La curiosa historia del film que anticipó en 20 años al de Disney

Considerada el primer largometraje de animado del mundo, “El Apóstol” se estrenó el 9 de noviembre de 1917 en Buenos Aires. Esta sátira política del Gobierno radical de Hipólito Yrigoyen estaba compuesta por 58.000 cuadros dibujados a mano y duraba una hora aproximadamente. Quirino Cristiani y Federico Valle fueron, entre otros, sus creadores.
Los creadores de la primera película animada argentina
Fueron dos inmigrantes italianos quienes principalmente hicieron posible “El Apóstol”: Quirino Cristiani y Federico Valle.
Este último se había formado como operador de cámara y director en Italia y Francia trabajando, entre otros, con los hermanos Lumière, inventores del cinematógrafo.
Cristiani realizó en su adolescencia un breve curso en la Academia de Bellas Artes. En 1916 trabajaba como dibujante en la publicación “Última Hora” a raíz de lo cual Valle lo contrató para que realizara una caricatura de humor político que iría al final de cada uno de sus noticieros. Éstos se emitían todos los jueves a las cinco de la tarde.
El nacimiento del cine de animación en Argentina
Cuando Valle comienza a producir “El Apóstol” en Argentina existían pocas referencias sobre las técnicas de animación. “Sus dibujos son muy comentados. Pero como el cine es movimiento, tiene que darle movimientos a sus dibujos”, le dijo a Cristiani.
Ante el pedido, el artista comenzó a experimentar con sus dibujos: “decidí cortar la figura [de Hipólito Yrigoyen] en sus trazos anatómicos y las cosí con hilo. Lo filmé cuadro por cuadro moviendo las partes y así fue como Yrigoyen comenzó a moverse”, cuenta Quirino.
El artista decidió filmar la película en la terraza de su casa utilizando la luz solar pero la amenaza del viento y los saltos de luz en los cuadros lo llevaron a perfeccionar su técnica posteriormente.
Animación en Buenos Aires en las dos primeras décadas del siglo XX
Derrotados los partidos conservadores que desde hacía 36 años se alternaban en el poder, Hipólito Yrigoyen es elegido presidente de la nación en 1916 en la primera elección con sufragio libre y secreto del país.
La fuerte crítica a la corrupción de los gobernantes, el interés creciente de los ciudadanos en los asuntos políticos y la censura popularizaron el uso de la caricatura en las publicaciones de la época como recurso crítico que permitía evitar la censura.
La sátira política argentina como película animada
Valle eligió un tema de actualidad que despertaba gran interés: los obstáculos con los que se debía enfrentar el flamante gobierno de Hipólito Yrigoyen.
En tono satírico, se mostraba al presidente subiendo al cielo a pedir consejos para poder gobernar su pueblo. Tras haber obtenido unos rayos, Yrigoyen los arrojaba sobre la ciudad de Buenos Aires para destruir el vicio y la corrupción.
Para lograr estos efectos, Valle contrató al arquitecto francés Andrés Ducaud quien construyó una maqueta de siete metros de ancho de la ciudad con sus calles, avenidas y edificios públicos, tales como el Congreso y el Teatro Colón.
Los efectos especiales fueron todo un desafío ya que se debieron crear mezclas de pólvora y combinar los movimientos de los autos y gente de la maqueta con las cámaras que habían sido previamente adaptadas.
El estreno de “El Apóstol”
Sólo faltaba encontrar una sala de cine para estrenar la película. Esto no resultó fácil ya que se trataba del primer largometraje animado y, además, era una crítica directa a Yrigoyen. Finalmente Valle consiguió una sala ubicada en el centro de la ciudad y la película se estrenó el 9 de noviembre de 1917. Veinte años después, Disney estrenaba su primer largometraje animado.
El film fue un éxito. La gente que salía del cine se dirigía al Congreso o al Teatro Colón para comprobar si lo habían destruido realmente.
El cine sigue asombrando casi un siglo después de su nacimiento, al igual que sus creadores, que todavía buscan la forma de seguir haciéndolo.
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