¡Y ahora ve gente muerta!
El vocalista de Oasis está en plena crisis de insomnio: si duerme se le aparece el espectro de Lennon, y otros fantasmas de finados más. ¿Será otra táctica de promoción para su nuevo DVD?
Haley Joel Osment será recordado durante años por Sexto sentido, pero recordado por décadas gracias a su frase más célebre: "Veo gente muerta". En un nene con cara de sufridito, eso de ver muertos hasta queda tierno. En Liam Gallagher, cantante de Oasis, no. Es fan rabioso de John Lennon —eso queda claro cuando uno escucha los temas de Oasis y cuando se entera que bautizó Lennon a su hijito— y dijo, hace casi un año, que sintió la presencia del espíritu del beatle. "Estaba en Manchester en la casa de un amigo y, en un momento, me di vuelta en la cama y sentí la presencia de Lennon". ¿Y? Que, parece, los espíritus son más y más. Esta semana, la agencia de noticias ANSA citó a un allegado al cejudo: "Liam muchas veces no puede dormir porque teme ser visitado por espíritus de otros mundos". Encima de muertos, muertos de otros planetas. De terror. "Se queda despierto escuchando los ruidos, con la luz encendida. A veces se levanta y siente que está siendo mirado por alguien de otro mundo". Uy, además de ser fantasmas del espacio exterior son voyeurs.
Pero... ¿no puede dormir y está paranoico? Arriesgamos que eso puede responder a dos factores: o desliza estos rumores para lograr un poco de promoción por la salida de su nuevo DVD (Lord Don't Slow Me Down), o se trata de un simple caso de cerebro chamuscado por las drogas. Para la primera teoría, el recuadro. Para la segunda, ampliamos: Liam responde perfectamente al lugar común rocker que tan bien evidencia Capusotto con su personaje Pomelo. Pomelo es rock. Liam es rock y el rock tiene eso del sexo y las drogas adherido. En épocas en las que las figuritas de la música pasan sus vacaciones en clínicas de rehabilitación, Liam, que ya no puede cantar (lo confesó el en 2002 y tiene razón) y de sexo no puede alardear (está por casarse con Nicole Appleton de las All Saints), tiene que boquear sobre drogas. Sobre drogas y rivales.
Alguna vez se despachó con un rosario de bardeadas. Dijo que Pete Doherty (el ex de Kate Moss), Justin Hawkins (The Darkness) y Tom Chaplin (Keane) eran unos imbéciles por intentar limpiarse de sustancias. Es que los tres ingresaron casi al mismo tiempo clínicas de la "cadena" The Priory, el año pasado. "Ninguno de nosotros estuvo en The Priory como esos idiotas. Ellos se toman una sola línea, se queman y entran en rehabilitación", le dijo al periódico The Sun. "Son unos chetitos peso pluma", dijo y amplió qué piensa sobre Pete Doherty: "Ese Doherty ya está arruinado. ¿Cuántos años tenés? ¿Priory a los 27? Sos un idiota". Claro que cuando el que cayó en eso de purificarse fue Robbie Williams, eterno rival suyo, no podía quedarse callado (como si alguna vez pudiera). En el backstage de los BRIT Awards, a principios de este año, nuestro amigo dijo: "¿Cuál es su maldito problema, man? Todos sabemos que es: es una maldita reina del maldito drama. ¿Por qué todo el mundo tiene que enterarse de que tiene un problema? Tiene que estar en todas las malditas primeras planas. Todo es para exponerse". Y siguió: "Si te drogás, vas a rehabilitación... a menos que seas yo". Claro, pero terminás viendo fantasmitas.-
www.clarin.com.ar
Liam atacando a un par de molestos periodistas:
link:
Saludos!!
El vocalista de Oasis está en plena crisis de insomnio: si duerme se le aparece el espectro de Lennon, y otros fantasmas de finados más. ¿Será otra táctica de promoción para su nuevo DVD?
Haley Joel Osment será recordado durante años por Sexto sentido, pero recordado por décadas gracias a su frase más célebre: "Veo gente muerta". En un nene con cara de sufridito, eso de ver muertos hasta queda tierno. En Liam Gallagher, cantante de Oasis, no. Es fan rabioso de John Lennon —eso queda claro cuando uno escucha los temas de Oasis y cuando se entera que bautizó Lennon a su hijito— y dijo, hace casi un año, que sintió la presencia del espíritu del beatle. "Estaba en Manchester en la casa de un amigo y, en un momento, me di vuelta en la cama y sentí la presencia de Lennon". ¿Y? Que, parece, los espíritus son más y más. Esta semana, la agencia de noticias ANSA citó a un allegado al cejudo: "Liam muchas veces no puede dormir porque teme ser visitado por espíritus de otros mundos". Encima de muertos, muertos de otros planetas. De terror. "Se queda despierto escuchando los ruidos, con la luz encendida. A veces se levanta y siente que está siendo mirado por alguien de otro mundo". Uy, además de ser fantasmas del espacio exterior son voyeurs.
Pero... ¿no puede dormir y está paranoico? Arriesgamos que eso puede responder a dos factores: o desliza estos rumores para lograr un poco de promoción por la salida de su nuevo DVD (Lord Don't Slow Me Down), o se trata de un simple caso de cerebro chamuscado por las drogas. Para la primera teoría, el recuadro. Para la segunda, ampliamos: Liam responde perfectamente al lugar común rocker que tan bien evidencia Capusotto con su personaje Pomelo. Pomelo es rock. Liam es rock y el rock tiene eso del sexo y las drogas adherido. En épocas en las que las figuritas de la música pasan sus vacaciones en clínicas de rehabilitación, Liam, que ya no puede cantar (lo confesó el en 2002 y tiene razón) y de sexo no puede alardear (está por casarse con Nicole Appleton de las All Saints), tiene que boquear sobre drogas. Sobre drogas y rivales.
Alguna vez se despachó con un rosario de bardeadas. Dijo que Pete Doherty (el ex de Kate Moss), Justin Hawkins (The Darkness) y Tom Chaplin (Keane) eran unos imbéciles por intentar limpiarse de sustancias. Es que los tres ingresaron casi al mismo tiempo clínicas de la "cadena" The Priory, el año pasado. "Ninguno de nosotros estuvo en The Priory como esos idiotas. Ellos se toman una sola línea, se queman y entran en rehabilitación", le dijo al periódico The Sun. "Son unos chetitos peso pluma", dijo y amplió qué piensa sobre Pete Doherty: "Ese Doherty ya está arruinado. ¿Cuántos años tenés? ¿Priory a los 27? Sos un idiota". Claro que cuando el que cayó en eso de purificarse fue Robbie Williams, eterno rival suyo, no podía quedarse callado (como si alguna vez pudiera). En el backstage de los BRIT Awards, a principios de este año, nuestro amigo dijo: "¿Cuál es su maldito problema, man? Todos sabemos que es: es una maldita reina del maldito drama. ¿Por qué todo el mundo tiene que enterarse de que tiene un problema? Tiene que estar en todas las malditas primeras planas. Todo es para exponerse". Y siguió: "Si te drogás, vas a rehabilitación... a menos que seas yo". Claro, pero terminás viendo fantasmitas.-
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Liam atacando a un par de molestos periodistas:
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Saludos!!