¿Estás sufriendo un agudo caso de pies mal olientes? ¿La gente hace un gesto raro cuando pasas a su lado? ¿Tus perros evitan morder tus zapatos? En el presente artículo encontrarás algunas sugerencias que te ayudarán a controlar ese terrible mal olor de pies.
Limpiar tus pies
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Restriégate los pies. Es algo obvio, pero no será suficiente con solo frotarlos rápidamente con agua y jabón en la ducha. El objetivo es eliminar todas bacterias y las células muertas de la piel de las que se alimentan las bacterias. Así que cuando te laves los pies, exfolia toda la superficie del pie con una toallita, un cepillo o cualquier otro artículo abrasivo, además usa jabón antibacteriano. No olvides frotarte bien entre los dedos del pie.
2
Sécate los pies. Cuando los seques, sécalos completamente. La humedad, ya sea por el agua o por el sudor, es lo que hace que haya un campo fértil para que salgan las bacterias. Tómate el tiempo para secarte bien los pies y no descuides el espacio que hay entre los dedos.
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Usa un gel desinfectante de manos. Puede sonar raro, pero un gel de manos perfumado (o sin perfume) puede matar las gérmenes de los pies e inhibir el crecimiento de bacterias.
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Usa antitranspirante. El mismo tipo de antitranspirante que usas para las axilas puedes usarlo para los pies, pero asegúrate de tener uno separado para cada zona donde lo uses. Aplícalo en los pies limpios y secos por la noche, luego ponte los calcetines y los zapatos como de costumbre en la mañana. Esto ayudará a mantener tus pies secos y frescos durante el día.
-En realidad el antitranspirante reacciona con los electrolitos en el sudor para formar “tapones de gel” que bloquean los conductos del sudor. Debido a que cada uno de los pies tiene más de 250.000 glándulas sudoríparas(más glándulas sudoríparas por centímetro que cualquier otra parte de tu cuerpo), un poco de desodorante puede ayudar mucho.
-No lo apliques justo antes de salir o de lo contrario te resbalaras y te deslizarás en tus zapatos.
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Ten una mezcla de mitad vinagre común y mitad alcohol isopropílico. Usa un chorrito diariamente (con un gotero) por encima y entre los dedos. También puedes ponerlo sobre la piel irritada de los pies y esparcirlo. Ninguno de estos ingredientes daña la piel, pero el vinagre mata los hongos y el alcohol elimina las bacterias. También ayuda que sepas eliminar los hongos de las uñas de los pies al contacto.
Puedes remojar tus pies en una solución de mitad vinagre y mitad agua como una forma de evitar los malos olores. Añade algunas cucharadas de bicarbonato de sodio y algunas gotas de aceite de tomillo. Ambos ingredientes también ayudan a eliminar los malos olores.
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Frota los pies con uno o más de los siguientes polvos. Úsalo también entre los dedos. Lo siguiente es lo que la mayoría de los polvos para pies y los esprays contienen para combatir el mal olor:
Polvo de talco: es astringente, así que secará los pies.
Bicarbonato de sodio: crea un ambiente alcalino que no es amigo de las bacterias.
Almidón de maíz: ayuda a absorber la humedad.
Segundo metodo
1
Usa sandalias y zapatos abiertos. Esto ayuda a que circule el aire por los pies, los mantiene frescos y evita que se produzca mucho sudor. Si sudas, el sudor se evapora rápidamente porque el aire puede circular.
Durante los meses de frío, usa calzado de piel o de lona. Estos materiales permiten que los pies “respiren”. Evita los zapatos de goma o de plástico.
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Cámbiate de calcetines todos los días. Los calcetines absorben el sudor al usarlos, y el sudor se seca cuando te los quitas. Si te pones un par de calcetines sucios dos días seguidos, lo que pasa es que se recalienta el sudor, lo cual produce un olor nauseabundo. Cámbiate los calcetines todos los días, sobre todo si tus pies tienden a sudar.
A menos que uses zapatos abiertos, siempre debes ponerte calcetines. Trata de usar dos pares de calcetines para ayudar a alejar la humedad de los pies.
Cuando laves los calcetines, lávalos al revés, así las escamas de la piel muerta tendrán una mejor oportunidad de lavarse y de desaparecer.
Cuando uses calcetines, usa los absorbentes hechos que algodón o de lana. Los calcetines que no son absorbentes (como los de nailon) atrapan humedad alrededor de los pies y crean un rincón acogedor para las bacterias.
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Pon un poco de bicarbonato de sodio en los zapatos y en los calcetines diariamente. El bicarbonato de sodio absorbe la humedad y los olores.
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Usa madera de cedro o clavos de olor para refrescar los zapatos. Pon algunas virutas de madera de cedro o algunos clavos de olor enteros en el interior del zapato por algunos días cuando no tengas que usarlos. El mal olor desaparecerá pasados unos días.
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Usa plantillas de madera de cedro. Además de las virutas de la madera de cedro, también puedes usar plantillas hechas con esta madera. Los aceites esenciales naturales de la madera de cedro cuentan con propiedades antibacterianas y antimicóticas, las cuales combaten las bacterias y ayudar a curar y evitar el mal olor de los pies, el pie de atleta y los hongos en las uñas. Asimismo, esta es algo conveniente que no requiere rutinas diarias como aplicarte polvos o cremas.
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Rota tus zapatos. Deja que los zapatos se sequen completamente para que las bacterias no hagan su hogar en ellos. Tomará unas 24 horas para que los zapatos se sequen completamente.
Saca las plantillas para ayudar a que no se alargue el proceso. De lo contrario, al llevar el mismo par de zapatos día tras día hará que tus pies se vuelvan apestosos. Si colocas papel de periódico arrugado dentro de los zapatos húmedos durante toda la noche, se secarán.
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Lava los zapatos regularmente. Muchos zapatos se pueden meter en la lavadora. Tan solo asegúrate de que estén bien secos antes de ponértelos.
8
Quítate los zapatos frecuentemente. En cualquier momento que puedas tomarte un descanso, quítate los zapatos. Esto ayudará a que los zapatos y los pies permanezcan secos.