¿Somos cebras y jirafas dentro de un inmenso zoológico para los extraterrestres? Podría ser que sí, un estudio publicado el 1 de septiembre por la Revista Internacional de Astrobiología hace referencia a este hecho. En realidad, esta es parte de una teoría científica muy seria desarrollada hace 43 años por el astrónomo John Ball en la revista Icarus y cuyo nombre es la paradoja de Fermi.
Para resumir, es casi imposible pensar que nuestra especie está sola en el universo entero, sabiendo que seguramente hay miles de millones de planetas y que, por lo menos, cientos de ellos han sido desarrollados con la ayuda de un sol similar al nuestro.
El hombre es un lobo para los extraterrestres
Aquí es donde interviene la teoría popular del zoológico humano. Pues Muchas civilizaciones extraterrestres habrían llegado a un acuerdo para evitar el contacto con nosotros antes de tiempo. En otras palabras, existen varias naciones extraterrestres, distintas unas de las otras, más avanzadas que la nuestra que habrían decidido, como una especie de ONU, que no deberían aún darnos a conocer su existencia. Sin embargo, frente a este acuerdo se cree que hubo un ligero problema en la comunicación y que ésta no ha llegado a todos y que aún es posible ver algunos rastros de estos seres de otros planetas.
Duncan Forgan, astrofísico e investigador de la Universidad de St. Andrews, ha creado un modelo matemático para el MIT Technology Review en el cual explica precisamente que las comunicaciones entre estas supuestas civilizaciones podrían tener cientos o incluso miles de años. Así que podría haber algunos “excesos” y errores, lo que significaría que la humanidad podía ver aún rastros de algunos ovnis o de extraterrestres en estos últimos años.
Clubes interestelares
Forgan ha hecho un algoritmo para cuestionar la capacidad de los extraterrestres en organizarse colectivamente en un espacio tan grande como nuestra galaxia. Según él, lo más probable es que actualmente hay más de 500 especies diferentes de alienígenas inteligentes. Sin embargo, para que esto sea correcto, habría que suponer que estas civilizaciones tienen por lo menos un millón de años de existencia, pues este sería el tiempo necesario para que una hegemonía galáctica haya tenido tiempo para desarrollarse. El investigador afirma que “carece de demasiadas respuestas para poder confirmar o no la existencia de club de interestelar”, al tiempo que añade que “es posible que nuestro planeta Tierra es una especie de zoológico para otras civilizaciones, pero con los datos actuales, esta hipótesis no parece improbable”.
Sin embargo, hay una cosa que el investigador emite menos dudas: “la Tierra podría estar ubicada en una zona controlada por un grupo conservador que desea a toda costa evitar el contacto”. Ahora todo depende de ti si lo quieres creer o no, aunque parece bastante razonable lo que dice.