experiencia y pivotear, sin complicarse.
Lo suyo no es el pase a un compañero sino a la red. Su vida fue, es y será el gol. De cabeza, con la zurda, con la derecha, con las dos. Hay 174 en Boca, de todos los colores. Y 28 en lo que va del 2007, algo que ningún argentino aún pudo alcanzar. ¿Cómo puede ser que sea el Nº 1 con la cantidad de grandes atacantes argentos que dan vuelta por el mundo? Para romperse el Coco, ¿no?
AntiBoca abstenerse por unos años, no necesitamos que nos chupen las medias y discutirnos es ridículo.
La Mitad Más 1.... Nos vemos en Japón...
Palermo es más que Leo Messi. En lo que va del año, el 9 es el argentino más goleador del mundo.
Su rubia cabellera ya aparece, bien nítida, en el espejo retrovisor del récord de Varallo. Su sonrisa reluce en las fotos de los festejos de sus goles que ilustran las tapas de todos los diarios del lunes. Su apellido, que la asociación libre ya dejó de vincularlo con el barrio sino con el 9 de Boca, es coreado por el pueblo boquense con la misma veneración que hace unos años. Su chapa de goleador letal se renueva y ya trasciende fronteras. Todo eso rodea a un Martín Palermo que hoy goza de un privilegio valorado por cualquier delantero: es el futbolista argentino que mayor cantidad de goles metió en lo que va del 2007. Uno más que un tal Messi. Sí, Coco, Palermo es argentino...
La estupenda marca del Loco, su cosecha personal en lo que va del año que demuestra su vigencia, tiene un gran mérito. Si lento, tosco, viejo y con los pies redondos (al menos así lo definen sus detractores), metió 28 goles en 46 partidos, ¿cuál sería su récord si fuera rápido, joven y habilidoso? Quizá su virtud está en mantener el hambre, en conocer sus limitaciones físicas y técnicas, lo que hace su proeza aún más meritoria. "Martín es un extraordinario goleador. Es la referencia en el área, ahí está en su hábitat", solía elogiarlo justamente Alfio Basile, quien disfrutó los goles del delantero en la temporada 05/06.
Que nadie con documento de identidad argentino haya convertido más que él en el año habla también de la ausencia de grandes romperredes y de la falta de un recambio generacional. Crespo (17 goles, incluido Selección) alterna en el Inter al igual que Cruz (11 goles, sólo en Italia). Tevez puede ser 9 pero no tiene características de serial killer (hizo 15 entre West Ham, Manchester y la Selección). Diego Milito (18, entre Zaragoza y Selección), rápido y de buen pie, no parece contar con el olfato de Palermo. Porque Martín tiene nariz para oler dónde va a caer el centro pero también posee cabeza. No sólo los parietales para darle como con Vélez sino cerebro para, con una menor capacidad atlética de otros años, poder pensar y para estar ubicado en el momento justo, en el lugar indicado. "El hambre de gloria está intacto. Siempre hay algo nuevo, un récord por superar, algo por ganar", suele admitir el 9.
Russo, feliz por este presente de Martín goleador, lo destacó tras el 4-0 del domingo: "¿Qué puedo decir? Miren sus estadísticas, sus números, y la respuesta está clarita. Lo hablé el otro día con él. Lo veo muy bien con la pelota, tranquilo, uno disfruta al verlo en un momento así". En el juego colectivo, es cierto, está más preciso. No hará un derroche de habilidad ni mucho menos, pero las pocas veces que participa en el circuito ofensivo trata de aportar su experiencia y pivotear, sin complicarse.
Lo suyo no es el pase a un compañero sino a la red. Su vida fue, es y será el gol. De cabeza, con la zurda, con la derecha, con las dos. Hay 174 en Boca, de todos los colores. Y 28 en lo que va del 2007, algo que ningún argentino aún pudo alcanzar. ¿Cómo puede ser que sea el Nº 1 con la cantidad de grandes atacantes argentos que dan vuelta por el mundo? Para romperse el Coco, ¿no?
AntiBoca abstenerse por unos años, no necesitamos que nos chupen las medias y discutirnos es ridículo.
La Mitad Más 1.... Nos vemos en Japón...