"HAY CORPORACIONES OCULTAS..., ...
UTILIZANDO TECNOLOGÍA EXTRATERRESTRE"
UTILIZANDO TECNOLOGÍA EXTRATERRESTRE"
Edgar Mitchell pisando suelo lunar.
La noticia continuaba destacando algunas declaraciones del casi octogenario héroe nacional: "No estamos solos. Nuestro destino, en mi opinión, es terminar formando parte de una comunidad planetaria... Tenemos que estar dispuestos a ir más allá de nuestro planeta y más allá de nuestro sistema solar para averiguar qué es lo que está ocurriendo realmente allí fuera".
Pero esto no es nada nuevo. Años atrás era el propio Mitchell quien concedía una entrevista exclusiva al colaborador de ENIGMAS Tim Coleman, donde el ex piloto de la Marina norteamericana y miembro de la misión Apolo XIV, en 1973, aseguraba que, como interesado en el fenómeno OVNI "es importante confiar en personas que han obtenido datos de primera mano sobre el fenómeno. Las únicas que conozco con esas caracten'sticas han sido miembros de organizaciones de espionaje, militares y miembros del Gobierno cuyos deberes oficiales consistían en investigar el fenómeno OVNI.También he consultado a grupos que realizan entrevistas a personas implicadas en el encubrimiento gubernamental de Roswell y otros lugares. A esta gente les gustaria salir a la luz pública, pero les preocupa romper su juramento de seguridad".
Como militar tuvo acceso a informaciones privilegiadas en relación al asunto de los "no identificados", entendiendo que si el Gobierno encubría estos encuentros era por causas justificadas. Pero el mero hecho de que lo encubriera, significaba que ya se daba por real; que interesaba: "Podría decirse que al principio estaba justificado que encubrieran una operación de tales caracten'sticas. Pero estos sistemas altamente clasificados y de acceso limitado otorgan poderes absolutos a las personas implicadas; y eso fue precisamente lo que ocurrió (...). No tengo experiencia de primera mano sobre ninguno de estos fenómenos, pero si la gente con la que he hablado dice la verdad, entonces la respuesta es afirmativa: hemos recibido visitas de extraterrestres. Se han producido accidentes de naves y se han recuperado cuerpos y materiales, algunos componentes se han reutilizado y otros se han duplicado. Quizá lo más inquietante de todo es que el encubrimiento oficial respecto a la reutilización de esta tecnología alienígena se deba a que ha escapado a su control y ha pasado a manos privadas, es decir, algunos grupos están utilizando fondos de 'presupuestos negros' sin un control gubernamental adecuado. Son grupos disidentes y están fuera de control".
A sus 78 años, Mitchell sigue siendo un hombre valiente que a pesar de lo estrambóticas que puedan parecer sus ideas, no duda a la hora de acusar a determinados grupos, e incluso hasta perseguirlos: "Indagamos la forma en que los grupos clandestinos han estado haciendo malversaciones de dinero del Gobierno. Hay algunas corporaciones ocultas y estamos haciendo todo lo posible para rastrear de dónde procede el diñero. Cuando buscas en los registros oficiales no encuentras nada. La falta de documentación ya es por sí misma reveladora de anomalías".
El coronel Gordón Cooper
Cooper en la actualidad.
Incidentes clásicos
Si hacemos mención a sucesos que rompieron las barreras nacionales, y casi universales, despertando las polémicas más encendidas, sin lugar a dudas el "caso Roswell" es el más paradigmático. Nuestro contertulio, como no podía ser de otro modo, también se acercó a él: "Me han contado que aquellas personas que estaban en el Ejército entonces, ocupando puestos de autoridad en relación con estos sucesos, están ahora dando la cara y diciendo lo que ocurrió: hubo un accidente ex-traterrestre en Roswell. Cada vez estoy más convencido de que dicen la verdad porque contamos con unos 150 militares y gente del Gobierno dispuestos a hablar".
