Atado a tu alma (per Seculam Seculorum)
Hoy volví a ver la muerte en sus ojos,
Pensé que solo fue una ilusión,
Que aquel vaso robo en contra de mi razón,
Cerré fuerte los ojos,
Trate de mesurar a las huestes,
Pero sentí sus frías manos
Cortando el sudor de su garganta.
Hoy vi. Nuevamente volar el vaivén de su cordura,
Saber que sus sueños solo son pensamientos,
Que dormir a su lado solo es masticar dientes,
Como mirarte un segundo, y perderme dos siglos.
Hoy la vi. Y la volveré a ver,
Me ha jurado llenarme de su soledad,
No puedo contener la imaginación,
Su imagen no para de rondar,
Cuando abrí los ojos me pediste salir,
Querías escapar, para ver el sol nacer,
Pero una parte se quiso quedar,
Atormentando la luz del alba,
Cerrando y abriendo cada cerrojo de mis sueños.
Hoy descubrí que sus ojos ya no brillan por sufrir,
Que su boca también seduce,
Y sus brazos son dulce puñal.
Hoy me doy cuenta que no estas,
Que el sufrimiento y el dolor, ya no rozaras,
Pero aquel aullido tibio……no soportaras olvidar.
Hoy volví a ver la muerte en sus ojos,
Pensé que solo fue una ilusión,
Que aquel vaso robo en contra de mi razón,
Cerré fuerte los ojos,
Trate de mesurar a las huestes,
Pero sentí sus frías manos
Cortando el sudor de su garganta.
Hoy vi. Nuevamente volar el vaivén de su cordura,
Saber que sus sueños solo son pensamientos,
Que dormir a su lado solo es masticar dientes,
Como mirarte un segundo, y perderme dos siglos.
Hoy la vi. Y la volveré a ver,
Me ha jurado llenarme de su soledad,
No puedo contener la imaginación,
Su imagen no para de rondar,
Cuando abrí los ojos me pediste salir,
Querías escapar, para ver el sol nacer,
Pero una parte se quiso quedar,
Atormentando la luz del alba,
Cerrando y abriendo cada cerrojo de mis sueños.
Hoy descubrí que sus ojos ya no brillan por sufrir,
Que su boca también seduce,
Y sus brazos son dulce puñal.
Hoy me doy cuenta que no estas,
Que el sufrimiento y el dolor, ya no rozaras,
Pero aquel aullido tibio……no soportaras olvidar.