Una fundación de España divulgó una imagen de la nebulosa NGC6919, parte integrante de estrellas "muy masivas, jóvenes y calientes".
La Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, publicó una imagen de la nebulosa NGC6919, captada desde el observatorio astronómico almeriense de Calar Alto.
Este trabajo de astrofotografía contó con la colaboración del Observatorio de Calar Alto, la Escuela Documentalista de Astrofotografía (DSA) y el Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia (Oauv), según informó la citada consejería.
La instantánea fue tomada por el telescopio reflector Zeiss de 1,23 m, del centro almeriense, el mayor de Europa en tareas de divulgación de la astronomía.
Esta zona de formación estelar está formada por tres áreas brillantes y cada núcleo brillante de nebulosa de reflexión está centrado en una o varias estrellas muy masivas, jóvenes y calientes.
Algunas de ellas pueden llegar a verse con telescopios no profesionales, aunque para distinguir trazos de la nebulosidad es necesario, además, tener un cielo muy oscuro.
La vista abarca 27 minutos de arco de ancho por 15 minutos de arco de alto (casi el tamaño aparente de la Luna llena en anchura, y la mitad del disco lunar en altura), el norte está a la derecha y el este arriba, y la imagen consta de diversas tomas separadas a través de distintos filtros, con un total de 23 horas de integración.
Para abarcar el campo de proporciones apaisadas se realizó un mosaico de dos paneles en horizontal.
Los datos H-alfa se utilizaron para separar la nebulosidad de reflexión de la de emisión en el canal rojo, y así realzar el contraste de las débiles estructuras de emisión que se aprecian en la imagen, quizá la más detallada que se ha obtenido nunca de este objeto.
La planificación de las observaciones, obtención de datos y procesamiento posterior estuvo al cargo de Jack Harvey, Juan Conejero y Vicent Peris.
Casi todo en el universo está hecho de hidrógeno y helio. Las nebulosas interestelares no son una excepción y por eso constan, sobre todo, de estos gases compuestos de átomos sencillos y ligeros.
Pero el medio interestelar contiene, también, una cantidad pequeña de otros materiales como carbono, silicio y oxígeno, que en parte tienden a agregarse en granos minúsculos y conforman el polvo interestelar.
Una nebulosa normal está formada, por lo tanto, por un 99 por ciento o más de gas (hidrógeno y helio) y una proporción mucho menor de material polvoriento.
fuente:
La Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, publicó una imagen de la nebulosa NGC6919, captada desde el observatorio astronómico almeriense de Calar Alto.
Este trabajo de astrofotografía contó con la colaboración del Observatorio de Calar Alto, la Escuela Documentalista de Astrofotografía (DSA) y el Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia (Oauv), según informó la citada consejería.
La instantánea fue tomada por el telescopio reflector Zeiss de 1,23 m, del centro almeriense, el mayor de Europa en tareas de divulgación de la astronomía.
Esta zona de formación estelar está formada por tres áreas brillantes y cada núcleo brillante de nebulosa de reflexión está centrado en una o varias estrellas muy masivas, jóvenes y calientes.
Algunas de ellas pueden llegar a verse con telescopios no profesionales, aunque para distinguir trazos de la nebulosidad es necesario, además, tener un cielo muy oscuro.
La vista abarca 27 minutos de arco de ancho por 15 minutos de arco de alto (casi el tamaño aparente de la Luna llena en anchura, y la mitad del disco lunar en altura), el norte está a la derecha y el este arriba, y la imagen consta de diversas tomas separadas a través de distintos filtros, con un total de 23 horas de integración.
Para abarcar el campo de proporciones apaisadas se realizó un mosaico de dos paneles en horizontal.
Los datos H-alfa se utilizaron para separar la nebulosidad de reflexión de la de emisión en el canal rojo, y así realzar el contraste de las débiles estructuras de emisión que se aprecian en la imagen, quizá la más detallada que se ha obtenido nunca de este objeto.
La planificación de las observaciones, obtención de datos y procesamiento posterior estuvo al cargo de Jack Harvey, Juan Conejero y Vicent Peris.
Casi todo en el universo está hecho de hidrógeno y helio. Las nebulosas interestelares no son una excepción y por eso constan, sobre todo, de estos gases compuestos de átomos sencillos y ligeros.
Pero el medio interestelar contiene, también, una cantidad pequeña de otros materiales como carbono, silicio y oxígeno, que en parte tienden a agregarse en granos minúsculos y conforman el polvo interestelar.
Una nebulosa normal está formada, por lo tanto, por un 99 por ciento o más de gas (hidrógeno y helio) y una proporción mucho menor de material polvoriento.
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