Aquella interesante conversación, más metafísica que documental, finalizaba con una reflexión que habn'a pasado desapercibida, de no ser porque la hizo un ex astronauta y militar: "No sé si realmente cambiará la vida de alguien. De lo que hablamos aquí es de nuestro conocimiento de una realidad más grande, de nuestro lugar en el Universo. La realidad de extra-terrestres que visitan la Tierra deben'a ser un hecho natural, igual que nosotros vamos a la Luna. Simplemente forma parte de cómo son las cosas.Tenemos que comprender esto y emplazarlo en un contexto más amplio: la naturaleza de nuestra existencia y nuestro lugar en el Cosmos. Hasta hace poco, lo habitual era aceptar que estábamos solos y que la Tierra era el único lugar donde había vida, y esto ya no lo cree casi nadie. Eso cambia nuestro concepto de quiénes somos y cómo encajamos en la realidad más grande. ¿Supone esto alguna diferencia respecto a cómo nos ganamos la vida? No, pero representa una diferencia en la comprensión que tenemos de nosotros mismos y nuestra relación con esa realidad mayor. No es una cuestión cotidiana a menos que haga cambiar tu conducta y te convierta en un ciudadano más responsable. Creo que es importante hacer ver a la gente que hay mucho más de lo que vemos y creemos".
Sobre estas líneas, los miembros de la misión Apolo XIV, entre los que se encuentra nuestro entrevistado Edgar Mrtchel
Los avistamientos de Gordón Cooper
En la línea anterior, siguiendo el rastro de militares y astronautas que decidieron hablar de sus reflexiones y experiencias libremente, conscientes de lo que se les venía encima, Coleman accedió también a otro de los principales "denunciantes" de la política de secretismo que con respecto a este asunto mantiene hoy día su país.
El teniente coronel Cooper fue, además, uno de los primeros astronautas norteamericanos en orbitar alrededor de la Tierra. Y por lo que se ve, las cosas desde ahí arriba se ven diferentes: "Creo que todo el mundo cambia después de un viaje espacial. El mayor efecto que tuvo sobre mí fue en el sentido de hacerme más humilde. Cuando miras este maravilloso Universo que Dios ha creado para nosotros, te das cuenta de lo pequeño que eres. Te permite tener una perspectiva más auténtica de cómo son las cosas".
Su momento estelar llegó el día que se presentó ante una Asamblea General de las Naciones Unidas, con el firme propósito de que se creara un programa científico dedicado íntegramente al estudio del fenómeno OVNI. El entonces secretario general de la ONU, Kart Waldheim, lo miraba estupefacto, más aún sabiendo del prestigio de aquél que sin pelos en la lengua aseguraba que "creo que estos vehículos extraterres-tres y sus tripulaciones están visitando la Tierra desde otros planetas que obviamente están técnicamente más desarrollados que el nuestro. Creo que necesitamos un programa coordinado de alto nivel para coleccionar y analizar datos científicamente relativos a cualquier tipo de encuentro, así como para determinar el modo más amistoso de establecer contacto con estos visitantes".
Y es que la reacción de Cooper con los "no identificados" venía de antiguo. Concretamente del año 1951 cuando se encontraba en la base de la Fuerza Aérea en Neubiberg, Munich (Alemania), "cuando un vigilante observó algo raro a través de sus binoculares: un grupo de objetos sobrevolando la base. Durante cerca de un día y medio una serie de objetos de gran tamaño estuvieron sobrevolándola en dirección este-oeste. Decidimos enviar cazas para que lo observaran. Era difícil evaluar su tamaño, pero parecían muy grandes, tenían aspecto metálico y parecían platillos lenticulares y dobles. (...) No pudimos acercarnos lo suficiente. Eran mucho más rápidos que nuestros cazas y volaban mucho más alto. Se desplazaban a una velocidad supersónica, pero mi impresión a posteriori es que podían alcanzar esa velocidad siempre que quen'an. Además eran capaces de efectuar maniobras imposibles: se paraban de repente cuando nos acercábamos y efectuaban virajes drásticos inmediatamente. En aquella época no disponíamos de una tecnología que permitiera hacer esas cosas. (...) Seguramente cada uno de ellos llevaba un piloto. Observé una formación -y hubo muchas- con dieciséis objetos a la vez, todos en formación y girando juntos. Para mí eso significaba que estaban siendo controlados de forma inteligente y que tenían comunicación entre sí para coordinar las maniobras".
