Mary, la elefanta que murió en la horca
La elefanta Mary, anunciada durante años por sus propietarios como “la mayor criatura viva sobre la tierra”, fue ahorcada en la tarde del 13 de septiembre de 1916 ante la presencia de más de 2.500 personas. En una de las pocas fotografías que se conservan de la época, vemos a la elefanta suspendida a cinco metros de altura, colgando por el cuello.
La tarde en que ejecutaron a Mary, una multitud se agolpó en los alrededores de la estación de Erwin (Tennessee), deseosos de ver cómo ahorcaban a la “elefanta asesina”. Las crónicas describen al animal rodeado de cadenas y elevado por una grúa de los ferrocarriles. Por si fuera poco, en un primer intento las cadenas se rompieron y la elefanta cayó desplomada desde varios metros de altura. Algunos testigos describieron el sonido de los huesos y los tendones de Mary al partirse en pedazos. Una vez en el aire, la elefanta murió en pocos minutos.
Hasta el día de su ejecución, la elefanta Mary había sido una de las principales atracciones del circo de los Hermanos Sparks. Se decía que la elefanta era capaz de tocar música y de batear con un bate de béisbol. La noche anterior, mientras ofrecían el habitual espectáculo en una población cercana, Mary se distrajo y acudió a comerse los restos de una sandía que alguien había dejado sobre el suelo. Walter “Red” Eldridge, que llevaba pocos días como domador de la compañía, trató de corregir su conducta golpeándola con un palo en las orejas. Fue su última actuación estelar. La elefanta se sintió amenazada y le hizo volar varios metros por el aire. Una vez en el suelo, Mary se acercó hasta él y le aplastó la cabeza como si se tratara de otra sandía.
Los espectadores del circo corrieron entonces aterrorizados. Muchos pedían a gritos que mataran a aquella bestia. Los agentes locales descargaron sus armas contra la elefanta pero la piel del viejo paquidermo era demasiado dura. Esa misma noche, y una vez que habían conseguido tranquilizar al animal, el sheriff de la ciudad arrestó a la elefanta y los dueños del circo tomaron una de las decisiones más difíciles de sus vidas; o sacrificaban a Mary o nadie volvería a contratar su espectáculo en aquel estado.
La cuestión era entonces cómo acabar con un elefante de ocho toneladas. Se manejaron varias posibilidades. En 1903, Edison había ejecutado a una elefanta en Coney Island, pero por aquellos lares no había suficiente electricidad para una ejecución semejante. Se pensó en atar a la elefanta a dos vagones para después desmembrarla, o en aplastar su cuerpo entre dos locomotoras. Ambas alternativas se desecharon por crueles. Después de la medianoche los hermanos Sparks tomaron la decisión y la vieja Mary, que había trabajado durante más de 20 años para ellos, se convirtió en la primera elefanta de la historia en ser ahorcada.
Topsy, la elefanta que murió en la silla eléctrica
A Topsy la frieron en el Luna Park de Conney Island en el año 1903. Eran los tiempos turbulentos del inicio de la electricidad y de todos los horrores que alumbraría el siglo XX. Topsy tenía 28 años y había sido una de las principales atracciones del parque, una magnífica elefanta de tres toneladas que hacía las delicias de los visitantes. Sin embargo, sus violentos arrebatos le llevaron a matar a tres hombres en menos de tres años, el último de ellos el borracho de su cuidador, que le daba de comer cigarrillos encendidos.
Los propietarios de Luna Park decidieron deshacerse de Topsy. Probaron con zanahorias untadas de cianuro, pero no funcionó. Entonces se les ocurrió la idea de sacar dinero con el asunto y anunciaron que Topsy sería ahorcada públicamente por sus crímenes. El anuncio despertó las protestas de los defensores de animales, que consideraron que colgar a un elefante era inhumano, así que buscaron otra solución.
Fue entonces cuando el prestigioso Thomas Alva Edison en persona propuso que utilizaran un sistema que él y uno de sus colaboradores venían desarrollando desde hacía algunos años. Concretamente desde 1890, año de la primera ejecución con silla eléctrica en el estado de Nueva York. A las asociaciones de animales les pareció que freír a un elefante era una forma más “humana” de matarlo.
Casualmente, la compañía de Edison, promotora de la corriente continua, se disputaba entonces el control del sistema eléctrico estadounidense con la compañía Westinghouse. Para desacreditar a su adversario, Edison había declarado que el sistema de corriente alterna de la Westinghouse era una verdadera almenaza para los hogares, y aquel experimento le ayudaría a demostrarlo. (No en vano, ya había pasado diez años electrocutando perros y gatos en su laboratorio para demostrar los peligros de la corriente alterna).
Finalmente Edison envió a sus técnicos, que colocaron a Topsy sobre una plataforma metálica y dispusieron en torno a ella todo tipo de electrodos, en la cabeza y en los pies. Más de 1.500 personas se congregaron en Coney Island para presenciar la ejecución. La pobre Topsy cayó desplomada en cuestión de segundos. Edison registró las imágenes en una cámara de su propia invención y se dedicó después a exhibirlas por todo el país con gran éxito: "Electrocuting an elephant", toda una demostración de los inconvenientes de la corriente alterna.
Con el tiempo, tanto Edison como la Westinghouse prosperaron y terminó por haber un sitio para la AC (Corriente alterna) y para la DC (Corriente continua).
Después de la muerte de Topsy, el Luna Park fue destruido por un terrible incendio. Hoy en día la película de Edison es lo único que queda. Aún se puede ver, si uno pregunta a los encargados, en el Museo de Coney Island.
el video de la ejecucion.
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