INTRODUCCION
La producción nacional de aguas minerales es de aproximadamente 490 millones de litros. El crecimiento del 160 % del volumen elaborado a partir de 1990 se relaciona con la expansión de la demanda interna, fundamentalmente, como consecuencia de los cambios en los hábitos de consumo de la población. El mercado incluye dos productos de características similares para el consumidor, pero diferentes en cuanto a origen, forma de extracción y normativas: Agua Mineral Natural y Agua Mineralizada Artificialmente. En los últimos años, varias empresas productoras y distribuidoras de bebidas alcohólicas y gaseosas ampliaron sus líneas de producción para ingresar al mercado de agua mineral.
EL COMERCIO EXTERIOR
Tanto las exportaciones como las importaciones de agua mineral, son insignificantes con respecto a la producción.
Las marcas procedentes de Francia son Evian, del grupo Danone, y Perrier. Al igual que el resto de las marcas importadas, son productos de alto valor agregado y excelente presentación.
Durante el primer cuatrimestre de 1997, las importaciones se duplicaron con respecto a igual período de 1996.
EL CONSUMO
El consumo promedio es de 14 litros/hab/año, muy inferior al de otros países. Francia es el país que más consume, 112 Lt/hab/año, en tanto que Alemania alcanza los 74 litros.
Estados Unidos, con 35 Lt/hab/año, presenta una menor demanda debido al alto consumo de jugos y gaseosas y al excelente sistema de distribución de agua potable de red.
A partir de 1993, el aumento de la demanda de aguas minerales en la Argentina se debió a varios factores: la estabilidad económica que favoreció el incremento del consumo (es un producto de alta elasticidad ingreso-demanda), la baja calidad del agua corriente, el temor por la aparición del cólera, los cambios en los hábitos de consumo y la imagen "saludable" del producto. La vida natural marca una tendencia a reemplazar las sodas y gaseosas por agua mineral con gas. Además, es la bebida preferida en los regímenes hipocalóricos.
El consumo a nivel de hogares quintuplica al del sector refrigerado, como bares y restaurantes. El consumidor típico de agua mineral pertenece a sectores de ingresos mediano y alto aunque, paulatinamente, se va extendiendo a sectores socioeconómicos de menor poder adquisitivo. Este cambio se evidencia en la reconversión de algunas fábricas de soda, que cuentan con su propia marca de agua mineral.
Si bien la demanda se reduce durante el invierno, el agua mineral es el producto de mayor estabilidad en el consumo dentro del sector de las bebidas sin alcohol. A nivel nacional, el 70% se concentra entre Capital Federal (30%) y el Gran Buenos Aires (40%).
LAS EMPRESAS
La oferta está muy concentrada por las marcas líderes. Seis firmas suman entre el 85% y el 90% del total de ventas. Dentro de las aguas minerales, Eco de los Andes, Villavicencio, Sky, Norte y Manera, surgen de manantial. San Francisco, Villa del Sur, Cellier, Rincón de Cobo, Bell’s y Fuentebella, entre otras, se extraen de acuíferos. En el caso de las mineralizadas artificialmente, Kin, Glaciar y Siffredi, la materia prima proviene de la red de agua corriente. Algunos supermercados como Disco, Norte y Carrefour han lanzando sus propias marcas. Se ha incorporado a la oferta el agua mineral saborizada con limón, aunque aún la demanda es limitada. La ubicación de las plantas elaboradoras está definida por el tipo de producto:
- Las aguas minerales naturales deben realizar el envasado junto a la fuente de origen, según lo determina el Código Alimentario Argentino.
- Las aguas mineralizadas artificialmente no tienen exigencias respecto de la ubicación geográfica. Las plantas elaboradoras se localizan en los grandes centros de consumo a fin de minimizar los costos de transporte.
Considerando ambos grupos de productos, la mayor concentración de empresas se da en las provincias de Buenos Aires y Mendoza. El 33% del volumen comercializado se vende en super e hipermercados, el 32% en negocios tradicionales, el 18% en autoservicios, y el 17% en quioscos y minimercados. Algunas empresas procesan agua mineral para aprovechar su red de distribución y la imagen del resto de sus productos. Una estimable cantidad de pequeñas embotelladoras realizan reparto a domicilio.
LA INDUSTRIALIZACIÓN
Los condiciones y exigencias, tanto para los productos, envases y rótulos como para los establecimientos elaboradores, se especifican en el Capítulo XII del Código Alimentario Argentino.