Fue el primero, vivido de forma intensa, consciente de que se encontraba ante un fenómeno que a él, como militar y científico, le abn'a demasiadas brechas en la razón. Pero aquello no era sino el comienzo... "Yo era el director de provectos de una serie de programas aéreos de pruebas que tuvieron lugar en el lecho del lago seco de Mojave, en Edwards. Estábamos haciendo aterrizajes de gran precisión en el lecho del lago. Una serie de fotógrafos de la Fuerza Aérea estadounidense estaban grabando los aterrizajes con cámaras de vídeo para su posterior análisis. Un día, los muchachos vinieron corriendo a mi oficina y me dijeron que un platillo volante acababa de pasar por encima de sus cabezas: había sacado tres patas y luego aterrizado en el lago seco a unos 50 metros de distancia. Cogieron las cámaras y se acercaron a él para filmarlo. Cuando estuvieron muy cerca la nave se elevó, las patas de aterrizaje desaparecieron, se ladeó hacia un lado y salió disparado a gran velocidad".
La prueba era trascendental. Y los pasos a seguir fundamentales: "Hice revelar la película inmediatamente. Luego revisé la forma de presentación oficial del incidente. A medida que hacía llamadas me iban remitiendo a puestos superiores hasta que llegué al coronel. Me pidió que pusiera los negativos en una bolsa de mensajen'a y lo enviara al Pentágono.También me ordenó que no sacara copias. Ésa fue la última vez que lo vi. (...) No tuve ocasión de proyectarla, pero sostuve los negativos a la luz y pude ver lo que habían filmado con mis propios ojos. Era una buena película, con excelentes primeros planos. Parecía el típico platillo volante, pero sin cúpula. De hecho era muy similar a los objetos que había visto en Alemania. Era metálico y lo bastante grande para que cupiera una tripulación humana. En aquella época estaba implicado en la investigación clasificada en el centro de pruebas y sabía perfectamente que no disponíamos de tecnología como esa. Asimismo estoy seguro en un 99% de que los rusos tampoco la tenían. Sin duda estaba viendo un vehículo procedente de otro lugar distinto de la Tierra".
Gordon Cooper y la "caza de brujas
Al igual que hiciera anteriormente Edgar Mitchell. Cordón Cooper tampoco parecía tener una respuesta al hecho de que las instituciones gubernamentales se empeñaran en ocultar todos los datos referentes a este asunto: "Desconozco el motivo exacto, y seguramente hay varios. Creo que el secretismo comenzó durante la II Guerra o muy poco después. Creían que el público se asustaría si se enteraban de que alguien tenía vehículos mucho más avanzados que los nuestros. Tal vez pensaron que eso crearía el pánico. así que empezaron a decir mentiras y luego ya no pudieron parar. A estas alturas han dicho tantas que no saben cómo salir del atolladero".
En el punto de mira de los investigadores se ha puesto siempre la NASA, a la que han acusado de ocultar la información relativa a todo lo referente con el tema OVNI. Sin embargo, el teniente coronel ya retirado discrepaba con este matiz: "Si tal circunstancia fuera real, si se prohibiera a estos testigos privilegiados hablar lo más mínimo, no habríamos logrado obtener el valioso testimonio de James McDivit. tripulante del Géminis 4: "Es verdad que McDivit tuvo un avistamiento con alguna forma de objeto no identificado. Vio un objeto metálico brillante por la ventanilla frontal de su nave. Ese objeto no aparecía señalado en su mapa de basura espacial. Lo describió con forma cilindrica pero no pudo evaluar su tamaño ni la distancia a que se encontraba. Consiguió hacer una foto pero la cantidad de luz reflectora impidió determinar qué era y la forma que tenía".
UDS SABEN COMO COMENTAR Y AYUDAR !!