Las mil caras de Simeone
Sí señor, el Cholo Simeone terminó como la figura de la noche en el el estadio Ciudad de La Plata. Los trascendidos, las versiones, todo lo que se venía diciendo en los últimos meses, semanas y días, era verdad
Simeone ya no es más el técnico de Estudiantes. El entrenador mantuvo todo el suspenso posible y cuando sólo restaban minutos para que el viernes se conviertiera en sábado, dijo lo suyo: confirmó su renuncia.
Antes, durante el partido, fue la vedette de la mirada de los hinchas, los periodistas, los jugadores y los dirigentes.
La procesión fue por dentro. En varios pasajes del partido se lo vio ensimismado, cabizbajo y meditabundo.
Sin dudas, ahí estaba repasando el libreto, lo que iba a decir minutos después en la escueta conferencia de prensa que brindó en el estadio Ciudad de La Plata.
Lo reconfortó sobremanera el aliento de la mayoría de los hinchas, los que se quedaron disfónicos gritándole “Cholo, Cholo”. O el clásico “que de la mano, de Simeone, todos la vuelta vamos a dar”.
Ojo, también tomó nota de algunos que le gritaron que tenía “menos palabra que un telegrama”.
Ya fue. Diego Simeone no es más el DT de Estudiantes. Ya no viajará todas las mañanas bien temprano al Country Club de City Bell. Ya no escuchará la bella melodía de algunos periodistas obsecuentes.
Ahora su vida cambiará radicalmente. Primero será la hora de las vacaciones con su esposa e hijos en alguna playa paradisíaca y bien top.
Después él elegirá. O esperará alguna buena propuesta. O aceptará rápidamente el ofrecimiento de River, que lo espera con los brazos abiertos y la lapicera cargada para firmar el contrato cuanto antes, hoy mismo si es posible.
Ya no tendrá que dar explicaciones. Sólo dentro de un tiempo se sabrá qué fue lo que no lo convenció de la reunión con los dirigentes pinchas y Verón del martes pasado.
O por qué el jueves se fue por un par de horas a Capital para retornar más tarde a la concentración Pincha.
Quedan muchos interrogantes en el tapete. La respuesta es sólo una: Simeone ya es historia en Estudiantes.
El final fue con lágrimas en los ojos. Primero en el vestuario y después cuando se marchó sólo en su camioneta. Ahí recibió muchos aplausos y algún que otro reproche. Fue su última noche como DT de Estudiantes. Sí, la última.
Autor:Quiroga Bahler Juan Marco
Sí señor, el Cholo Simeone terminó como la figura de la noche en el el estadio Ciudad de La Plata. Los trascendidos, las versiones, todo lo que se venía diciendo en los últimos meses, semanas y días, era verdad
Simeone ya no es más el técnico de Estudiantes. El entrenador mantuvo todo el suspenso posible y cuando sólo restaban minutos para que el viernes se conviertiera en sábado, dijo lo suyo: confirmó su renuncia.
Antes, durante el partido, fue la vedette de la mirada de los hinchas, los periodistas, los jugadores y los dirigentes.
La procesión fue por dentro. En varios pasajes del partido se lo vio ensimismado, cabizbajo y meditabundo.
Sin dudas, ahí estaba repasando el libreto, lo que iba a decir minutos después en la escueta conferencia de prensa que brindó en el estadio Ciudad de La Plata.
Lo reconfortó sobremanera el aliento de la mayoría de los hinchas, los que se quedaron disfónicos gritándole “Cholo, Cholo”. O el clásico “que de la mano, de Simeone, todos la vuelta vamos a dar”.
Ojo, también tomó nota de algunos que le gritaron que tenía “menos palabra que un telegrama”.
Ya fue. Diego Simeone no es más el DT de Estudiantes. Ya no viajará todas las mañanas bien temprano al Country Club de City Bell. Ya no escuchará la bella melodía de algunos periodistas obsecuentes.
Ahora su vida cambiará radicalmente. Primero será la hora de las vacaciones con su esposa e hijos en alguna playa paradisíaca y bien top.
Después él elegirá. O esperará alguna buena propuesta. O aceptará rápidamente el ofrecimiento de River, que lo espera con los brazos abiertos y la lapicera cargada para firmar el contrato cuanto antes, hoy mismo si es posible.
Ya no tendrá que dar explicaciones. Sólo dentro de un tiempo se sabrá qué fue lo que no lo convenció de la reunión con los dirigentes pinchas y Verón del martes pasado.
O por qué el jueves se fue por un par de horas a Capital para retornar más tarde a la concentración Pincha.
Quedan muchos interrogantes en el tapete. La respuesta es sólo una: Simeone ya es historia en Estudiantes.
El final fue con lágrimas en los ojos. Primero en el vestuario y después cuando se marchó sólo en su camioneta. Ahí recibió muchos aplausos y algún que otro reproche. Fue su última noche como DT de Estudiantes. Sí, la última.
Autor:Quiroga Bahler Juan Marco