INVERSIONES, FUSIONES Y COMPRAVENTAS DE EMPRESAS
En últimos años, varias empresas productoras y distribuidoras de bebidas alcohólicas y gaseosas ampliaron sus líneas de producción para ingresar al mercado de agua mineral. Baesa apareció en 1993 con su marca Glaciar. En 1993, el grupo mendocino Cartellone compró Villavicencio. Cervecería y Maltería Quilmes ingresó al mercado a fines de 1994 con la marca Eco de los Andes, aprovechando su enorme fuerza de distribución en el rubro de la cerveza. En 1996, el grupo francés Danone compró el 50% del paquete accionario de Aguas Minerales S.A., perteneciente a Peñaflor S.A.(Grupo Pulenta). Danone está a cargo del management, mientras que Peñaflor se ocupa de la distribución.
LA PRODUCCIÓN
El mercado internacional crece aceleradamente como consecuencia de hábitos de consumo más sanos y naturales. La producción nacional se estima en 490 millones de litros.
El aumento en la elaboración, cercano al 160 % entre 1990/96, está relacionado con la expansión del consumo interno. El 76% de las ventas corresponde a las aguas no gasificadas y el 24% a las gasificadas. El valor de la producción se estima en $118 millones. Las aguas minerales participan con, aproximadamente, un 6% en el valor de las bebidas sin alcohol.
LAS MATERIAS PRIMAS
El agua mineral natural se obtiene de una fuente surgente o de un acuífero. El agua mineralizada artificialmente se elabora con agua de red urbana, a la que se adicionan minerales de uso permitido.
Ambos productos pueden presentarse con o sin gas. En los últimos años, el envase se ha convertido en el factor más importante de la imagen del producto, en función de que valoriza un contenido inodoro, incoloro e insípido.
Los envases más difundidos son los de PET (Polietilenglicol-Tereftalato) no retornables, que tienen la ventaja de poder emplearse para aguas gasificadas, son más elásticos y menos quebradizos que el PVC.
En general, las empresas pequeñas elaboran sólo agua sin gas, evitando así invertir en los envases de PET de mayor costo. Las botellas de vidrio tienden a desaparecer; se utilizan en el envasado de aguas gasificadas, en el mercado refrigerado y en algunas aguas importadas. Recientemente, algunas empresas han lanzado envases compactables.
FUENTE:http://www.alimentosargentinos.gov.ar/0-3/bebidas/agua/Agua_m.htm
La producción nacional de aguas minerales es de aproximadamente 490 millones de litros. El crecimiento del 160 % del volumen elaborado a partir de 1990 se relaciona con la expansión de la demanda interna, fundamentalmente, como consecuencia de los cambios en los hábitos de consumo de la población. El mercado incluye dos productos de características similares para el consumidor, pero diferentes en cuanto a origen, forma de extracción y normativas: Agua Mineral Natural y Agua Mineralizada Artificialmente. En los últimos años, varias empresas productoras y distribuidoras de bebidas alcohólicas y gaseosas ampliaron sus líneas de producción para ingresar al mercado de agua mineral.
EL COMERCIO EXTERIOR
Tanto las exportaciones como las importaciones de agua mineral, son insignificantes con respecto a la producción.
Las marcas procedentes de Francia son Evian, del grupo Danone, y Perrier. Al igual que el resto de las marcas importadas, son productos de alto valor agregado y excelente presentación.
Durante el primer cuatrimestre de 1997, las importaciones se duplicaron con respecto a igual período de 1996.
EL CONSUMO
El consumo promedio es de 14 litros/hab/año, muy inferior al de otros países. Francia es el país que más consume, 112 Lt/hab/año, en tanto que Alemania alcanza los 74 litros.
Estados Unidos, con 35 Lt/hab/año, presenta una menor demanda debido al alto consumo de jugos y gaseosas y al excelente sistema de distribución de agua potable de red.
A partir de 1993, el aumento de la demanda de aguas minerales en la Argentina se debió a varios factores: la estabilidad económica que favoreció el incremento del consumo (es un producto de alta elasticidad ingreso-demanda), la baja calidad del agua corriente, el temor por la aparición del cólera, los cambios en los hábitos de consumo y la imagen "saludable" del producto. La vida natural marca una tendencia a reemplazar las sodas y gaseosas por agua mineral con gas. Además, es la bebida preferida en los regímenes hipocalóricos.
El consumo a nivel de hogares quintuplica al del sector refrigerado, como bares y restaurantes. El consumidor típico de agua mineral pertenece a sectores de ingresos mediano y alto aunque, paulatinamente, se va extendiendo a sectores socioeconómicos de menor poder adquisitivo. Este cambio se evidencia en la reconversión de algunas fábricas de soda, que cuentan con su propia marca de agua mineral.
Si bien la demanda se reduce durante el invierno, el agua mineral es el producto de mayor estabilidad en el consumo dentro del sector de las bebidas sin alcohol. A nivel nacional, el 70% se concentra entre Capital Federal (30%) y el Gran Buenos Aires (40%).
LAS EMPRESAS
La oferta está muy concentrada por las marcas líderes. Seis firmas suman entre el 85% y el 90% del total de ventas. Dentro de las aguas minerales, Eco de los Andes, Villavicencio, Sky, Norte y Manera, surgen de manantial. San Francisco, Villa del Sur, Cellier, Rincón de Cobo, Bell’s y Fuentebella, entre otras, se extraen de acuíferos. En el caso de las mineralizadas artificialmente, Kin, Glaciar y Siffredi, la materia prima proviene de la red de agua corriente. Algunos supermercados como Disco, Norte y Carrefour han lanzando sus propias marcas. Se ha incorporado a la oferta el agua mineral saborizada con limón, aunque aún la demanda es limitada. La ubicación de las plantas elaboradoras está definida por el tipo de producto:
- Las aguas minerales naturales deben realizar el envasado junto a la fuente de origen, según lo determina el Código Alimentario Argentino.
- Las aguas mineralizadas artificialmente no tienen exigencias respecto de la ubicación geográfica. Las plantas elaboradoras se localizan en los grandes centros de consumo a fin de minimizar los costos de transporte.
Considerando ambos grupos de productos, la mayor concentración de empresas se da en las provincias de Buenos Aires y Mendoza. El 33% del volumen comercializado se vende en super e hipermercados, el 32% en negocios tradicionales, el 18% en autoservicios, y el 17% en quioscos y minimercados. Algunas empresas procesan agua mineral para aprovechar su red de distribución y la imagen del resto de sus productos. Una estimable cantidad de pequeñas embotelladoras realizan reparto a domicilio.
LA INDUSTRIALIZACIÓN
Los condiciones y exigencias, tanto para los productos, envases y rótulos como para los establecimientos elaboradores, se especifican en el Capítulo XII del Código Alimentario Argentino.
INVERSIONES, FUSIONES Y COMPRAVENTAS DE EMPRESAS
En últimos años, varias empresas productoras y distribuidoras de bebidas alcohólicas y gaseosas ampliaron sus líneas de producción para ingresar al mercado de agua mineral. Baesa apareció en 1993 con su marca Glaciar. En 1993, el grupo mendocino Cartellone compró Villavicencio. Cervecería y Maltería Quilmes ingresó al mercado a fines de 1994 con la marca Eco de los Andes, aprovechando su enorme fuerza de distribución en el rubro de la cerveza. En 1996, el grupo francés Danone compró el 50% del paquete accionario de Aguas Minerales S.A., perteneciente a Peñaflor S.A.(Grupo Pulenta). Danone está a cargo del management, mientras que Peñaflor se ocupa de la distribución.
LA PRODUCCIÓN
El mercado internacional crece aceleradamente como consecuencia de hábitos de consumo más sanos y naturales. La producción nacional se estima en 490 millones de litros.
El aumento en la elaboración, cercano al 160 % entre 1990/96, está relacionado con la expansión del consumo interno. El 76% de las ventas corresponde a las aguas no gasificadas y el 24% a las gasificadas. El valor de la producción se estima en $118 millones. Las aguas minerales participan con, aproximadamente, un 6% en el valor de las bebidas sin alcohol.
LAS MATERIAS PRIMAS
El agua mineral natural se obtiene de una fuente surgente o de un acuífero. El agua mineralizada artificialmente se elabora con agua de red urbana, a la que se adicionan minerales de uso permitido.
Ambos productos pueden presentarse con o sin gas. En los últimos años, el envase se ha convertido en el factor más importante de la imagen del producto, en función de que valoriza un contenido inodoro, incoloro e insípido.
Los envases más difundidos son los de PET (Polietilenglicol-Tereftalato) no retornables, que tienen la ventaja de poder emplearse para aguas gasificadas, son más elásticos y menos quebradizos que el PVC.
En general, las empresas pequeñas elaboran sólo agua sin gas, evitando así invertir en los envases de PET de mayor costo. Las botellas de vidrio tienden a desaparecer; se utilizan en el envasado de aguas gasificadas, en el mercado refrigerado y en algunas aguas importadas. Recientemente, algunas empresas han lanzado envases compactables.
FUENTE:http://www.alimentosargentinos.gov.ar/0-3/bebidas/agua/Agua_m.htm